[Orador 1]: Hola, buenos días a todos. Bueno, como todos los años en el marco de la Semana de la Arquitectura, pues vamos a proceder a este acto que ya viene siendo una tradición porque esta es la sexta bóveda que vamos a descimbrar. Antes que nada, luego hablaremos sobre la bóveda, yo les daré muchos datos sobre la misma y en fin, para que resulte más o menos entretenido el acto, Pero ahora vamos a empezar agradeciendo a algunas personas que si no hubiera sido por ellas realmente no hubiéramos podido llegar nunca hasta este punto. Vamos, en primer lugar al director de la Escuela de Arquitectura, Luis Maldonado, que está aquí presente, que es un firme impulsor de este tipo de asignaturas en las cuales se combina la teoría con la práctica. Bien, gracias a él y a su impulso hemos podido llegar a este punto y luego tenemos que agradecer también al director del Departamento de Construcción, Alfonso García Santos, que está aquí presente, que también hace lo que puede dentro de los medios y las dificultades que con la crisis tenemos que salir adelante todos. Bien, pues también él ha venido un poco para testimoniar su apoyo hacia esta actividad del Departamento, Y bueno, esto en cuanto a la institución de la escuela y luego tenemos que agradecer verdaderamente con toda intensidad a los frailes del monasterio de Santa María de Huerta, porque esta bóveda es precisamente una bóveda del refectorio de Santa María de Huerta. Entonces hoy nos visita, precisamente además tenemos el honor de recibir la visita del Abad, del monasterio Isidoro María Anguita que está aquí conmigo y que si no hubiera sido efectivamente por él y todas las ayudas que nos ha prestado pues nunca pudiéramos, porque les hemos dado la lata sin cesar desde luego. Ha venido acompañado de algún fraile también del monasterio, es un monasterio cisterciense, muy de la época a la que pertenece esta bóveda también. Tengo también que dar las gracias a una firma de Madrid que se llama Higaresa, en Torrelaguna. Ellos nos regalan estas placas de escayola con las cuales podemos construir la bóveda. En realidad trabajamos con escayola, pero como si fuera piedra, es decir, la tallamos exactamente igual que se hacía en la Edad Media. Bueno, pues si no fuera por esta firma que nos ayuda y nos promociona de esta manera, pues tampoco podríamos llegar a este punto. Es decir, así que muchísimas gracias a todo el equipo de Higaresa en Torrelaguna, particularmente a García Ojeda, su director. Bien, ¿saben que este acto se transmite a todo el globo de la Tierra? Podríamos decir así, ¿por qué? Porque se está transmitiendo por internet en tiempo real, con lo cual nos están viendo en muchos sitios, a la vez que los hemos avisado, les hemos dado notas, entre ellos, por ejemplo, todos los alumnos Erasmus, que estuvieron el año pasado construyendo esta bóveda, etc. Y yo también voy a agradecer a algunos de ellos que nos han ayudado, por ejemplo, con los cursos de verano que hacemos. Esta asignatura, Taller de Construcción Gótica, tiene dos cursos de verano en Francia. Este año se han sido extremadamente interesantes. Entonces vamos a dar las gracias también a los amigos franceses que están seguramente viéndonos ahora porque me lo han confirmado. Así que, vamos a decir algunos palabras para los amigos de la Francia. La firma SNBR de la Ville de Troyes, en el norte de Francia. Este verano hemos estado con ellos y nos hemos hecho también de la talla de piedra, pero de la talla de piedra digital, por computador. Es una firma de restauración, pero todo lo que hacen con la piedra es de la piedra por computador. Saludos en particular a Philippe, el gerente de la sociedad, y a toda la equipo de SNBR. Cuando hemos estado allí en SNBR, este curso que hicimos este verano, lo hicimos con alumnos que venían de la Universidad Politécnica de Bari. Entonces, los alumnos de la Universidad Politécnica de Bari que han venido, que hemos compartido el viaje a tres saludaciones también. Hemos tenido el privilegio de escuchar a su profesor, Giuseppe Falacara. Buenos días, Giuseppe. Y su director, Claudio D'Amato. Entonces, saludaciones a todos. También este año tenemos que... para enviar nuestros mejores deseos a Alemania. Ahora, en Dresden, nos está viendo David Gwendolyn. David es un experto relevante en la investigación del vault gótico, pero más de todo, es un gran construyente del vault gótico de Saks. David, hola, ¿cómo estás? Y finalmente, las últimas palabras para todos los estudiantes que vienen de diferentes países en el mundo que recibimos el año pasado. En particular, el año pasado tuvimos los primeros estudiantes que vinieron de Estados Unidos. Pero también tenemos estudiantes de Finlandia, de Austria, de Romania. ¡Hola, Teo! ¿Cómo estás? También de Belgia, de Francia y de Italia. No olvides tú, Nora, porque tenemos estudiantes que vienen del Irak. Estudiantes de la Facultad de Arquitectura de Estambul. Saludos a todo el mundo. It was great to meet you between us last year. Ok, bueno, let's start, vamos a empezar. Ahora sí. Bueno, disculpen estas palabras que lógicamente tenemos que... Bueno, somos un montón de gente, como ven, de muchos sitios ahora en este momento aquí, participando de este acto. y a mí me resulta interesante porque es un poco lo que sucedía en la Edad Media en las catedrales, cuando empezaban las obras de una catedral en algún sitio, llegaban obreros de todas partes, a lo mejor en Troyes, por ejemplo, llegaban alemanes, llegaban ingleses, españoles iban para allá, portugueses, y al final, las obras esas de la Edad Media que duraban 50, 80, 100 años, pues al final, bajo las bóvedas, se reunían... Gente venida de toda Europa. Es un poco lo que nos está pasando aquí en este momento también. Así que otra vez de nuevo, como en la Edad Media, debajo de una bóveda vamos todos a participar de este acto. Vamos a empezar entonces. Bueno, les voy a explicar cómo se va a hacer el desmontaje. Tenemos un equipo por este lado y otro por el equipo, otro equipo exactamente igual, por el lado de allá. Van a empezar a destimbrar estos primeros arcos, que son, digamos, los arcos de la nave, vamos a decir, los que atraviesan las naves. Recordemos que esos arcos les llamamos arcos fajones. fajan la nave y las sujetan. Bueno, pues ahora van a empezar descimbrando los arcos fajones y en último término descimbraremos los arcos perimetrales de los dos lados, que son los arcos que llamamos formeros, en los cuales estarían los ventanales del refectorio de Santa María de Huerta. Así que como ven ahora están empezando ya a desmontarlos. y los estudiantes van a ir entrando debajo de la bóveda a medida que van quitando toda la cimbra y la dejarán completamente exenta. Esta bóveda que hemos construido este año, ya no sé si lo dije anteriormente, es la sexta que construimos. Esta es una bóveda de las que se llamaban sexpartitas. porque si se lo imaginan ustedes, por encima en realidad tiene seis pedazos. Este primero aquí delante de mí, luego tiene dos por el lado, otro por aquel lado y dos por aquí, por la derecha. Es decir, seis planos de plementería. Por eso se llamaban sexpartitas. Y esta, concretamente, como hemos dicho, procede del refectorio de Santa María de Huerta, un monasterio cister, pues, en fin, saben ustedes, en la provincia de Soria, en la ruta hacia Zaragoza. ¿Por qué hemos escogido esta bóveda este año? Bueno, pues porque hay una persona que está haciendo en el departamento de construcción su tesis doctoral precisamente sobre este tema, es decir, bóvedas espartitas europeas. Y este era un buen modelo para estudiarlas, para conocerlas y para ver de primera mano todas las particularidades que tiene la construcción de una bóveda de este tipo. Yo sé que seguramente a muchos les suena lo de bóvedas espartitas, pero... es una bóveda muy muy especial. Es una bóveda que solamente se utiliza a finales del siglo XII y a principios del XIII. Es decir, tiene una vida muy efímera, muy corta. Sin embargo, tenemos bóvedas de sexpartitas por todos sitios en Europa. Por ejemplo, la catedral de Canterbury está construida con bóvedas sexpartitas y todos ustedes conocen la catedral de Notre Dame, que han pasado seguramente bastantes veces y a lo mejor no se han fijado nunca que son bóvedas sexpartitas también. Bueno, en Alemania, en Polonia, en España, etc., pues encontramos bóvedas de este tipo. Bueno, empiezan ya a aparecer ya limpios los primeros arcos. Como les decía, la bóveda aspartita tiene una vida muy efímera, desaparece, se deja de utilizar, no se sabe muy bien por qué. quizá es un poco complicada, quizá es un poco extraña y difícil de construir y definitivamente, como si fuera un dinosaurio o un triceratops, desaparece del gótico y el gótico, que tiene todavía una vida muy larga, deja de utilizar ya este tipo de bóvedas. Por tanto, es una bóveda bastante particular. Les voy a contar también algunas características de la bóveda en particular, esta concretamente. Por ejemplo, una de ellas, al tomar medidas exactas de la bóveda en el sitio, descubrimos que todos los arcos son iguales, todos tienen la misma curvatura. La verdad es que es una cosa que sucede muy frecuentemente en el gótico, en el gótico eran extremadamente prácticos y entonces estandarizaban las cosas para que todos fueran lo más posible iguales. Nosotros conocemos bóvedas góticas extremadamente complicadas, basta que recordemos Salamanca o Segovia, las catedrales, pero la mayor parte de los arcos de una bóveda de crucería compleja son todos iguales, el mismo, estandarizados. Pues esto es lo que sucede aquí, tanto el arco formero, como los diagonales, como el arco de través, es decir, ese paralelo al fajón que está por el medio de la bóveda, todos ellos tienen la misma curvatura, lo cual facilita mucho las cosas, ¿en qué sentido? En que, por ejemplo, todas las cimbras son iguales, es decir, cuanto más se repitan las cosas, mejor. Otro detalle interesante, si se fijan en las dobelas con las que está construida, son a tamaño escala, lógicamente, la bóveda es 1-3, pero el perfil es exactamente el mismo que existe ahí en Santa María de Huerta. Fíjese que es una dobela muy cortita y entonces es recta. Es decir, no está curvada, es decir, es como un ladrillo en realidad. Es decir, la construcción de este arco en realidad está más cerca, aunque esté hecho de piedra, está más cerca de la albañilería que de la cantería. Es decir, que no son dobelas curvadas como sucederá más tarde. Estas bóvedas del comienzo del gótico suelen tener siempre las dobelas muy cortas y entonces ¿qué es lo que sucede? Se colocan con mortero aquí de manera que forma una cuña Y entonces vamos dando la curvatura, adaptando las dobelas a la curvatura de la cimbra. Gracias a eso. Otra cosa interesante, muchas veces es muy difícil, sobre todo cuando son tantas dobelas, alinearlas perfectamente. Fíjese en el perfil tan curioso que tiene esta dovela. No sé si se han dado cuenta que la cimbra encajaba por aquí. Es decir, que esta moldura realmente está preparada para meterse dentro del raíl que forman las cimbras. La cimbra tiene una doble pared y entonces todas las dovelas se van alineando perfectamente una tras otra. Lógicamente estamos viendo las rebabas, este tipo de cosas que requerirían ahora el trabajo de montones de aprendices que subirían a la bóveda a lijarla, repararla, acabarla perfectamente. Pero bueno, vamos viendo el conjunto con la moldura tan particular que tiene. Bueno, estamos ahora ya descimbrando las diagonales, los arcos ojivos. Cuando decimos arco ojivo siempre hablamos de la diagonal. Y la diagonal completa, de un lado al otro, forma un medio punto, es decir, una semicircunferencia. Bueno, esto también es una cosa que suele suceder bastante en las bóvedas góticas, es decir, que los dos arcos ojivos no son apuntados en contra de lo que pensamos muchas veces, son casi siempre semicircunferencias. [Orador 2]: Tráeme dos piezas de la jarja esa que está tallada. [Orador 1]: Otra pieza extremadamente interesante en las bóvedas es esta que estoy señalando aquí. Los antiguos llamaban la jarja de la bóveda, es decir, que si se fijan la bóveda en realidad, propiamente dicho, empieza en este punto, no empieza abajo, sino que empieza más arriba, una altura que es casi la mitad de la bóveda. ¿De acuerdo? Y estas pilastras inferiores es lo que llamamos la jarja. Bien, los nervios todos se van juntando y al final van formando este racimo en la parte inferior. Ese racimo termina cuando los nervios se hacen independientes ya. ¿De acuerdo? Y entonces, fíjense que esa pieza... está tallada por planos verticales, es decir, no forman radios como sucede en la parte abovedada, sino que en esta parte son planos horizontales. ¿De acuerdo? Entonces, bueno, pues es relativamente fácil distinguir la altura de una jarja, de una bóveda, porque basta que nos fijemos en la junta y veremos que las juntas son horizontales. Hasta un determinado momento en que fíjese que la junta es más pequeña, ¿Por qué? Porque está tallado en pendiente para apoyar sobre ella el arco. Luego, cuando nosotros veamos una junta más cortita, ese es justamente el final de la jarja. Aquí lo podemos ver muy bien y luego es más difícil en la realidad, pero vemos aquí este elemento. Bueno, como ven, los alumnos llegan a tallarlas con bastante precisión. Y este verano hemos tenido ocasión de... en el curso de verano de Troyes de hacer estas jarjas pero directamente a través de un robot con un dibujo tridimensional hecho por los alumnos aquí y directamente la máquina talla las piezas de jarja como ustedes ven perfectamente. Bueno, dos horas y media y esta jarja que es pequeñita, pero estaba ya hecha completamente. Es decir, esta es la esterotomía digital a la cual, digamos, abre la ventana esta asignatura. No solamente hacer aquí un poco la comedia de la Edad Media, sino cómo es la esterotomía hoy día. Es decir, una esterotomía digital. Las jarjas, es muy difícil hacerse idea de cómo se hace eso, pero fíjense que primero hay que hacer el dibujo de la bóveda a tamaño natural, si entran en el aula, cosa que les recomiendo, pues las pueden ver allí en la pared, es decir, hay que hacerlas a tamaño natural y allí sacamos las plantillas de todos los niveles de la jarja, las proyecciones horizontales. Y ahora, pues los alumnos estos al final acaban entendiéndolo muy bien, Por ejemplo, un nivel cualquiera, que no sé cuál será, el cuarto o el quinto, cogen un bloque de piedra y dibujan en la parte inferior la proyección que toca por debajo, en el mismo plano en vertical dibujan el plano superior, los contornos, y ahora empiezan a tallar como si fuera una pequeña escultura conectando la moldura de abajo con la moldura de arriba. Y esto concretamente vamos a imaginar que corresponda al cuarto nivel de esa jarja. Bueno, pues uno tras otro hay que ir haciendo todos hasta conseguir la jarja completa. Parece que estamos teniendo dificultades para sacar uno de los arcos. Claro, al poner el mortero cae entre medias y se ha juntado. Y es difícil separarlos ahora, ¿no? Hay que hacerlo cuidadosamente, pues si le damos golpes a lo mejor puede caer. y están desmontando completamente la cimbra. Sobre todo los que estén por aquí pueden ver otro trabajo interesantísimo de la bóveda, además es su finalidad última, es decir, hacerle la plementería, cubrir el espacio que hay entre los nervios. Aquí hemos empezado a hacerlo nosotros pues siguiendo un poco las fotografías y las medidas que hemos tomado en el sitio. Es un aparejo de los que se dicen aparejo a la francesa, es decir, que están colocados según el eje, vamos a decir, I-X, es decir, ortogonal. Hay otros tipos de aparejo, pero este concretamente es de esta forma y por eso los lechos, digamos, de las piedras se colocan en esa dirección del eje longitudinal. ¿De acuerdo? Y claro, vean ustedes ahora, pueden apreciar las superficies tan extrañas que se producen. Con esas superficies alaveadas tan complicadas, eran capaces de gestionarlas esta gente en la Edad Media perfectamente y construir estos planos alaveados tan complicados. La construcción de las clementerías, de los cascos de clementería, se puede hacer por dos maneras, es decir, cada una de las hiladas que forman la plementería, muchas veces forma un pequeño arquito. Es decir, de tal manera que cuando haces ese arquito, él se sujeta por sí mismo, pasas a hacer el siguiente, el siguiente, el siguiente, el siguiente. Pero concretamente en Santa María de Huerta no son así, son completamente planos los planos de plementería. Podríamos decir, pues las dobelas se caen, porque si yo quito el apoyo que tengo para poner uno de los hiladas, esas dobelas se van a caer. Claro, efectivamente, si las piedras son grandes, tenemos que estar sujetando todo el tiempo esa plementería hasta llegar al final. hasta llegar a la cumbre. ¿Por qué? Porque en la cumbre entonces hemos podido apreciar que se mete una pieza en cuña entera y entonces al introducir a presión esa pieza en cuña, todos los dos plementos a cada lado del arco entran en carga ya y entonces se queda perfectamente estabilizado. Ahora sí es posible ya quitar toda la cimbra, etcétera, etcétera, y todo el casco de plementería queda libre. De la otra manera, esos arquitos nos van a dar una idea, por dentro pasa muchas veces, parece que la bóveda está inflada como si fuera un globo, y eso a veces no es muy bonito. Quizá los monjes cistern prefirieron una cosa más sobria, más recta, etc., y entonces decidieron que la plementería fuera de esta manera, completamente plana. Bueno, ya parece que los arcos diagonales los tenemos y ya estamos accediendo al arco central, el arco de través de la bóveda sexpartita. Bueno, Teo de Rumanía creía que nos estaba viendo por internet, pero resulta que está aquí. Como ven, bueno, estamos ya quitando, todavía nos queda un arco diagonal. Pasa eso, que están un poquito encolados precisamente por las rebabas de mortero que se pueden ver perfectamente. Pero que requeriría ahora el trabajo ya, como digo, de lijado, acabado posterior, etcétera, para conseguir una superficie impecable. Habíamos hecho una prueba, creíamos que los arcos iban a despegar fácilmente, pero no es tan evidente. No hace falta desmontarlos un poco porque están un poquito encolados. [Orador 2]: Igual se puede enseñar una cimbra al divino, ¿no? Cuando la quitemos para que se vea que son dos piezas. [Orador 1]: Se trae un pedazo, sí, un pedazo chiquitito. ¿De qué quieres? No, de la cimbra. Hay un trozo de dovela allí con la moldurita y todo, tráetela corriendo. [Orador 2]: Tiene que ser la cimbra. Tiene que ser la cimbra. [Orador 1]: Bueno, les he pedido que nos dejaran ver un pedazo de la cimbra, como ven es una cimbra de doble carril, por esto que les he comentado, ya van a ver ahora que interesante como esta moldura que nos puede parecer en principio decorativa, un capricho del maestro de cantería gótico, es decir, que ha decidido hacerlo así, pues resulta que tiene... es decir, su razón de ser perfectamente, es decir, que esa moldura encaja ahí y entonces todas las dobelas estamos seguros de que el arco sale perfectamente alineado. ¿De acuerdo? Sucede algo también interesante... Para la cámara entonces... Vemos cómo entra perfectamente. Y ahora vamos otra vez a explicar una cosa también muy interesante de este perfil. Fíjense que de pronto empezamos ya a terminar estos perfiles. Los empezamos a acumular uno al lado del otro. Déjeme ver que creo que todavía... Bueno, los empezamos a acumular uno a continuación del otro, etc. Y luego, ¿qué es lo que sucede? Que cuando ponemos la fila siguiente, esto se adapta perfectamente también en esta dirección. Es decir, que esto no hubiéramos podido jamás, en un libro no lo encuentras nunca, un dato como este, es decir, esto lo ves cuando lo realizas, todos estos detalles que les estoy contando. Es decir, evidentemente también en el diseño de este perfil han pensado que se pueda apilar de la mejor manera posible, que ocupe el menor espacio posible, para luego el transporte, cualquiera que ha estado en una obra sabe que los cortes de transporte Es una cosa descomunal y no digamos en aquella época donde se tenía que hacer por medio de carretas, por caminos de barro, etc. Es decir, que aprovechar al máximo el diseño de las piezas. Bueno, pues parece que vamos ya llegando al final. ¿Qué morteros? Normalmente el mortero histórico siempre es el mortero de cal. Aquí tenemos a Mar Barbero, profesora de la Escuela en Departamento de Construcción, experta precisamente en morteros de cal. Es decir, es el material por excelencia. Muchas veces, a riesgo un poco de la resistencia, añadían yeso. porque el yeso pega mucho. La cal no pega, es resistente, pero no pega. Y el yeso, en cambio, encola muy bien las piezas. Y generalmente, seguramente, toda la clementería estaría hecha con un mortero de cal, pero con bastante yeso para que las piezas se queden unidas unas con otras. Bueno, pues oye, hemos terminado ya, está la bóveda únicamente sujeta a la clave central y ahora vamos a quitar ya las cimbras de los formeros. Las hemos mantenido hasta el final para preservarlas de algún golpe, algo que pudiera suceder. Don Isidoro María Anguita, el abad de Santa María de Huerta, nos solicitó este año indultar la bóveda, siempre la rompemos. ...hacemos una prueba de carga y la rompemos... ...pues nos solicitó indultarla... ...porque querrían llevarla a Santa María de Huerta... ...y dejarla allí un poco para exhibición... ...y explicación de las bóvedas... ...que el visitante se encuentra allí mismo ¿no?... ...y entonces así ha sido... ...esta bóveda está preparada para desmontarse entera... ...se lo digo por el riesgo que vamos a sufrir... ...ahora cuando destimbremos... ...por eso en la base de los nervios... Ya se habrán fijado algunos de ustedes, tenemos esas cuñas de madera, en realidad están separados, están sueltos, tampoco están unidos por aquí. hay un film de plástico ahí metido para que esta pieza y esta no se junten. Y en este caso concreto hay otro por aquí. No sé si lo llegan a ver. Es decir, que este arco se divide en dos y así le pasa con toda la bóveda. Por eso verán que nunca está atada en la base ni en las claves los arcos, están sueltos. O sea, le digo esto para darle un poco más emoción al momento que vamos ahora a vivir, que es ya, ya está todo preparado. Ya hemos quitado todos los arcos formeros. Y ahora les cuento lo que sucede. Como pueden ver, ese puntal que sujeta la clave central está puesto sobre una plataforma. horizontal y esa plataforma está calzada con unas cuñas en la base, ¿no lo ven? Y en esas cuñas hay unas cuerdas que ahora están los chicos echándolas hacia afuera porque van a tirar de las cuatro cuñas a la vez, la plataforma va a caer de un golpe y la clave central se va a quedar en el aire. Así esperamos que efectivamente así suceda. Bueno, vamos allá a ver un poco este momento. Bueno, entonces contamos tres y se va a producir el milagro de que las piedras se queden en el aire. Porque hasta ahora están sujetas por gravedad. Ese elemento vertical al final coge todo el peso central, lo distribuye a las mesas y al final va a esta rejilla que tenemos abajo. Los arcos también están apoyados en vertical, etc. Pero en el momento que quitamos ese puntal, ¿qué va a pasar? Pues que los arcos van a empezar a trabajar como tal, van a empezar a mandar empujes horizontales y cargas verticales. Si no fuera porque tenemos aquí estos contrafuertes, la bóveda se le abrirían las patas y se vendría al suelo. Confiemos que estos contrafuertes van a sujetar las jarjas en su posición y entonces se va a producir eso que decimos, es decir, que las piedras se queden suspendidas en el aire gracias a este mecanismo tan curioso que es la de un arco o una bóveda. Pues entonces, preparados chicos, Contamos a la de tres un tirón fuerte para que salgan esas cuñas y cae la plataforma. ¿De acuerdo? Uno, dos, tres. Bueno, pues ahora sí, pueden ver todos que se ha quedado separada de la clave central, luego la bóveda está ya trabajando como bóveda y todo ha quedado en orden, no ha habido ningún percance que lamentar. Bueno, pues ahora ya vamos a quitar rápidamente todas las últimas piezas de... de la bóveda para que quede ya despejada completamente y la puedan ver ustedes ya totalmente terminada. Bueno, yo creo que el acto le podemos ya dar por finalizado. Antes di las gracias a mucha gente y quizá tenía que haber empezado dando las gracias a todos ustedes que han venido, que han tenido la paciencia de acompañarnos. y de asistir a este acto. Entonces, muchas gracias a todos y bueno, espero que nos veremos el año que viene con otra bóveda más, ¿de acuerdo? Están todos invitados. Hasta luego.