[Orador 1]: Vamos a hablar de la reproducción de las La primera pregunta es ¿en qué consiste la reproducción? La reproducción consiste en el uso de las semillas como propágulos, es decir, como materia prima para la obtención de individuos nuevos. ¿Pero qué es la semilla? La semilla se puede definir de muchas formas. Una de ellas sería decir que es la estructura mediante la cual se reproducen las plantas superiores, que son lo que se llaman espermatofitas, que significa plantas con semillas, valga la redundancia. Estamos hablando de gimnospermas y angiospermas. Toda la semilla proviene del desarrollo de un óvulo, que está contenido en el ovario de una flor. y es una estructura que contiene una planta en miniatura que se llama embrión que es capaz de desarrollarse y dar lugar a una planta nueva La semilla además contiene sustancias de reserva que la alimentan hasta que la plántula es autosuficiente y que se ha desecado para ralentizar el metabolismo del embrión y prolongar su tiempo de supervivencia. Las semillas pueden disponer de mecanismos de dispersión que facilitan la supervivencia de la especie. Y son mecanismos de dispersión en el espacio que significan lo siguiente. Por ejemplo, a un cerezo no le interesa para nada que las cerezas que contienen la semilla caigan bajo la planta madre, germinen y compitan unas con otras y con la propia planta madre. De manera que le interesa más que esas semillas se dispersen, germinen lejos de la planta madre y lejos unas de otras, con lo cual es más fácil que sobrevivan. Y también existen mecanismos de dispersión en la germinación en el tiempo, que significa que las semillas, aunque estén maduras, a veces no germinan de forma simultánea, lo cual no interesa al viverista, que le interesa más bien que germinen todas al mismo tiempo para conseguir mayor uniformidad y más facilidad en el control de las operaciones de crianza en los viveros De modo que esto no interesa al viverista, interesa a la especie pero al viverista le interesa más la homogeneidad Esa falta de homogeneidad se debe a la existencia de un fenómeno que se llama latencias Otra pregunta es, ¿para qué se emplean las semillas hoy día? Las semillas se emplean en plantas hortícolas para la obtención de plántulas completas, como esa planta de tomate o esa planta de espárrago que estamos viendo ahí, para la obtención de patrones que sirven para injertar, por ejemplo, melón, sandía, tomate, pimiento, etc. En el caso de las plantas frutales, se emplean únicamente para la obtención de patrones, Y en las plantas forestales se emplean tanto las forestales como las ornamentales para la obtención de plantas completas. ¿Cuál es la estructura de las semillas? Pues todas las semillas tienen cosas en común, como por ejemplo la presencia de un embrión, que en el caso de las palmáceas no está desnudo, está protegido por una estructura que se llama colostilo, Y luego tenemos diferentes formas y tamaños de embriones en distintos tipos de plantas. Luego todas las semillas tienen cotiledones o cotiledón. En el caso de las palmáceas, como plantas leñosas más aparentes, tienen un solo cotiledón y por eso se llaman monocotiledoneas. Luego magnolio, peral, olivo, algarrobo son plantas dicotiledoneas porque tienen dos cotiledones. Y también se podría hablar, siguiendo esa nomenclatura, de multicotiledoneas, expresión que no se utiliza, porque las gimnospermas tienen varios cotiledones, 10, 12, depende de la especie, como ocurre con un abeto. Luego, las semillas tienen todas cubiertas que las protegen. Algunas tienen cubiertas carnosas, como ocurre con el magnolio, que dispone de una cubierta roja brillante, probablemente como atractivo para aves que se la comen y la dispersan. Hay especies, como ocurre con el olivo o con el abeto, que aparte de los cotiledones como elemento de almacenamiento de almidones, disponen de otro tejido que se llama el endospermo, exterior a lo que es la propia semilla, y a veces lo que se siembra no es la semilla limpia, sino con el endocarpio, como ocurre con un olivo o con la semilla del abeto. En algunas ocasiones, como ocurre con el algarrobo y otras muchas leguminosas arbóreas, tienen una cubierta adicional que es impermeable y que tienen también una función de latencia. Ahí estamos viendo la germinación de una semilla de un pino con dos, cuatro, seis, ocho cotiledones El proceso de germinación consta de cuatro fases sucesivas, que son, en primer lugar, la invivición de agua. Esa semilla que se ha desecado consumiendo energía, se ha provisto de sustancias mucilaginosas que, en cuanto se ponen en contacto con agua, la absorben y se hinchan. Ese proceso es puramente físico y da igual que la semilla esté viva o que esté muerta. El que esté muerta o viva depende que el embrión esté vivo o esté muerto. A continuación hay un proceso de aparición de actividad enzimática que sirve para romper los almidones, transformarlos en azúcares simples y un proceso sucesivo de traslocación que hace que esos azúcares simples viajen hacia el embrión para alimentarlo. A continuación hay un proceso de división celular que ocurre en la célula apical de la plúmula y en la inicial de la raíz o de la radícula y que consiste en que esos azúcares que viajan a esas células iniciales hacen que respiren, se dividan vuelven a dividirse y a continuación hay un proceso de engrosamiento celular y de diferenciación celular para formar tejidos de los cuales los más importantes en principio desde el punto de vista orgánico son los vasos conductores y ahí terminaría la germinación desde el punto de vista botánico o biológico pero desde el punto de vista agronómico hay otra fase posterior que es la emergencia porque si la plantura no emerge no sirve para nada El proceso de emergencia ocurre cuando esos procesos de división y alargamiento hacen que el embrión se desarrolle y se diferencie una zona aérea que se llama la plúmula y una zona radicular que se llama la radícula. Existen dos modelos de germinación, una que se llama la germinación hipogea que ocurre Por ejemplo, en el almendro, que cuando se siembra un almendro o un melocotón, ese proceso de germinación deja los cotiledones bajo tierra y ya lo que aparece al exterior es la plántula propiamente dicha. De modo que los cotiledones se quedan abajo. Y luego hay otro modelo que se llama de germinación epigea, que ocurre en muchísimas plantas, como por ejemplo el tomate, y sobre todo de semillas pequeñas, que tienen poca capacidad de almacenamiento de almidones, que consiste en que lo que sale al exterior son los cotiledones, que en cuanto perciben la presencia de luz, se ponen verdes, comienzan a fotosintetizar y ayudan para el desarrollo de la planta posterior. Un caso muy curioso es el caso de las palmáceas, que ocurre porque en las palmáceas lo que se desarrolla desde el centro del hueso de un dátil, por ejemplo, no es propiamente una radícula, lo que se alarga es el hipocotíleo. que se alarga, se alarga y cuando ya ha alcanzado cierta profundidad es cuando empieza el embrión a desarrollarse. Primero la raíz, normalmente para alcanzar zonas profundas donde hay normalmente más humedad y cuando llega a la altura del hueso, digamos, rompe ese forro que significa el hipocotíleo y sale al exterior. Es interesante conocer los factores que regulan la germinación para conseguir mejor éxito en la siembra, tanto de hortalizas como de plantas leñosas. Y los factores que influyen son la humedad, la temperatura, el contenido de oxígeno, la luz y la profundidad de siembra. En cuanto a la humedad, en esas cuatro fases que hemos descrito, la que más agua absorbe o la que absorbe a más velocidad es la primera fase de inhibición de agua. Una vez que la semilla está hinchada y húmeda, baja drásticamente la velocidad de absorción de agua y en las fases 2 y 3 de enzimática y de traslocación es muy pequeña y a partir de ahí a medida que va emergiendo la planta va aumentando el consumo de agua, no tanto por la germinación sino por la presencia ya de hojas que transpiran y consumen más humedad en consecuencia. En cuanto a los contenidos de humedad del suelo, desde el punto de marchilamiento hasta la capacidad de campo, la germinación es más rápida cuando la semilla está en un ambiente cercano a la capacidad de campo. En cuanto a la temperatura, el patrón de respuesta de las semillas en general en cuanto a la germinación es parecido a este. Hay un punto mínimo, un umbral mínimo por debajo del cual no hay germinación porque se paralizan los procesos enzimáticos, hay un umbral máximo por encima del cual no hay germinación, no porque no haya actividad, sino porque la actividad es mala, no hay buenas respiraciones, hay fermentaciones que envenenan el embrión y entre esas dos hay un punto óptimo que sea aquel en que la velocidad de germinación alcanza su máximo. De modo que por debajo de la mínima y por encima de la máxima no hay respuesta y en esa zona entre máximo y mínimo es donde la germinación ocurre. Normalmente la velocidad óptima de germinación en plantas de clima continental es bastante menor a la óptima de la especie Por ejemplo, si el tomate tiene una temperatura óptima de crecimiento y desarrollo del orden de 23 a 25 grados para la germinación la temperatura óptima suele ser del orden de 18 grados con lo cual de alguna forma se van preparando para germinar pronto y disponer de más tiempo durante el verano para cumplir su ciclo vital. De todas formas hay especies o variedades que se llaman de germinación fría porque ese patrón está desplazado hacia temperaturas más frías como ocurre por ejemplo con el apio, y otras de germinación caliente, como ocurre en semillas muy manipuladas, muy domesticadas como alguna variedad de tomate, que requieren temperaturas óptimas de germinación del orden de 25 grados, frente a esos 18 que antes mencioné. Normalmente, cuando se hacen siembras importantes, y no directamente al aire libre, por supuesto, sino cuando se siembran en bandejas que se pueden pre germinar en cámaras de germinación, normalmente se utiliza la temperatura óptima de cada especie. Pero sería más interesante el dar ciclos de temperaturas simulando lo que ocurre a lo largo del día de una temperatura alta y un rato, digamos, simulando una noche de temperaturas más bajas. Con lo cual conseguiríamos mayores velocidades de germinación y plantas más robustas. ¿Qué ocurre con el intercambio gaseoso y la germinación? Pues ocurre que, en merced a la respiración que se produce por consumo de azúcares en los puntos de crecimiento de plúmula y radícula, hay consumo de oxígeno y eliminación de anidrido carbónico y de otro gas que es quizá también, o más molesto que el carbónico, que es el etileno. Entonces, si nosotros no nos desprendemos rápidamente de esos gases pues se corre el peligro de que se ralentice la germinación de modo que en cuanto al contenido de oxígeno en el ambiente que rodea la semilla cuanto mayor es, más rápida es la germinación y mejores resultados se consiguen y en cuanto a la eliminación de gases lo que interesa es que el sustrato de germinación sea lo suficientemente poroso para que los poros puedan estar con suficiente aire y suficiente cantidad de agua para que no se desequen, porque lógicamente la porosidad que tiene un suelo cualquiera, sea natural o artificial, ahí no cabe más que aire y agua, y si hay mucho agua, hay poco aire y viceversa. de modo que interesa un sustrato que sea lo suficientemente poroso para permitir la eliminación de sogas y la entrada de oxígeno En cuanto a la luz y la germinación, pues hay pocas especies, algunas especies de plantas epifitas y entre las hortícolas, las lechugas antiguas, entre comillas, y el apio, que necesitan luz para germinar. Muchas son indiferentes y algunas necesitan obligatoriamente estar a oscuras. Aquellas que necesitan luz para germinar se conforman o se puede suplir la falta de luz con aportaciones de ácido giberélico y en el caso de las hortícolas concretamente prácticamente todas son indiferentes y da lo mismo que tengan lúcero En cuanto a la profundidad de siembra se puede sembrar a la profundidad adecuada de manera que sobre todo en el caso de plantas de germinación epifita que tienen pocos cotilodones dé lugar a que crezca la raíz salga la plantura exterior y empiece a ser autosuficiente pero también podemos cometer un error que es sembrar demasiado superficialmente con lo cual, como quiera que los suelos o los sustratos artificiales se secan más rápidamente por contacto con la atmósfera puede ocurrir que se sequen y la germinación se malogre por falta de humedad o al contrario se puede cometer otro error que es sembrar demasiado profundo con lo cual la planta puede sufrir un proceso que se llama de ahogamiento porque consume las reservas antes de salir al exterior de manera que antiguamente se decía que la profundidad correcta de la siembra había de ser una vez y media el diámetro de la semilla Lo cual puede ser cierto en semillas redondas, que solamente tienen más o menos un diámetro. Pero en semillas muy deformes, como una sandía, por ejemplo, o como un pino, ¿de qué longitud estamos hablando? Pues probablemente sea la media de todas las longitudes. Caso muy especial ocurre en las cuercíneas, bellotas de alcornoque, encina, por ejemplo, que no se pueden enterrar porque se pudren y hay que sembrarlas de esa forma a media tierra, dicho vulgarmente, para que tengan suficiente aireación para que no se malogren. Si se siembran demasiado profundamente, se estropean y no hay emergencia. Hay un par de casos curiosos en cuanto a las semillas, que tienen el esquema que hemos visto, de un cotiledón o dos, de un embrión exclusivamente. Pero hay plantas que son curiosas, como ocurre con el agave americano, con la pita, que son plantas vivíparas, en el sentido de que sobre la misma planta germina la semilla y lo que ofrece después de su fase vital son plántulas, Como ahora veremos. De modo que el agave americano tiene un ciclo, ahí estamos viendo un vivero de agave americano productor de tequila, tiene un ciclo de 7, 8, 9 años dependiendo de la especie o de la variedad. durante los cuales va almacenando sustancias de reserva en un órgano que estamos viendo ahí que se llama la jima que está bajo tierra y normalmente no se ve, lógicamente pero en donde acumula gran cantidad de almidones que son precisamente los que se utilizan para la fabricación del tequila Bien, pasados esos 7, 8, 9 años emite un tallo floral largo que se llama el pitaco que porta las flores que cuajan en semillas pero que cuando se han formado las semillas germinan sobre la misma planta lo que estamos viendo hoy es un manojo, un racimo de plantas de agave que curiosamente disponen de dos o tres raíces incipientes que están esperando a que se las plante para desarrollarse y dar plantas nuevas pues es el fenómeno de la viviparidad Y luego hay otro fenómeno peculiar que ocurre en las semillas de los cítricos, concretamente, y otras plantas que por aquí no se estilan, digamos, porque son plantas tropicales, de la presencia de semillas poliembriónicas, que tienen junto... al embrión sexual enterrado en el óvulo hay unos tejidos, uno de ellos se llama la albucela que rodea al óvulo y en el cual se desarrollan de forma espontánea y natural embriones vegetativas que tienen la misma composición de la planta madre con un son plantas hembríale diploides lógicamente, y que cuando se siembra una semilla de limón, de naranja o de mandarina, no es difícil que en vez de una sola planta, como ocurre en las plantas normales, aparezcan dos, tres o cuatro plántulas, como esa que estamos viendo ahí, que son concretamente de mandarino.