[Orador 4]: Buenos días a todos ustedes y sean del proyecto europeo Traeger, que es coordinado por el Departamento para la Igualdad de Oportunidades del Gobierno italiano y en el que como socio español participa esta universidad. Para presentar el proyecto contamos con la profesora doña Inés Sánchez de Madariaga, que es la directora de la Unidad de Mujeres y Ciencias del Ministerio de Economía y Competitividad del Mineco y coordinadora, además de la participación española en el proyecto, así mismo con la señora gerente de la Universidad, doña Carmen García de Lías. Y con el profesor Roberto Prieto, vicerector de investigación de esta universidad, así mismo nos acompaña en la mesa y le doy la bienvenida a la universidad la señora Giovanna de Klitsch, coordinadora del proyecto europeo. Agradeciéndoles a los cuatro, al igual que a todos ustedes, su presencia en este acto, le doy la palabra a doña Inés Sánchez de Madriaga para que realice la presentación del proyecto. Inés. [Orador 1]: Muchas gracias por la invitación y por esta organización de este evento de presentación del proyecto Trigger, rector, vicerector, gerente, directora del proyecto, amigas y amigos. Es realmente una satisfacción el poder estar aquí hoy con ustedes en este acto de presentación en la Universidad Politécnica, que es mi universidad, de un proyecto europeo cuyo objetivo es precisamente el contribuir a incrementar la presencia de las mujeres en las carreras tecnológicas. Y me gustaría agradecer al rector personalmente no solo su apoyo en la gestación ...de este proyecto, sino su apoyo en distintas actividades en la materia dentro de la universidad... ...y que se están traduciendo en iniciativas que también tienen una dimensión internacional... ...como por ejemplo la RedCost de Género, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente... ...que agrupa a representantes de 40 países y en el que la Politécnica es coordinador... o el nuevo programa para fomentar la participación de las niñas en las vocaciones, para incrementar las vocaciones tecnológicas en las niñas en los colegios. Porque la presencia de las mujeres en las carreras tecnológicas, tanto en España como en Europa, sigue siendo muy baja, no avanza prácticamente, en algunos casos incluso retrocede. Y, sin embargo, como nos indica la Comisión Europea, en Europa se necesitan más ingenieros, se necesitan más ingenieros y más ingenieras. Y es bastante claro, la Comisaria Europea de Investigación lo ha dicho bastantes veces, que el pool, o sea, la fuente de talento que representan las mujeres como científicas e ingenieras potenciales no se puede desperdiciar. Por eso, las políticas de género son una prioridad en Europa y son también una prioridad en la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación. Hace cuatro años, la Comisión Europea creó una convocatoria para financiar proyectos que promueven precisamente el cambio estructural de las instituciones científicas y de las universidades dirigidos a promover una mejor participación, a fomentar una mejor participación y presencia de las mujeres en las carreras científicas y tecnológicas. Estas convocatorias de cambio estructural son convocatorias que financian acciones en un cierto número de universidades de distintos países del continente, alrededor de cinco o seis universidades. Cada año la Comisión financia solo de dos a tres o cuatro proyectos como máximo, es decir, son unas convocatorias muy competitivas y en las que el objetivo de la Comisión Europea es mostrar ejemplos de buen hacer, podríamos decir proyectos piloto que muestran o que sirven de ejemplo para que otras universidades del continente, que son miles las universidades que hay en Europa, puedan ver o tomar ejemplo, recibir ideas de cómo se pueden desarrollar este tipo de medidas. Por tanto, son proyectos piloto y este es el caso en el que… La Universidad Politécnica de Madrid va a participar junto con el Departamento de la Igualdad de Oportunidades del Gobierno italiano, que tiene una larga experiencia en la materia y que tiene otro proyecto de estas características de una convocatoria anterior ya en marcha. Esta idea de la Comisión Europea de Promover el Cambio Estructural… Se basa en un entendimiento de que el problema de la escasa participación de mujeres en las carreras científicas y tecnológicas tiene unas raíces, tiene unas causas que son estructurales, que son sistémicas y que por tanto deben ser abordadas de manera sistemática y estructural. Esto en Estados Unidos se empezó a hacer hace ya prácticamente 15 años. La National Science Foundation puso en marcha un programa que se llama Advance, donde se desarrollan desde entonces este tipo de medidas en las universidades americanas. Y la Comisión Europea se ha inspirado en ese programa para crear este programa de cambio estructural. En el nuevo programa Marco, Horizonte 2020, esta convocatoria se mantiene. y continuará en años subsiguientes. Yo ahora no me detendré mucho a explicar en qué consisten estos proyectos de cambio estructural. Sí existe un informe publicado por la Comisión Europea de un grupo de expertos que sistematiza el tipo de medidas y de ejemplos de buenas prácticas que las universidades pueden aplicar. Es un informe de un grupo de expertos que yo tuve el honor de coordinar, de presidir hace tres años, pero en la mesa redonda dentro de un rato tendremos ocasión de ver en mayor detalle en qué consiste el proyecto Trigger. A mí lo que me gustaría ahora brevemente, en los minutos que me restan, es explicar cuál es el contexto dentro de lo que es el programa Horizonte 2020 en el que se insertan estas convocatorias para fomentar el cambio estructural en las universidades. Porque el género es un elemento clave del nuevo programa marco de investigación europeo, el Horizonte 2020, Lo es también del ERA, el Espacio Europeo de Investigación, ERA por sus siglas en inglés, que como saben la Comisión Europea adoptó la comunicación del ERA en julio del año pasado. Y el ERA establece una serie de recomendaciones en materia de género que se dirigen a los Estados miembros, también a las universidades y a la propia Comisión Europea. Y entre esas recomendaciones la comunicación del ERA le decía a la Comisión «Tienen ustedes que introducir el género en el Horizonte 2020». Y efectivamente esto es lo que ha hecho la Comisión Europea junto con los Estados miembros y el Parlamento, que como saben ustedes son quienes aprueban las regulaciones del Horizonte 2020. Y los objetivos básicos que se recogen en el Horizonte 2020 son tres en materia de género. El primero es promover el equilibrio de género en los equipos de investigación con el objetivo de reducir la brecha de género en la participación de las mujeres en los proyectos financiados como investigadoras. El segundo es asegurar el equilibrio de género en la toma de decisiones con un objetivo del 40% del sexo infra representado en los paneles y grupos que participan en todo el proceso de decisión y de aprobación y de evaluación de todas las actividades del programa Marco. Y en tercer lugar, integrar el análisis de género en el contenido de la investigación y la innovación con una idea clara de que la integración de la dimensión de género en el contenido de la investigación y de la innovación es un factor de calidad y de excelencia. Así aparece reflejado en el primer capítulo de la regulación del programa Horizonte 2020. La base legal de estos objetivos está en la propia regulación del programa Marco, en las reglas de participación y en el programa específico de implementación. Y de manera más específica, les voy a hacer una mención rápida de cómo se van a implementar estos objetivos. El primero de ellos, el equilibrio de género en la toma de decisiones, se aplica a los grupos asesores con un objetivo del 50% de participación de hombres y mujeres y con al menos la participación de una persona experta con conocimiento en género. En los paneles evaluadores el objetivo es del 40% del sexo infrarrepresentado, teniendo en cuenta la situación de cada campo concreto. Es decir, campos con una presencia muy escasa de mujeres tendrán un objetivo que se amoldará. Y, en segundo lugar, el equilibrio de género en los equipos de investigación. Este va a ser un factor que se tendrá en cuenta en la evaluación de los proyectos de la siguiente manera. Esto está recogido en el artículo 33 del modelo de contrato y que establece, y esto es una cita literal, la obligación de aspirar a la igualdad de género el beneficiario, es decir, el participante, el solicitante del proyecto, Debe tomar todas las medidas para promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Debe aspirar en la medida posible a alcanzar el equilibrio a todos los niveles en el personal asignado al proyecto, incluyendo a los niveles de gestión, de supervisión y de dirección. Es decir, en la propuesta se debe especificar cuál es la composición del equipo, cuál es el sexo del investigador principal y qué medidas se van a tomar a lo largo de la gestión del equipo para asegurar esa presencia equilibrada. Y en la etapa de evaluación, si dos proyectos obtienen la misma calificación por la calidad de su propuesta… el que tenga un mejor equilibrio de género será priorizado, será priorizado sobre el otro. Esa es la manera en que se recoge en la fase de evaluación. El tercer objetivo, que es la integración de la dimensión de género en el contenido de la investigación, como decía, que es considerado un factor de excelencia. Esto está recogido en el primer capítulo del Horizonte 2020, en el artículo 16. y de manera práctica esto funciona a través de los programas de trabajo donde se describen los temas que se van a financiar dentro de lo que la comisión denomina los grandes retos y otras actividades que se financiarán dentro del programa marco están señalados todos los temas específicos que tienen una dimensión de género de manera explícita Y en el formulario de solicitud, los solicitantes deberán especificar, donde sea relevante, esto también es una cita literal, donde sea relevante, describa cómo su proyecto tiene en cuenta la dimensión de sexo y género. Y esto será considerado como un factor en la evaluación de nuevo, como un factor de calidad y como cualquier otro elemento que se refiera al contenido científico de la propuesta. Posteriormente, esto evidentemente tendrá que ser reflejado en los informes periódicos que los investigadores tienen que producir a lo largo de la vida del proyecto, cómo esa integración del análisis de sexo y género se va produciendo en la ejecución del proyecto. Y algunas acciones añadidas que el Horizonte 2020 incorpora referentes a género son las siguientes. Al menos todos los grupos asesores que trabajan en la preparación de los programas de trabajo tienen que tener al menos un experto en materia de género. La formación en materia de género figura entre los costes elegibles en los proyectos, esto no era así en el programa marco anterior. Se ha creado un grupo asesor ad hoc en materia de género que precisamente la semana pasada se reunió por primera vez en Bruselas y este grupo asesor está encargado de asesorar a los equipos que preparan los programas de trabajo donde se especifican los temas que se van a financiar cómo el sexo y el género puede ser relevante para cada uno de los programas de trabajo. En el portal de participantes del Horizonte 2020 se explican todas estas novedades y hay además específicamente una convocatoria referida a proyectos de género que es en la que se encuadra el cambio estructural. Esto forma parte de lo que antes era el programa Science in Society, Ciencia en Sociedad, que ahora ha cambiado de nombre y se llama SWAF, Science with and for Society, Ciencia en y para la Sociedad. Y para facilitar a los investigadores y a los gestores de los proyectos y de los programas el cumplimiento y la satisfacción de todas estas medidas, la Comisión Europea ha elaborado un breve bademecum, que es un documento cortito de unas pocas páginas, donde todo esto se explica con detalle. Y me gustaría señalar que en este Bademekun, al final, proporciona una serie de referencias y recursos que son material de ayuda a la comunidad científica europea y que en esa serie de documentos de ayuda y de referencia hay una participación española importante, una participación importante. Importante en la referencia, por ejemplo, al nuevo portal que se llama Genport, que gestiona la Universidad Oberta de Cataluña, que empezará a funcionar en breve y será un portal de referencia en Europa donde se reúnan todos los recursos en la materia, incluidas bases de datos de expertos. Está la referencia a este informe que les mostraba antes sobre el cambio estructural. Está la referencia al proyecto de Gender Innovations, que es un proyecto en el que yo participé como co-directora también, que dirige una catedrática de la Universidad de Stanford. Y está la referencia a la Red Coast, Género, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, que es coordinada desde aquí, desde la Universidad Politécnica de Madrid. Importante presencia y participación, por tanto, que no solo es española, sino que también es de la Universidad Politécnica de Madrid y que creo que realmente nuestra universidad puede convertirse en líder entre las universidades tecnológicas europeas en esta materia y espero que el proyecto Trigger contribuya a ello de manera decisiva. [Orador 4]: Muchas gracias, Inés, sumándome a tus deseos sobre el proyecto TRIER. Decir que, además de Inés Sánchez de Madariaga, en la parte española, intervendrá muy activamente la Unidad de Igualdad de la universidad que dirige doña Paloma García Maroto y que depende de la gerencia. Por ello, tiene ahora la palabra la señora gerente de la universidad, doña Carmen García Díaz. [Orador 2]: Gracias, rector. Señora coordinadora del proyecto Trigger-ASDO, vicerector de investigación, directora de la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Economía y Competitividad, queridos amigos. Bien, como bien comentaba Inés, Trigger es un proyecto financiado en el séptimo programa Marco. El proyecto tiene cuatro años de duración, es decir, comienza ahora, en enero de 2014 ha comenzado su trabajo. y está integrado por instituciones universitarias de cinco países, Italia, Francia, Reino Unido, República Checa y España. El principal atractivo, a mi modo de ver, radica en que su objetivo es iniciar en las instituciones participantes en este proyecto un cambio estructural, ese cambio que es necesario para alcanzar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres que forman parte de esta comunidad. Las líneas de trabajo principales son, por una parte, fomentar la incorporación de la perspectiva de género en los contenidos académicos y en la investigación y, por otra parte, promover la carrera de mujeres que trabajan en el ámbito científico y tecnológico. Casi nada. O sea, son dos grandes objetivos. Se trata, por tanto, de un proyecto que tiene por último fin contribuir al cambio de cultura científico-tecnológica para generar un nuevo modelo. Son los primeros pasos, indudablemente, pero su objetivo final es generar un modelo nuevo en el que las mujeres puedan desarrollar su carrera académica y profesional en igualdad de condiciones. Trigger es un proyecto piloto que definirá y pondrá a prueba un nuevo modelo integral para instituciones científico-tecnológicas, entre las que va a estar la Universidad Politécnica de Madrid, que pueda luego sistematizarse e implantarse en otras de manera generalizada, como bien comentaba su directora del proyecto. He de confesar que este planteamiento fue el que me atrajo desde un principio cuando Inés Sánchez de Madariaga me explicó aquella mañana el proyecto. Su capacidad de trabajo de convencer y de liar a las personas para impulsar los objetivos que se propone realmente hicieron el resto. De nuestra primera reunión, convenimos en que el proyecto se focalizaría en tres escuelas. Inicialmente en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, la Escuela de Edificación, Técnica Superior de Edificación y la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. Siempre que las cosas empiezan tienen detrás personas y entonces a veces hay que elegir determinados ámbitos porque hay personas que pueden ser el motor de las mismas. En ese momento ella me explicó cómo las acciones que se iban a desarrollar eran concretas y acordes con el contexto y las necesidades de cada una de estas escuelas, es decir, hay que adaptarlo al ámbito de cada una de ellas, pero luego el proyecto tiene vocación transversal a nivel general, a nivel de transversalidad de la UPM. Es curioso cómo, por los estudios que continuamente nos va mostrando Inés y nos incita a leer, lo cual también le agradezco, se ve cómo disciplinas relacionadas con la técnica han tenido siempre menoscabada la proporción de participación de las mujeres. Eso es algo que en nuestra universidad... es bastante claro, sobre todo en algunas ramas de nuestra tecnología. Por este motivo es necesario estudiar las causas que originan esta situación a fin de acertar las soluciones. Eso fue lo que realmente me pareció de mayor valor dentro de lo que Inés me comentaba. Hay que analizar lo que está ocurriendo, cuál es el problema para poder poner las soluciones adecuadas y empezar a resolverlo. El proyecto precursor de Trigger detectó tres áreas de riesgo en el ámbito científico-tecnológico desde la perspectiva de género. Una era que las disciplinas científico-técnicas pueden ser un ámbito poco acogedor a las mujeres, que significará poco acogedor, pero es verdad que incitan poco y estimulan poco a las mujeres, o al menos a pocas. Las disciplinas científico-técnicas no son sensibles a cuestión de género Y hay una importante carencia de liderazgo femenino en el ámbito científico-técnico. Eso es algo que a nadie se nos escapa, es un problema que tenemos ahí. Algunos ejemplos de los efectos de estas áreas de riesgo son, entre otros, muchos un mayor abandono de mujeres en profesiones científico-técnicas, productos derivados de I+, D+, I, que no se adaptan a la realidad de mujeres a falta de referentes femeninos que sirvan como modelo a nuevas generaciones de mujeres y contribuyan a atraer vocaciones entre las más jóvenes. Podrán comprender, por tanto, que como responsable de la unidad de calidad de la UPM, que con tanta ilusión e ahínco está impulsando Paloma García Maroto, No podía hacer otra cosa que dar mi apoyo y dejarme convencer por tan persuasivas compañeras. Pienso que merece la pena trabajar para incorporar a la mujer a la ciencia y a la técnica y para ello es necesario conocer la esencia del problema que hoy solamente conocemos por sus consecuencias. Les deseo una muy fructífera jornada, seguro que cobrará importancia de acuerdo a los resultados que se obtengan de ahora en adelante y desde luego, Inés, estaré expectante a los mismos. Muchas gracias. [Orador 4]: Gracias, Carmen. Y como se acaba de decir, el proyecto es un proyecto con especial incidencia en el ámbito de la investigación científico-técnica y es por ello que tiene la palabra ahora el vicerrector de investigación de la Universidad del Pozo Roberto Prieto. Roberto. [Orador 3]: Muchas gracias, rector. Bueno, pues en primer lugar, agradecer la posibilidad de compartir esta apertura de la jornada de hoy con todos ustedes. Como decía ahora mismo el rector, es verdad que incluso el propio proyecto forma parte del séptimo programa marco de la Unión Europea, donde la participación de la Universidad Politécnica de Madrid es intensa. También es verdad que es un proyecto que abarca más allá de la participación de la mujer en la investigación, como ya han descrito tanto Inés como Carmen previamente. Pero también es la parte de la investigación importante dentro de lo que se busca en las acciones del proyecto. Por ponerles, ya que del proyecto y sobre todo del tema de cómo las nuevas cosas que se implementan en el Horizonte 2020, ya se habló previamente, por ponerse un poco en situación de cómo está la universidad, sobre todo en el ámbito de la investigación, que es el que a mí me toca hablar un poco más, en cuanto a participación de la mujer, Podemos decir que, bueno, esto depende de cómo se quiera ver el vaso, si medio lleno o medio vacío desde el punto de vista de la UPM. A mí me gusta siempre ver cosas más medio llenas que medio vacías. Si nos fijamos, por ejemplo, en cuántas mujeres lideran grupos de investigación en la UPM, lideran quiere decir que son investigadores responsables del grupo de investigación. Tenemos un poquito más de 200 grupos de investigación, de los cuales podemos decir que solamente el 16% están con un IP que sea mujer. O solamente, o ya digo, visto de otra forma, que puede no estar tan mal el dato. El no estar tan mal el dato me refiero a si nos fijamos de dónde venimos, de qué situación de contexto tenemos. Si nos fijamos también basándome en de dónde venimos o cómo está la universidad, en cuántas mujeres forman parte del PDI de la universidad y tomando datos formales del Ministerio de Educación del curso 11-12, Y también fijándose a las universidades técnicas, a las politécnicas de España, la UPM cuenta con un 24% del PDI de mujeres. Y ese 24%, además, nos fijamos que en el caso de la universidad politécnica, solo el 16% son catedráticos. Bueno, pues el hecho de que los responsables de grupos estén en ese orden de magnitud… Bueno, pues a lo mejor no está tan mal dentro del punto de vista de las mujeres que forman parte del cuerpo de los catedráticos y del PDI en general. Hablaba la gerente hace un momento del liderazgo de la mujer. En efecto, yo creo que es algo que hay que impulsar, ayudar y fomentar. En el caso, por ejemplo, también de la Universidad Politécnica, si nos fijamos en el séptimo programa marco, por contextualizar que este proyecto del que hablamos hoy es de esa convocatoria, La universidad participa intensamente, lo decía antes. Es la universidad española con más participación, con más de 70 millones de euros captados durante el séptimo programa marco, más de 300 proyectos en marcha, más de 1.000 bastantes propuestas presentadas. Pues bien, de las mismas, ahora mismo el 21% de las propuestas que están corriendo en la UPM están lideradas por mujeres. ¿Qué vuelvo a decir? Esa cifra contextualizada dentro del número de mujeres que forman parte de la universidad creo que no está mal. Con esto... Mi conclusión de las cifras puede ser que es cierto que las vocaciones tecnológicas previas a la universidad no están suficientemente motivadas para que la mujer a lo mejor participe y se vea atraída. Pero una vez en la universidad, yo creo que la participación de la mujer es homogénea, o sea, es equivalente, es equiparable a la del hombre en cuanto a la participación como líder en los proyectos, etc., teniendo en cuenta el número de mujeres y de hombres. Por ahora es otro dato. Por ejemplo, dentro de los programas de captación de recursos humanos, de los programas Ramones y Cajales, Jornada de la Cierva, que son para postdoc, programas oficiales, Prácticamente el 30% de los Ramones y Cajales que tiene la universidad son mujeres. Por lo tanto, insisto que dentro de esas cifras de participación me parece que participan bien dentro de todas las actividades que dentro de la universidad ya se crean. El otro día fue, por ejemplo, la entrega, y me lo decía la directora de la Escuela de Edificación, la entrega de premios del programa Actúa UPM en el que se… ...convocan ideas de negocio entre la universidad y de igual manera tanto la participación como los accesos y premios obtenidos... ...pues fueron muy compartidos por ambos géneros. Por acabar, a mí una de las cosas que más significativa me parece, alguna de las más significativas dentro del horizonte 2020... ...es el hecho de los costes elegibles de los que comentaba Inés en un par de aspectos. Los costes elegibles que ahora todos los costes relacionados con materia de género son costes elegibles... tanto formación, viajes, pagar a gente que forme como, la asistencia, ese tipo de cursos. Y en este sentido me llamaba la atención porque ayer mismo recibía un email de una empresa que probablemente ya existía hace tiempo, pero lo recibí ayer, que ofrecía este tipo de formación anunciando precisamente esto. Decía, como ahora en el 2020 todos los costes se dedican a dar cursos de formación específicamente dirigidos a asuntos de género para fomentar estas actividades. Y creo que el hecho de incluir estas acciones dentro de convocatorias o dentro de programas grandes e importantes como puede ser el 2020… pues de forma directa e indirecta fomentan a que esto converja en una situación de mayor igualdad. Otro de los costes también que me llama la atención como elegible son todos los costes de bajas por maternidad y paternidad que pueden asociarse a la actividad de algunos de los proyectos del 2020 que también presentamos. Bueno, yo por finalizar querría felicitar por el hecho de tener este proyecto en marcha. Estoy seguro que los resultados van a ser positivos en muchos aspectos y también desearles a todos ustedes que tengan una agradable jornada hoy. Muchas gracias. [Orador 4]: Muchas gracias, Roberto. Señora gerente, señora directora. de la Unidad de Mujeres y Ciencias del INECO, señor vicerector de Investigación, señora Giovanna de Klitsch, coordinadora europea del proyecto, señora vicerector de Relaciones Internacionales, señora secretaria general, directora de la Escuela de Edificación, directora de la Escuela de Montes, decano de nuestra Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, el INEF, defensora de la universidad, secretario del Consejo Social Ajunto, señora vicegerente, señora directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad, profesores y profesoras, personal de administración y servicios estudiantes, señoras y señores. Para esta universidad es un motivo, yo creo, de orgullo y de alegría poder participar en el proyecto TRIER y acoger el acto de presentación del mismo en el día de hoy. El tema género yo creo que es un tema en el que se está avanzando mucho en los últimos años, probablemente haya que hacerlo mucho más, y que es de tremenda actualidad, pues preocupa a numerosas instituciones. Sin ir más lejos, en el día de ayer un importante periódico nacional anunció publicaba algo al respecto, venía a decir que las jóvenes universitarias de hoy no quieren, no son partidarias de esas políticas de discriminación positiva, pues creen que no hay que discriminar positivamente nada, ya que se consideran con la misma valía que cualquiera de sus colegas masculinos. No obstante, esa si quieren, de las jóvenes universitarias a las políticas de discriminación positiva, es cierto lo que se nos acaba de recordar, por quienes nos han presidido en sola palabra, y es que la mujer en los temas de investigación... de acceso a las profesiones de ciencia y tecnología se encuentra en inferioridad de condiciones por muy distintas causas. Nos recordaba la señora gerente ese proyecto previo que había en el ámbito europeo, el PRAGUE, en el que se señalaban tres áreas de riesgo en el ámbito científico-tecnológico desde la perspectiva de nos decía que las disciplinas científico-técnicas pueden ser un ámbito poco acogedor para las mujeres, que las disciplinas científico-técnicas no son sensibles a las cuestiones de género y que hay una importante carencia del liderazgo femenino en el ámbito científico-técnico. Los datos que a su vez nos proporcionaba el vicerector sobre esa proporción de grupos de investigación que están liderados por mujeres como investigadores principales, pues lo ponen manifiesto. Hay un 16 y pico por ciento de ellos que son liderados por mujeres. Es cierto que se ha avanzado mucho y en ese sentido el ver el vaso medio lleno, como señalaba el vicerector, pero también es cierto que debemos aspirar a que haya un mayor equilibrio. Yo creo que por ello el proyecto Trigger, que tiene como objetivo objetivo principal promover ese cambio estructural necesario para que se alcance la igualdad es una magnífica oportunidad de avanzar en esa línea. Y como lo decía, para esta universidad yo creo que ese cambio estructural llevado a un ritmo adecuado debe ser una cuestión estratégica. En efecto, como yo creo que todos ustedes conocen, somos una universidad fundamentalmente tecnológica, con una componente en ciencia del deporte y una componente también en temas de diseño, diseño de moda, pero con la mayoría de sus estudios, de sus actividades centradas en el ámbito de la ingeniería y de la arquitectura. Y es precisamente en esos estudios de ingeniería, de arquitectura, en los que se preparan los tecnólogos y las tecnólogas que nutrirán nuestras empresas, nuestras universidades en el día de mañana. Y es por eso que desde hace mucho tiempo esta universidad está preocupada porque en esos estudios hay una mayor proporción de mujeres. En los últimos años se nos dice de distintos ámbitos que el número de estudiantes universitarios que opta por estudios tecnológicos está decayendo y asimismo que la proporción de mujeres que están entre los universitarios, pues está totalmente desequilibrada, situándose en torno a un 30%, mientras que en otras ramas de los estudios universitarios, ciencias, ciencias de la salud, artes, ciencias sociales, esa proporción de mujeres es superior a la de hombres. Este problema no es en absoluto un problema español, no es un problema de esta universidad en exclusiva, sino que, como todos ustedes saben, se produce en muy distintos rincones, en muy distintos países desarrollados, y yo creo que está en la base de esa menor proporción de mujeres en los puestos docentes, como nos recordaba el vicerector, o en puestos directivos en nuestras empresas. Y desde hace tiempo, pues en esta universidad, este problema nos preocupa y nos ocupa. Conocerán probablemente algunos de ustedes algunos de los estudios que tradicionalmente hacemos, y por citar uno de ellos me referiré al que se publicaba en 2008 por el Observatorio Académico respecto al abandono en las promociones, en las cohortes de entrada de 2002-2003 hasta 2005-2008. En 2006, y en esos datos se podía ver cómo entre los alumnos de nuevo ingreso había un 69,1% de hombres y tan solo un 30,9% de mujeres. Desigualdad que se acentuaba más cuando se consideraban los estudios de solo primer ciclo, pues en ellos el porcentaje de hombres era el 71,6%, mientras que el de mujeres se ubicaba tan solo en un 28,4%. Y sin embargo, a nivel de abandono, el rendimiento de las chicas es mejor que el de los chicos. Así, mientras abandonaban de las chicas que entraban un 26,5% de las que habían iniciado estudios, en el caso de los chicos el porcentaje de abandono se elevaba hasta un 34,3%. Es cierto que esta situación afecta de manera desigual a unas titulaciones u otras. Áreas como arquitectura, agronomía, química o todas las que tienen que ver con la biotecnología, ingeniería biomédica, cuentan con proporciones más equilibradas, incluso superiores, de mujeres que de hombres, pero por el contrario, áreas como las TIC, como la naval, la minera, la civil, la industrial y algunas otras, pues tienen proporciones menores, incluso muy bajas de chicas entre sus estudiantes. Tengo el convencimiento, y en ello creo que me acompaña a buen número de personas de esta universidad, de que debemos hacer algo para equilibrar esta situación. Solo así creo que lograremos que el número de egresadas igual al de egresados, y con ello que el número de mujeres ejerciendo... la ingeniería y la arquitectura pueda equilibrarse con el de los hombres y que en los distintos puestos y estamentos docentes o directivos se vaya caminando hacia esa igualdad. Porque en la situación actual yo creo que es lo más que se puede aspirar. salvo que se adopten medidas que fuese una situación, sería que haya una mujer por cada dos hombres en puestos relevantes de nuestras empresas o de nuestras universidades. Sé que esa no es la única medida a tener en cuenta, la de incrementar el número de mujeres que se interesan por la ciencia y por la tecnología, aunque yo la consideré la primera medida. Soy consciente de que hay otras desigualdades que se producen a nivel laboral y de ahí esos abandonos de la profesión. Por citar otros estudios que se hacían desde el Observatorio Académico, que se publicó en 2012 y que se hacía sobre ese acceso al primer empleo de la promoción 2010-2011, pues ahí se comprobaba como Al cabo de un año, poco más o menos, de finalizar los estudios, el porcentaje de hombres que tenían trabajo era superior en cinco puntos al de mujeres, un 70,6% de los varones frente al 65% de las mujeres menores. o cómo había más de 7 puntos porcentuales entre los hombres que nos decían que el trabajo que hacían era de técnico cualificado, de acuerdo con sus estudios, con 59,6 frente al 52,3 que decían lo mismo en el caso de las mujeres. o cómo las mujeres tenían más contratos en prácticas que los hombres, 23,8% de las chicas, 14,9% de los chicos, o cómo, por citar un último dato, el estudio está a su disposición en España. En nuestra web, el salario medio de las mujeres ingenieras tras ese año de haber finalizado sus estudios, pues era 2.264,6 euros inferior a los de sus compañeros varones, son desigualdades enormes. que en los tiempos que vivimos creo que a nadie deben resultarle aceptables. Muy probablemente sean necesarias leyes, normas y directivas que contribuyan a paliar la situación, pero creo que lo más efectivo es que todos tomemos conciencia de la necesidad de acabar con esas diferencias tan absurdas. Aunque solo sea por aprovechar esa mitad del intelecto humano que, como poco, radica en las cabezas de las mujeres. Y creo que para ello, como les decía, el camino más natural y el mejor es propiciar que la mujer llegue a esos ámbitos donde desempeñará su papel de ingeniera, científica, arquitecta e igual de eficientemente que lo pueda hacer un hombre y además enriquecerá seguro la visión de esas profesiones. Yo creo que en la universidad hace mucho tiempo que desterramos a los sótanos más profundos esa visión de superioridad de los hombres sobre las mujeres. No quiero decir con esto que no haya que seguir vigilantes, porque de vez en cuando algún diablillo sale de esos sótanos y nos invade. pero creo que a ningún universitario que se considere como tal, como universitario, se le debería pasar por la cabeza que el género hace que unos u otras sean más eficaces, que estén más capacitados para la ciencia o para la tecnología. para las artes o para la economía o lo que proceda. Si de algo va el botón de muestra, en mi propio equipo electoral se integran cuatro mujeres y les aseguro que en mi opinión y en la de creo que todos, no se quedan atrás a la hora de asumir sus responsabilidades de gobierno con suma inteligencia y con muy buen hacer. Y si quieren otros ejemplos, analicen el papel que han desempeñado las mujeres que han dirigido y que dirigen escuelas o grupos de investigación o grupos de innovación educativa y verán que la proporción de las que lo hacen de manera muy brillante es igual o mayor que la que se da entre los hombres que están en sus puestos. Bienvenido sea pues el proyecto Trigger, si nos ayuda a potenciar esas políticas de igualdad, que yo al igual que decía Inés, creo que así será, tanto en la Universidad Politécnica de Madrid como en las universidades europeas. como la sociedad en general. Creo por eso que la Politécnica, como les decía, debe enorgullecerse y alegrarse de participar en él y apoyar en la medida de nuestras posibilidades el desarrollo de este proyecto. En ese proyecto, como ya se nos ha dicho, participan cinco países de siete instituciones y a todas las personas de estas instituciones que han propiciado que este proyecto sea una realidad, Quiero transmitirles mi reconocimiento, mi felicitación y mi agradecimiento, si me lo permiten, centrar ese agradecimiento en las personas que nos acompañan, en la señora Giovanna de Klitsch, que coordina el proyecto, en Inés Sánchez Cárdenas, de Madariaga, que coordina la participación española, y en Paloma, García Maroto, directora de la Unidad de Igualdad de esta universidad, que está apoyando desde siempre las actividades de igualdad en la universidad. Y con este agradecimiento a todas las personas que lo han hecho posible, estas tres mujeres que hoy están con nosotros, Y desde luego con mi agradecimiento a todos ustedes por su presencia y por su participación en la jornada, pongo fin a mi intervención y doy por inaugurada la jornada. Muchas gracias a todos.