[Orador 6]: Buenos días a todas y a todos. Soy José María Medina, director de ProSalus. Me han pedido que modere esta segunda mesa, más centrada ya en la temática de lucha contra el hambre. En las últimas dos décadas hemos tenido importantes compromisos en lucha contra el hambre. En el año 96, la primera cumbre mundial de la alimentación fijó un objetivo de reducción a la mitad del número de personas hambrientas. En el año 2000, dentro de la Declaración del Milenio, se incorporó una meta en el objetivo 1 de reducción a la mitad del porcentaje de personas hambrientas a nivel mundial. Ese mismo año se creó una Relatoría Especial sobre el Derecho a la Alimentación dentro de los procedimientos especiales de Naciones Unidas. En el año 2004 se aprobaron dentro del Consejo de la FAO unas directrices voluntarias para la realización del derecho humano a la alimentación. Y así podríamos seguir revisando lo que se ha movido en la agenda de lucha contra el hambre en estas dos últimas décadas y veremos que hay muchos compromisos. Sin embargo, los resultados no están a la altura de esos compromisos. Se ha avanzado mucho menos de lo que se esperaba. algunas cosas significativas. Nos dejó ver que algunos de los avances que se han tenido son muy débiles y se pueden perder si no se les da continuidad en el apoyo. Y nos dejó ver también que el problema del hambre es un problema multicausal, complejo, que requiere abordaje muy diferente, que requiere estar atentos a diferentes tipos de políticas que pueden estar incidiendo en la generación del problema en cada contexto concreto. Por eso, en esta segunda mesa, relacionada con el papel que se le está dando a la erradicación del hambre y a la realización de la seguridad alimentaria y del derecho humano a la alimentación en la Agenda POS 2015, tenemos invitados a cinco personas de diferentes ámbitos, con diferentes recorridos y experiencias, para intentar abordar el problema desde diferentes enfoques e intentar tener entre todos y con las personas que estáis como asistentes, también con vuestras intervenciones y preguntas, una visión un poquito más completa, compleja, de este problema. La dinámica que vamos a seguir en la mesa, dado los tiempos limitados que tenemos, deberíamos estar terminando esta mesa hacia la una y media, según nos dijeron en la organización. A cada participante le vamos a hacer una pregunta muy concreta, relacionada precisamente con su sector, Y le vamos a pedir que en cinco, máximo siete minutos, dé las pinceladas básicas del tema. Si algún otro miembro de la mesa quiere tener una reacción breve, le podríamos dar menos de un minuto para que…, hay inmediatamente reacciones. Y seguiríamos con la siguiente pregunta, para completar las cinco visiones. Luego tenemos tres personas en fila cero, que también tendrán un par de minutos o tres para hacer sus comentarios o preguntas. Y luego abriremos el diálogo para que todo el mundo pueda preguntar, comentar dentro del tiempo que tenemos disponible y de esa manera intentar tener una visión lo más amplia posible. A los ponentes, cuando se hayan acercado los cinco minutos, yo les enseñaré la tarjeta de que le quedan como máximo dos para que vayamos ajustando los tiempos. Para no dilatarnos mucho, lo que haré será ir introduciendo y presentando muy brevemente a cada uno de los participantes conforme le vayamos a formular la pregunta. Y, en este sentido, la persona que va a abrir el diálogo va a ser Arturo Angulo, que está sentado a mi izquierda. Arturo es ingeniero agrónomo, especialista en políticas públicas y ha tenido una experiencia interesante de unos siete años de trabajo con FAO en el terreno en diferentes países, en Nicaragua, en Angola, en Guatemala. Y, en la actualidad, está precisamente colaborando en la oficina de representación de FAO en España. Y, precisamente, por ese ámbito en el que ahora mismo le toca trabajar, le planteamos la pregunta de cuál es el diagnóstico y cuáles son los desafíos para que oferta y demanda de alimentos sean sostenibles, dentro de esta Agenda por 2015 que vemos en la que los temas de sostenibilidad tienen tanto peso. [Orador 1]: Arturo. Pues muchas gracias, José María. Y un saludo a todos. Y es un gusto estar aquí, en esta escuela, donde uno ha estudiado. Yo creo que es clave la relación entre oferta-demanda y contextualizarlo. Realmente hoy se puede decir y se dice que realmente hay alimentos para todos. Estamos produciendo alimentos para al menos 9.000 millones de personas y en el planeta estamos unos 7.200. Con lo cual, digamos que no hay una falta de producción global, en términos globales. Sin embargo, estamos asistiendo a una realidad en la que, según los datos de hoy mismo del SOFI, tenemos 795 millones de personas que no tienen una nutrición adecuada. Con lo cual, podría parecer que hay unas necesidades productivas para esas personas que no se alimentan convenientemente. Las necesidades de gap entre lo que estas personas consumen y lo que deberían consumir para tener una dieta adecuada es menos del 2% de la producción mundial de cereales. Y, en cambio, estamos tirando o teniendo pérdidas en alrededor de un 30% de la producción que producimos. Con lo cual, digamos que en este momento el problema no es un problema de producción en términos globales. Eso quiere decir que hay un equilibrio y hay una sostenibilidad importante ¿A futuro, entre oferta y demanda? Pues no. Vamos a asistir a un proceso. Hay varias tendencias. Una que es el incremento de la población. Se estima que llegaremos a unos 9.000 millones alrededor del 2050. Que, de momento, si estamos produciendo para 9.000, pues lo tenemos. Y, por otro, hay unas tendencias en el cambio de las dietas alimentarias en las que... ...en la que cada vez... ...hay una variación en la dieta... ...y esta es una de las claves importantes... ...en las que yo quería hacer énfasis... ...para que lo analicemos... ...no es una cosa automática las tendencias... ...estamos en unas tendencias... ...que como comentaba Ignacio al principio... ...no son adecuadas... ...y por eso estamos hablando hoy... ...de los objetivos... ...por 2015... ...porque si seguimos las tendencias... ...ambientalmente, socialmente... ...y productivamente... ...nos vamos al... ...nos vamos al carajo ¿no?... ...entonces... ...¿qué tenemos que hacer?... ...tenemos que analizar... ¿Cómo podemos variar esas tendencias? Y la cuestión de qué demanda generamos es una cuestión tendencial sobre la que podemos trabajar y mucho. Entonces, aquí entra algo que es muy importante, que son las dietas. ¿Qué dieta queremos que se conviertan en unas dietas adecuadas para las sociedades en las que vivimos? Para una dieta de los países industrializados actuales, totalmente descompensada, con unos 3.300 kilocalorías por persona, que es completamente insostenible a nivel global. Y es completamente insostenible también para nosotros. Ya estamos viendo que las estimaciones por parte de la Organización Mundial de la Salud nos están hablando que si seguimos esta tendencia vamos a llegar a un 50% de obesidad en Europa en las próximas décadas. Entonces, ese no es un escenario posible, el ir hacia unas dietas excedentarias en consumo energético. Entonces, tenemos que ir a otro tipo de dietas. Y ese otro tipo de dietas, con un consumo óptimo en torno a los 2.700... kilocalorías y con alrededor de unos 100 gramos de proteína diaria pues tienen una característica que en cuanto a huella de carbono tienen una huella de carbono una cuarta parte de huella de carbono que la dieta sedentaria que estamos teniendo ahora y a nivel de huella ecológica medida como hectáreas por año y persona también necesita una tercera parte de la dieta que actualmente tenemos Entonces, ¿qué conclusiones llegamos? Por un lado, tenemos que profundizar mucho en las cuestiones de educación alimentaria, regulaciones sobre los consumos alimentarios y repensar y reflexionar sobre el modelo de producción y consumo que estamos teniendo. Creemos que la Agenda por 2015, en este sentido, abre un escenario importante porque nos está obligando a mirar con una mirada global. No es... el ir como cooperantes a decir, tú tienes que hacer esto, sino estamos mirando el planeta en su conjunto, estamos haciendo un análisis de conjunto y estamos poniendo soluciones en las que nosotros nos implicamos. Y nosotros implicamos transformando y variando nuestras dietas. Y todo esto vinculado, no sé cómo voy de tiempo, dos minutos, bien, pues todo esto vinculado con... Este cambio del modelo de producción y consumo tiene que estar muy vinculado a los sistemas rurales, a la sostenibilidad en la producción por parte de los agricultores, al fomento de la agricultura familiar en este sentido. Y si eso lo conseguimos, seguramente vamos a conseguir que ese equilibrio, volviendo a la oferta y la demanda, En algunos ámbitos, personas, hay suficiente oferta global, pero no hay capacidad de cubrir la demanda de algunos. Y muchos, como veíamos en las presentaciones anteriores, muchos de las personas que tienen esa demanda son pequeños agricultores, son familias agrícolas que no tienen acceso. No tienen acceso a medios de producción o a renta suficiente para cubrirlo. Entonces, el que esas personas mejoren sus sistemas de producción, se vinculen a un mercado... sostenible puede hacer de una manera más natural el hecho de que haya ese equilibrio en la oferta y demanda en el nivel global. [Orador 6]: SEÑOR PRESIDENTE. Muchísimas gracias, Arturo, por la claridad y por la concisión. Y, señorita, el tiempo. No sé si hay alguna reacción rápida de la mesa o podemos pasar al siguiente ponente. Bien. A mi derecha está Unai Aranguren, Unai es responsable de formación de N-Vizcaya, un sindicato agrario con 40 años de trayectoria que tiene por principal objetivo impulsar la soberanía alimentaria en el País Vasco. Este sindicato es miembro de COAG a nivel nacional, pero también de la Coordinadora Europea de Vía Campesina y, por tanto, de Vía Campesina Internacional. Y, precisamente, Unai es uno de los representantes de la región Europa en el Comité Coordinador Internacional de la Vía Campesina, lo cual nos interesa muchísimo para esta mesa y, además, está inmerso a nivel personal en un proceso de incorporación al campo. Y la pregunta que le queríamos hacer a Unai es qué implicaciones y qué enfoques conlleva el considerar la alimentación como algo más que un producto cualquiera de comercio, como un derecho humano. [Orador 2]: Unai, pues… Gracias por la invitación. Gracias, Arturo, por dejarme dos minutos más para mí. Yo antes solía presentarme diciendo que era fruticultor. Luego cambié, porque verdaderamente nos han dividido por sectores. Luego decía que era agricultor. Y ahora digo que soy campesino, porque vivo en el campo, vivo en un pueblo de 30 habitantes, donde solo quedamos yo y mi pareja, y un ganadero mayor que se ha quedado con la mayor parte de las tierras para poder sobrevivir. Me han dicho que hable sobre el derecho a la alimentación y me gustaría enfocarlo en dos sentidos. El derecho que tenemos los campesinos y campesinas que producimos alimentos y el derecho de la ciudadanía de consumir esos alimentos. Y me gustaría dar algunas ideas, algunos retazos. Por ejemplo, ahora mismo en Europa cada tres minutos está desapareciendo una granja. Entonces, durante esta sesión de tres horas seguramente 60 granjas van a desaparecer en Europa. Lo que eso supone para la producción, pero también para el consumo, que igual unas 600 o 700 familias van a dejar de consumir productos sanos de temporada y locales. Junto con eso, está habiendo una concentración de la producción, está habiendo una intensificación. Se están poniendo de moda en Europa las granjas de mil vacas. Entonces, hay lobbies que están invirtiendo dinero para producir en granjas de mil vacas, vacas que generan 500.000 litros de purín cada semana. Imaginaros lo que puede ser eso. Granjas que generan siete puestos de trabajo en comparación de los 60 o 70 puestos de trabajo que tendrían 40 o 50 granjas de 40 o 50 vacas. Las cadenas de distribución, las industrias y las distribuidoras están controlando la producción. Nos están diciendo qué tenemos que producir, cómo lo tenemos que producir, cuántos tratamientos tenemos que hacerle a ese producto, lo necesite o no lo necesite. Y a veces son siete, ocho o nueve tratamientos. el precio de ese producto y muchas veces estamos produciendo por debajo de los costes de producción. Eso está llevando que en Europa también está pasando un abandono del medio rural. Aunque haya jóvenes en la ciudad que todavía quieren ir al campo, como es mi caso, todavía hay un éxodo rural y muchos de los campesinos están pasando a ser peones de esas empresas o grandes multinacionales. En cuanto al consumo, hace poco estuve leyendo un informe que había hecho de detenidos sin fronteras de que a cada casa, cada alimento que llega recorre de media 5.000 kilómetros. O sea... Cada vez comemos peor, hay más desnutrición. Como ha comentado el compañero, hay una pérdida de cultura alimentaria. Y la nueva generación va a comer peor que la nuestra. Y estamos consiguiendo, gracias también a fondos de cooperación norte-norte, que la gente esté más sensibilizada con el tema de la alimentación. Pero lo que está pasando es que, como no hay producción y no hay gente produciendo, las distribuidoras están aprovechando de esa demanda de productos verdes o productos sanos y están introduciendo también productos ecológicos o productos sanos de otras partes del mundo. Entonces, como general… En general, como país y como personas, hemos perdido nuestro control, nuestra soberanía sobre la alimentación y la alimentación se ha convertido en un negocio, porque verdaderamente el negocio es mover los alimentos de una parte del mundo a otra. Ahora mismo se producen más alimentos que nunca, pero a pesar de eso hay mucha gente, millones de personas que están pasando hambre. Y como han dicho antes, tres cuartas partes de las personas que están pasando hambre viven en el mundo rural. Dentro de las consecuencias que está pasando a nivel internacional, y es que este sistema genera crisis alimentarias, nos dijeron que los transgénicos iban a acabar con el hambre en el mundo. Ahora tenemos una crisis alimentaria, no sé lo que nos van a decir, pero ante la crisis climática que estamos viviendo, desde las multinacionales, con apoyo de algunos gobiernos y presionando a muchas ONGs, nos han planteado que la salida a esta crisis climática es la agricultura climáticamente inteligente. ¿Qué es eso? Pues es una medicina para arreglar la enfermedad que tiene nuestro planeta, que está generada por la consecuencia de que el sistema no funciona. Entonces, esas medicinas vienen en dos sentidos. Una es un nuevo paquete tecnológico, que son semiorresistentes, fertilizantes, insecticidas, fungicidas, transgénicos de nueva generación, que lo que hacen es que al final el agricultor pase todavía a una agricultura mucho más dependiente. Y la otra medida es que con el tema de las emisiones de carbono... Los países industrializados se han comprometido a plantar árboles para combatir o compensar esas emisiones de carbono y lo que hacen es plantar monocultivos forestales en países del sur, desplazando a comunidades indígenas campesinas de allí para poder compensar con esas emisiones de carbono. Junto con eso nos vienen tratados de libre comercio entre Canadá y Europa, Estados Unidos-Europa, Sudáfrica-Europa, que nos ofrecen a los campesinos de Europa acceder a mercados... pues de Estados Unidos, de Nueva York, etc., cuando aquí no tenemos acceso a los mercados locales. O sea, yo no tengo acceso a los mercados locales y mucho menos nacionales. Y justo venía pensando, que yo vivo en un pueblo de 30 habitantes, pero verdaderamente, ¿qué hacen nuestros gobernantes para asegurar que a una población como Madrid lleguen productos sanos y de temporada? ¿Qué están haciendo? ¿Qué tipo de políticas públicas se llevan a cabo? Para la vía campesina, lo que está en crisis es el sistema. Y el hambre, la crisis alimentaria, el clima, son consecuencias de que el sistema no está funcionando. Hace 20 años, más o menos, en el 96, en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, la vía campesina pone encima de la mesa una propuesta para cambiar ese sistema y la propuesta es la soberanía alimentaria. Que es una propuesta política para ir cambiando y construyendo un nuevo sistema que tenga otra manera de relacionarnos entre nosotros, otros valores, otra relación con el entorno. La soberanía alimentaria es el derecho que tienen los pueblos a producir alimentos sanos, que estén culturalmente adecuados, a poder acceder a los bienes, recuperar el control sobre la alimentación. Y verdaderamente es una alternativa al sistema capitalista. Y el reto que tenemos ahora es cómo construir esa soberanía alimentaria desde lo local. Necesitamos acceder a los bienes. Necesitamos formación en modelos agroecológicos, no solo en productividad, sino en autonomía, en investigación. Necesitamos herramientas que transformen nuestro producto en manos de los campesinos. Mataderos, conserveras, pequeñas salas de despiece, industrias transformadoras. Necesitamos acceso a los mercados. Necesitamos nuevas vías productivas. de diálogo y de comercialización entre consumidores y productores. Necesitamos políticas públicas. Hace poco estuvimos haciendo una guía de políticas públicas para pequeños ayuntamientos de cómo desde su día a día pueden facilitar el desarrollo de la soberanía alimentaria de nuestros pueblos. Cómo con la compra pública en los comedores escolares, cómo se puede potenciar mediante pliegos o mediante la presión de los padres y de las madres que en esos comedores o en esa compra pública verdaderamente se potencie la economía local. Pero, sobre todo, necesitamos más campesinos y más campesinas. Mantener lo que tenemos ahora y animar a la gente joven a que se ponga a producir, porque verdaderamente ese es el reto. Porque, al igual que la educación y la sanidad, para nosotros la alimentación... Queremos que vuelva a ser un derecho y no un negocio como está siendo ahora mismo en manos de las multinacionales. Y para acabar, yo sí que diría que me gustaría convertir un poco en agentes activos de cambio a todas esas personas que pueden vivir en la desigualdad y que son víctimas de esas crisis alimentarias, de esas crisis climáticas o de esas crisis inmigracionales. [Orador 6]: Gracias. Muchas gracias, Unai. También ceñido al tiempo. No sé si hay algún miembro de la mesa que quiera alguna reacción. ¿Algún minuto? ¿No? ¿Podemos seguir? Muy bien. En tercer lugar, va a participar Ana Regina Segura, que está en este extremo de la mesa. Ana Regina es ingeniero agrónomo, egresada también de esta casa. ...especialista en economía agraria, ha ocupado diferentes puestos públicos a lo largo de su carrera... ...y en la actualidad trabaja como jefa de área de desarrollo rural y seguridad alimentaria... ...en el Departamento Sectorial de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Y a Ana Regina le queremos preguntar, precisamente por el tema central de la jornada de hoy... ¿Con qué profundidad se están incluyendo las cuestiones de alimentación y sostenibilidad productiva en los borradores de Agenda por 2015 que se están manejando en este proceso de negociación intergubernamental? [Orador 4]: SEÑORA PRESIDENTA. Bueno, pues muchas gracias por estar aquí, que me siento siempre como en mi casa. Y, para no utilizar demasiado tiempo, yo quería hacer una breve presentación de lo que En principio, para mí fueron los ODMs como, por ejemplo, o sea, hay una duda que me creó desde el principio que empecé a trabajar con los ODMs, porque la lucha contra el hambre, que era un tema fundamental desde mi punto de vista y que si las personas no comen no pueden avanzar en otros terrenos, por ejemplo, estaba tan mal representada en los ODMs, ¿no? era el 1C del objetivo, o sea, estaba muy dejada de lado. Entonces, he estado investigando bastante ese aspecto y resulta que, bueno, pues encontré una conferencia de Simon Maxwell en el 2003 que analizaba también este tema. Y según él, era porque todas las organizaciones internacionales que estaban implicadas en ese momento en la lucha contra el hambre, tenían distintas narrativas del tema. Entonces, quiero decir, no había habido una coordinación entre la FAO, entre el PMA, el FIDEA, el Banco Mundial, etcétera, etcétera. Y yo creo que eso, en principio, ahora no ha pasado en el proceso de los ODS. No me quiero perder mucho tiempo. Pero en el objetivo 2, tal y como está propuesto por el grupo abierto, que dice poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible, hay como cinco, no sé si todos lo conocéis, pero hay cinco objetivos de los cuales el primero únicamente, desde mi punto de vista, sería el que englobaría la seguridad alimentaria sostenible. como tal, que sería para 2030 poner fin al alambre y asegurar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situaciones vulnerables, incluidos los lactantes, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año. El segundo subobjetivo, que significa que para el 2030, pues pondría fin a todas las formas de malnutrición. Solo dice eso, incluido el logro a más tardar en el 2025 de las metas convenidas de retraso en el crecimiento de los niños de cinco años, etcétera, etcétera. Ese sería el subobjetivo correspondiente a la nutrición, pero curiosamente este objetivo 2 plantea tres grandes subobjetivos ligados absolutamente a la producción agraria, al desarrollo de la agricultura. El tercero sería duplicar la productividad agraria. Y los ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala, bueno, no quiero repetirlos porque si no voy a actar. El cuarto, asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes, que luego podemos analizar. Y el quinto, mantener la diversidad genética de las semillas, las plantas cultivadas y los animales de granja y domesticados. En principio… Tal y como están escritos, suenan muy bien. Incluso hay tres metas más, que es aumentar las inversiones con un aumento de la cooperación internacional en la infraestructura rural, la investigación agrícola, los servicios de extensión, desarrollo tecnológico y bancos de genes, de plantas, etc. El segundo, corregir y prevenir las restricciones y distorsiones comerciales en los mercados agropecuarios mundiales. Ahí, hablando concretamente de subvenciones a las exportaciones agrícolas y de todas las medidas de exportación en efectos equivalentes, o sea, enlazaría con lo que ha dicho alguien aquí en la sala de coherencia de políticas para el desarrollo. Y el tercero, adoptar medidas para asegurar el buen funcionamiento de los mercados de productos básicos alimentarios y sus derivados. En el papel están recogidas todas las propuestas, digamos, que podíamos plantear y tal. Sin embargo, si investigamos un poquito más, vemos que hay todo un lobby detrás que ha estado apoyando el tema de las inversiones en agricultura. Y eso no es, como se ha dicho aquí por el profesor Alberto Garrido, Las estrategias no son neutras a los valores y a la ideología. Y ahí es donde yo quiero llamar la atención en este espacio de reflexión que es en este momento la Escuela de Ingenieros Agrónomos. Creo que se necesita más reflexión en estos aspectos porque… porque lo mismo que está escrito en el papel puede significar una cosa o puede significar otra. Se ha hablado por el representante de Vía Campesina de su enfoque con respecto a la agroecología, pero es que estos mismos ODS han sido apoyados por el Grupo de Soluciones para la Agricultura Sostenible y Sistemas Agrarios Sostenibles, que está apoyado por Naciones Unidas. Y aquí este grupo reconoce, exactamente como él ha dicho, que para apoyar la agricultura climáticamente inteligente, la solución son los organismos genéticamente modificados. Entonces, hay unos intereses, evidentemente, quien está detrás del grupo que ha escrito esto, pues tiene unos determinados intereses que podemos luego comentar. Hay otros... O sea, hay reflexiones en este entorno por parte de todo el mundo. Hay las reflexiones de... del think tank alemán, del Defeat, bueno, enseguida termino, de la FD, de los franceses, de no sé qué. Entonces, también quería llamar la atención que, por ejemplo, el relator de Naciones Unidas, Oliver de Schutter, hablaba de un término que mencionaba como democracia alimentaria, haciendo responsables a los productores y consumidores de esa nueva visión. Quería hablar de muchas más cosas, o sea, por un lado está la agroecología, por otro la intensificación, la biotecnología y los nuevos planteamientos de cara a la financiación que se está haciendo. Hay ideas muy novedosas que se pueden discutir, como es una plataforma de organizaciones internacionales que trabajan en el tema de la seguridad alimentaria, la nutrición, el desarrollo rural y la agricultura, Para que, de alguna forma, exista una financiación hacia todo este campo a través de considerar la seguridad alimentaria como un bien público mundial o global… Se está en discusión, pero si en su día se consiguió con la educación o con otros aspectos, simplemente yo creo que es porque no ha habido suficiente presión del pensamiento que envuelve a este sector en ese sentido. Y aquí, que estamos reunidos, digamos, la Administración, la academia y las ONGs, puede ser una plataforma muy interesante para seguir dialogando. No me entretengo más, pero me gustaría luego seguir comentando cosas. [Orador 6]: Muchísimas gracias, Ana Regina. Yo creo que a Ana Regina le tenemos que agradecer que haya sido tan clara y tan directa y provocadora y que haya planteado, al menos como flash, varios temas interesantes que seguro algunos de los de los participantes luego querrán profundizar y te irán preguntando. La siguiente participante es Lourdes Benavides. Lourdes es licenciada en Ciencias Empresariales por la Universidad de Lobaina y máster en Relaciones Internacionales. Es investigadora del Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid. Desde hace casi veinte años ha trabajado en ONG y como consultora independiente en temas relacionados con ayuda para el desarrollo y ayuda humanitaria. sobre todo en África, y en la actualidad responsable de justicia económica en Oxfam e Intermón, y desde esa posición haciendo un seguimiento muy cercano a los temas de seguridad alimentaria y, por ejemplo, coordinando la campaña Crece de Oxfam en España. A Lourdes le queremos preguntar cómo podemos hacer más visible socialmente, más participada y más demandada esta agenda por el desarrollo sostenible, cada uno desde sus propios ámbitos. [Orador 3]: Gracias, José María. Entonces, no voy a entrar tanto a los contenidos que ya han sido abordados y más al proceso y cómo podemos participar, cómo hemos participado ya en él y, sobre todo, este gran reto que es para nosotros el que sea más visible, mejor conocida y también apropiada, digamos, por el conjunto de la sociedad. Partiendo de la base de que los objetivos de desarrollo del milenio, al igual que ya lo fue el concepto de derecho humano diez años antes, se cumplen este año los 25 años del primer informe de derecho humano, permite ya tener un… Una aproximación a la cuestión del desarrollo diferente a la que teníamos en las décadas anteriores, muy centradas en el crecimiento económico, muy centradas en una visión del consenso de Washington, etc. Ese cambio y los objetivos de desarrollo del milenio siguen un poco esa tendencia negativa. creo que tenemos que seguir reivindicando, poner a las personas en el centro y seguir luchando por algo que yo creo que todavía no está hecho, es decir, dejar que el crecimiento económico no revierte automáticamente por sí sola en las personas. Por eso, yo creo que este proceso para la nueva Agenda de Desarrollo es una oportunidad para hablar, seguir hablando de derechos humanos, de erradicación de la pobreza, de desigualdad. Hemos conseguido poner ese tema en la agenda y de desigualdad de ingresos, sobre todo, a pesar de lo que decía Marta antes, porque es una cuestión fundamental aquí. Y romper con esta tendencia que tenemos de desconfianza hacia lo multilateral, la incapacidad de cooperar y de poner juntos estados para decidir sobre las políticas que nos rodean. que nos llevarían a un mundo más justo, a un mundo más equitativo. Entonces, ese yo creo que es el gran reto. La participación de la sociedad civil en este proceso ha sido fuerte, ha sido amplia, ha sido intensa, ha sido compleja, porque ha sido… Esto es un proceso… inabarcable casi, tremendamente extenso, muchos temas, muchos puntos de conexión entre ellos, pero sí que ha habido un gran esfuerzo por crear alianzas, grandes plataformas, ha habido un trabajo en conjunto en Europa, en el mundo, Aquí mismo no nos hemos reunido, hemos conseguido llegar a posiciones comunes, que no siempre es fácil entre organizaciones ecologistas, de desarrollo, movimientos sociales, de mujeres, de derechos humanos, poner a toda esta gente. Parece que la sociedad civil es un ente homogéneo y somos todos… Pero no, o sea, llegar a posicionamientos comunes, defenderlos en los foros y en el proceso ha sido y es parte de nuestro esfuerzo. Y ahí también yo creo que el esfuerzo de la universidad, el esfuerzo de las organizaciones que desarrollan conocimiento, análisis, investigación, evalúan lo que ha pasado, rendición de cuentas, exigen también a los gobiernos esa rendición de cuentas, ha sido importante. Quizás algo que destacaría en este proceso ha sido la conexión mayor que hemos tenido entre organizaciones del sur y organizaciones del norte, del este y del oeste. Una de las puntos más débiles del proceso que llevó a los objetivos de desarrollo del milenio era la ausencia de las sociedades del sur, de las voces del sur. Y ahí ha habido un esfuerzo grande por intercambiar, crear espacios, canalizar esas voces del sur, favorecer presencia de testigos y de personas que en su propia vivencia son las mejores personas que pueden hablar de la cuestión del hambre y de la inseguridad alimentaria. Y ese esfuerzo ha también llevado a la interlocución con el Gobierno, a la presión política, al lobby, al trabajo con Naciones Unidas, en la Unión Europea, etc. O sea, la participación ha sido muy intensa, sigue siéndolo, este es un momento, como ha dicho Marta, que está todavía todo el final por escribir. Y nos jugamos, yo creo, un marco que sí que va a ser importante, y ahí entro un poco en la parte de la visibilidad social, porque por primera vez es un marco que no solamente es un marco que se aplica a ciertos países que son los que están, digamos, en situación de mayor debilidad, de mayor pobreza, sino que se aplica a todos. Es un marco universal. Por lo tanto, una herramienta quizás todavía más clara para que cada uno de nosotros, ciudadanos, ciudadanas, lo hagamos nuestro y exijamos no solamente justicia social a nivel internacional, sino también aquí. Y esta era quizás una pregunta para Marta. ¿Qué están haciendo otros ministerios, más allá del Ministerio de Asuntos Exteriores? ¿Cómo esta agenda se conoce en otros ministerios? ¿Se está incorporando? ¿Va a abordar las cuestiones sociales, las cuestiones económicas, las cuestiones de pobreza, desigualdad Fiscales, comerciales, etcétera, etcétera. Entonces, es un reto grande el de la visibilidad social, está claro. Es complejo de explicar. Si ya los objetivos de desarrollo del milenio eran difíciles de explicar y era un marco muy sencillo, ...excesivamente simplista, sin duda. Ahora que tenemos 17 objetivos, casi 200 metas, un montón de indicadores... ...que hemos tratado de que dentro de ese marco estén análisis de las causas, de las raíces... ...de la pobreza, de la desigualdad, que vayamos a las políticas y a las soluciones realmente... ...que se debe aportar para estos objetivos de desarrollo sostenible. Esto es muy difícil de explicar, es muy difícil de compartir... Es importante que lo hagamos, pero ante ese dilema de lo simple o lo complejo o de lo comunicable o lo más difícil de comunicar, desde luego, y creo que también aquí hay desacuerdo dentro de la sociedad civil, yo opto por esta complejidad que yo creo que es el reflejo de lo que es la sociedad y la política y que necesitamos poder abordar y poder trasladar a la sociedad en su conjunto. Por tanto, yo creo que es esencial ese trabajo que podamos hacer de comunicación. La universidad juega un papel importante, la educación desde una edad temprana. Los medios de comunicación, no los hemos mencionado todavía, pero los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad. Los espacios para hablar de estas cuestiones… ...en nuestra sociedad de la información son tremendamente estrechos... ...y son siempre en titulares, ¿no? En 140 caracteres. Es muy difícil explicar esto. Hay que también poder explicarlo en 140 caracteres... ...pero hay que tener espacios para profundizar también. Lo dejo ahí y veremos ahora en el debate si hay más preguntas. Gracias, José María. [Orador 6]: Muy bien, muchas gracias, Lourdes. Para cerrar la mesa... ...precisamente estando aquí en sede universitaria... ...pues era importante tener la visión desde la universidad... ...y contamos con José María Asunzi... ...presentar aquí a José María Asunzi... ...es así como entre atrevido, innecesario, no sé... ...pero como puede haber gente que no es de aquí, de esta casa... ...pues al menos decir cuatro ideas... ...de su larguísima trayectoria y currículum... ...José María, doctor en Ingeniería Agrónomo... ...especialista en Economía Agraria... ...por esta Universidad Politécnica de Madrid... ...es catedrático... en esta escuela, en el Departamento de Economía y Ciencias Sociales y Agraria. Ha participado en multitud de grupos de expertos internacionales relacionados con procesos de reforma en las políticas agrícolas y de desarrollo rural y fue subdirector general de la FAO en el cuatrienio 2007-2010. A José María le queríamos preguntar, en este proceso complejo de la Agenda Post 2015 y en el deseo de incorporar en profundidad el problema de la erradicación del hambre, este problema complejo, ¿Qué está llamada a aportar la universidad en un desafío global y local como este? [Orador 5]: Muchas gracias. Antes de responder a la pregunta que se me formula directamente, no puedo resistirme a la tentación. Desde mi experiencia en lo que es la arena internacional y Naciones Unidas, Es decir, que yo creo que sin menoscabo de que esta nueva agenda post-2015 presenta algún avance importante, como por ejemplo todo el proceso de diálogo y discusión, y en particular el punto 17, implementación, yo creo, por lo menos tengo serias dudas, de que el camino adoptado sea el camino correcto. Lo voy a decir muy fácilmente, que mucho abarca… poco aprieta, dice un refrán español. En el mundo en que vivimos, donde la gobernanza es muy frágil y débil, la gobernanza global, y donde la situación financiera internacional es más que crítica, esta profusión, como decía muy bien en la anterior intervención, de objetivos 17 y metas casi 200, lejos de concentrar esfuerzos en pocas cosas pero conseguirlas, va a dispersar esfuerzos en una multitud de objetivos y subobjetivos y subsubobjetivos, que esto es un marasmo absoluto y total. Es decir, como análisis de los problemas del mundo está muy bien, pero para mí la agenda, una agenda, no es un libro blanco que ponga sobre la mesa todos los problemas a los que el mundo se enfrenta. Lo que necesitamos es que algunos de esos problemas, los más prioritarios, y son pocos, realmente nos concentremos en conseguirlos. Y eso implica priorización e implica, sobre todo, el gran fallo para mí de la Agenda 2015, que estaba muy bien planteada, aunque pueda parecer simplista o sencilla, pero que tuvo un gran problema, y es todo el tema de gobernanza y todo el tema de implementación. Por ejemplo, no hay ningún mecanismo para quien incumpla los acuerdos. Yo estoy harto de haber asistido a conferencias internacionales. La primera, por ejemplo, en junio, yo estaba enfado, en junio de 2008, en plena crisis de los alimentos, ahí una serie de países desarrollados se comprometieron a 22.000 millones de dólares para dar un impulso a la producción agraria. Dos años después de estos 22.000 millones, solo 2.000 millones se desembolsaron. ¿Qué pasó? Nada. La foto muy bonita, las noticias fantásticas. ¿Qué se cumplió de eso? Poquísimo. Lácula, 2009, igual. G8, ampliado. Otro gran acuerdo, el acuerdo Lácula. También 20.000 millones en cinco años desembolsados, un tercio. Países que adoptan compromisos nacionales. Lo recuerdo perfectamente en África, el compromiso del 2002 para que en toda África todos los países dedicaran un mínimo del 10% de su presupuesto público a la agricultura. Y que antes del año 2010 tenía que esto haber ocurrido. 2010, solo la mitad de los países africanos cumplieron ese compromiso de subir su gasto público en agricultura y alimentación al 10%. De que no sirve tantos objetivos y tantas buenas intenciones si luego no se cumplen. Y sobre todo al que no cumple no le pasa absolutamente nada, no hay ningún tipo de mecanismo para que eso se cumple, para que sirve. Bien, me voy a centrar en la pregunta que se me ha hecho, pero... Como digo, desde mi experiencia internacional y de subdirector de FAO en años complicados, no podía resistirme a decir eso. La universidad, el papel de la universidad. Pues la universidad tiene un papel, en mi opinión, muy, muy relevante. Que no sé si cumple debidamente. Otra cuestión es si lo cumple debidamente o no. Pero, en teoría, la función de la universidad debe ser muy trascendental... en la consecución de algunos objetivos clave. Y yo me voy a centrar, como es normal, en el objetivo hambre. La contribución de la universidad yo creo que tiene tres ámbitos. El ámbito tecnológico, el ámbito de la investigación y desarrollo, innovación, conocimiento, transferencia tecnológica, todo lo que sea ámbito del conocimiento. Creo que es una tarea fundamental. Dos, la cooperación técnica. dentro del mundo de la cooperación al desarrollo. Y tres, la universidad debe ser una fuente importante de expertise. El mundo se enfrenta a problemas muy complejos, muy complejos. Voy a citar solo dos ejemplos. Cambio climático o el tema del hambre. Son complejos porque son problemas multidimensionales, son problemas poliédricos, son problemas con enormes interacciones entre distintos sistemas de producción, distintos sectores, distintas culturas, etcétera, y son problemas muy complicados. ¿Qué puede aportar, muy brevemente, voy a decir qué puede aportar en estos tres ámbitos la universidad? Pues en el ámbito primero, que es el ámbito del conocimiento, de la tecnología, creo que el papel es muy importante porque yo creo que a largo plazo en el horizonte 2050, vamos a necesitar producir más alimentos. Pero ya no vale producirlos de cualquier manera. No vale producir más. En esta escuela, yo cuando estudié hace ya muchos años, cuando se nos explicaba cultivos, cuando se nos explicaba ganadería, lo importante era producir más, era aumentar la productividad. Esto ya no vale. No sé si las escuelas de agrónomos han hecho el cambio suficientemente, pero es importantísimo. que realmente toda esa nueva idea de la producción sostenible sea realmente un eje central de la enseñanza y de la investigación en las escuelas de agrónomos. No es bastante producir más, hay que producir más, pero hay que producir alimentos de mayor calidad y sanos, y sobre todo conservando el medio ambiente y no complicando el cambio climático. Por tanto, este es un reto fundamental, porque producir más no es tan complicado, producir más... sin preocuparse de qué efectos produce, es relativamente sencillo. Más todo y normalmente aquello va desarrollándose. Pero el reto de producir más y mejor, más alimentos, más sanos, de mayor calidad, y además encima hacerlo de forma sostenible desde el punto de vista social, desde el punto de vista medioambiental, desde el punto de vista climático, es un reto extraordinario. Y ese reto yo creo que no se va a poder abordar con éxito sin el concurso de las universidades y de toda la investigación y educación y formación que es una de las funciones clave de la universidad. Por tanto, en el ámbito del hambre en el mundo, el papel de la universidad española e internacional en cualquier país del mundo es absolutamente clave y fundamental. Y ahí tenemos una responsabilidad social muy importante. ...y eso es algo que realmente debe de formar parte de los... ...curriculum de las enseñanzas... ...y de los proyectos de investigación que lleva a cabo... ...y no solamente la investigación en tecnologías nuevas... ...o en sistemas de producción nuevos... ...también la investigación institucional... ...por ejemplo esos mecanismos de hacer cumplir los pactos internacionales... ...qué tipo de institucionalidad debe de realmente alumbrarse... ...o por ejemplo el tema de políticas... No todo se resuelve con tecnologías. Las tecnologías, hay algunas que ya están disponibles, pero que apenas se adoptan. ¿Por qué? Porque no hay ni la institucionalidad ni las políticas adecuadas. Por tanto, la investigación, el conocimiento debe ser no solamente la parte más tecnológica, no solamente la cosa esta de cómo producir mejor tal o cual cultivo o qué tipo de variedad puede adoptarse mejor o qué tipo de producción animal o qué sistema de producción animal. Es también una investigación institucional, social y una investigación científica. Y conocimiento en políticas, políticas que promuevan la seguridad alimentaria y promuevan la reducción del hambre en el mundo. El segundo tema es cooperación. Muchos de los países en desarrollo se enfrentan a un problema de falta de capacidades. Y, por tanto, la cooperación técnica es esencial y es fundamental. Una cooperación técnica... ...por supuesto no paternalista, una cooperación técnica no desde fuera... ...por tanto una cooperación que sea de alguna forma desde dentro, apropiada... ...y por supuesto bajo el control y bajo el entorno del país... ...que es el receptor de este tipo de cooperación técnica... ...hay que también cambiar un poquito el mecanismo de cooperación técnica... ...pero en definitiva creo que la universidad debe jugar un papel muy importante... ...y de hecho lo estamos jugando en proyectos de cooperación técnica... que estamos de alguna forma prestando asistencia técnica a países en desarrollo en ámbitos relacionados con la alimentación y la seguridad alimentaria. Y este es un tema que debemos reforzar extraordinariamente porque, repito, hay muchos países en desarrollo que requieren este apoyo a través de la cooperación técnica que permita luego en la siguiente fase de empoderamiento de esos países y tener sus propias capacidades técnicas. Es decir, que es una cooperación técnica un poco distinta de la clásica que desde fuera se hace una serie de cosas y se desaparece, sino que es realmente una cooperación técnica que debe instalar capacidades en los países para que esos países sean autosuficientes a medio o largo plazo. Y, por último, y termino ya, como he dicho, el tema de la expertis. La universidad es una fuente de expertis. Voy a poner un ejemplo que va a permitir que todo el mundo lo entienda fácilmente. En el panel intergubernamental de cambio climático hay un panel de expertos de cambio climático, donde la mayoría de las personas, de los miembros que componen este panel de alto nivel para el estudio del cambio climático, son personas que provienen de la universidad y de centros de investigación. Es ahí donde está la ciencia. Si queremos saber desde el punto de vista científico si hay realmente cambio climático o no, y qué problemas plantea y qué predicciones hay... ...tenemos que recurrir a la expertiza de la universidad. Por eso, en el tema del cambio climático... ...el panel internacional de cambio climático... ...es un elemento, una pieza clave... ...para poder despejar algunas incógnitas... ...que científicamente hay que despejar... ...porque ya sabemos que ha habido un gran debate... ...si hay cambio climático, si no lo hay... ...y yo creo que ese panel ha contribuido... ...desde una perspectiva rigurosa y científica... ...a sentar las bases de esa realidad... ...que es el cambio climático ya hoy. Y el otro caso, por ejemplo, es la alimentación. En el año 2009... La Asamblea de FAO aprobó la creación del Comité Mundial de Seguridad Alimentaria, que también tiene un panel de altos expertos, porque el tema alimentación y seguridad alimentaria también es un tema, repito, que está relacionado con el tema producción de alimentos, con el tema de dieta alimenticia, el tema de salud pública, el tema de energía, las biocombustibles, con todo. Y, por tanto, hace falta expertos multidisciplinares. Y este panel... de altos expertos, que es un elemento clave de este Comité Mundial de Seguridad Alimentaria, cuya sede es FAO, pues también ese comité está apoyado y está asistido desde el punto de vista científico por ese panel de altos expertos y la mayoría, repito, también de estos miembros de este panel de altos expertos son personas que proceden del mundo de la ciencia, del mundo de la universidad o del mundo de los centros de investigación. Por tanto, estas tres son para mí las funciones fundamentales de la universidad y realmente debe jugar ese papel para poder aportar los elementos, como digo, de innovación, los elementos de cooperación y los elementos de expertise para poder avanzar lo más rápido posible en este gran objetivo que es eliminar el hambre en el mundo. Muchas gracias.