[Orador 1]: Cómo se diseña y cómo se ejecuta un riego vídeo A la hora de diseñar el riego tenemos que tener en cuenta la carretera de la que se trate en qué estado se encuentra la superficie cuál es el objetivo fundamental del tratamiento es decir, si lo que perseguimos es conseguir una superficie esencialmente antideslizante o si por el contrario lo que estamos buscando preferentemente es impermeabilización Lo que haremos en función de estas consideraciones es elegir un tamaño de las gravillas de minúscula, de mayúscula, normalmente expresados esos tamaños en milímetros y a continuación lo que tenemos que preguntarnos es, dado ese tamaño de partículas ¿qué cantidad de ligante debemos utilizar y qué cantidad de árido para conseguir ese mosaico ideal al que hemos hecho referencia anteriormente? Como primera aproximación podemos aplicar lo que se denomina la regla del décimo La dotación de árido o agregado que se expresa en volumen por unidad de superficie es decir, en litros por metro cuadrado es la semisuma de los tamaños que definen la fracción expresados dichos tamaños en milímetros dividiendo esta cantidad por 10 y de ahí lo de regla del décimo obtenemos la cantidad de ligante residual que nos ha de quedar en ese mosaico que pretendemos formar supongamos por ejemplo que tenemos un árido cuyo tamaño va de los 10 a los 20 milímetros En ese caso, la dotación de árido sería 10 más 20, 30 entre 2, 15 litros por metro cuadrado 15 litros por metro cuadrado de ese árido de tamaño 10-20 15 entre 10, 1,5 kilos por metro cuadrado la cantidad de betún que finalmente nos tiene que quedar Si lo que queremos es manejarnos en términos de cantidad de emulsión lo único que tenemos que hacer es dividir la dotación de ligante residual por la concentración de betún en la emulsión por 0,65 por 0,69 o por la dotación que sea en cada caso Esta es, como he señalado, solamente una primera aproximación, a partir de ahí tendremos que matizar básicamente en función de la experiencia aunque existen algunas recomendaciones sobre cómo incrementar o disminuir las cantidades obtenidas a partir de la regla del décimo en función de cómo esté la superficie de las condiciones climáticas en el momento de la ejecución, etc. Si lo que se va a hacer es no un riego monocapa sino un riego bicapa lo que habría que hacer es aplicar la regla del décimo dos veces La ejecución consta de una serie de fases que como se ve aquí hemos estructurado en fases previas lo que es la ejecución del riego propiamente dicha y finalmente unas operaciones de terminación Las fases previas incluyen todas aquellas cosas que hay que hacer que se deben hacer antes de proceder a la ejecución del riego en sentido estricto por ejemplo, limpiar la superficie barrerla imprimarla si es necesario, por el contrario enarenarla parcialmente en aquellas zonas en las que hubiera eventualmente manchas de betún eliminar las irregularidades, lo que denominamos baches, etc. Después de que hemos ejecutado el riego, cuyas fases veremos a continuación con un cierto detalle Habría que intentar que durante el mayor número posible de días los vehículos circulasen a baja velocidad para terminar de asentar el mosaico que hemos formado y que no haya riesgo de desprendimiento de gravillas En todo caso siempre va a haber un cierto desprendimiento de gravillas Por lo cual, al cabo de algunas semanas habrá que retirarlas mediante una combinación de barrido y aspiración Vamos a ver lo que son las fases del riego en sentido estricto En primer lugar, lo que tenemos a la izquierda lo que hacemos es regar la superficie con la emulsión e inmediatamente a continuación, y esta foto lo muestra muy bien, vamos a empezar a esparcir el ario, la gravilla La extensión de la gravilla se puede hacer simplemente como veíamos en la fotografía y es a lo que responden la mayor parte de los esquemas que tenemos en esta diapositiva a una compuerta o un dispositivo relativamente sencillo que se acopla en la parte posterior de la caja del camión Sin embargo, lo ideal sería utilizar equipos específicos equipos autopropulsados que se alimentan desde el camión y que sirven para extender de manera absolutamente uniforme la gravilla, son lo que denominamos gravilladoras que el modelo más habitual está esquematizado aquí abajo a la derecha Vemos como el camión marcha atrás para que las ruedas traseras de este vehículo no pisen sobre la emulsión sino ya sobre gravilla, va dejando caer en función de, en este caso, la abertura de una compuerta, la gravilla, sobre la superficie previamente regada con la emulsión que es lo que tenemos a la izquierda. A continuación, a lo que hay que proceder es al apisonado de la gravilla es decir, a pasar unos rodillos para fijar esta gravilla sobre la emulsión Esta fotografía, aún no siendo de muy buena calidad nos muestra perfectamente cómo estas fases a las que estamos haciendo referencia se llevan a cabo una detrás de otra sin solución de continuidad En un primer plano tenemos el riego de la emulsión detrás cómo se esparce la gravilla y arriba del todo vemos cómo se empieza a apisonar la gravilla mediante el paso de un rodillo A veces se emplean rodillos metálicos aunque esto es una práctica que se debe rechazar porque hay que tener en cuenta que el rodillo metálico se va a apoyar de una manera irregular sobre las partículas cargando sobre ellas, en algunos casos una buena parte de su masa y produciendo su fracturación o pudiendo producir su fracturación Por eso es recomendable utilizar exclusivamente rodillos de neumáticos Estos rodillos de neumáticos, aquí vemos el tren delantero de un rodillo de neumáticos en un primerísimo plano deben estar inflados con alta presión, hay que tener en cuenta que aquí lo que pretendemos es una mera acción superficial lo que pretendemos sin más es planchar el riego, no estamos buscando una acción de fondo y en definitiva por eso es por lo que la presión debe ser alta y no baja Cuando hablamos de presiones altas y bajas, estamos hablando de 0,7-0,8 MPa que es lo que habría que emplear aquí mientras que cuando hablamos de presiones bajas estaríamos hablando de 0,3-0,4 MPa Si ha habido un exceso de gravillas de entrada hay que retirar ese exceso manualmente y, como ya hemos señalado, después de que durante el mayor número posible de días hayan estado circulando los vehículos a velocidad controlada, lo más baja posible, digamos 30-40 km por hora, pues lo que hay que pasar es una barredora aspiradora para retirar las gravillas que en esas edades tempranas se hayan podido desprender