[Orador 1]: Vamos a hablar sobre los distintos tipos vida de una plantación frutal. Cada uno tiene una serie de objetivos y así se puede hablar en principio, en los primeros años de la vida de la plantación, de la poda de formación, que pretende formar descreto rápidamente y formar zonas de reserva para futuras fructificaciones. La poda de frutificación lo que pretende es, primero, mantener la forma, evitar el envejecimiento prematuro de los árboles, facilitar la iluminación y la aireación, adecuar la carga a las posibilidades de cada árbol y situar los frutos en las zonas donde se sabe que se obtienen de mayor calidad. Entre ambas hay una poda que se puede llamar de transición, que es lo que se Trata de iniciar la frutificación. Y nuevamente subir la radiación carbón-nitrógeno. También se habla de podas de rejuvenecimiento cuando se trata de árboles viejos y agotados. Lo que interesa es repasar la radiación carbón-nitrógeno. Y por último se dan casos de podas especiales como por ejemplo después de alguna helada no demasiado severa cuando se pretende cambiar de variedad o en árboles descuidados. Vamos a recordar los distintos valores que alcanzan la relación carbón-nitrógeno de los árboles frutales en las distintas etapas de su vida, que se corresponden con los distintos tipos de bodas que acabamos de indicar. De manera que durante el periodo de juventud, cuando los árboles están formándose y creciendo, la relación carbón-nitrógeno es muy pequeña. porque hay pocas ramas principales y hay que ser gruesas y, sin embargo, la absorción de nitrógeno es muy potente. Durante la etapa de entrada en producción sigue aumentando considerablemente la creación de carbono y nitrógeno, que se debe mantener durante la etapa de plena producción, sigue aumentando en la fase de descenso de la producción y, por último, en la etapa de vejez. que normalmente no se llega porque no suelen ser rentables las producciones, sigue aumentando considerablemente con la aparición sobre todo de materias muy viejas, liguesas. En correspondencia con ello, las producciones van siendo de esa forma, aumentando en la fase central de producción, se mantienen en la de la producción y descienden en la fase de descenso de la producción. En relación con las podas, se hacen podas severas, se elimina mucho carbono y se hace ir hacia la izquierda, rebajando la relación carbono-nitrógeno. Por el contrario, las podas débiles hacen que se aumente la tasa de carbono, lo que hace que se vaya aumentando la relación carbono-nitrógeno. Por otro lado, el abonado nitrogenado, si es bajo, disminuye la relación carbono-nitrógeno mientras que abonados fuertes de carbono-nitrógeno hacen que disminuya la relación carbono-nitrógeno. Naturalmente lo que interesa en una plantación frutal es que se mantenga durante el mayor tiempo posible en plena producción, para lo cual hay que procurar que esa fase de entrada en producción sea la más corta posible realizando polas débiles y abonados nitrofenados intensos para disminuir la radiación carbonita. Por el contrario, en la fase de descenso de reproducción, que conviene que sea corta hasta que no haya más remedio que arrancar la plantación, lo que se practica son polas severas y abonados nitrógenos abundantes con objeto de y llevar hacia la izquierda, hacia el carbono y el nitrógeno más bajos.