[Orador 1]: Muchas gracias. [Orador 2]: Bueno, pues ahora nos quedamos en el continente americano. Bajamos a bueno, bajamos o subimos a Perú por la altura. Nos quedamos en el área rural, en Cahuide, con Sonia Conde, que nos va a presentar este proyecto. Ella es la coordinadora del Canal Voluntarios de la Fundación Canal. [Orador 1]: Muchas gracias. Hola, buenas tardes. Bueno, pues mi experiencia de ocho minutos se circunscribe a un proyecto que hicimos de saneamiento rural en Cahuide junto a Bomberos Unidos Sin Fronteras y esta población en su día tenía 1500 habitantes y una ausencia completa de cualquier sistema de saneamiento. Eran muy poquitas las letrinas que había y estaban o mal construidas o abandonadas. Así que nos tocaba luchar contra la defecación al aire libre que estaba totalmente instaurada en la población. Que además, por si fuera poco, contaba con un agramante y es que Cahuide tiene el único centro de salud de referencia de la zona y además está al lado de la carretera principal de la provincia, con lo cual es una población de paso recurrente y además uno de los centros importantes de comercio. Con lo cual si ya la población defecaba al aire libre, imaginaos los que estaban solo de paso, tenían muchísimos menos miramientos a la hora de elegir el lugar. Esto nos obligó a replantearnos junto con Bomberos, que era nuestra entidad colaboradora, y con la Junta de Agua, cuál debería ser la solución que podríamos aportar. Y decidimos apostar fuerte, prescindir del prototipo que se suele utilizar, que son las letrinas, y como os digo, apostar por una red de alcantarillado con una estación depuradora. Apostábamos porque era muy innovador en la zona, no había nada parecido, y teníamos que ver cómo funcionaba, pero creíamos que el potencial, si salía bien y conseguíamos trabajarlo y ahí la capacitación era lo más importante, el potencial que tenía era el de la réplica en las localidades de la zona, con lo cual mejoraríamos muchísimo todos los vertidos al Amazonas que es básicamente lo que solía darse aquí. Bueno, pues hicimos este proyecto, lo iniciamos en 2013, lo hicimos en dos fases y en la primera fase lo que construimos fueron dos bloques de aseos comunitarios, uno junto al centro de salud y otro en la escuela, el de la escuela solo para los niños pero los demás abiertos a la población y a todos los que estaban de paso y una red de alcantarillado principal a la que conectamos los dos módulos de baños y que terminaba en la edad. Como veis la EDAR es muy sencilla, está hecha en hormigón, arena, grava y creo que tiene algo de metal. Primero, materiales accesibles. Luego, el diseño muy sencillo y trabajamos durante dos años en la capacitación de la empresa que lo iba a construir, también de la contraparte que allí estaba, porque la idea era dejar todo el know-how de cómo se construye, cómo se mantiene y cómo se utiliza para hacer lo posible tanto su sostenibilidad como su réplica y al final el funcionamiento es tan sencillo como la infraestructura que veis, obligamos a las aguas negras a circular por una serie de tanques, van decantando los sólidos en suspensión, al final sacamos el agua clarificada y los lodos van a aquellas dos piscinas que son las áreas de secado. En las áreas de secado se deja estar un tiempo y por efectos del sol terminamos con la carga biológica que puede tener y los sólidos luego se pueden utilizar como abonos. Bueno, pues en la segunda fase, una vez que terminamos esto, esta la iniciamos en 2015, dos años después, lo que ya nos propusimos fue llevar el saneamiento a cada una de las casas, que era la idea en origen. Entonces, cada familia se construyó su propio módulo sanitario, se le dio una parte de materiales pero el trabajo lo tenían que hacer ellos Y nosotros lo que hicimos fue construir las redes, la amarilla, la roja y la azul, las redes secundarias de alcantarillado, que era donde se conectaban cada uno de los baños de la población, iban a la red, al colector principal y del colector principal a la edad. ¿Qué tuvo también de novedoso que le metimos a este proyecto para mejorarlo? Bueno, pues al principio de cada una de estas redes teníamos una arqueta y desde la casa más cercana, desde el tejado, por un canalón, canalizábamos el agua de lluvia para que entrara directamente en el alcantarillado. ¿Qué conseguíamos con esto? Es una zona de alta pluviosidad. Bueno, pues cada vez que llueve inyectamos directamente el agua en el principio de cada uno de los recorridos y ese agua es el que se encarga de arrastrar todo hasta la edad. Conseguimos tres cosas, primero la edad mejora su funcionamiento, en segundo lugar mantenemos limpio todo el sistema de alcantarillado y el tercero y muy importante, evitamos que la población tenga que estar haciendo un uso recurrente del agua para que funcione el váter básicamente. Durante este tiempo, además, nuestra Bomberos Perú lo que estuvo haciendo fue trabajar con ellos todos los módulos de sensibilización y capacitación. Esto era fundamental, hemos estado tres años trabajándolos. ¿Por qué? Bueno, pues porque en principio lo primero era que les íbamos a dar una vuelta total al sistema que utilizaban habitualmente de saneamiento. O sea, era, no lo puedes hacer ahí detrás del árbol, ahora tiene que ser en este sitio, lo tienes que mantener limpio, lo tienes que cuidar, te tienes que lavar las manos, etc. Lo hemos trabajado con la Junta de Agua y lo hemos trabajado en el colegio. Y luego la segunda parte a la que nos enfrentábamos que era si los habitantes se tienen que hacer adueñarse bien de este proyecto, la garantía del éxito estaba en que la población itinerante también utilizara bien las infraestructuras y esa iba a ser la propia población la que se iba a encargar de que eso fuera así. Este año en septiembre ha empezado Bomberos un análisis para ver el impacto Y bueno, aunque están en ello, lo que nos ha llegado ya, bueno, estamos contentísimos la verdad. Porque entre las tres cosas que la población más pone de relieve como mejoras, una es la ausencia de olores y un mejor entorno y más higiénico de su vivienda. En segundo lugar, no por este orden, sino bueno, otra de las cosas que dicen es que se sienten más seguros y tienen más privacidad a la hora de hacer sus necesidades. Y la tercera es su autoestima y ellos lo explican diciendo que se sienten igual, igual, igual que los de la capital Iquitos porque tienen viviendas dignas, porque ahora tienen agua y tienen saneamiento. Así que para nosotros hemos cumplido los objetivos que nos proponíamos y no es solo el de higiene y salud sino que también está el de la igualdad de género, el de la seguridad para mujeres y niñas, el de la dignidad y la autoestima y al final como hoy hemos visto tantas veces pues es lo que subyace detrás del derecho humano al saneamiento. Ya está.