[Orador 3]: Buenos días a todos. Yo creo que si nos acercamos más, esto es como una clase que todo el mundo se va a las últimas filas, ninguno se queda en la primera. Yo también lo hago. Lo diré a la última fila, no os preocupéis. Bienvenidos al acto de inauguración de la exposición de biblioteca de este año que se titula Luis Ceballos, ingeniero, botánico y profesor. La primera presentación va a estar a cargo de la directora de la Biblioteca Universitaria de la UPM, María Boyar, por favor. [Orador 1]: Muchas gracias, señor rector. Buenos días. Bienvenidos todos a nuestra décima exposición anual, que en este caso, como ya se ha dicho, hemos centrado en torno a la figura del profesor Ceballos, del que este año se cumple el 50 aniversario de su muerte. En primer lugar, hay que agradecer, por supuesto, el apoyo y la presencia del rector y del vicerector, que siempre están en nuestras inauguraciones y en todos los proyectos que emprende Biblioteca. Les voy a relatar brevemente la participación de las distintas bibliotecas de escuelas y facultades de la UPM, así como otras instituciones, dentro del fondo expositivo que van a poder ver a continuación. Desde la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Forestal y del Medio Natural, por supuesto, la participación de la mayor aportación en la exposición, Nos llegan varias obras. En primer lugar, el estudio sobre la vegetación forestal de la provincia de Cádiz, así como los discursos de ingreso en 1945 en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales sobre los matorrales españoles y su significación. Y el discurso pronunciado en 1965 en la Academia de la Lengua sobre la flora del Quijote. La biblioteca del edificio de Montes, además, nos aporta los estudios sobre el abeto de Marruecos y la regresión del encinar de Ávila, así como la copia mecanografiada del plan para la repoblación forestal de España, un original, redactado en 1939 junto con el ingeniero Joaquín Jiménez Emburún. Otra obra a destacar, igualmente, es el estudio sobre la vegetación y flora forestal de las Islas Canarias Occidentales, publicado en 1951. La Biblioteca de la Escuela de Ingeniería Agronómica colabora con el préstamo de dos obras de Luis Ceballos, el mapa forestal de la provincia de Cádiz y la obra Tres Trabajos Forestales. La Biblioteca de la Escuela de Namales aporta al tema de la repoblación forestal de España la memoria del patrimonio forestal del Estado entre los años 1940 y 1949. La Biblioteca de la Escuela de Minas expone el estudio sobre la vegetación y la flora forestal de Málaga, mientras que la Biblioteca de la Escuela de Caminos, Canales y Puertos completa el estudio sobre esta provincia con el préstamo del mapa forestal de la provincia de Málaga. Primeros trabajos preparatorios que verán su culminación en el mapa forestal de España, escala 1.400.000, publicado por Luis Ceballos en 1966 y que presta en esta ocasión la Biblioteca del Campo Sur. La colaboración de la Biblioteca de la Escuela de Arquitectura nos muestra el estado de destrucción y ruina en que quedó la ciudad universitaria tras la guerra civil española, así como una serie de libros, testimonio de dicho desastre, ya que fueron utilizados como parapetos en la contienda. Para ilustrarle el discurso pronunciado por Luis Ceballos sobre la flora del Quijote, la Biblioteca de Montes ofrece una curiosa edición del Quijote realizada en Corcho y la acompaña otra edición del Quijote de 1877 prestada por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Importante también es la colaboración del Herbario EMMA de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes con el préstamo del anteproyecto para la creación de la cubierta vegetal de la ciudad universitaria y proyecto de vivero realizado en 1941 que nos muestra la participación de la Escuela Especial de Ingenieros de Montes en la repoblación de la misma. así como una memoria de los viajes de prácticas de botánica, tercer curso, curso 1952-1953, así como una caja de diapositivas utilizadas por Luis Ceballos en sus clases y una carta de Francisco Ortuño a Luis Ceballos, esta última con una pequeña muestra de la amplia documentación que posee el herbario sobre los trabajos preparatorios de la edición del libro que firmaron Ceballos y Ortuño sobre Cararias. Agradecemos profundamente la colaboración del hijo del profesor Ceballos, don Rafael Ceballos, que ha querido unirse a este proyecto expositivo aportando una serie de objetos personales, álbumes de fotos de viajes, de cursos, cuadernos de trabajos del Archivo Luis Ceballos que nos han acercado a la parte más humana del personaje. La lista de colaboraciones continúa con el arboreto Luis Ceballos de San Lorenzo del Escorial, que nos ha aportado una selección de cuadernos publicados por dicho arboreto. Queremos destacar especialmente la aportación de la profesora Paloma Gil Borrell, que ha pasado horas, horas, con nosotros en la preparación de este trabajo y que nos ha ilustrado sobre la verdadera dimensión del trabajo de investigación del profesor Ceballos. Y por último, nos gustaría destacar la labor de nuestros compañeros del Rectorado, que por cercano a veces resulta difícil de poner en valor. En primer lugar, al Departamento de Diseño Gráfico, sin cuña visión y derroche de buen gusto y paciencia. Estas exposiciones no podrían hacer visible lo que permanece custodiado en nuestros depósitos. Y, cómo no, al Departamento de Mantenimiento y los vedeles de rectorado, que siempre nos acompañan y nos ayudan. Finalmente, me gustaría destacar la gran labor y dedicación de Felisa, Elena, María José, así como los bibliotecarios de la UPM y compañeros del Servicio de Bibliotecaria Universitaria. Su profesionalidad y de ontología son un orgullo para mí. Esperamos que disfruten y aprendan en esta exposición como nosotros mismos hemos hecho al prepararla. Muchas gracias. [Orador 3]: Muchas gracias, María. Y a continuación le damos la palabra al vicerrector de Servicios Tecnológicos, profesor Víctor Robles. Por favor. [Orador 2]: Muchas gracias, rector. Muchas gracias también a la directora de la Biblioteca Universitaria y buenos días a todos. Las exposiciones anuales de la Biblioteca Universitaria tienen como objetivo dar a conocer a la comunidad universitaria y a la sociedad en general su fondo bibliográfico, de gran valor patrimonial histórico y único para comprender la evolución en España de la ingeniería. En esta ocasión se glosa la figura del profesor Luis Ceballos debido al aniversario de su muerte, de forma que por primera vez se aborda la semblanza de un personaje contemporáneo cuyos discípulos son profesores actuales de nuestra universidad. En esta exposición se tratan aspectos de su carrera tanto docente como investigador y como ingeniero. Capítulo aparte merece su participación en la repoblación de la ciudad universitaria tras la guerra civil. En el transcurso de los trabajos de preparación de esta exposición y de la búsqueda de información documental del fondo de la biblioteca, que pudiera ir a buscar su labor, ha resultado sorprendente y prometedor el estudio de sus trabajos relacionados con dicha repoblación. Al finalizar la guerra civil no quedó en pie en la ciudad universitaria ni un solo árbol de los 40.000 que se habían plantado desde 1928. La razón no era otra que el hecho de que la tranquila y utópica ciudad universitaria fue uno de los frentes de guerra más crueles de la llamada Batalla de Madrid, en la que desaparecieron edificios, carreteras, puentes y toda la vegetación de la zona. La destrucción no sólo alcanzó a la superficie arbolada, sino también al suelo, pues fue horadado masivamente para la creación de túneles y el enterramiento de cargas explosivas. Tras la guerra, en los primeros momentos se llegó a considerar la posibilidad de no reconstruir nada y dejar la ciudad universitada destruida a la vista de todos como testigo de lo que no se debería repetir jamás. Sin embargo, en 1940 finalmente se creó una junta constructora para que se encargara de su reconstrucción. Los arquitectos jefe fueron Modesto López Otero y Pedro Muguruza Otaño. La repoblación vegetal de los terrenos la realizó la Escuela de Ingenieros de Montes por encargo de la Junta Constructora. Cumpliendo con esa disposición, fue redactado el 2 de febrero de 1941 un anteproyecto para la creación de una cubierta en la ciudad universitaria firmado por Pío García Escudero, director a la sazón de la Escuela de Montes. En este anteproyecto se encargaba la labor a los ingenieros Jesús Ugarte y Luis Ceballos. Jesús Ugarte señalaba en un artículo de 1949 que su intención no era reproducir un jardín, nada de repetir el Retiro o el Parque del Oeste, decía, sino hacer un parque forestal cuya ejecución y conservación sería no solo más barata, sino que además permitiría recuperar la naturaleza madrileña de los paisajes de la Casa de Campo y el Pardo, que eran su verdadera inspiración. Participaron en este proyecto, que duró 14 años, muchos profesores y alumnos de la escuela y estableció un vivero especial al lado de la Escuela de Montes para abastecer de plantas para dicha repoblación. Asimismo, fue necesario utilizar otros viveros como el de la Puerta de Hierro. Se diseñaron sistemas de riego y se protegieron las plantas recién colocadas con cierres de alambre. Se plantaron en los seis primeros años unos 260.000 plantas y el resultado en poco tiempo fue extraordinario. Sin embargo, no fue una tarea sencilla ya que el suelo era pobre y estaba destrozado. Desde 1950 se coscollaron nuevos edificios en la ciudad universitaria que ocuparon espacios verdes y provocaron la desaparición de muchas de aquellas plantas y las masas arboladas destinadas a ser fondo de conjunto fueron tablas. Perviven hoy en algunas zonas, como el arboreto de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Forestal y del Medio Natural, dedicado a Luis Ceballos. Toda la documentación que se expone quedará reflejada en el formato digital en nuestra plataforma Colección Digital Politécnica que les invitamos a visitar. La Biblioteca del UPM, consciente de su responsabilidad patrimonial, dedica numerosos esfuerzos a la digitalización de su fondo en dicha plataforma y a ponerlo a la disposición de todos los usuarios por Internet, contribuyendo así a la correcta preservación de los originales. También se pretende servir a la comunidad universitaria académica de la UPM acogiendo diversos objetos digitales que conforman el material docente y de investigación en el que se apoya la labor de los miembros de la universidad, haciéndolos accesibles a través de una única plataforma que asegura su visualización, recuperación y utilización desde la red. Esta plataforma alberga actualmente cerca de 16.000 objetos digitales y cerca de 130.000 ficheros, lo que la sitúa entre los portales con mayor número de objetos digitales de las bibliotecas universitarias españolas. Durante su visita a la exposición podrán apreciar lo delicado y fácil que es el patrimonio que conservamos. Sin embargo, gracias a la aplicación de las posibilidades de las tecnologías de la información, podemos garantizar el acceso ubicuo a estos documentos únicos y al mismo tiempo preservar su integridad material del deterioro del uso y del paso del tiempo. Esperemos que disfruten de su visita tanto como nosotros hemos disfrutado elaborando su exposición. Y muchísimas gracias por su atención. [Orador 3]: Buenos días de nuevo. Las palabras ponen parte para finalizar el acto. Yo creo que no ha venido más que el director de la Escuela Técnica de Superingenieros en Montes, Forestal y del Medio Natural, por razones obvias, en homenaje a don Luis Ceballos. Así que, por favor, si suben los dos aquí. Pues, señor vicerector de Servicios Tecnológicos, directora de la biblioteca, director de la escuela, don Luis Ceballos, Rafael Ceballos. Bienvenidos. Diría jefas y jefes por aquello de que hay más jefas de bibliotecas de nuestros centros, de las escuelas y de la facultad. Jefas y jefes, personal de administración y servicios de todas las bibliotecas de nuestra universidad, profesorado, estudiantes, bienvenidos a este acto de inauguración de la exposición en homenaje a don Luis Ceballos, ingeniero botánico y profesor de nuestra universidad. Inauguramos hoy la décima exposición bibliográfica anual de la Biblioteca Universitaria dedicada este año a la conmemoración del 50 aniversario de la muerte del profesor Luis Ceballos y Fernández de Córdoba, ingeniero de montes, destacado naturalista, catedrático de botánica de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes y sin duda un gran maestro en el amplio sentido de la palabra. Estudió la carrera en Madrid entre los años 1914 y 1920, pasando por los distintos edificios en los que tuvo provisionalmente la sede la Escuela de Ingenieros de Montes durante esos años. En la exposición pueden verse fotografías inéditas de esos primeros años en los que realizó viajes de estudios por diferentes lugares de España. Como ingeniero e investigador, el profesor Luis Ceballos participó, como ya se ha comentado, en el Plan de Repoblación Nacional en el año 1939 y, posteriormente, en la repoblación de la ciudad universitaria de Madrid tras la Guerra Civil, cuyos trabajos comenzaron en el año 1941. Su investigación en las Islas Canarias Occidentales fue compartida con Francisco Ortuño, también ingeniero de montes, que tuvo importantes responsabilidades forestales por toda España y que había sido uno de sus alumnos más apreciados. Esta colaboración dio como resultado una obra fundamental. ...el estudio sobre la vegetación y la flora forestal de las Islas Canarias Occidentales......editado en el año 1951 por el Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias. Asimismo están presentes en la muestra a través de la colección de imágenes......que conserva la escuela sus viajes a Canarias entre los años 1945 a 1951... así como los trabajos forestales que desembocaron en el logro bien conocido del primer mapa forestal de España en el año 1966 a escala 1.400.000. En su labor docente, el profesor Ceballos es autor del importante y reconocido Arboreto de la Escuela de Montes y fue, sobre todo, un magnífico profesor que enamoraba a los alumnos con su fascinación por la naturaleza. Sus clases se siguen recordando y de ello me consta, la última vez en un acto que hemos tenido en la escuela, Se siguen recordando sus clases y su calidad de magisterio, ejemplo respetado por generaciones y generaciones de ingenieros de Montes. En aquel acto estaban muchísimos alumnos suyos que recordaban perfectamente la figura. En su cuaderno de trabajo, fechado en el año 1956, podemos leer la siguiente reflexión sobre su labor. «La enseñanza me parece mi función esencial. No aprecio verdadera labor ni fruto más que en la cátedra y por ello me entrego a ella con mayor devoción que a otra alguna». Sus alumnos y discípulos le dedicaron en el año 1996 otro arboreto, esta vez en su pueblo, San Lorenzo del Escorial, con motivo del centenario de su nacimiento. Hoy en día es uno de los centros de educación ambiental de la Comunidad de Madrid más importantes. Está situado en la ladera del Monte Abantos, con casi cuatro hectáreas, y alberga una colección de más de 240 especies de árboles y arbustos autóctonos. Como intelectual fue miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y de la Real Academia Española de la Lengua, en cuyo discurso reseñó la flora del Quijote, como ya se ha mencionado. El tema del discurso despertó gran interés entre los académicos, dada la erudición sobre la botánica, que desplegó y de su profundo análisis de la obra y subrayó que la visión botánica que tenía Cervantes era más bien literaria que realista. Esperamos que esta exposición, que se dedica por primera vez a un personaje contemporáneo y ha sido posible gracias a la colaboración tanto de la familia del profesor Ceballos como la de sus compañeros, alumnos y discípulos, sirva para mostrar el diverso material bibliográfico procedente de la Biblioteca de la Universidad Politécnica de Madrid, además de objetos personales de este insigne profesor, así como una imponente colección de fotografías. Todo ello conforma parte del patrimonio de nuestra UPM del que tanto nos orgullecemos. Es para nosotros una gran responsabilidad su custodia y conservación, pero también un enorme privilegio el poder darlo a conocer más allá de los muros de la institución académica, sociedad a la que servimos. Quisiera terminar esta intervención con el capítulo de agradecimientos. Agradecimiento permanente al personal de bibliotecas de los centros de nuestra universidad. Sabemos de las grandes transformaciones que ha tenido todo lo que ha significado la historia de las bibliotecas. Sabemos que de ello hay culpa, como ya se ha mencionado hace un momento, de las tecnologías de la información y de las comunicaciones. que siempre es a mejor y que aún todavía recuerdo personalmente el trabajo en algún proyecto en el cual decíamos hace no muchos años aquello de estoy en medio del campo, encuentro un determinado objeto, voy a sacar una foto y lo voy a enviar a ver si comparando esto contra distintas bases de datos por todo el mundo, llego a alguna conclusión. Eran épocas en las cuales había que poner de acuerdo a conservadores de museos, a bibliotecarios y a archiveros, buscando algún tipo de estándar. Era difícil. En aquel momento se puso de acuerdo a conservadores de museos en fichas de seis, siete campos. Se habló del estándar de bibliotecas como el Z3950 en aquel momento. y a los archiveros fue difícil ponerles de acuerdo. Entonces trabajamos con la dirección de archivos, bibliotecas y museos del Ministerio de Cultura. Hoy día es una realidad eso de sacar una foto en algún sitio, enviarlo a algún lugar, por técnicas de inteligencia artificial, de visión artificial, de comparación contra las bases de datos, es posible obtener una relación in situ que permita continuar la investigación in situ a arqueólogos, a estudiosos de la cultura, de la pintura, de la arquitectura, de la literatura, etc. Eso es posible gracias al esfuerzo, por supuesto, combinado de la pluridisciplinaridad de todo lo que enseñamos en esta universidad puesto que son ingenierías y arquitectura fundamentalmente no sólo sabemos que hay deporte y diseño de moda y todo ello aporta precisamente tecnología ...y demanda aplicaciones para el uso de la tecnología. La biblioteca no queda atrás......y sois vosotros los que día a día......hacéis posible, gracias a vuestro trabajo y vuestro esfuerzo......el que la evolución de las nuevas tecnologías......vaya acorde con los nuevos tiempos......para facilitar eso que ya me habréis oído en algunas ocasiones......de decir que el servicio de biblioteca......es un servicio de ayuda a la investigación... Y a la docencia no es lo que fue en el pasado un mero lugar donde la gente iba a leer y se prestaban libros. Estamos en un auténtico servicio de apoyo a la investigación, a la docencia y ahora también debería decir a la tercera misión de la universidad, esa en la que estamos tan estupendamente también en la UPM, colocados internacionalmente, que es la transferencia de conocimiento fundamentalmente, transferencia de tecnología. Por lo tanto, agradecimiento al personal de bibliotecas y felicitación por el trabajo realizado. Agradecimiento al profesorado y a los estudiantes, algunos se han mencionado y que han colaborado en lo que hace posible esta exposición. Agradecimiento, por supuesto, a la familia del profesor Ceballos, no sólo por lo que significa lo que se ha dejado ahora de su carácter personal para la exposición... sino lo que ha sido la colaboración a lo largo de toda una vida de Rafael con la Universidad Politécnica de Madrid. Y esta exposición, como ya me habréis oído decir en varias ocasiones, es una muestra de que al entrar en el rectorado cada uno tiene que sentir su escuela y su facultad como propia. El rectorado es el corazón de la universidad, también me lo habréis oído decir en alguna ocasión. Y al entrar en el corazón tiene que ver cada uno de los órganos, que funciona cada uno con su singularidad, pero todos ellos son necesarios para que exista el corpus, para que exista la universidad. Por lo tanto, el hecho de que se entre en el rectorado y se vea un trocito de cada escuela y la facultad, pues es algo que tiene que continuar siendo así. Y una vez más es posible gracias a las bibliotecas de nuestra universidad. Un año más y ahora pues creo que lo que queda es empezar a preparar el próximo día del libro 2018. Siempre que un trabajo está es la continuación del siguiente. Lo dicho, muchas gracias a todos, muchas gracias por estar aquí en el día de hoy. Queda inaugurada la exposición.