[Orador 1]: Hola otra vez, seguimos con el primer de cambio climático, huella y contrahuella de carbono. Mi nombre es Agustín Rubio y soy catedrático de Universidad de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Forestal y del Medio Natural de la Universidad Politécnica de Madrid. En este vídeo del tema 3 que estamos dedicando a las respuestas que el hombre está dando al cambio climático, queremos romper la línea positivista de identificación del problema y de búsqueda de soluciones desarrollada hasta ahora con un baño de realidad. Me refiero a la postura de los negacionistas, postura que aparentemente no es seguida por una amplia legión de partidarios pero cuyos mensajes consiguen una amplia repercusión en una sociedad insuficientemente informada y evidentemente todavía poco sensibilizada. los que trabajamos desde hace tiempo en materia de cambio climático tendemos a considerar a los negacionistas unas fastidiosas notas discordantes que no merecen casi de nuestra atención. Pues bien, es una valoración totalmente errónea. Este tipo de personas surgieron casi a la vez que los primeros científicos y políticos llamaban la atención sobre el calentamiento global del planeta. y lejos de desaparecer conforme se han ido ganando en rigor, en las precisiones de los datos y en el análisis del problema, permanecen muy activos. Es más, en los más recientes tiempos alguno de ellos ha conseguido llegar a los más altos puestos en el liderazgo de los países más influyentes del planeta. En este vídeo no vamos a rebatir punto por punto sus planteamientos, para eso está el curso en sí mismo, simplemente queremos señalar el efecto que están causando en la resolución del problema para que no les ignoremos. Una de las primeras circunstancias que conviene señalar es que negacionismo no es lo mismo que escepticismo, algo que fue puesto en evidencia en diciembre de 2014 por científicos y divulgadores de los más prestigiosos centros de investigación del mundo mediante un manifiesto llamado precisamente así, los negacionistas no son escépticos. Obsérvese la reciente fecha del manifiesto en el que los expertos, molestos ya por la eficacia de los negacionistas, deciden llamar a las cosas por su nombre y ponen el foco en el hecho de que los negacionistas no están en pro de la investigación científica y crítica y del uso de la razón en el examen de afirmaciones controvertidas y extraordinarias, circunstancias que están en la base del método científico y que los escépticos sí asumen. El negacionismo es el rechazo a priori de las ideas sin consideración objetiva. La postura de los negacionistas no ha mantenido siempre los mismos postulados y ha demostrado capacidad para mutar a lo largo de los años y así conectar con diferentes sectores de la sociedad que al ver afectado alguno de sus intereses particulares se mostraba muy receptiva al mensaje de los escépticos. Comienzan cuestionando la mayor, la existencia del cambio climático. Se ve que el cuerpo de datos procedente de miles de estudios recogidos en los diferentes informes del IPCC en el que se muestran las evidencias al respecto del incremento de las temperaturas medias globales regionales, del aumento del nivel del mar o de la disminución de las superficies heladas no significan nada para ellos. unas veces amparados en la dificultad de tener datos objetivos que así lo atestigüen, otras veces apoyados en la circunstancia ya destacada en este curso de que en ocasiones anteriores el planeta ha experimentado otros cambios climáticos naturales. En otras ocasiones haciéndose fuertes en la dificultad del conocimiento y entendimiento de un proceso físico tan complejo como es la dinámica atmosférica del planeta en el que infinidad de factores están incidiendo en la manifestación meteorológica de cada lugar concreto del planeta. En otras ocasiones los negacionistas asumen la existencia del cambio climático pero rebajan la gravedad del problema puesto que tampoco es tan malo según ellos un ascenso de 1 o 2 grados centígrados. En esta ocasión lo que no señalan es que nadie asegura que el ascenso de las temperaturas se quede sólo en esos valores ni tampoco señalan que cuando históricamente esto ha ocurrido el planeta no tenía que atender las demandas de los más de 7.000 millones de personas que viven en este planeta a día de hoy. En muchas ocasiones los negacionistas discuten que tras un aumento de las concentraciones de CO2 puesto en evidencia por la curva de Keeling haya siempre un aumento de las temperaturas puesto que en algunas ocasiones de la historia del planeta primero aumentó la temperatura y luego aumentaron los niveles de CO2. Y si bien es cierto que la vinculación entre el comportamiento del sistema climático y la concentración de CO2 en la atmósfera es muy estrecha, lo que tampoco es descartable es que algún evento cósmico provocara en primer lugar el ascenso de la temperatura y ello desencadenara posteriormente el aumento de la concentración de CO2. En este curso ya hemos comentado que en el pasado en distintas ocasiones las manchas solares incidieron notablemente en diversas anomalías climáticas de la Tierra, del mismo modo que episodios de exacerbada actividad volcánica también lo hicieron a la vez que modificaron la concentración de los gases de efecto invernadero. A pesar de todo ello el movimiento de los negacionistas sigue estando muy activo y la difusión de noticias sobre su bando es incesante y en ocasiones insospechada. Sin ir más lejos esta noticia ha aparecido en el medio digital hispanidad en el 9 de diciembre de 2018 señala en el titular unos pérfidos intereses suicidas detrás de la lucha contra el cambio climático. En dicha noticia se señala a una nota de prensa de la agencia Reuters Europa Press de tres días antes a la que acudí para ver su contenido. En dicha nota se recoge el hecho de que las autoridades de Nueva Zelanda están señalando al cambio climático como el mayor riesgo para la seguridad de su país y de otros países del entorno pero en absoluto se aludía a nada semejante a lo que el titular de la hispanidad pregonaba. Estos detractores de las evidencias acusan a sus oponentes de y abro comillas, adictos a la nueva religión panteísta afincada en Naciones Unidas, cierro comillas, cuando en realidad son los negocianistas los que continuamente están utilizando de manera fundamental como herramienta de ataque las palabras creer o no creer, como si estuviéramos hablando de algún tipo de cuestión de la fe religiosa. Nosotros ni creemos ni dejamos de creer, lo que hacemos es ver las evidencias del cambio climático, del mismo modo que Isaac Newton vio que los cuerpos caían hacia la superficie de la Tierra atraídos por lo que resultó ser la fuerza de la gravedad. y cuando por ese camino ven agotado su discurso recurren al argumentario de la injerencia en sus libertades personales. Y ahí llegamos, creo yo, al meollo de la cuestión. Ahí es donde descubren sus verdaderas cartas, la de aquellos privilegiados que gozan de los favores del momento y que se resisten a que cualquier cambio pueda cuestionar su particular modo de vida. Y claro, su punto de vista no les permite pensar en la libertad de los más desfavorecidos, en este caso desfavorecidos climáticos, ni de su derecho a no morirse, bien de calor, bien inundados, o a su derecho a disponer de suficientes alimentos. Solo reaccionan ante el hecho de que alguien les quiere impedir ser más ricos. Reconozcamos después como una corriente ideológica que niegan que el calentamiento global exista o que sea causado por el ser humano y que están casualmente alineados con determinados intereses comerciales de algunas corporaciones cuya actividad suele afectar al medio ambiente. No quiero ahondar más en esas ideas y sí recuperar la senda de los elementos objetivos que creo debe prevalecer por encima de subjetividades varias y voy a ir finalizando este vídeo con mensajes rotundos en los que la gran mayoría de la comunidad científica está totalmente de acuerdo. Bueno, para ser más exactos y citando un trabajo de Powell del año 2016 en los que el consenso entre la comunidad científica al respecto supera el 99,99%. Para llegar a esta conclusión Powell revisó los trabajos publicados durante los años 2013 y 2014 en revistas científicas evaluadas mediante el sistema de revisión por pares en los que se consideraba la existencia del cambio climático ligado a la actividad del hombre. Pues bien, tan solo cuatro autores frente a 69.406, es decir, el 0,0058% no reconoció la influencia del hombre o la existencia del cambio climático. Ante esta contundencia la pregunta que nos debemos formular es ¿por qué no hemos conseguido todavía llegar a la sociedad con la suficiente claridad en cuanto a la gravedad del problema y la importancia de adoptar soluciones? ¿Por qué el mensaje del IPCC de que es extremadamente probable que la influencia humana sea la causa dominante del calentamiento observado desde mediados del siglo XX no ha calado en la sociedad como para que ésta tome conciencia de que hay que hacer algo? ¿Por qué el mensaje del IPCC de que ya estamos viendo las consecuencias del calentamiento global por el incremento de un grado centígrado mediante los cada vez más frecuentes fenómenos meteorológicos extremos, mediante la elevación de los niveles de los mares y océanos y mediante la disminución de los hielos del océano ártico siguen sin concernir a la totalidad del planeta y por ahora tan sólo lo hacen en aquellos que se ven directamente afectados. ¿Por qué se obvian trabajos como el recientemente publicado en la revista The Lancet's Planetary Health que demuestra cómo la inversión necesaria para implementar el Acuerdo de París sería ampliamente rentabilizada por los ahorros en los sistemas sanitarios globales? Desde mi punto de vista la respuesta está clara, no hemos sabido comunicar, todavía queda mucho por hacer en este terreno y el tiempo que perdemos es un tiempo que juega en nuestra contra. Como insisto en no quedarme con un mensaje catastrofista que también pueda bloquear las acciones a llevar a cabo ante la sensación de que poco o nada se puede hacer, quiero cerrar este vídeo con esta viñeta recientemente publicada en el New York Times a la vista de cómo se estaba desarrollando la COP24 de Polonia en el que un personaje dice que el calentamiento climático está causado por dos cosas, por la acción del hombre y por la inacción del hombre. Por ahora nada más, gracias como siempre y os animo a que continuéis con los contenidos del curso. Hasta pronto.