[Orador 1]: Esta imagen representa algo que todos Yo creo que todos en esta sala estaríamos de acuerdo que un espacio como este va a hacer que nos sintamos mejor. Hay cierta arquitectura que mejora nuestro bienestar y en especial cuando hablamos de espacios de trabajo u oficinas también mejora nuestra productividad. Por supuesto en el bienestar y en la productividad de las personas influyen muchos más factores, no solo la arquitectura, pero mi hipótesis es que la arquitectura puede ser una palanca de cambio para mejorar el bienestar de las personas. Como os decía al principio, esta sensación de sentirse mejor en un determinado espacio es algo subjetivo que hasta ahora no se ha cuantificado. En mi tesis doctoral he desarrollado una herramienta que permite por primera vez cuantificar el impacto que tienen los espacios de trabajo en la mejora del bienestar y de la productividad de las personas. Para validar esta herramienta la he aplicado en tres casos de estudio, dos de ellos tres experimentos, tres casos de estudio que se corresponden a tres experimentos y dos de ellos los he llevado a cabo en Japón durante mi estancia predoctoral de dos años en este país. En estos casos de estudio he cuantificado como por ejemplo en un espacio como este que cuenta con vegetación, un espacio de trabajo con vegetación, el estrés disminuía un 12% y esto se medía a través de la disminución de la amilasa. La milasa es una enzima que se encuentra en nuestra saliva y cuya concentración es un indicador directo y objetivo del nivel de estrés de una persona. Por lo tanto, nuestro cuerpo cuenta con multitud de indicadores que son fácilmente medibles y que nos van a hablar del bienestar de las personas. Sin embargo, yo hoy no os quiero dar la receta de cuál es el espacio de trabajo perfecto, sino que creo que lo importante es el potencial que tiene esta herramienta de la flexibilidad para cuantificar por primera vez y para medir el impacto que tiene la arquitectura en las personas como hasta ahora nunca se había hecho. Esto es importante porque nos va a permitir calcular el retorno que tiene invertir en la buena arquitectura, en esa arquitectura que tiene ese no sé qué, que nos hace sentir mejor, que no sabemos qué es, pero sin embargo aumenta nuestro bienestar y que también a su vez no solo estamos hablando de bienestar y de aspectos intangibles, sino que tiene asociado un beneficio económico que todavía está por explotar. Y nada más, muchas gracias.