[Orador 1]: Yo cuando empecé, sabéis que era un plan ¿vale? Había de primero a quinto y era una forma distinta, las pruebas físicas eran muy exigentes, en cuanto fallabas una te ibas a tu casa, te tenías que esperar el año entero, había que sacar, no una nota quizás muy alta en selectividad, pero no era fácil, yo no sé ahora, estoy totalmente perdido, pero no era fácil acceder. Yo recuerdo que cuando... Tenías que rellenar, una vez pasaba selectividad, te daban, yo no sé cómo es ahora, 20 casillas sobre las 20 carreras que tú querías estudiar. Y la gente rellenaba las 20. Pues quiere hacer INEF en la Politécnica y si no en la Autónoma, y si no quiere hacer Enfermería, y si no quiere hacer Economía, y si no quiere hacer Empresariales, y si no quiere hacer... Tú sabes lo que quieres tú. a mis compañeros, a mis amigos del instituto, ¿sabes lo que quieres? Yo rellené una, de las 20 rellené una, INEF en Madrid, en la Politécnica, y si no entro, esperaré, me prepararé, si suspendo selectividad o si no paso las pruebas físicas, ¿entendéis? Entonces, enlazo ya con la charla, tener las ideas claras y tener las cosas claras es muy importante, Es casi más importante que vuestros conocimientos, que vuestra formación o que lo que podáis llegar a conseguir. Es muy importante tener las cosas claras. Yo rellené solo una. Yo dije, o hago INEF en Madrid o no hago otra cosa. Y puse todo mi foco y todos mis esfuerzos en eso. Y se me dio muy bien. Pasé las pruebas físicas. Nos presentamos 800 y había ciento y pico plazas. No llegaba a 200. Uno de cada cuatro entraba. Tres de cada cuatro se quedaban fuera. Eso es lo que yo viví en el año 2001. Pero es que si me voy más atrás, yo, enlazando ya con la charla, porque muchos habéis venido porque habéis visto esta palabra, que yo cuando estaba ahí me atraía mucho, alto rendimiento, habéis venido por eso, habéis venido por eso, ¿me entendéis? Yo lo entiendo, porque es el reclamo, pero el origen está ahí. El origen está ahí, chicos. El origen es ese. ¿Por qué digo esto? Porque a mí el INEF o la formación que tenéis es la que me ha hecho y la que me ha formado y en lo que he orientado el resto de mi vida. Es decir, ha sido un estilo de vida. Entonces, si vosotros... Esta es una carrera pasional por excelencia y es una carrera vocacional por excelencia. Si no sentís esto... estáis en el sitio equivocado y en el lugar equivocado, y eso sí, aquí hay muchos alumnos de primero, es decir, la gente que estudiaba INEF, al menos en el año 2001, soñábamos con estudiar INEF, era nuestro sueño, era nuestra máxima ilusión y nuestra máxima motivación, podría haber alguien que tal, tal, tal, tal, pero el 90% de mis compañeros, que por cierto, a todos les va muy bien, a todos mis compañeros les va muy bien, principalmente porque hemos sido gente muy activa, que se ha movido mucho y terminamos en años complicados, en años de 2007, 2008, en los que no había trabajo, crisis importante en España, a todos les va bien, no tengo un compañero mío y a mí me cambiaron de curso, primero estaba en el C, luego estuve en el D, tuve varios amigos de promociones inferiores, entonces a ninguno a día de hoy le va mal, O sea, creo que esto es una noticia bastante positiva para vosotros, pero todos guardábamos el mismo patrón y estábamos cortados por lo mismo, que estábamos en el sitio que había gente brillantísima, gente que no está haciendo una ingeniería. Este tipo que no estaba yéndome, no porque querían hacer dinero, porque lo sentían. Entonces, esta carrera es vocacional por excelencia. Yo creo que esto, solo lo cuento aquí, solo lo puedo contar aquí. Entonces, creo que es importante tener las cosas claras y saber lo que queremos. A partir de ahí, tenéis que buscar vuestra pasión. Yo cuando era pequeño dije, mira, pero era muy pequeño, muy pequeño, dije, yo quiero que todas mis horas sean de educación física. ¿Eso existe? Le preguntaba a mi madre. Yo quiero, hay una universidad del deporte, no sé qué, no tenía ni idea, tendría 8, 9, 10, 11 años. Sí, eso existe, pues eso quiero hacer. Yo encontré la pasión desde, luego te has ido forjando, pero desde muy pequeño. Y yo creo que nunca es mal momento para intentar buscar y encontrar vuestra pasión y descubrirla. Pero eso, el tener pasión por algo, os va a llevar a hacer cosas inimaginables. por conseguirlo. Dice, pero con este tío que no ha jugado al fútbol, que no ha jugado al fútbol, puede haber llegado a entrenar al decano del fútbol español y haber llegado a entrenar a una selección española, haber estado ocho años en primera división en el Getafe. ¿Cómo ha podido conseguir eso si no tenía ningún contacto, si no ha jugado al fútbol y tal? Porque tenía la pasión y eso te lleva a hacer unas cosas que... que no está al alcance del que está quizás de una manera superviviente. Supervivientes hay muchos en todas las profesiones. Gente acomodada hay mucho en todas las profesiones. Entonces, si queréis caer en el acomodo y en ese, podéis caer, es fácil caerse ahí, es fácil, pero cuanto más de eso haya, mucho mejor, más destacamos los demás, no hay ningún problema, ahora, a mí me gustaría que el INEF tuviese esa raza y esa marca INEF y yo creo que eso, yo no sé cómo están ahora las cosas, los profesores, he venido por aquí estas semanas preparando esto, me cuentan cosas, pero yo creo que eso el INEF no lo puede perder nunca. Y de verdad que si no sentís esto, lo vais a pasar mal. Porque es una carrera que estás haciendo natación a las 10.55 y a las 11.02 estás en bases neurológicas y a las 2... y luego vete a hacer gimnasia rítmica, y luego, así viví yo, y me imagino que sigue más o menos igual, ¿no? Entonces, eso, o te gusta mucho, o cuidado, que sobre todo los que estáis en primero, cuidado que os habéis, os habéis equivocado y no pasa nada, pero si estáis aquí de rebote o porque no pudisteis hacer otra cosa, os empieza a gustar o no estáis por estar, ¿vale? Entonces, yo creo que es importante que busquéis vuestra pasión, La encontréis y a partir de ahí marcaos un objetivo e ir a por él. Y da igual cómo. Vosotros os pensáis que yo cuando dije quiero ser primer entrenador, la gente dice, ¿tú qué dices? La mitad se rieron, la otra mitad es imposible, no lo vas a conseguir. He dicho ser primer entrenador. Cuando pasé de preparador físico a segundo entrenador, pero tú dónde vas, ese no es tu mundo, tú eres INEF, los INEF solo son preparadores físicos, tal, y decía... Yo me gusta la parte técnico-táctica del juego. Me gusta la parte física, pero me gusta la parte técnico-táctica del juego. Y aquí hay un profesor que a mí, que no me conoce de nada ni se acuerda de mí, porque nunca me dio clase, solo una vez en los cursos de doctorado, que me abrió los ojos, que no sé si conocéis que es Ignacio Refollo, no sé si conocéis que lleva un cesto. Y él dijo, pero ¿por qué un alumno INEF tiene que ser preparador físico y cuando llega a las decisiones técnico-tácticas del juego, que es la de decir, oye, atacamos o defendemos, con quién empiezo, a quién quito, a quién saco, que esto va de paraguas. Ahí el preparador físico no participa. ¿Por qué? Porque somos preparadores físicos. Pues yo dije que a mí lo que me gustaba era el fútbol. Y el fútbol estaba más cerca de la parte técnico-táctica que de la física. Entonces, ahora iríamos viendo cosas. Si alguien tiene alguna pregunta... No hay ningún problema en que me interrumpáis, incluso surgirán cosas y todavía será más dinámico y más interesante. El alumno INEF tiene muchos planes B. Hacemos muchas cosas. Yo no sé si esto sigue siendo igual, pero tenemos tres o cuatro trabajos, vamos a tres o cuatro sitios, aparte de estudiar, no es que sea malo, pero conviene ser consciente que el plan B está para conseguir el plan A. Yo siempre he tenido claro, yo quiero entrenar al Real Madrid, pero ahora mismo no puedo. Tengo que tener otros planes o otros caminos. Pero tengo claro el objetivo, ¿vale? ¿Me entendéis? Entonces, el plan B es lo que más limita al profesional que termina la carrera. Es lo que más le acomoda. Y el plan B no sirve para nada. El plan B sirve para ser un funcionario y tirarte la vida y tomarte la vida de otra manera. Pero no sirve ni para ser ambicioso, ni para tener afán de superación, ni para ser creativo, ni para luchar en el mercado laboral. Entonces, el plan B no sirve para nada. Yo siempre juego a una carta. Y si me caigo... Ahora he decidido salir de Guinea Ecuatorial. Voluntariamente he decidido. Porque he considerado que por ahí no podía seguir creciendo. Y me caigo y no tengo nada. Pero me tengo a mí y tengo la seguridad y la confianza que tengo en mí mismo, más ya una trayectoria importante que creo que, pienso que por ahí no puedo seguir creciendo, ¿por qué voy a estar en un sitio en el que no puedo seguir creciendo? ¿Por qué? Porque tengo miedo a que este mundo es muy difícil, no te vayas, hasta que no te salga otra cosa no dejes eso, eso no, eso qué es, eso es una mentalidad perdedora. Hay que pensar en ganador, hay que pensar en grande y si no, no puedes conseguir cosas grandes, chicos. Y vosotros podéis conseguir lo que os queráis, porque lo que queráis cada uno, lo que os propongáis cada uno. Vienen dos alumnos que me dicen, vienen de Málaga, llevamos un año en Madrid, luchándonos, buscándonos la vida para en el fútbol, tal, tal. ¡Ole! Es así. Y si tienes pasión y si tienes el objetivo claro y si tienes tal, evidentemente tienes que tener plan B porque hay que ir sobreviviendo. Pero si el plan B se va a apoderar de tu plan A, que era tu idea, tus ganas, tu ilusión, tu motivación, mal asunto. Si yo tuviese un puesto de funcionario en un colegio o en un instituto público y cuando no entreno me voy al colegio y sigo tal, tal, pues probablemente diría, pues qué fácil. Eso me restaría ambición para cuando tengo el plan A. ¿Entendéis? El plan A es la clave, chicos. el plan B está bien, hay que tenerlo, hay que ir sobreviviendo, hay que ir pasando momentos complicados, hay que ir ganando dinero, hay que ir intentando irse de casa de los padres, hay que ir tal, y eso se consigue con plan B y tal, pero no perdáis, si vuestra pasión y objetivo está claro, a por el plan A, a por el plan A. Hay que tener mucho cuidado con esto, sobre todo porque el alumno INEF hace muchas cosas. Bueno, yo ya es que encontré este puestecito en este sitio y ya, bueno, aquí estoy con esto vivo, con esto tal. Bueno, ¿a ti no te gustaba la natación? ¿No te gustaba el tenis? ¿No era tu no sé qué? Vete a por el tenis, joder. ¿Qué haces aquí en el polideportivo porque te dan mil euros y no sé qué y lo tienes? Joder, vete a por el tenis. Si no lo haces ahora, ¿cuándo lo vas a hacer? ¿Lo entendéis? Es mi forma de pensar. Esto es muy debatible y cada uno tenemos una situación personal distinta, pero cada uno de vosotros lo podéis hacer y lo podéis conseguir porque sois únicos. Cada uno de vosotros sois únicos. No existimos dos personas iguales. Cada uno sois únicos. Y cada uno tiene su personalidad y su carisma. Y eso es lo que os va a marcar con respecto a todos los demás. La formación va a ser la misma para todos. Los exámenes los tenéis que aprobar, van a ser los mismos para todos. Pero lo que os va a distinguir y lo que os va a hacer que os contraten o no, es vuestro carisma y vuestra personalidad. Esa es la clave de todo esto. Vais a ser todos INEF. Y ahora hay 11 INEF, me decían el otro día. 11 en Madrid. ¿Esto qué es? Hay entrenadores de fútbol, antes solo había este INEF, en toda España. Luego fueron avanzando. Luego, entrenadores de fútbol antes solo eran a través de la federación. Ahora hay 18 cursos para sacarte el título de entrenador. Es decir, todo el mundo es entrenador de fútbol. Antes no había casi. Antes no había casi, ahora todo el mundo es Inés. ¿Me entendéis? O nos distinguimos de los demás de alguna manera, esa pasa muy mal, ¿eh? Y cada uno de vosotros os podéis distinguir de otro, porque sois únicos. Simplemente tenéis que buscar vuestra esencia, vuestro carácter, vuestro carisma y hacerlo transmitir. Y ahí es donde vais a marcar la diferencia sin ninguna duda. Entonces, muchos habéis visto esto, pero no sabéis esto. La gente del mundo del fútbol me conoce. En España, en Huelva sobre todo, me conocen. Dentro del mundo del fútbol. Al no ser jugador profesional, si hubiese sido jugador profesional, me conocerían evidentemente. Pero me conocen. El mundo del fútbol me conoce. Me conoce porque conoce esto. Primera división Getafe, primera división Rumanía, primera división Superliga China, primera división Emiratos Árabes Unidos, entrenador del Recreativo, seleccionador nacional de un país. La gente eso lo sabe. La gente, yo noto que me conoce, que me llama a la prensa, que me hacen entrevistas, que yo lo sé. Pero la gente no sabe eso. Yo entré en 2001, he dicho, 2001, junio de 2001, el 3 de junio de 2001, en el 2002, es decir, en primero o segundo, ya estaba entrando... de preparador físico a un alevín en el Coslada. Al año siguiente estaba de entrenador en un colegio que hay en Pozuelo con alevines y con juveniles. Desde el alevín empecé. ¿De dónde empiezas? En el alevín del Coslada. ¿Entendéis? Empecé a entrenar. Empecé a poner en práctica lo que iba aprendiendo en la carrera. Empecé a intentar hablar con el entrenador. Empecé en el fútbol Como entrenador. Dejé de jugar a los 18 años, no me dio para más. Yo vi que no podía llegar a Primera División y si no podía llegar a Primera División, como esa era mi ambición y mi objetivo, dije, pues si no puedo como jugador, lo voy a intentar como entrenador. Y esa decisión la tomé con 17 años jugando en un Juvenil A, en un División Honor, en cierto nivel. Pero yo vi que no llegaba. Que no me iba a dar para jugar en Primera División. Y yo, por... Mi orgullo, por como lo queréis llamar, y no sé si bien o mal tomado, dije, si no llego por aquí, voy a llegar por aquí, pero quiero llegar a la primera división. Seguimos. Esto no lo conoce la gente. Inter de Madrid, preferente. Inter de Madrid, primera regional. Hay que salir de ahí, ¿eh? Hay que empezar ahí. A Raúl ha empezado en Castilla. ¿Me entendéis? A Carlos Moya empieza entrenando a Nadal. Porque hay un chico que me ha dicho que hacía tenis. O sea, que vale para cualquier profesión, ¿entendéis? Bueno, no pasa nada, ¿eh? No pasa nada. Unos van así, otros tenemos... No pasa nada. No pasa absolutamente nada. Actualmente, de los 20 entrenadores que hay en Primera División, hay 10 que no han jugado en Primera División. Y otros 10 que sí, ojo, ¿eh? Aquí... No, pero si te vas a quedar, es muy difícil, pues entonces no hacemos nada, chicos. Es que no hacemos... Es que no... Hay mucha gente, no hay posibilidades, en el que es que no sé qué, en el que es que España no promueve no sé qué, en el que... Todo eso que sí, que vale, que es muy difícil. Entonces, ¿qué hacemos? No hacemos nada. Nos quedamos brazos cruzados, nos ponemos a ver si no... No sé, chicos. Pero aquí, o empezáis a mover el culo, por lo que me cuentan los profesores o tal, de que el alumno ahora no sé qué, de que... O si perdéis esta esencia, el INEB lo pierde todo, ¿eh? Yo, viéndoos, no creo que se haya perdido esta esencia, pero desde luego esto es una carrera que hay que llevar incrustada en el pecho y tatuada, si no, me sea muy mal. De ahí se viene. Y ya cuando termino la carrera, cuando termino la carrera, dices, ¿pero qué haces? Después de cinco años, eran cinco años, termina la carrera... Años jodidos, no hay nada de trabajo así fácil. Y todo esto que he hecho tiene que servir para algo, ¿no? Que me he esforzado mucho. Yo, sin ser el número uno de mi promoción, ni mucho menos, saqué el curso por año y aprobé siempre todo en junio. Sin ser el número uno, un alumno normal, 7,1 la media de los 5 años. Quiero decir, si había 200, 50. Normal, del montón. Pero sí quería más o menos responsable de que las cosas fuesen en su curso. Pero no era... De mi promoción es Rocio Cupeiro, que es profesora vuestra, ¿no? De sistemática, puede ser. Fue la número uno o número dos. Estaba... Yo no, no. Porque yo buscaba otras cosas, otros objetivos y el alto rendimiento. Entonces, cuando terminé INEF y no hay nada, nada... Mi única salida fue, tengo que seguir formándome, tengo que seguir preparándome. Cursos de doctorado, ahora eso ya no existe. Hice magisterio de educación física para dar amplitud y poder en dar clases. a niños pequeños también, en primaria, no solamente en secundaria y bachillerato, hice el máster de preparación física porque consideraba que exclusivamente con la formación que tenía en INEF era escasa si yo quería ser un preparador físico en primera división que era a lo máximo que aspiraba en ese momento. ¿Me entendéis? Entonces dije, yo necesito más formación, necesito más preparación, pero no dejó de ser una huida hacia adelante, es decir, termina la carrera, no hay nada, sigue estudiando. Entonces yo no tenía ninguna intención de ser doctor, digo sinceramente. Hice los cursos de doctorado porque dije voy a seguir ligado al INEF, voy a seguir estudiando y mientras hago magisterio, que no me ocupaba mucho porque convalidaban casi todo, podía, pero fue un poco una etapa muy crítica, es decir, el deportista de alto nivel cuando deja el deporte tiene un vacío total y lo pasa muy mal y el estudiante cuando termina la carrera, Y ve que ya no tienes que estudiar y que tal, tal, sino que tienes, se pasa muy mal, ¿eh? Que se pasa muy mal. Que aquí me veis muy contento, muy buena trayectoria, muy tal, pero ahora iremos viendo cosas, ¿vale? Ahí ya sí conseguí, ¿por qué? Porque con el Inter de Madrid subimos de preferente a tercera, con el otro de Primera Regional a preferente y de preferente a tercera. Dice San Fernando, firma un entrenador, no hay nadie, va el entrenador solo, yo envié currículum a todos los clubes que había en Madrid de tercera división porque consideraba que siendo licenciado me sentía preparado con el máster de preparación física y demás y llegó un momento en el que se dio las circunstancias que llegó un entrenador sin cuerpo técnico y llegamos al San Fernando y hacemos la mejor temporada y la historia del club y jugamos playoff para subir a segunda B. Es decir, con el Inter subimos de primera a preferente, de preferente a tercera y con el San Fernando de tercera casi a segunda B. Y entonces ya sí nos llaman Getafe. ¿Entendéis? Ahí ya sí nos llaman Getafe y cambia la historia. Pero entre medias envié más de 500 currículum a los colegios privados. O concertados. Más de 500. Envíe. Y no lo envíe como se envían ahora de tal, tal. Envíe sobre, pum, pum. Porque era otra época. Aunque no haga tanto, era otra época. Twitter y todo esto existe desde hace poco. Lo sabéis, ¿no? ¿Vale? Envíe más de 500 currículos a los colegios. Porque tenía que trabajar, chicos. Tenía que trabajar. Y ya no estás... Tenía que trabajar. Me llamaron de dos currículos. De los 500 colegios me llamaron de dos. Me cogieron en los dos. Y trabajé primero en uno y luego en otro. Es decir, lo difícil es que te den la entrevista. Una vez que te dan la entrevista, los porcentajes de que te contraten se multiplican. Tenéis que luchar por que os den ese paso. Yo ahora, que dices, bueno, que estás buscando, que envío tu currículum, que envío tal, tal, o llamas a un representante o llamas al otro, como se mueve el mundo del fútbol, colócame aquí, porque yo no digo a nadie que me coloque en ningún sitio, porque si yo fuese el representante y me llama uno y me dice, colócame aquí, o a un director deportivo le envías, que no, que esto no funciona así. Yo le digo, consígueme un cara a cara con él, consígueme una entrevista. Ese es el paso que tenéis que dar. Si conseguís eso, tenéis mucho ganado. No es definitivo, porque probablemente llamen a tres o cuatro más, pero tenéis mucho ganado. Los otros 498 no me llamaron, nunca. ¿Entendéis? Y de los 498, no sé cuántos abrirían el correo y no sé cuántos se leerían el currículum. Entonces, empecé a trabajar en un cole. de profesor de primaria y de secundaria, ¿vale? Porque no podía. Pero, estando trabajando en el colegio, y yo combiné el colegio un año con el filial del Getafe. Estaba en el filial del Getafe. De tercera división, San Fernando, casi subir, nos llama el Getafe el filial, que estaba en la misma categoría. Oye, estos chicos jóvenes lo han hecho bien en este sitio, pues ahora... En el filial. Y lo combiné el primer año. Y estando ya en Getafe, yo, en el año 2007, 2008, por ahí, le presenté un proyecto a Ángel Torres, al presidente del club. No te va a atender, pero ¿qué estás diciendo? Él pasa de esto y tal. Y yo le dije, digo, yo le voy a decir, si me dejáis, que hay que crear un preparo físico del club. que tiene que haber un técnico especializado en preparación física que sea de la casa. Que vengan los entrenadores con los que he trabajado, Michel, Víctor Muñoz, soy muy joven, igual ni les conocéis, Cosmin Contra, decía, van pasando entrenadores, van pasando entrenadores, pero... Se va todo el mundo y viene todo el mundo, ¿me entendéis? Necesitamos a alguien de la casa. Y yo dije, necesitas a una persona de la casa que sepa la metodología, que conozca lo que se ha hecho el año anterior, se lo presenté y no te va a atender, no sé qué, no te va a atender, yo me quedo aquí. Por aquí el presidente hoy va a pasar, no sé cuándo, por aquí va a pasar y se lo voy a decir. Digo, si no me dais la entrevista con eso, lo voy a decir, que lo sepáis, que tal. Hacen las cosas bien, ¿eh? Pero yo sé que el presidente va a pasar por aquí. Pues por aquí me quedo. Cuando pase, le voy a decir, Presi, ¿podemos hablar un segundo de una cosa tal, tal, tal? ¿A qué os decía que la pasión nos va a llevar a unas cosas inimaginables? A este tipo de cosas. Y el presidente me contrató. Me llamó, me llamaron un viernes. El presidente quiere hablar contigo. Llamaron al colegio y yo, ya había terminado, salí para allá y me dice, oye... Ahí me parece una buena idea, vamos a llegar a un acuerdo, cuánto ganas en el cole, tal, tal, tal, tal, tal, pum. El lunes empieza, llamo al colegio de sábado y digo, oye, el lunes no voy. Dice, pero ¿cómo que el lunes no vienes? No, no, que nos tienes que dar 15 días, que hay que buscar a otro. Digo, el lunes no voy. Digo, me han dicho que el lunes entró en primera división y tengo 25 años. Digo, yo el lunes no voy. Y le busqué el profesor, le metí el profesor, tal, lo dejé todo hecho. Digo, no os preocupéis, que os busco otra compañera. Y empecé en primera división, de preparador físico. Porque yo sabía que no tenía posibilidades de entrenar en primera división como primer entrenador. Claro que yo quería, ¿me entendéis? Pero ser preparador físico me permitía estar en un nivel más alto del que podía aspirar como primer entrenador. Primer entrenador podía seguir en primera regional. Yo quiero ser primer entrenador. Pero desde primera regional, joder. Complicado, ¿eh? Se puede hacer, pero... O sea, Garitano entrena al Alavés, ¿no? ¿Por qué? Porque subió con el Leganés de segunda vía segunda y de segunda a primera. Si no, no entrena en primera. Eso lo sabemos todos, ¿no? Eso pasa en todos los deportes, ¿eh? Si no, no entrena en primera. Entonces yo decía, desde primera regional tengo muchas categorías. Va a ser difícil. Pero si de preparador físico pues está en primera, puedo beber de buenas fuentes, puedo tener buenas metodologías... Y ahí entré ya en lo que es dedicarme al fútbol. Dedicarme al fútbol era que por las mañanas, a las 8 de la mañana, con Víctor Muñoz, estábamos ya allí y el final terminaba a las 11 de la noche. Entrenábamos 8 y media y estaba de 8 de la mañana a 11 de la noche en el Getafe. Feliz. Pero que estaba a todas esas horas. Porque era el prepórsico del primer equipo y por las tardes entrenaba con el filial. Entonces, feliz. Y ahí sí que es verdad que las cosas cambian. ¿Las cosas cambian por qué? Porque el filial le ascendemos a segunda B, que era mi responsabilidad, ¿no? Porque el primer equipo era un apoyo. Entonces ya os he dicho que de primera región a la preferente, que de preferente a tercera, que de tercera a segunda B. Pero la oportunidad de estar en el primer equipo me la creé yo, me lo inventé yo. Justificado, pero no estaba ahí. Es que no podéis estar esperando a que os llamen. Es que como esperéis a que os llamen, dedicaos a otra cosa. Es que se pueden crear... Y mirad, preparador físico de club, no existían. Departamento de análisis en los clubs, no existían. Coordinadores metodológicos, no existían. Pero es que ahora hay algo que se llama Big Data, que sabéis vosotros más que yo, que hay un curso en Valladolid muy bueno al que me quiero apuntar, especialista en Big Data. Para el futuro, os digo. Y es que hay más. O sea, no hay, bajo mi punto de vista, no hay escasez de oportunidades. Hay falta de ideas. Hay falta de ideas. Esas figuras no existían hace cuatro días en el fútbol. Hace cuatro días en el fútbol no había ni entrenadores porteros. Que lo sepáis. Que vosotros no habéis vivido esto. No había. Entonces, y se han ido creando. Y se van a seguir creando figuras. Figuras que van a permitir estar en el fútbol profesional desde ya. Desde ya, si os hacéis especialista en Big Data, que no hay casi nadie, podéis conseguir y entrar por ahí. Y luego a lo mejor entras como analista de datos y terminas como preparador físico o como scout o como, yo qué sé, o como segundo entrenador. Y por ahí puedes. Ahora, yo desde primera regional, como primero, que era lo que yo quería, lo veía complicado. Y dije, tengo un puesto que no sé qué quiero, pero uno, bebo de buenas fuentes y además estoy en una categoría más alta. ¿Me vais siguiendo? ¿Sí? ¿Alguna cosa me decís? Porque ni en el fútbol, dices que en el fútbol está todo inventado. Ni en el fútbol ni en nada está todo inventado. Es una frase que hace mucho daño al fútbol. En el fútbol está todo inventado. Este es un inventor del fútbol. Esto no se trata de inventar nada. Se trata de que hay que crear cosas y de que constantemente se están creando cosas. Y lo próximo es el Big Data y habrá más cosas. Y antes no había un psicólogo y ahora hay coach y hay no sé qué. ¿Pero por qué? Porque la gente se ha creado esos puestos de trabajo. Y si hay departamentos de análisis donde trabajan cinco personas y antes no había, o había uno, o lo hacía el segundo entrenador. Entonces, chicos, esas cosas se van a seguir generando, pero las tenéis que generar vosotros. Y está en vosotros. Y se puede conseguir, pero tenéis que tener el hambre de hacerlo. A partir de ahí... Poca gente entendió que yo, después de muchos años en Getafe, en una posición muy estable, en primera división, preparador físico del club, todavía a día de hoy, si yo no me hubiese ido en 2013, seguiría siendo el preparador físico del club del Getafe, en primera división. Hoy. Y estamos en 2019, ¿no? Hoy seguiría. Pero yo digo, ¿voy a estar toda la vida de preparador físico? Cuando mi plan era ser primer entrenador. Toda la vida. Poca gente entendió que yo me fuese de la Liga Española, de ser preparador físico de la Liga. Durante esos años echaron entrenadores, fui preparador físico principal, no preparador físico ayudante. Hubo muchos cambios, como es el fútbol. Y yo dije, no puede estar. Ya de preparador físico del club, esto ya se ha acabado. Y me ofreció un jugador que yo había tenido en el Getafe de jugador, Dice, yo voy a entrar en primera en Rumanía, si quieres te vienes conmigo de segundo. Digo, ahí estamos hablando de otra cosa. Bueno, él no me lo dijo, se lo dije yo a él. Él, ¿te vienes de preparo físico? Dije, no, de preparo físico no, me voy de segundo, porque ya me acercaba a mi objetivo. ¿Me seguís? Digo, sí, sí, de segundo. Y en Getafe, ellos que me tenían en gran consideración, ellos nunca pensaron que yo iba a cambiar el Getafe por Rumanía. Nunca pensaron. Y yo llamé y dije, yo me marcho a Rumanía. Pero ¿cómo te vas a ir con lo bien que estás aquí? Mientras yo sea el presidente, ¿tú vas a seguir aquí? Fueron sus palabras. Y dije, Presi, yo quiero más. Yo quiero más y quiero vivir el fútbol de verdad. Estoy en preparo físico del club, pero yo esa etapa ya la he pasado. Y me marché a Rumanía. ¿Vale? Nos fue tan excelentemente bien, ganamos muchísimas cosas, que a los 11 meses volví a Getafe. de segundo entrenador. De segundo entrenador. Volví a Getafe de segundo entrenador. Entonces, incluso me tomo como, ¿te has salido con la tuya? Digo, me han jugado, ¿eh? Hay que irse a Rumanía, ¿eh? Que a los 15 días están echados. Hay que irse a Rumanía con 20, no sé cuántos, años y cifras. Estoy muy joven. Para ser segundo es muy joven. Y no ha jugado el fútbol este fuera. Y ya va a ver. Pero tú, con tu forma de ser y con tu trabajo, tienes que marcar la diferencia. ¿Vale? Todo esto solo se consigue pensando en grande, jugando a ganador y pensando en el siguiente paso. Es decir... Y yo ahora digo, ¿en qué club puedo firmar ahora? ¿En este? Pero no estoy pensando en este club, estoy pensando, ¿y de ahí a dónde voy? Es algo que tenéis que pensar vosotros en vuestra profesión. ¿Y de ahí a dónde voy? Voy a coger este puesto de trabajo, que puede estar bien, me pueden pagar mucho, poco, tal, pero ¿de ahí a dónde voy? ¿Qué hay después de ese puesto de trabajo? Yo siempre pensaba en eso. En dos pasos más adelante más que en un paso solamente, más adelante. Voy a ir un poco más rápido porque si no, no nos va a dar tiempo. Os lo he comentado, más importante que vuestros conocimientos y vuestra formación es las decisiones que toméis. Las decisiones que toméis os van a marcar más allá de lo bueno que seáis como entrenadores, como preparadores físicos, como analistas. Las decisiones que toméis, a qué barco te subes y de qué barco te bajas. Hay compañeros de promoción aparentemente mucho peores o mal formados, tal, tal, tal, que han llegado muy alto y a lo mejor los número uno, número dos, tal, tal, a qué barco te subes y de qué barco te bajas. Y eso es importante tenerlo en cuenta. Yo nunca estuve de acuerdo con la opción de irnos de Getafe a China. Nunca jamás. Por diez veces más que nos pagasen. Nunca jamás. Pero no decidía yo. Yo era el segundo, no era el primero. Pero nunca estuve de acuerdo. ¿Entendéis? Y a partir de ahí yo vi que las ideas del primer entrenador, de aquel entonces con el que yo trabajaba durante tres años, no eran las mismas que las mías. ¿Me seguís? Y dije, no estamos en la misma sintonía. Yo busco una proyección eminentemente deportiva y tú quizás buscas una proyección eminentemente económica. Yo no hubiese cambiado nunca en la liga del Getafe o contra el Barça en Madrid hacerlo bien. Íbamos el 12 en primera. Íbamos de cine con el Getafe por irnos a la Superliga China. Por mucho dinero que es. Para mí fue una decisión, para mí, a día de hoy, muy equivocada. Y lo siguió siendo. Entonces, yo... Me bajé de ese barco. ¿Por qué? Porque las decisiones que tomas os marcan claramente. En 2008, 2007 dejara el colegio. El colegio podía haber seguido... Era el coordinador de... En un año me hizo el coordinador de educación física del colegio. No tenía ningún problema. Podía haber estado ahí y haber vivido en un buen colegio, en Luz de Rivas, en Rivas Bacia Madrid. No sé si conocéis. Es un colegio de prestigio. Yo podía estar tranquilamente ahí todavía. ¿Vale? Ficharé en Rumanía. ¿Cómo te vas a Rumanía desde Getafe? dejar al entrenador con el que llevas que ha jugado en el Milan que ha jugado en Atlético hay un hombre top que va a seguir teniendo equipos que cuenta contigo de segundo digo yo no sigo contigo porque no tenemos el mismo objetivo no tengo ningún problema pero por aquí no seguimos después de no sé cuántos años en primera división te vas a segunda B ¿cómo puedes hacer eso? tú tienes un estatus de primera ¿cómo vas a entrenar en segunda B? me fui a entrenar en segunda B eran mis opciones de entrenar no pasa nada Me fui a entrenar la segunda vez. Te vas a la definida ecuatorial, pero si no conoces nada, ¿de dónde te vas? ¿A mitad de África, en un país desconocido? Son barcos a los que de unos te subes y de otros te vas. Estas decisiones son las que os van a marcar. Estas decisiones, más que vuestra formación, os van a marcar. Os van a marcar en cualquier trabajo. Para la escuela de tenis, para los que estéis en cualquier trabajo, las decisiones pensarlas bien y pensar de ahí dónde puedo saltar. O de ahí hacia dónde voy. Pero es que entre China y Emiratos Árabes Unidos, cuando yo dejo al primer entrenador con el que trabajaba, voluntariamente, igual que ahora he dejado Guinea, me caigo al vacío. Lo que os decía, no hay plan B. Porque no lo quiero el plan B. Porque si yo encuentro un plan B, corro el riesgo de acomodarme en el plan B. Entonces no lo quiero. Y yo sé que si mañana entrego un currículo en un colegio, creo que a lo mejor me coge. No le quiero el plan B. No quiero acomodarme. Huyo de eso. Y yo me caí al vacío. Al vacío más absoluto. 17 meses en el paro. 17 meses llamando a todos los clubes, enviando currículum, reuniéndome con la gente. Nadie me contrató. Con un currículum importante ya. Pero había dejado al entrenador con el que trabajaba. ¿Quién eres tú? Eres el segundo de otro. Y no has jugado al fútbol. No hay posibilidades. Entonces, a mí me parece clave cómo se maneja el tiempo sin trabajo. cómo tienes que conseguir que no te mine, que no te haga daño, que me parece fundamental. En lo que ha venido después, yo las oportunidades que tengo, y ojalá tenga alguna dentro de poco, que es lo que más deseo, las aprovecho mucho más, mucho más, y las aprovecho al 100%, principalmente por el tiempo que he estado sin trabajo. Cuando te vas de Getafe a Rumanía, de Rumanía vuelves a Getafe, de Getafe a China, ¿te crees a Israel del Mambo? Y te crees que, mira, los demás no tienen, pero es que yo soy muy bueno, es que a mí eso de estar sin trabajo, a mí eso no me va a pasar, tal. Y te vas riendo un poco de las cosas, mira, qué bien me va. con 26, 27, 27 años, muy joven, muy, muy joven, preparo físico más joven en primera división, segundo entrenador más joven en primera división, y seleccionador más joven, me he ido pasando muy joven, ¿no? Entonces, pues cuidado, 17 meses en el paro, que hay que estar, hay que aguantarlo, y hay muchos lunes, hay muchos martes, hay muchos, y hay que aguantar, ¿eh? Y eso me ha marcado para cuando luego la he tenido, después de estar 17 meses en el paro, aprovecharla y sacarle el máximo. Si hubiese ido enlazando una con otra, no lo hubiese valorado de la misma manera. Esos meses ahí me han hecho valorarlo mucho. Ahora que estoy parado desde hace 20 días, tampoco mucho, y vuelves a tal, cuando la coges, la coges con ganas. Porque si la enlazas parece que qué bueno soy. No, no, qué bueno soy no. Que sepas lo que hay. Y ahí a mí no se me ocurrió otra cosa que irme a España. Porque si por aquí no puede ser, pues me voy a otro sitio. Me fui a Manchester, me cogí una mochila un poco más grande que la que llevo ahí, me fui a Inglaterra a aprender inglés. Porque no sabía. Porque no soy como vosotros, de esta generación, que ya sabéis todos. Yo no sabía inglés. Y me fui, o casi todos. Y me fui, teniendo treinta y pico años ya, con estudiantes de dieciocho años, a la academia, a aprender inglés. Evidentemente elijo Manchester porque es la cuna del fútbol. Y intenté hacerla con cero contactos. Fui... Me peleé allí, me metí en una habitación que no sé si tenía de aquí a aquí y ahí no tenía nada, o sea, cero porque es carísimo, pero era lo que me podía permitir y aprender inglés porque me habría posibilidad de entrar en el extranjero, ¿entendéis? Y como no me contrataban tampoco en Inglaterra, presenté un proyecto en el Instituto Cervantes de Manchester y dije, la metodología del fútbol español, Es algo que es cultura, el deporte es cultura y creo que el Instituto Cervantes de Manchester, igual que da sevillanas y que da cursos de guitarra, tiene que dar cursos de fútbol. Y fui al Instituto Cervantes y dije, ¿dónde está el director? Quiero hablar con él. Que no, que tal, envíale tal, envíe tal, tal. Bueno, ¿cuándo me puede ver el director? Sí, todos los días, chicos. Cuando me vio el director, me entrevistó, me dijo, preséntame esto que tú estás diciendo públicamente en el Instituto Cervantes de Manchester. En una sala mucho más imponente que esta y en tal. Ahí lo veis. Y lo presenté. Al día siguiente de presentar el proyecto, que me lo había inventado, igual que me inventaba en el buen sentido, que me lo había currado, igual que me curré que Ángel Torres me desea aquella oportunidad, al día siguiente me contrató el instituto. Y dijo, ahora esto lo vas a hacer. Y desarrollamos un proyecto en el que yo viajaba por las academias del fútbol inglés, Diciendo lo que era la metodología. Como ya había aprendido el idioma, en cuatro o cinco meses me podía defender. Defender en idioma deportivo. Dije, algo sabía también. O sea, tampoco era... Y empecé. En cuanto empecé a estar expuesto, me salió algo de Dubái. Me contrataron. En cuanto me contrataron en Dubái. ¿Sabéis cuánto duré en el Instituto Cervantes en Manchester? Duré más, hasta que encontré el trabajo. ¿Cuánto duré en el instituto en el momento que la gente me escuchó? Un mes. Pero esto se fue. mañana me voy a Dubai al director estaba con Rafa Benítez viendo el entrenador del Newcastle y dando una charla en la academia del Newcastle pero como me ha llamado Miroslav Jukic y tengo una oferta para irme mañana a Dubai tenemos partida el viernes en Emiratos se juega los viernes como los domingos aquí la cultura musulmana pero mañana me voy Me fui a las 11 de la noche a su casa, de Newcastle a Manchester, tal. Lo siento mucho, tal. No se tomó más. Él sabía que si me llamaban, tal. Me marché. Lo dejé cuando tenía un proyecto y un sueldo para vivir en Manchester. Pero ¿era eso lo que quería? No era eso lo que quería. Lo que quería era el fútbol profesional. ¿Podía de primer entrenador? No, no me había llamado nadie en 17 meses. Pues vete con Jukic. ¿Le conocéis a Jukic o no? Un jugador muy conocido de la liga española. Entonces me marché. Todos estos pasos, preparador físico, segundo entrenador, primer entrenador, se fueron dando. Pero un INEF no tiene por qué ser preparador físico. Un INEF puede ser entrenador. Que encima sepa más de preparación física, mejor. Pero un INEF no tiene que estar encajado en ser exclusivamente preparador físico. Y he luchado siempre mucho por ello. Porque te pones la etiqueta de preparador físico y no te la quita nadie. Luego te pones la etiqueta de segundo y no te la quita nadie. Y hay que estar siempre luchando por quitarte etiquetas. Ahora ya nadie duda que soy entrenador. Nadie lo duda. ¿Tres minutos o cinco? Vale. Entonces, una cosa que tenéis que tener clara es que se encuentra mejor trabajo trabajando. Es importante estar en activo. Entonces, yo decía, de segundo otra vez, de otro entrenador. Pero es lo que hay, ¿me entendéis? Es lo que hay. Entonces se encuentra mejor trabajo trabajando. Conocer el medio en el que te mueves. El tenis, yo no lo conozco, pero seguro que tiene sus contactos, hay muchos en el fútbol, hay muchos jugadores, hay mucha injusticia, hay mucha inestabilidad. Yo lo sé, el fútbol es así, pero no lloro. No, es que no me ha dado oportunidades, es que a los dos meses si no ganas te han echado. Es que Raúl entrena al Castilla. ¿Y qué hacemos? ¿Lloramos o nos ponemos a buscar nuestras oportunidades? Porque si nos vamos a poner a llorar, pues entonces no hacemos nada, ¿vale? Entonces, hay muchas cosas que dependen de uno mismo, muchas cosas que dependen de uno mismo y son a las que tenéis que ir. Nadie en el deporte profesional se va a leer vuestro currículum. Es muy difícil que encontréis a alguien que lea vuestro currículum porque le llega el email y yo no creo en eso. Yo no creo en eso, yo creo en esto, en estar lo más expuesto posible. Yo ahora estoy buscando trabajo, pero no estoy enviando currículum. Estoy intentando estar presente en los sitios. Eso es fundamental. Que te conozcan. Tenéis que luchar por que os conozcan. Por estar lo más expuestos posible. Sabéis más que yo de tener repercusión en las redes sociales. Una repercusión positiva. Hay que saber utilizarlas. Igual te ayudan que te impiden firmar en cualquier sitio. ¿Por qué no? Porque no están bien hechas las cosas. Dar esto. Charlas, conferencias, tal. ¿Cuántas veces hemos hablado con Vicente? Vicente, déjame ir y contarle a los alumnos y tal, tal. Que no ha venido Vicente y me ha dicho Ángel, vente. Que he dicho, Vicente, ¿por qué no hacemos esto? Creo que puede estar bien. Creo que puede ser nutritivo para ellos. Hay que estar lo más expuesto posible. De Recre, el día que se terminó en el Recre, en febrero, porque no pagaban y no sé cuántas cosas allí... Después de toda mi ilusión de haber sido primero, de haber conseguido entrenar tal tal, se acaba de un día para otro porque nadie paga. Y al día siguiente de salir del recre me apunté al curso de director deportivo de la Federación Española. ¿Quería ser director deportivo? No, pero sabía que estar en la Federación Española rodeado de directores deportivos probablemente me viniera bien para un futuro. Ahora, mañana si puedo, empezaría el curso de Big Data en Valladolid. ¿Quiero ser analista de Big Data? No, pero seguramente me vaya a relacionar con gente del mundo del fútbol que me venga bien y de... Voy rápido porque no hay tiempo. Contactar con los medios de comunicación. Evidentemente, de alguna manera, hay medios que sí apuestan por gente de vuestro perfil. Algo que hay que tener claro, lo he ido diciendo, nadie entendía, cuando yo me reúno con Guinea Ecuatorial, dos años antes de firmar, hoy terminando, dos años antes de firmar, no entendía que yo estaba en Dubái viviendo y entrenando. Y yo, ¿pero tú cómo de Dubái, que es el mundo casi, te quieres ir a Guinea Ecuatorial? ¿Tú te lo has pensado bien? Me decía el presidente, digo, sí, yo me quiero ir. Digo, ¿y me quiero ir? Porque me estás ofreciendo un puesto de seleccionador, de primer entrenador. ¿Me entendéis? Y me fui. Pero me fui después de dos años de proyectos y de dos años de presentarle cosas y de convencer al presidente de que yo era el seleccionador adecuado para su país. Entonces, al final no importa dónde, chicos. No importa dónde. Y hay que tener en cuenta siempre tres cosas cuando toméis una decisión. Lo económico, que es muy importante. ¿Cuánto te pagan? Lo familiar, que es muy importante también. Estoy casado, tengo hijos, mi padre está enfermo, necesitan que esté cerca o puedo ser libre. Y lo deportivo. Para mí, siempre lo deportivo ha arrasado con los otros. Afortunadamente, porque familiarmente he podido. Pero lo deportivo siempre ha sido prioridad. Y esto es importante tenerlo en cuenta. Al final, hay que llegar al alto rendimiento. Es tu objetivo, es tu ilusión. ¿Cómo? Con una formación que marque la diferencia. intentando hacer un método de trabajo que se distinga del resto de demás. Yo decía, yo no puedo llegar como jugador, por haber sido jugador, pero quiero que Víctor Muñoz, Miche, Jukic, Contra, me quieran a mí por el método de trabajo que yo tengo. Que no tiene otro, lo tengo yo. Y entonces ellos me venían a mí. No venía el Getafe o el Al-Shabaab, me venía el entrenador a mí. ¿Entendéis? Eso es lo que te distingue de los demás. Y conseguí. Bueno, hay que ganar. Si no, no llegas. Hay otro camino. Tener contacto y amistades. Y si las tenéis, usarlo y utilizarlo. Pero no para acomodaros. Usadlo, no seáis tontos. Y ahora lo tengo. Porque ya después de 12 años en el fútbol profesional. Pero he pasado por ahí, ¿eh? He pasado por ahí. Uno puede entrenar a tenistas... ¿De 12 años o a tenistas de 18 años? Yo siempre he pensado que llegar al fútbol profesional, aunque entrenes al Alevín del Real Madrid, es muy difícil. Yo prefiero entrenar al Primera Regional del Club Deportivo Moncloa, que no existe. ¿Me entendéis? Creo que es más fácil llegar al fútbol profesional a través del fútbol aficionado que a través del fútbol base. El fútbol base siempre vas a ser entrenador de fútbol base. Siempre. Y te van a poner ahí. Aunque entrenes al Real Madrid infantil, no vas a llegar. Ahora, si entrenas en Primera Regional y en Preferente, estás entrenando semiprofesionales, gente... Y puedes progresar. Es mi sensación. Y yo quiero entrenar al Real Madrid, pero tengo que saber dónde estoy. Estoy en el Primera Regional del Inter de Madrid. Trabaja con eso. Trabaja con eso, no trabaja con lo que estás soñando, porque lo que estás soñando no existe ahora mismo. Trabaja con eso y desde ahí podrás llegar a entrenar a Real Madrid, pero desde el Inter de Madrid B, en primera regional. Hay que trabajar con lo que tenemos, con lo que tenemos. Y al final, esta es la última, Kike, esto es una sierra dada la vuelta. Son dientes de sierra. Estos son dientes de sierra. Para mí esto es, en todas las profesiones y para todos los estudiantes, una constante. Esto es... El mundo laboral son dientes de sierra continuamente. Y la vida en general son dientes de sierra continuamente. En el que a veces estás ahí y a veces estás ahí. Yo cuando vengo de ser seleccionador, llamas al Manchester United, al Manchester City, al Sassuolo, al Parma, donde he tenido jugadores, al palco. Al lado de Chiqui Begristain, del otro, de cine. ¿Sabes? Ya... Ahora, 20 días después, ¿no eres seleccionador? ¿Y quieres entradas para ir a ver al Algeciras? Ponte allí en el fondo, cómpratela. Cuidado, ¿eh? Pero yo, cuando era seleccionador de Guinea Ecuatorial o cuando entrenaba el Recreativo de Huelva, sabía lo que hay cuando estás en el otro punto. Lo sabía. Igual que cuando estoy en el otro punto, sé lo que hay cuando estás arriba. Por lo tanto, yo nunca estoy ni arriba ni abajo. Yo soy siempre el mismo. Lo que cambian son los demás. Y la percepción que los demás tienen de mí. Y como ahora eres seleccionador, te quiero mucho. Y como ahora no tienes equipo, a mí no me llames. Pero digo, ¿pero esto cómo puede ser tan torpes? Digo, si el día de mañana puedo volver a estar ahí. Digo, además, ¿ha sido siempre así? ¿Ha sido siempre así? Entonces, ¿esto vale? Para todos vosotros, para todos los deportes y para todas las profesiones. Y que tengáis que tener en cuenta que hay que saber actuar en ambas situaciones. Saber actuar y saber estar en ambas situaciones. Así que nada, chicos, yo espero que os haya gustado. No hay tiempo para preguntas, ¿o sí?