-Buenos días, Somos UPM, el podcast Random de la Universidad Politécnica de Madrid, que hoy estrena segunda temporada. Y como estamos de estreno, pues también hemos querido incorporar un nuevo elemento a nuestra decoración, este vinilo con nuestro nombre Somos UPM en azul. Lo describo para todos aquellos que nos estáis escuchando a través de iVoox o de Spotify, con el que damos por inaugurada nuestra segunda temporada. Y como empezamos nueva temporada, vamos a hablar de un tema que hasta ahora no habíamos tratado en este podcast. Hoy nos vamos a ir hasta un mundo de máquinas de costura, de bocetos, de retales, de abalorios y lo vamos a hacer con un experto en este campo. Él tiene su propia firma de moda y además es profesor de nuestro Centro Superior de Diseño de Moda de la Universidad Politécnica de Madrid. Hoy vamos a hablar con Ernesto Naranjo. Ernesto, un placer tenerte por aquí. - Un placer para mí, porque realmente es casi mi casa. Ya llevo bastantes años dando, dando clases en el Centro y nada, muy contento de estar con vosotros. - Pues muchísimas gracias. A lo largo de esta entrevista vamos a repasar toda tu trayectoria que no es pequeña. Has trabajado con algunos de los grandes nombres de la costura, pero a mí me gustaría que nos contaras un poco cómo surge en ti la idea de ser diseñador de moda, cuándo empiezas a interesarte un poco por este mundo. - Pues mira, yo esto es una cosa que siempre bueno que he contado como anécdota en muchas ocasiones, que tampoco sé si es claro o no, si realmente así son cosas que me cuenta mi madre de pequeñito o cómo me comportaba de alguna manera. Siempre he sido muy creativo, siempre he creído que la escenografía, la creatividad, el... Las cosa de actuar, de crear personajes... Siempre me ha gustado muchísimo. Desde pequeñito me encantaba disfrazarme. Era un poco como aquella persona que al que que siempre se le preguntaba: oye, ¿qué tal voy? ¿Qué tal llevo esto? Desde muy, muy pequeño. Y hay una anécdota que siempre decía mi madre dice que yo, cuando de repente cogía una toalla del baño en casa, en vez de ponértela como si fuera una capa de Superman, la lanzabas al aire y veías como caía, ¿no? Y eso a mí me sorprendía bastante viendo un niño de cuatro o cinco años hacer eso. ¿No? ese movimiento ¿no? y yo creo, bueno, fue, fueron pistas que ahora, ahora que me dedico a esto a mi madre, pues ha ido rescatando, dice: "Vale, ya entiendo por qué Ernesto ha querido ser diseñador". Es cierto que fue difícil al principio, porque bueno, yo soy de Pilas de un pueblo de Sevilla, y no tenía referentes alrededor mía, ni de diseñadores ni de artistas. Realmente la parte creativa no estaba para nada trabajada alrededor mía. Y fue difícil encontrar un poco la fórmula porque mi madre, y mis padres, los dos, cuando se lo comenté estuvieron muy de acuerdo. Es decir, no hubo ningún impedimento, pero es cierto que no sabían los pobres, por dónde dirigirte. O sea, ¿cómo o dónde se estudia? Porque mi madre es catedrática de la Universidad, mi padre tiene su empresa y demás, y mi madre, que es como eso, catedrática de Universidad, es formación pura y dura, pues necesitaba que yo me formase de alguna manera ¿no? Entonces era como, vale, me encanta la idea, creo que te va muy bien, pero necesitamos saber cómo se hace... - Esto cómo se hace, ¿no? - Es decir, no sabíamos que la profesión de diseñador de moda existía incluso. Es decir, habíamos visto a modistas o a o a personas que se dedicaban a la costura, pero el diseñador no estaba para nada planteado. Entonces bueno, buscamos las opciones y nada, aquí estoy. - Y te vas a Londres nada menos que a la Central Saint Martins. - Exacto. - ¿Y cómo es llegar desde un pequeño pueblo de Sevilla hasta una ciudad como Londres a un centro en el que se forman los mejores? ¿Cómo vives esos años? - Pues realmente a Saint Martins no llegué del tirón. Fue un proceso que fue muy poco a poco. Empecé en España. Durante el bachillerato estaba haciendo un curso de corte confección en Sevilla, las señoras hacían trajes de flamenca y yo me ponía a hacer mis cosas y tal. Pero bueno, ahí es donde aprendí el patronaje. Después me vine a Madrid. Madrid no funcionó y hice un curso muy corto durante el verano en Saint Martins y me encantó. Y me enamoré de la universidad por la por la libertad creativa que tenía. El edificio se caía a pedazos, es decir, un edificio atractivo no era. Pero es cierto que la manera que tenían de enseñar me encantaba. Entonces, pues apostamos por eso. Pues eso, me puse a trabajar, pedir becas por todos sitios. Becas que tengo que seguir, que tengo que volver a pagar ahora. Es decir, tengo todavía no las he cubierto. Es decir, imaginar lo difícil que fue decir que irse a Londres no es fácil. ¿Sabes? Realmente yo he tenido becas que me han ayudado, pero también he pedido préstamos estudiantiles con los que con los que gracias a eso he podido puedo tirar. Mis padres me han ayudado en ciertos momentos, pero Moda es una carrera muy cara. Y en Londres mucho más. Entonces pues tuvimos que buscar la fórmula. Yo sabía que eso era mi hipoteca. Es decir, prefería hipotecar para una carrera que para un piso y gracias a eso también he conseguido lo que lo que he conseguido hasta ahora. ¿No? Es decir, al final toda la experiencia que he ido teniendo en casas internacionales ha sido gracias a que tomé esa decisión, que fue muy difícil porque soy una persona muy familiar. Mi familia es muy grande, de un pueblo pequeño de Sevilla. Me costó bastante tomar la decisión, pero bueno, ahí estuvo. - Pero has trabajado luego con con grandes nombres y en grandes casas internacionales. Has trabajado con Galiano. No sé si de algunos de ellos recuerdas algo en especial, o algún consejo que te dieron. - Bueno, yo empecé... Yo he hecho muchas prácticas. Siempre le digo a los chicos están de prácticas conmigo. Ahora digo, tenéis que hacer muchas prácticas y seguramente se aprovecharán de vosotros. Y tirarán más de la cuenta. - Como en todas las profesiones... - Pero es importante que las hagáis. Yo hasta que no empecé a cobrar de una empresa de moda creo que fueron cinco o seis prácticas. Es que realmente Margiela, yo empecé de prácticas con ellos y después me contrataron. Con John (Galliano) he aprendido a como estabilizar una creatividad sin límites. Creo que al final él tiene como una mente muy creativa sin límites, pero necesita un camino que seguir. Y eso lo he aprendido con él, cómo se estructura una colección; cómo realmente hay que sacarle un partido comercial a todo lo que se hace también, pero sin perder las ganas de hacer lo que lo que haces y los sueños que tienes. Y sobre todo, una frase que decía todo el tiempo, porque él ya venía de la época de Dior y todo ese, ese jaleo que montó, pues hablaba siempre de step by step, ¿no? paso a paso, ¿no? Y todas las cosas como muy poco a poco, pero cada paso que dais que sea lo más correcto posible, obviamente te tienes que equivocar. Pero. Pero siempre era como... Creo que esta nueva etapa de él siempre ha sido como vale, vamos a ir poco a poco, sin, sin prisas, sin pausa, por supuesto. Y después también de otro que no he trabajado con él, pero siempre me ha gustado muchísimo, Dries Van Noten. Siempre habla de que su carrera es una línea continua, sin altibajos y eso es un poco lo que yo busco en la mía también, ¿no? que realmente la moda estamos muy acostumbrados a que haya como, "vale, pues de la noche a la mañana eres famoso". Y creo que eso al final le hace mucho daño a la persona y a las marcas y bueno que no dura en el tiempo, ¿no? Entonces yo he preferido hacer las cosas muy poco a poco. Esto es el primer podcast al que voy en mi vida. Voy a pocos sitios y y lo hago sobre todo por eso, creo que por escudarme un poco en el sentido de me voy a proteger un poco, de de que mi cara no salga tanto, que salga antes mi trabajo que mi rostro, ¿no? Entonces bueno, lo que hacemos. - Para ti el 2018 fue un año clave, porque es cuando ganas el Mercedes Benz Fashion Talent y además cuando decides ya montar tu propia empresa. ¿Cómo se monta una empresa? O sea, ¿cómo recuerdas esos primeros momentos? Que me imagino que habrás tenido también momentos complicados. - Sí, nosotros... Bueno, yo monté la empresa. La empresa, por decir algo, porque al principio no era una empresa, era, era yo haciendo cosas, eh, justamente después de graduarme de la universidad, yo estoy en Saint Martins haciendo la carrera y el máster. En el máster me dieron la beca de Alexander McQueen y con eso pude cursar el máster y y gracias a esa beca también pude desfilar en la London Fashion Week y entonces bueno, a raíz de ahí hubo una señora Vittoria Matarrese que era la directora de eventos de Palais de Tokyo, de París. Y me llamó a mí y a mi compañera Paula Cánovas del Vas, que también es española, es de Murcia y ambos decidimos hacer una presentación en el Palais de Tokyo. Ninguno teníamos expectativas de hacer nuestra marca ni nada, pero es cierto que esa presentación nos dio a conocer. La gente empezó a interesarse y de ahí pensamos en decir oye, pues mira, a lo mejor esto tiene algún futuro, ¿no? Entonces cada uno pues hicimos nuestras marcas por nuestro por nuestro lado. También, en principio pensamos hacer la marca juntos, pero no funcionó porque dijimos: primero la amistad y después lo otro. Porque esto se va a liar. Y la verdad que bueno, fue muy difícil el inicio, pero fue muy interesante también, ¿sabes? Creo que aprendí muchísimo a a parar. O sea, creo que al final a los jóvenes diseñadores se nos pide como una fórmula de éxito que las marcas grandes pueden realizar porque tienen los medios económicos para hacerlo, pero nosotros como jóvenes diseñadores no tenemos esos medios. Entonces se nos pide que hagamos dos colecciones al año mínimo, que vendamos internacionalmente a tiendas multimarca, que a la vez vayamos y hagamos X cosa que vistamos a celebrities. Y si no vistes una celebrity parece que no vende. Es decir, son muchas, muchas exigencias que hace que que las marcas no funcionen. Entonces yo después de mis dos primeras colecciones que me volví un poco loco, hice la primera colección, la presenté tanto en Londres como en como en Madrid, realmente hice dos desfiles en una misma temporada que es una locura económica... Y te paras y dices tú a ver, vamos poco a poco y vamos a empezar a construir los cimientos de lo que va a ser la marca, ¿no? Y creo que ahora mismo es cuando estoy realmente viendo los beneficios de todo eso, de haber parado y haber conseguido salirme un poco de la de lo que tenía que hacer. Básicamente, del camino. - Tu lema es Family First, has dicho que le das mucha importancia a la familia. ¿En qué te inspiras tú para crear tus colecciones? - Mira, mi familia es bastante interesante. De inspiración. Primero porque somos muchos. Mi madre son ocho hermanos y mi padre seis y cada uno es un personaje muy diferente. Entonces a mí me gusta crear esa comunidad, esa comunidad de personas que entre sí tienen algo en común, es decir, son hermanos o son primos o son gente cercana, pero que a la vez son muy diferentes, ¿no? Entonces eso es mi marca. Mi marca al final crea diferentes personajes, pero que los une en una estética común, sí. - ¿Y cómo comienza el proceso creativo? No sé si te sientas... - Pues mira, al principio era muy bonito porque es como yo le explico a mis alumnos, hay como una, un moodboard, un research, una investigación inicial. Hay que prestarle bastante atención a la investigación. A mi me encanta investigar sobre moda y sobre nuevos nuevos conceptos y una teoría y una historia. Pero es cierto que cuando te metes una marca, la inspiración muchas veces viene de lo que has vendido la temporada anterior. - Claro lo que ha funcionado, lo vuelves a hacer... - Exacto, lo que se ha vendido y que tenemos que volver a hacer. Entonces, bueno, pues viene un poco de esa manera, pero también intento, yo soy muy juguetón en el sentido de la mezcla de tejidos, miro lo que hay en el taller, si lo puedo reutilizar o no,. Doy mucha libertad también a mi equipo para que ellos propongan y hagan cosas. Es decir, realmente todos los alumnos que han venido de prácticas de las universidades o mi equipo propio, pues que yo tengo confianza plena en ellos, ya saben cómo funciono. Cuando cojo una tijera se ponen muy nerviosos porque empieza a cortar sin miedo y empieza a romper. Y creo que es lo bonito de la moda. Creo que al final hacemos prendas, pero la prenda también tienen que transmitir algo. Y me gusta la perfección, pero también me gusta romper un poco esa, esa línea recta que siempre nos imponen hacer, que parece como que tenemos conseguir ese, ese, ese cálculo matemático, que a mi me gusta romperlo todo el tiempo. - ¿Y como definirías tú con una palabra lo que son tus colecciones? - Pues siempre vuelvo a la universidad y a lo que aprendí en Saint Martins. Había un profesor, Howard Tangye, que también le dio clase a John Galiano. Imagínate el tiempo que lleva ese señor ahí y toda la gente que había visto, que siempre decía que lo importante era "have fun", divertirse, ¿no? Y entonces pues fue un poco lo que lo que he cogido yo todo el tiempo, Esa idea de diversión, de pasarlo bien, de bueno... También mi familia es así, somos sevillanos y es un poco lo que lo que llevamos ¿no? Pero sobre todo es esa idea de diversión. Sí. La moda se enfrenta también a los retos, como todas las industrias, los retos de la actualidad, uno de ellos es la sostenibilidad. No sé qué pasos estás dando tú en ese sentido en tu propia firma y qué les enseñas también a los alumnos del CSDMM. - Pues mira, nosotros en la empresa el 75% de los tejidos que compramos son de stock, que son tejidos sobrantes de tiendas de marcas grandes. Hay empresas que se dedican a eso, se dedican a recuperar estos tejidos. ¿Qué ocurre? Que esos tejidos tienen un límite de stock. No hay más, Es decir, hay 500 metros, 400 metros de ese tejido o 100 metros. Entonces te tienes que adaptar a lo que hay, no a la situación que hay. También reutilizamos, eh, tejidos de otras, de otras colecciones previas sobrantes y los reutilizamos para las para las siguientes. También utilizamos... Yo soy...mi, Mi equipo siempre dice el archivo de Ernesto Naranjo no existe. Y es cierto. O sea, yo reutilizo prendas de otras colecciones y las cambio para colecciones nuevas. Creo que eso también le hace a la clienta ver que vale el abrigo que compró la 0-2 La puede utilizar el la 0-9 ¿no? Es decir, ver un poco la reutilización de la prenda que te que invirtió, que inviertes en un momento y que puedes seguir utilizándolo de alguna manera que a lo mejor sea un abrigo, pues la convertimos en una chaqueta o una falda o en un vestido. Es decir, realmente transformar la prenda para que para que siga viva. - Tú eres profesor del Centro Superior de Diseño de Moda y has comentado al principio que es verdad que cuando a lo mejor quieres hacer una ingeniería, pues como que los pasos están muy claros, pero cuando quieres ser diseñador de moda parece que todo es más confuso. ¿Cómo valoras tú la formación que se da aquí en este Centro y por qué animarías a los chicos a venir? - Yo creo que es muy importante. Y sobre todo, creo que lo hacen bastante bien. Primero, la parte técnica la tienes muy bien controlada, pero sobre todo creo que deja bastante libertad creativa, o al menos yo lo hago en mis clases, para para que el alumno se pueda expresar. Es cierto que obviamente tenemos que enseñar ciertas fórmulas o ciertas herramientas con las que ellos pueden jugar, pero intento desde el principio yo que doy inglés en primero e intento desde el principio crear que intenten saber quiénes son, no por lo menos de dónde vienen, de cuáles son sus inspiraciones. Que conozcan referentes, referentes también que se ha hecho en el pasado, que se hace, que se pueda hacer en el futuro. Que no cojan referencias directas de moda, sino que realmente se vayan al arte, a la cultura, a la cinematografía, a la poesía. Es decir que se vayan a otras ramas creativas que pueden ser bastante potentes a la hora de ayudar a la inspiración. Creo que la moda, bueno, la moda es el punto final, pero hay mucho que ver. ¿No? Que vayan a la calle, que hagan fotos, que se muevan, que no estén todo el rato en una pantalla, sino que realmente vivan el entorno que les rodea, no, que creo que eso es lo que a mí por lo menos me inspira y creo que a ellos debería también. -Y si les hubiera que dar ahora mismo un consejo a algún chico que dijera yo quiero ser diseñador de moda, pero es que no lo veo posible, me parece todo dificilísimo. ¿Qué consejo sería, aparte del que ya me has dicho de que que se diviertan con ello?. - Es cierto que que la carrera es más difícil, es muy costosa, que eso es la realidad. Yo lo que si veo que la carrera de moda es para personas que tienen vocación, es decir, que al final, si tú has llegado a hacer moda, has luchado bastante para que tus padres te hayan dejado hacer moda. Todavía ocurre, es decir, cuesta bastante. Entonces a esa persona que ha decidido hacerlo, yo lo apoyaría muchísimo, le daría mucho ánimo y le diría que igual que moda, muchas otras carreras también son muy complicadas. En fin, hoy el mundo en el que vivimos no hay una fórmula de éxito, no sabes realmente qué vas a poder hacer con lo que has estudiado. Entonces creo que lo importante es que hagas algo que te guste y que tenga salida profesional. Es decir, dentro del mundo del arte, que otras. En el mundo de la moda. Hay una industria detrás muy potente que hace mucho dinero, eh, y en la que te puedes dedicar. No siempre tienes que ser el diseñador estrella que sale en pasarela, a saludar, eso es importante que lo tengan claro. Hay muchos perfiles de diseñador, hay muchos perfiles de estilistas, de fotógrafos, de directores creativos, de este sí, currantes, lo que sea. Hay mucho, hay mucho perfil de moda muy necesario y. Y sobre todo decirles que las calles principales de la ciudad están llenas de tiendas de ropa. Por algo será, ¿no? Y la gente se viste todos los días para salir a la calle, ¿no? Pues creo que hay un negocio hay detrás muy potente. Lo que pasa es que hay que dedicarle mucho tiempo y mucho sacrificio, pero como todo... - Muy bien. Pues bueno, no sé si sabes que a todos los invitados que vienen a nuestro podcast les ponemos una pequeña trampa que nominen a otra persona que quieran ellos, que se siente aquí a contarnos en qué está trabajando o cómo ha participado de alguna manera en nuestra universidad. No sé si tú tienes un nominado o nominado. - Sí, pues mira, te voy a nominar a Miguel Becer, que es el director creativo de ManéMané, también profesor del Centro Superior de Diseño, que justamente compartimos edificio porque estamos justamente en la calle San Bernardo, tenemos los dos el taller, yo estoy la segunda planta, él está en la tercera y bueno, compartimos muchas cosas, tanto alumnos como como trabajos. Ahora posiblemente hagamos una colección conjunta. Es decir, creo que la idea de colaboración es muy importante y bueno, pues eso, colaboro con él para que él venga también a contaros su historia y como hace, como hace su trabajo. Así fenomenal. - Pues con ese emplazamiento a Miguel nos vamos a ir despidiendo. Muchísimas gracias por haber venido, por por tu buenísima disposición a participar en este podcast y por ser nuestro primer invitado de la temporada. Y a todos vosotros os emplazamos a un nuevo capítulo de este. Somos UPM, el Podcast Random de la Universidad Politécnica de Madrid.