Buenas tardes. Bienvenidos a este solemne acto de entrega de diplomas. Acto extraordinario de entrega Diplomas para los alumnos de movilidad del curso 26 que tendrán movilidad el curso que viene de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid. Es un placer estar con todos ustedes en este acto y después de haber escuchado al coro semicírculo la interpretación que nos han hecho de Cántico un jubilado, vamos a pedirle a Federico Pérez que nos interprete Livestream número tres de leads, por favor. Muchísimas gracias, Federico, por esta interpretación que nos has hecho. Y cabe destacar que Federico sale uno de la escuela. Así que felicidades por partida doble. Vamos a dar la palabra a la madrina de los graduados de esta promoción que es la profesora doña Gabriela Sanz Vidal, que nos está acompañando aquí en la mesa. Gabriela, por favor, si le damos un aplauso, por favor. Buenas tardes a todos. Excelentísimo señor Rector, señor director de la Escuela, autoridades académicas, profesores, amigos y familiares de nuestros estudiantes, queridas, graduadas, queridos graduados. En primer lugar, deseo expresar el honor que supone para mí apadrinar esta 10.º tercera promoción y acompañaros en un día tan emotivo para vosotros y vuestras personas queridas. Deseo que esta etapa de vuestra vida que acaba ahora la recordéis como el paradigma de la transición a la edad adulta. Yo he quedado clase en casi todos los cursos. Me maravilla cómo crecéis de un año. ¿Al siguiente aprendéis a expresaros mejor, escribís, sabéis ordenar vuestras ideas, entendéis el rigor científico? Y todo ello sin dejar de invadir los pasillos de risas y alboroto. No podéis imaginar el placer que resulta trabajar rodeada de gente joven que transmite alegría y dosis inmensas de energía. Habéis pasado unos años en la escuela que si bien en el total de vuestra vida son pocos, en total de una vida, son pocos os. Os marcaran de forma indeleble. Son años muy ricos en los que aprendemos a pensar. Por nuestra cuenta encontramos amigos que nos acompañarán toda la vida. A veces encontramos compañeros de vida, compañeras de vida. Los colegas de la escuela son esas personas con las que compartir alegrías y frustraciones. Nos entienden mejor que nadie, ya que disfrutan y padecen a partes iguales con nosotros. Cuidar esas amistades como un gran tesoro, además de amigos, parejas y formación muy sólida. La escuela os ha transmitido también unos valores éticos que también nos acompañarán. Respeto por los demás. Pensamiento crítico. El valor de la ciencia, el estudio y la formación frente al dogmatismo y la ignorancia. Os enfrentáis al mundo difícil, con muchas incertidumbres. El cambio climático que padecemos nos hace tener estas temperaturas. Creo que hoy en el exterior tenemos 38 grados, siete grados por encima de la media habitual de los últimos 30 años. Es algo digno de preocupación. El reto de la inteligencia artifical artificial, que, como tantos como gran avance tecnológico, nos enfrenta con aplicaciones interesantísimas que facilitan y mejoran la vida de las personas, pero también usos fraudulentos y manipulación de personas e ideas. Yo os invito a que tengáis un pensamiento limpio, que hagáis un uso correcto de los instrumentos que la tecnología pone a vuestro alcance. Y os animo a que seáis ingenuos y penséis que vuestra aportación hace el mundo un lugar un poco mejor. Asimismo, me gustaría deciros que se es conscientes del valor de lo público. Nuestra universidad y nuestra escuela son grandes porque están respaldadas por el Estado. El Estado somos todos con nuestros, con nuestros esfuerzos, con nuestro trabajo, con nuestros impuestos. Vuestra formación ha sido posible gracias a la inmensa suerte de tener una universidad pública en la que entréis por méritos propios y crecéis en ella gracias a esos méritos. Habéis trabajado muy duro. A veces habéis pensado que recibiréis un trato injusto, que la exigencia era excesiva, que eso que me cuentan para qué sirve. Y es mi obligación reconocer que tal vez en ocasiones tengáis razón los profesores sin que sin querer, pensamos que lo nuestro es importantísimo y tendemos olvidar que nuestros estudiantes se enfrentan en cada semestre a cinco o seis asignaturas, todas con un alto nivel de exigencia. Todas importantísimas todas. Lo más importante para el profesor, pero también eso forma parte de la madurez que se adquiere en la universidad. Aprendemos a aceptar que no siempre se cumplen nuestras expectativas, que un dolor de cabeza puede suponer un suspenso después de tanto estudio que un compañero al que hemos ayudado a prueba y nosotros no, pero en definitiva, valorar la resiliencia que adquirimos ante estas dificultades. Dado que he sido profesora de matemáticas durante más de 40 años, no me queda más remedio que hacer una mención a las matemáticas. En la escuela habéis estudiado muchas asignaturas que abordan múltiples disciplinas ingenieriles y también muchas matemáticas. Las mates, sobre todo en primer curso, os han ayudado a saber pensar, afianzar conceptos, a desarrollar el pensamiento abstracto. Cuando entréis en segundo, ya empezáis a abordar algunas aplicaciones. Aparecen los sistemas dinámicos en ecuaciones diferenciales, aparecen los grandes teoremas integrales en ampliación de cálculo y empezáis a palpar que esas matemáticas que os parecían tan abstractas y que parecían simplemente un filtro para pasar al curso siguiente, tienen un valor en la aplicación, en la técnica, en la ingeniería. Cuando llegáis a terceros encontráis con la computación científica y ahí es donde aprendéis a modelar, aprendéis a simular y aprendéis a utilizar tantos programas informáticos que son de tantísima utilidad. Mucho de lo aprendido quizá no sea de aplicación inmediata en el mundo profesional. Sin embargo, la capacidad de pensar con espíritu crítico, de seguir estudiando, son competencias para siempre. Por último, no me quiero alargar demasiado. No dejéis de disfrutar de vuestro tiempo libre. Encontrar momentos para la música como hemos disfrutado ahora. Encontrad momentos para el arte, para la naturaleza, para leer, para disfrutar con vuestros amigos, con vuestra familia. Sed felices de la forma en que las personas formadas podemos serlo, siendo conscientes de que vivimos en un mundo que no ha erradicado la pobreza ni las desigualdades. Y con vuestro trabajo, colaborar para que el mundo sea un poquito mejor. Para finalizar, ya sabéis que en general, el futuro es una consigna utilizada por nuestra universidad. Hagámoslo en la línea de dos grandes pensadores separados por tres siglos NDK Art, siglo 17 y Karl Popper en el siglo 20. El primero nos invita a la duda sistemática, mientras que el segundo introdujo la teoría de la falsabilidad, que es tan importante para el rigor del pensamiento científico. Así que os invito a que seáis valientes e ingeniosos. Salid por el mundo a combatir los dogmas con argumentos. Enhorabuena de todo corazón. No olvidéis que en las aulas y los pasillos de la escuela dejáis más alegrías que penas. La escuela será siempre vuestra alma mater. Un abrazo fuerte y gran enhorabuena a todos. Muchas gracias Gabriela por tus palabras y vamos a ir con la parte central del acto, que es la entrega de los diplomas académicos y le vamos a dar la palabra a doña Pilar García Armada, que es la secretaria académica de la Escuela, para que proceda a dar nombre lectura a los nombres de los titulados. Gracias. Muchas gracias, señor rector. En la convocatoria de febrero del actual curso académico 2025 2026 han egresado un total de 113 estudiantes de las distintas titulaciones de grado que se imparten en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid, siendo previsible que finalicen sus estudios alrededor de 360 estudiantes en las próximas convocatorias del citado curso. Se estima que más del 50% de estos titulados realizarán programas de movilidad internacional, algunos de los cuales además obtendrán un doble título gracias a los acuerdos suscritos con instituciones universitarias de Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Italia, Reino Unido, Suecia, Estados Unidos, Perú y Japón. En este acto se va a proceder a la entrega de diplomas a egresados de las titulaciones de Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales y Grado en Ingeniería de Organización, que han finalizado sus estudios en las convocatorias de febrero y junio de 2026 y que cursarán programas de movilidad durante el próximo curso académico 26 27. En primer lugar, se procederá a realizar la entrega de diplomas por orden alfabético de asistentes a egresados de la 10.º tercera Promoción de la titulación de Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales, que cuenta con las acreditaciones internacionales. Y oiréis doña Marta Adelia, un zurrón zaga le entrega el diploma su padre, ingeniero industrial. Don Ignacio Alonso Pérez, le entrega el diploma. Su padre, ingeniero industrial. Doña Belén Aranda González. Don Álvaro Ballesteros de Cárdenas. Doña Sara Casino Redondo. Doña Isabel de Vega. Doña Lucía del Castillo Valdez Olivas le entrega el diploma su abuelo, ingeniero industrial. Don Carlos Díaz Morales. Don Jaime Díaz Esquivias. Doña Celia Esteban Prieto le entrega el diploma a su padre. Ingeniero industrial. Don Carlos Fernández Baena le entrega el diploma. Don Pablo Garrido Martínez Llop, profesor de esta escuela. Don Juan Fernández Núñez. Doña María Fuenlabrada Zermeño. Don Martín Gutiérrez González. Don Ignacio La Huerta Gómez. Don David León y Francia. Corbella le entrega el diploma a su hermano. Máster en Ingeniería Industrial. Don Marcos López Santos. Don Alberto Lorca Rodríguez Roda. Doña Carmen Meléndez Prieto. Don Miguel Morán Uriel. Don Antonio Moure Rodríguez. Don Marcos Peinado Bonilla. Don Alejandro Batman. Don Eric Batman. Don Ignacio Quesada Pascual. Don Daniel Rivera Díez. Don Mateo. Ezequiel Rodríguez Filippo. Doña Paula Rodríguez Nava. Don Ramón Rodríguez Rubio le entrega el diploma don Francisco Javier Urbano López de Meneses, profesor de esta escuela. Doña Sofía Rojo San Ildefonso, a quien le entrega el diploma su hermano. Máster en Ingeniería Industrial. Don Diego Salcedo González. Don Francisco Sales Pascual. Doña Lucía Sánchez Esteban. Don Hugo Guillermo Sánchez Rodríguez. Don César Santos Escalona. Don Fernando Serrano Romero. Don Jaime Sierra Hernández. Doña Paula Tolva Díaz. Doña Sofía Vicente Gutiérrez. Don Ángel Villamartín. Don Jesús Zárate Reneé. Seguidamente se procederá a realizar la entrega del diploma al egresado de la 10.ª promoción de la titulación de Grado en Ingeniería de Organización, Don Nicolás Heredero Carazo, a quien le entrega el diploma su abuelo Doctor Ingeniero Industrial. Enhorabuena a todos nuestros estudiantes que habéis recibido este diploma y por supuesto, a todos los familiares y parcialmente a los abuelos que tan orgullosos suben aquí a recoger el diploma. Vamos a darle de nuevo el turno a nuestro estudiante Federico Pérez, para que no se interprete al piano Don Stop Mina de Queen. Muchas gracias por la interpretación que como has visto, daban ganas de dar palmas y ponerse a bailar hasta excelente. Vamos a ir con la parte final del acto y vamos a dar la palabra en primer lugar al representante de los estudiantes, a don Marcos Peinado Bonilla, por favor. Buenas tardes a todos los asistentes, señor Rector magnífico de la Universidad Politécnica de Madrid, señor director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales, autoridades académicas, profesores, personal de la escuela, familiares, amigos y sobre todo, queridos compañeros, es un verdadero honor poder dirigirme a todos vosotros en representación de los estudiantes egresados hoy aquí. Hace ya unos años, muchos cruzamos por primera vez las puertas de esta escuela con más ilusión que certezas. Algunos teníamos muy claro que queríamos ser ingenieros, otros, como era mi caso, no tanto, pero creo que hablo en nombre de la mayoría cuando digo que ninguno éramos realmente conscientes de lo que nos esperaba. Cuando llegamos aquí. Muchos sabíamos que nos gustaban las matemáticas, la física, los números o simplemente resolver problemas, pero nadie nos había avisado de lo que viviríamos con asignaturas como mecánica de fluidos o materiales. Y siendo sinceros, si nos lo hubiesen contado más de uno, posiblemente se habría planteado escoger otro camino. Pero luego pasa el tiempo, sigues, vas pasando asignaturas, algunas de las apruebas o de las muchas las suspendes, lo vuelves a intentar y en resumen, acabas sobreviviendo a la echi. Hasta que un día te das cuenta de que estás en el sitio correcto, dejas de ver obstáculos a tu alrededor y entiendes que cada reto al que te enfrentas va formando parte de la persona en la que te has convertido hoy. Y por supuesto, todo este camino no hubiese sido posible sin la ayuda de nuestro querido San Pepe. La copa de fútbol, las fiestas, el pincho de tortilla de la cafetería, el club deportivo, las asociaciones y sobre todo, si las personas que lo han recorrido con nosotros. Porque si algo hemos aprendido es que no hemos llegado hasta aquí solos. Hemos compartido mucho más que apuntes o exámenes, hemos compartido frustración, nervios, alegrías y muchos recuerdos, como alegrarte más por el aprobado de un compañero que por el tuyo propio, o cómo salir de un examen pensando que ha ido mal y aún así quedarte a ver si el resto también ha sufrido lo mismo. Creo que el mayor aprendizaje que nos deja esta escuela va mucho más allá de la ingeniería y quizá ese aprendizaje sea hoy más valioso que nunca. Entramos en un mundo que cambia a una velocidad enorme, con tecnologías que transforman la forma en la que vivimos y trabajamos. Nadie sabe exactamente cómo será la ingeniería dentro de diez años, pero sí sabemos algo si hemos sido capaces de llegar hasta aquí, también seremos capaces de adaptarnos a todo lo que venga. También me gustaría dar las gracias a todas las personas que nos han acompañado durante este camino, a la dirección de la escuela y a nuestros profesores por todo lo que nos han enseñado, tanto dentro como fuera del aula y sobre todo a nuestras familias y seres queridos por estar siempre ahí, por apoyarnos, incluso cuando nosotros mismos dudábamos y por celebrar cada paso con nosotros. Este título también es vuestro. Dentro de unos años cada uno habrá elegido un camino distinto. Algunos seguiremos siendo ingenieros, otros quizá acabemos dedicándonos a algo completamente diferente. Unos nos quedaremos cerca de casa y otros emprenderán su camino lejos a otros países. Pero estoy convencido de una cosa allá donde estemos, siempre llevaremos con nosotros una parte de esta escuela, porque la no solo nos ha enseñado una profesión. Nos han enseñado a no rendirnos cuando las cosas se complican y esa posiblemente sea la mayor lección que nos llevamos de aquí. Enhorabuena a todos y muchas gracias. Muchas gracias Marcos por tus palabras. Vamos a darle ahora el turno de palabra al director de la escuela, Sergio Domínguez Cabrerizo. Rector. Muchas gracias Rector Emérito Uceda, muchas gracias por acompañarnos. Vicerrectores, vicerrectores, directoras y directores, defensor universitario adjunta, representantes de empresas, Decano y Vicedecano del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid, miembros del PDI, compañeros egresados y familiares. Buenas tardes y mis primeras palabras solo pueden ser de enhorabuena para los que hoy estáis aquí, porque os lo habéis ganado. Sin duda lo habéis demostrado porque como decía Marcos, el camino muchas veces no ha sido ni muchísimo menos fácil. Creedme que mi intención no es alargar estas palabras, porque estoy seguro que hasta ahora el día ha sido estupendo y tendréis en el futuro muy buenos recuerdos, pero seguro que va a ser mucho mejor cuando dentro de cuatro horas hayamos mandado de vuelta a casa a nuestros vecinos. Y sin embargo, amigos. ¿De por qué? Dicho sea con todo el respeto a los portugueses en la sala. Hoy recibís un diploma que os habéis merecido, como estaba diciendo, porque os vais de movilidad, os vais a ir en el curso que viene y eso provocará que no podáis estar en la ceremonia que solemos celebrar allá por el mes de enero. Eso es la derogación. Si fuerais alumnos de otra universidad o de otra escuela, a conocer otras culturas, a vivir otros ambientes, a comer otra comida. Pero vosotros sois egresados de esta escuela, de la Escuela de Industriales de Castellana y seis egresados de la Universidad Politécnica de Madrid. No podéis conformarnos con conocer otras culturas, conocer otras personas y otros ambientes. Vosotros tenéis una cierta responsabilidad y es aportar donde vayáis. Estáis designados para ser siempre personas que contribuyan. Y ahora empezaréis en esta época que vais a vivir fuera, en este año a año, seis meses o tres semestres que vais a estar fuera de la universidad, vais a ser los representantes de la universidad, vais a llevar el nombre de la UPM allí donde vayáis y eso es vuestra primera responsabilidad, ser esa representación que hace de embajadores de nuestra universidad. Y eso es va a dar también una ocasión para comparar. Y si fuerais alumnos de cualquier otra universidad, compararías la comida, la bebida y el ambiente de los bares. Pero vosotros sois alumnos de esta escuela y de esta universidad y tenéis la responsabilidad de comparar otras cosas y vais a poder comparar, como decía Marcos, la formación recibida. Todo ese dolor aparentemente innecesario que os hemos ocasionado, en que ha terminado y ha terminado, en que os daréis cuenta de que en comparación con otros compañeros que vais a encontrar, tenéis una formación excelente, excelente, tan buena como el mejor, tan buena como el mejor. Y da igual donde vayáis, porque esos lo van a reconocer universalmente. Porque de manera internacional, de manera casi global, se reconoce a los estudiantes, a los egresados, a los ingenieros de esta universidad como de los mejores del mundo. Tenéis también la responsabilidad de mantener esa imagen y estoy seguro que cuando hayáis percibido esa valoración que recibís en todas partes, cambiaréis también un poco la percepción de esta escuela. Es verdad que la escuela pide mucho, pide tanto que muchas veces no nos da tiempo a levantar la cabeza y mirar un poquito alrededor, a darnos cuenta de dónde estamos y lo que hemos conseguido. Porque el día a día es muy exigente. Pero cuando volváis de otro ambiente, cuando volváis de esas otras universidades donde había representado la UPM, os daréis cuenta que esa formación que habéis recibido aquí efectivamente es por una situación de ventaja y que esa formación que habéis recibido aquí va a ser determinante para vuestro futuro. A vuestro regreso a algunos de vosotros, o incluso en el país en el que vayáis a estallar la Estancia internacional, comenzaréis a trabajar, os incorporaremos al mercado laboral y como os decía, para alumnos de otras universidades y de otras escuelas, eso puede simplemente significar empezar a ganar dinero, a desarrollar la carrera profesional en uno de tantos trabajos que no puedo encontrar. Pero vosotros sois alumnos de esta escuela y de esta universidad. No podéis conformarnos con incorporados al mercado laboral y hacer uno de esos trabajos con los que los demás viven felices. Vosotros estáis llamados a liderar el cambio, como nos decía Marcos. Vivimos en una época de cambio constante y no solo de cambio constante, sino de cambio acelerado. Nos tenemos que dar cuenta. Fijaos si echamos la vista atrás 40 años, el año que yo entré en esta escuela, más o menos. Y otros 40 para atrás, el mismo intervalo. Yo miro a los 40 que van de 1945 a 1985. ¿Y qué pasó en el mundo? Pues no mucho. Y apareció algún ordenador que estaba en alguna universidad que permitió ir al hombre a la Luna. Hoy eso está muy bien, pero fueron tres los que fueron a la Luna. No nos engañemos, tampoco nos cambió la forma de vivir. Pero si cogemos estos últimos 40 años del año 85 al año 2025, 26 en el que estamos, el mundo ni se parece ni se parece. La velocidad a la que van produciendo los cambios es infinitamente superior. Y tenéis que enfrentaros a ese mundo. Eso aquí os va a obligar a no interrumpir vuestra formación. Antiguamente uno decía ya soy ingeniero, ya lo tengo todo hecho. Ala, ahora a vivir de la formación que me han dado. Eso ha cambiado radicalmente. Ese no va a ser el mundo en el que viváis. Fijaos que tradicionalmente la ingeniería industrial presumíamos de tener una formación transversal que nos permitía incorporarnos a muy diversos trabajos, desde envasar cacahuetes hasta envasar, hacer una fábrica en base a cacahuetes. Me refiero a no meter cacahuetes en la bolsa hasta una planta nuclear de varios gigavatios y estábamos en condiciones de afrontar cualquier esfuerzo industrial. Eso significa que tenemos un abanico de posibilidades a la salida de nuestra formación enorme. Fijaos que ahora, además de mantener ese abanico de salida enorme, tenemos que empezar a contemplar las posibilidades de incorporar tecnologías que van a provenir de muy distintos casos, de muy distintos campos a nuestro portfolio de conocimiento, porque eso va a ser lo que determine que seáis profesionales de largo recorrido. Esa velocidad de cambios va a imponer la necesidad imperiosa de mantener la formación para toda la vida. Y esa es también vuestra responsabilidad. No podéis conformarnos con lo que hay haber recibido, lo que recibiréis a la finalización de vuestros estudios de máster. Esto va a tener que mantenerse durante toda la vida, porque si no, el cambio es va sobrepasar y no podéis permitirlo. Como digo, cualquier estudiante, cualquier otra universidad, podría permitirse el lujo, pero vosotros no estáis llamados a eso. Todo esto en un entorno, como nos decía Marcos también, y como nos decía nuestra madrina, el profesor Hasan, sigue dominado por la IA en el día de hoy. La verdad es que acaba uno saturado de oir hablar de la IA. No hay un sitio donde vayas incluso a pedir una hamburguesa donde no tengas que enfrentarte a una guía que te sugiere el tamaño de las patatas. La verdad es que es un poco abrumador. Lo importante es que sepáis que va a suponer eso para vosotros. Ya el día que salís, la IA hecho más que poner el listón un poco más alto de lo que nos lo han ido poniendo las herramientas que han ido apareciendo anteriormente el computador, las comunicaciones, el móvil, etcétera, etcétera Y nos podemos remontar hasta los tiempos en los que apareció la primera calculadora. Nos van haciendo parte del trabajo. Vosotros tenéis que estar siempre por encima de eso que nos dan las herramientas que van surgiendo. Y eso, a día de hoy, muy probablemente se sustancia en algunas virtudes que dada vuestro talento y vuestra capacidad, seguro que tenéis. Tenéis sentido crítico, lo habéis desarrollado aquí tenéis capacidad prospectiva, adelantar los acontecimientos, ver por dónde van a ir las tendencias y estar preparados para afrontarlas. Y creatividad. Tenéis que ser quienes aporten una mirada distinta a los problemas, porque la mirada habitual ya la tiene. La IA la tiene incorporado en su aprendizaje. Esos van a ser los parámetros en los que tengáis que mover y eso va a ser, digamos, el fruto de esa formación que vais a tener que afrontar de forma continua. Y además lo vais a tener que hacer, como nos decía también nuestra madrina, con responsabilidad, incorporar esa tecnología, tecnologías. Vosotros sois ingenieros, no las vais a desarrollar, las vais a incorporar a la solución de problemas. Y esa solución de problemas tiene siempre que respetar a las personas. Es nuestro capital fundamental y tiene siempre que orientarse a mejorar la vida de las personas en cualquier aspecto que podamos pensar. Siempre pensad que vuestro trabajo, el trabajo de un ingeniero, se orienta a mejorar la vida de las personas. Eso es algo que siempre tiene que guiar vuestra actuación y poco más. No quiero terminar estas palabras sin agradecer a todos los que han hecho posible la organización de este evento, que hoy estemos aquí. Y quiero pedir para ellos un aplauso, porque día tras día hacen un trabajo espléndido. Y como también os mencionaba nuestro compañero Marcos, acordaos de la escuela y de la universidad, acordaos de ella. Es verdad que ahora salimos, Estamos como una gaseosa agitada, deseando salir y alejarnos lo más rápido posible de la botella. Pero algún día volveré la vista atrás y valoraremos, como se estaba comentando, la formación que habéis recibido aquí. Y sobre todo si miráis las personas que os han acompañado. Como nos decía Marcos, ese es un capital que debéis guardar para toda la vida, porque eso es lo que ahora se llama de una manera un poco así rimbombante networking. Lo tenéis hecho, lo tenéis hecho y tenéis un networking y perdonad que os lo diga, con los mejores, con los mejores. Simplemente citando a Reinoso, a Toro, un pensador japonés. Cada uno por separado somos una gota, pero juntos hacemos un océano. Muchas gracias. Bueno, muchas gracias. Director. Autoridades de la Mesa. Rector emérito. Querido Javier. Vicerrectores, Directores de escuela, Defensor universitario adjunta, Equipos de dirección, personalidades del colegio, ingenieros industriales, empresas y sobre todo, estudiantes, familias, amigos. Todos los que habéis venido aquí esta tarde a celebrar lo más importante que hacemos en la Universidad y es dar formación y garantizar que la formación que hemos hecho es de calidad y que estáis perfectamente preparados para enfrentarnos a lo que viene. Hay que darles la felicitación a vosotros, los estudiantes. Lo de las bandita azul, por supuesto, a las familias que habéis sufrido con ellos. Cada derrota no es una derrota, pero cada de cada disgusto. Y por supuesto, las alegrías que habéis llevado a casa, que las han disfrutado seguramente más que vosotros. Y también a la escuela que hace una labor increíble para llevar a todos los estudiantes a este punto final, que es lo que deseamos siempre cuando entráis, bueno, os vais fuera, os vais fuera de España a hacer completar parte de los estudios y os lleváis dos sellos, los sellos que lleváis en la banda, el sello de la Escuela de Industriales y el sello de la Universidad Politécnica de Madrid. La Escuela de Industriales es una escuela muy bien reconocida. Casi todos sus títulos están con una acreditación internacional. Lo podéis ver en el diploma que os hemos entregado y eso garantiza que personas de fuera auditan nuestros títulos y dicen que son de calidad suficiente. Con lo cual tenéis también mucho en el currículum. Aunque no lo conozcáis, es una escuela cuyos profesionales son conocidos en todo el mundo y en ese sentido estáis lleváis una muy buena base la Universidad Politécnica de Madrid, aunque esto quizás se sabe menos, es la primera universidad española en el ranking QS. Es verdad que hay que mirar el ranking en el apartado de Ingeniería y Arquitectura porque en un ranking más generalista en nuestra universidad no tenemos muchas titulaciones que sí que suman a esos rankings generales, como puede ser medicina, ciencias físicas, etcétera Pero si miráis en Ingeniería, Arquitectura vas a encontrar la Universidad Politécnica de Madrid, la primera de España, puesto 82. A lo mejor alguien le parece un puesto bajo, pero descontentos las norteamericanas que están en otra liga y las chinas que están en otra liga también. Y nos quedamos siendo la 10.º 7.ª de Europa, que no está nada mal, la verdad. Podemos estar mejor, podríamos estar mejor y luchamos todos los días para eso, pero estamos bastante bien, sobre todo si echáis un vistazo a quiénes están detrás de nosotros, que por supuesto, aparte de todas las españolas, hay otras muy conocidas que aparentemente son mejores. Pero más allá de eso, más allá de la posición, los ranking, la Universidad Politécnica de Madrid destaca por la empleabilidad de sus estudiantes cuando termináis empleo prácticamente garantizado y también por creación de empresas. La verdad es que esto es un ranking. Miréis los rankings que miréis. La verdad es que los rectores nos toca siempre decidir qué ranking miramos, miramos el que salimos mejor, claro, pero si miráis cualquier ranking en España la UPM es la universidad. La institución ni siquiera es universidad por encima, institución que más empresas de base tecnológica genera. Y eso es por el talento de nuestros estudiantes y el talento de nuestros profesores. Y la verdad es que en la universidad tenemos programas de apoyo, por supuesto, ideas que surgen de todos vosotros y eso nos hace ser líderes, incluso por encima de instituciones como el CSIC, que es una institución nacional dedicada a investigación y que nos triplica en plantilla y además no da clase. O sea que creo que tenemos mucho mérito con lo que hacemos aquí. Y eso es muchas gracias a vosotros. Y yo la verdad es que como rector de esta universidad, de la nuestra universidad pública, estoy tremendamente orgulloso de que podamos dar esa oportunidad para irnos fuera, para irse al extranjero. No es nada fácil. Ahora se ve como algo banal. Si. ¿Dónde vas a acabar? Dónde vas a hacer el máster o donde vas hacer el 4.º de grado o que no vas a conseguir el doble. ¿Parece fácil, pero para que esto? Para que la Universidad Politécnica de Madrid tenga el programa internacional que tenemos, ha habido, ha hecho falta que muchísimos profesores durante mucho tiempo y con mucho trabajo se hayan recorrido el mundo convenciendo a responsable de otras universidades, de los buenos que eran nuestros estudiantes y los buenos que eran nuestros estudios. Y estoy hablando no de hace cuatro días, estoy hablando incluso antes de que se formara el programa Erasmus, ya teníamos profesores de esta casa y de algunas otras de la universidad por el mundo, peleando para colocar bien a nuestros estudiantes. Y lo que hay es eso, decía banal. Parece lo normal decir bueno, me voy a hacer el máster o parte del máster a Estados Unidos, por ejemplo. Ha costado muchísimo trabajo y yo quiero agradecer, aunque alguno hay presente, pero hay muchas personas que han trabajado por nuestra universidad hace ya décadas para que este punto llegue y os permita dar esta oportunidad a vosotros, que desde luego estamos súper satisfechos, Le podíamos dar un aplauso aunque no estén. Y es verdad, y lo decía el director también estos mete un poquito de presión porque nadie os va a regalar nada ya donde vayáis o lo tendréis que ganar todo, pero os van a mirar como diciendo anda, estos vienen de la Universidad Politécnica Madrid, bien de la escuela Industriales, tenéis algo ganado de entrada, pero os lo tenéis que trabajar vosotros. Y eso, como digo, mete un poquito de presión, porque en el fondo la buena reputación de una universidad la hacen todos los que por la universidad pasan y los que desde la universidad se van a trabajar o a desempeñar su actividad profesional a otros sitios. Entonces os van a ver y contribuir a subir la popularidad o la fama de la universidad en A Madrid o en todo caso a bajar la que no creo que sea el caso, pero lo digo para que también lo tengáis en cuenta, que vuestra vuestro desempeño también es importante para todos nosotros. Bueno, Gabriela, quería agradecerte pues 40 años dedicada a la universidad, a esta escuela, 40 has dicho 40. Bueno, 40 y tantos años dedicado a la universidad, a esta escuela, dando clases a todos vosotros y llega al final de esta etapa docente. Te quiero agradecer, por supuesto no solo la parte docente, que ha sido intensa, intensísima, tremendamente volcada siempre, sino también todo lo que has ayudado a la escuela y a la universidad con tu participación en todos los órganos que tenemos en la universidad. La universidad se hace no solo dando clase, sino también ayudando y creando reglas y mejorando su funcionamiento día a día. Y Gabriela nos ayuda mucho. Te deseo lo mejor Gabriela, para esta. Etapa nueva. Y ya para terminar, para no alargarlo más y para que no lleguemos tarde al pitido inicial en un mini consejos que os doy a los estudiantes que hoy entre comillas abandonan la escuela, tenéis que volver pero entre comillas abandonáis y son muy sencillos. Seguramente los habéis oído en muchos sitios, pero es verdad que la experiencia de ciertos años también me hace importante, me hace pensar que es importante recordarlo. Primero, que hagáis equipo. Hacer un equipo, no trabajar solo te puede dar rendimientos, pero se llega más lejos trabajando en equipo cuando tengáis ocasión. Buscar un equipo diverso que os ayude valorar el factor humano. Cada vez más tenemos herramientas digitales que nos van a dar toda la potencia de cálculo, de encontrar documentación y yo creo que lo importante va a ser cómo distinguimos y cómo aplicamos eso las personas. Así que valorando profundamente ser generosos con los que tenéis a vuestro lado, ayudarles en la copa y, en definitiva, intentar hacer que tengamos todos un mundo un poquito mejor. Y bueno, ya me despido de este, de esta intervención y la verdad es que viendo creo que tenemos un futuro muy muy esperanzador. Muchas gracias. Bueno, pues ahora para clausurar el acto vamos a escuchar al al coro semicírculo interpretar Gaudeamus igitur y les pido que se pongan de pie para esto. Sí. Muchas gracias al coro semicírculo. El acto ha terminado y tenemos un cóctel en la sala de la máquina.