Primero dar las gracias a los cuatro centros por cedernos este espacio. Que ya hemos participado más de una vez y que nos encanta. Nos encanta porque es abierto y y se pueden unir muchas personas que no hayan recibido la comunicación. ¿Y como no, a las subdirectoras y puntos de género que son Helena que ahora vendrá. También está Laura, está Margarita y Ana. Quiero pues, agradecer como no también a la delegación de Estudiantes, que por su colaboración y su ímpetu y sus ganas siempre de participar y sobre todo, bueno, pues a la Delegación de Estudiantes y a las delegaciones de Estudiantes también de los centros, Pedro está también aquí, El otro compañero estaba, creo que en el Consejo de Gobierno para invitarles a que vengan Cristóbal y Arantxa, que nos han ayudado, gracias, que nos ha ayudado con toda la facilidad de hoy también. Sigo con agradecimientos a mis compañeras Lucía y a mi compañera Laura por todo su trabajo y por toda el ímpetu y la positividad siempre y toda la energía que nos transmitimos. Y como no, a nuestro adjunto, el vicerrector adjunto que es Óscar Santos Sopena, que aquí lo tenéis y que es el alma máter y es el que ha innovado con estos espacios para la Unidad de igualdad y diversidad en los que participáis muchos de los que estáis aquí presentes y que bueno, pues es nuestro baluarte y que siempre está valorando nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y muy participativo. O sea que muchísimas gracias a nuestro adjunto tengo que deciros que supongo que ya lo sabréis. Lo que pasa es que sois todos tan jóvenes que el 25 de junio de 1978 en Madrid, que tuvo la primera,. Se hizo la primera manifestación del colectivo eh en Madrid, porque en Barcelona fue antes, pero en 1978 que se llamaba en la entonces manifestación gay y tuvimos la suerte. O sea, tuvo la suerte, que hubo un cineasta, Iván Zulueta, que se cogió la cámara Super ocho y se fue a grabar. Entonces ahora la Filmoteca Española junto con Radiotelevisión Española, pues ha sacado esas imágenes, ha hecho un reportaje con Pepa Bueno, que además empezaba ahora a las dos en reportaje, pero bueno, luego lo podremos buscar en YouTube y también en en Radio Televisión, en el Play y Y también lo van a sacar, eh eh, Canales de cuatro horas el sábado a las 22:30 de la noche, con lo cual tenemos varias oportunidades para verlo, porque os aseguro, he visto el tráiler y se pone la carne de gallina, que es como decían las fans primero. O sea, esa ilusión que había por conseguir, pues muchas cosas. En el 78 estamos hablando de comenzaba la democracia. Bueno, yo lo he vivido como además, como universitaria y en políticas y sociología podéis imaginar lo que era aquello de lucha y de y de ganas y demás, eh, eh, También. Bueno, pues nada, deciros que sí, hoy estamos aquí reunidos y reunidas. Porque bueno, para celebrar todo lo que se ha conseguido y para reivindicar todo lo que está por conseguir, que también sigue siendo mucho, y más en estos tiempos que estamos viviendo de tanta incomprensión, de tantos intentos de bueno, de discriminaciones y creo que la unión hace la fuerza y ahí tenemos que estar todas y todos defendiendo todos estos valores. Sabemos que vais a disfrutar un montón de esta jornada porque bueno, todo lo que nos cuente nos va a relatar de la historia de nuestro ponente Javier. ¿Y además, bueno, os iba a pedir participación, pero bueno, ya lo habéis hecho. Es una maravilla, una maravilla eh, que haya tanta participación para hacer la carta de futuro que por supuesto que la subiremos a y daremos toda la difusión posible en redes sociales. Y muchísimas gracias por participar. Y ya sin más os dejo. ¿Bueno, pues en este caso con Helena para que haga la presentación. La bienvenida a la escuela y luego hará la presentación Pedro, nuestro compañero Pedro, del ponente Javier. Así que muchísimas gracias y. Y bueno, vamos a disfrutar de de la jornada. Gracias. Bueno, en primer lugar muchas gracias por venir, porque un día como hoy, un 25 de junio, con la calor que hace, cuesta salir de casa. Así que muchísimas gracias por venir. Bienvenidos y espero que que es vuestra primera vez, podáis venir más veces. Por nuestra escuela. Por la Escuela de Sistemas Informáticos. No os quiero robar demasiado tiempo, así que voy a dejar a Pedro que presente al ponente que seguro que va a dar una conferencia muy interesante. Muchas gracias. Bueno, soy Pedro y profesor de aquí en la Universidad Politécnica. Y vengo a presentar a Javier Fernández Galiano, que le conocí el año pasado en una charla que dio la de Los palomos de Badajoz. Los ojos es Aquí está la gente que está en Badajoz y la verdad es que me encantó y dije este de a mi universidad pues. Así que afortunadamente, he conseguido que viniera. Javier es es doctor en Historia por la Universidad de Brown y además ahora mismo es Ramón y Cajal, con todo lo que eso significa, algo que es bastante prestigioso, en la Universidad de Valencia y se dedica a investigación, pues además sobre todo el colectivo LGTB en contextos de opresión. Creo que va a hablar de su último libro, “Gestos en la noche” que he tenido la suerte de leer gracias a una charla del año pasado. Seguro que va a ser muy interesante. Gracias. Bueno, muchas gracias a Pedro, a Paloma, a Helena, a Oscar, a todo el mundo. La verdad que ha estado muy bien desde que llegué ayer por la tarde, eh, solo una nota. Tengo una infección de oído desde antes de ayer, entonces no escucho por aquí. Entonces la charla. Voy a intentar que sea un poco interactiva, que veces yo voy explicando cosas. Si algo no os enteráis me lo decís, pero como lo escucho por aquí, me acercaré. Vale, sigo la derecha. Entonces no por no ser por hacerlo sentir incómoda ni nada, que no me entero. Vale, yo voy a hablar un poco de eso, del tema de cómo se hace investigación en la universidad sobre el tema de la situación, la persecución y las luchas del colectivo LGTB durante sobre todo la dictadura franquista. Vale. Que es un tipo de investigación que he recogido, sobre todo en dos libros El último gesto de la noche, que se relaciona con la aplicación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social durante los 70 y otro libro que no creo que llegue a explicarlo por cuestión de tiempo, que trata sobre cómo se archivó la pornografía queer durante el franquismo, la pornografía cuir que era confiscada por la dictadura. Bueno, este tipo de investigación lo realizo dentro de un proyecto nacional que es el de sexo disidencia sexual durante el franquismo. Antes que nada, por daros un poco de contexto, vamos a hablar de lo que fueron las leyes que se aplicaron al colectivo LGTB durante el franquismo, que realmente en ese periodo el único término que se empleaba era homosexual, pero englobaba tanto a las personas trans no binarias, personas con pluma, lesbianas, etcétera chaperos que no tiene nada que ver, que sabe sobre la persecución de la ley de vagos y maleantes. ¿Os suena? ¿Sabes cuando empezó la persecución del colectivo durante el franquismo? Que el que sepa algo sobre esto que levante la mano. ¿Y si no, yo me hago una idea de o sabes lo que es la ley de vagos y maleantes? Vale, hacemos un repaso entonces. Ley de vagos y maleantes se promulga en el 33, pero no afecta al colectivo y al 54 se incluye la homosexualidad. Cuál es la particularidad de la ley de vagos y Maleantes, que afecta a conductas que no se consideran un crimen, es decir, no aparecen especificadas en el Código Penal como delito. Por lo tanto, no se puede establecer una correspondencia entre acto y castigo o responsabilidad penal, sino que se juzga lo que se considera una inclinación a convertirse en peligroso social. ¿Cómo se juzga una inclinación? Es algo muy subjetivo que tiene que ver con cómo el juez, la policía, el forense establece una evaluación de tu comportamiento individual y a partir de ese comportamiento, la capacidad o el potencial de que seas un agente corruptor, un peligro social para el conjunto de la sociedad. Vale. La ley de vagos y maleantes, que se aplica desde el 54, estipula condenas que llegan a un total de nueve años, divididas en tres años de cárcel, aunque en teoría se llamaban centros de rehabilitación especial, pero era cárcel y aparte con condiciones que podemos explicar. Tres años de exilio te expulsaban de tu comunidad, de tu localidad y tres años de vigilancia a un delegado estatal. Sí, si pensamos en la lógica de la ley, vosotros que personas científica, la ley establece son personas antisociales y tenemos que controlar el posible contagio al resto de la sociedad que hacen en realidad la aplicación de la ley. Tomar a personas que a menudo tenían un empleo, una familia, amistades, una vida cotidiana y lo que hacen es llevarlas a la cárcel, estigmatizar las expulsarlas de su localidad de forma que no puedan tener lazos sociales y dejarlas también bajo la vigilancia de un agente estatal que le obligara a acudir al juzgado a tener un registro de su vida diaria, a no poder tener empleo. Es decir, la ley transforma la realidad en la ideología. Lo que hace la ley es tomar comunidades rurales urbanas que han conseguido en gran medida integrar a personas sexo disidentes e impedir esos mecanismos de integración. Precisamente por aislamiento, expulsión y cárcel. Vale. En los años 70, si pensamos en lo que está pasando en Europa y el mundo ha pasado. Stonewall Las primeras revoluciones por la liberación sexual, el movimiento trans, etcétera y el movimiento franco, o sea, el régimen franquista, intenta diferenciarse precisamente con esa corriente reaccionaria que estipula que lo que nos define como nación es saber expulsar a esos homosexuales del Cuerpo nacional, como se hace. ¿Al mismo tiempo, hay una pretensión de modernidad o de gestión científica? Vale. El homosexual se trata como un enfermo y como enfermo. Es un problema de salud pública que hay que aislar, controlar y rehabilitar. ¿Cómo se puede rehabilitar un homosexual? ¿Qué tipo de medidas aplica el franquismo? ¿Cómo se cura un homosexual? ¿Cómo se evita que contagia a otros? ¿Eh? La mano a palos. Una parte se. Encerrándolo. Eso es fundamental. Pero a la hora de encerrarlo, si encierras a muchos homosexuales juntos, aislarlo. Terapia. Vale, Tú pones a muchos homosexuales juntos en una cárcel. ¿Qué se supone que van a hacer? Organizarse, organizarse y follar. ¿Vale, entonces qué hay que hacer? Hay que separarlos. Entonces lo que hace el sistema de la ley de peligrosidad es separarlos por activos y pasivos. Vale. Esa es la gran lógica científica del régimen franquista. Si separamos por rol sexual, no pueden tener sexo. Si no pueden tener sexo, ese germen, ese peligro se acabará disolviendo. Vale, entonces yo soy de Badajoz. La cárcel de Badajoz era pasivos. Vale. La cárcel de Huelva era activos. Vale. Y luego había un centro de clasificación en Carabanchel donde se examinaba a esas personas para ver qué rol tenía. Vamos a ver si es activo y pasivo. ¿Funciona esta ley o no? ¿O sea, qué pasa si pones a muchos pasivos juntos? Esta ley nunca ha funcionado. Spoiler no se consiguió. Vale. ¿Cómo se hacía la clasificación en Carabanchel? Te hacían una prueba psicológica. Te preguntaban, te miraban el culo. Mirarte el culo es otra forma de violencia sexual. Es una forma de violación. Examinarte para ver el grado de dilatación para establecer tu rol sexual es otra forma de intrusión en tu cuerpo y en tu intimidad. Vale. A partir de eso se clasificaba en teoría, como eso no funcionaba. Esa taxonomía, esa arquitectura, esa cartografía del cuerpo disidente sí que se aplicó, pero con otra lógica. Lo que acaba pasando es que abajo se mandaba a los más peligrosos y a Huelva, a los que se consideraba rehabilitado. Vale. ¿Qué pasaba en Carabanchel? Había un psicólogo que se llamaba Fernando Chamorro, que le preguntaba a la gente si eran pasivos y activos y escribió un manual sobre cómo clasificar y un paciente le dijo Mira, si no tengo lomo, tocino como. Y eso queda registrado en los manuales de psiquiatría del franquismo como la imposibilidad de aplicar una arquitectura taxonómica de la división del cuerpo, vale el homosexual. Las personas sexo disidentes tienen capacidad de jugar con la versatilidad, con la negociación del cuerpo, con el placer, vale. Por otro lado, a la hora de aplicarlo en la práctica, lo que acaba pasando es que Badajoz era la cárcel del no realizable, que era la persona con pluma, la mujer trans, la politizada, la rebelde, la que no colaboraba, los que no denunciaban a otros y a Huelva, sobre todo, se enviaba a los que se consideraba rehabilitado, quien podía ser rehabilitado después de cometer un acto homosexual. ¿Esto más complicado el activo? En parte sí, pero el activo como parte de algo mucho más amplio. El el propio cuerpo masculino, el masculino, o sea, el que no tiene pluma, vale. ¿Qué pasaba? Que dentro de estas culturas maricas del periodo, aparte de los que se reconocían como maricas, también había las personas que se prostituía, los chaperos, que eran personas de una situación laboral precaria, jóvenes muy masculinos a los que llegaremos, explicaremos más lo que quiere decir eso. Y ese tipo de subjetividad de persona sí que era más probable que se enviase a Huelva también personas que colaboraban, que denunciaban y sobre todo, que se mostraban arrepentidos. Lo principal que pretende esta ley es producir una narrativa pública sobre lo que supone ser homosexual, en la que solo haya cabida para el arrepentimiento, el dolor y la vergüenza. La única forma en la que puedes conseguir un cierto grado de compasión o de perdón por parte del Estado es presentarte ante el juez y reconocerte como enfermo, como desgraciado, como persona que sufre de una enfermedad que no has sabido controlar en un momento concreto. Esa es la única forma de conseguir ese grado de compasión. ¿Si en ese caso, si tú te presentas ante el juez, reniegas de ti mismo, lloras, dices que eres un enfermo, consigues que una amiga declare que es tu novia, etcétera Eso es un acto de compasión o un acto de violencia? Es violencia. Eso es lo principal que tenemos que entender que este tipo de sentencias, incluso cuando se se atenúa, la pena, sigue siendo como resultado de la producción de un discurso público que no deja cabida al placer, a la auto aceptación, a la comunidad, al afecto. Por eso, a la hora de leer estos registros del Estado es importante que pongamos el acento y proyectemos precisamente aquellos apartados, aquellos aspectos de esa vida cotidiana que el Estado pretendía silenciar, que es el hecho de que la gente se quería, resistía, vivía, etcétera y no todo era dolor y arrepentimiento. Vale tener en cuenta ese aparato legal de clasificación de condenas de nueve años, etcétera de consideración del peligroso. ¿Otro apartado a tener en cuenta del peligroso Si tú eres enfermo, cómo puedes ser responsable de algo que es tu enfermedad, que has nacido con ello? O sea, si se considera que lo homosexual nace con esa condición, que es congénito, a veces se podía ser congénito, como le atribuye a esa persona nueve años de cárcel por algo que ha nacido con ello. ¿O sea, cómo se reconcilia esta persona homosexual de de nacimiento con vamos a mandarlo a la cárcel nueve años? Eso es difícil. O sea, la medicina franquista tuvo que luchar con esa cuestión venida de la medicina de Gregorio Marañón, que era precisamente la que había establecido esa teoría de que el homosexual podía serlo por un desorden endocrino, de producción de hormonas, etcétera. Desorden de nacimiento. Lo que pasa es que una serie de médicos colaboracionistas como Pérez, Archila, Vallejo-Nágera, etcétera, que lo que establecieron es que tú no podías ser culpable por ser homosexual si lo eras de nacimiento, pero si lo eras por contagiar a otros igual que un tuberculoso. Ese era el paralelismo que hacían. Lo era si le escupía la cara a otro para contagiarle su enfermedad. Vale. Tú como homosexual, si te quedas en tu casa y no tienes sexo con nadie, no hacen más que fustigarse. Vale, está bien. Pero si vas a la calle, conoces a otra persona y la seduces. Eso es el peligro homosexual porque le estás escupiendo a la cara su enfermedad. Vale. O sea, no era el hecho de serlo, sino el hecho de contagiarlo. Vale, la noción del contagio social. Lo que pasa es que dentro de esa noción del contagio social y de la seducción entraba todo. O sea, había personas que eran perseguidas sin que hubiese ningún tipo de prueba de que hubiesen cometido un acto sexual, simplemente porque al tener tanta pluma se entendía que estaban sentando un precedente social peligroso para, sobre todo para la infancia. Siempre se hablaba de la infancia. Va a aprender un modelo social de la masculinidad Es erróneo por culpa de esta persona que tiene demasiada pluma. Vale. Se establecía una correlación entre ser afeminado y seducir a otros. Y de hecho, se entendía que cualquier persona que fuera homosexual, si la sometían, digamos, a una violación o un abuso sexual, no tenía derecho a denunciarlo. Y si lo denunciaba, lo trataban como culpable. Vale. Es decir, en el archivo judicial aparecen múltiples casos de personas. No sea alguien que va por el campo. O sea, esto es un caso específico que lo llaman maricón y lo violan y va a denunciarlo a la Guardia Civil. ¿Y que ocurre? La Guardia Civil en vez de defenderlo, lo lleva al juzgado de peligrosidad como culpable de esa violación. Es decir, el maricón, por definición, al tener deseo hacia una persona del mismo sexo, renuncia al derecho a tener un cuerpo autónomo. Su cuerpo se convierte en algo abierto al uso, abierto a que lo violen en cualquier momento. Otro chico, por ejemplo en Barcelona, que le roban, está practicando una felación a otro. El que está disfrutando de la felación la acaba agrediendo y robándole y lo denuncia ante la policía. Lo acusan de peligrosidad, Acaba en la cárcel y muere en la cárcel por hemofilia porque no tuvo tratamiento. Es decir, fijaros en el grado de vulnerabilidad, de precariedad que te situaba el Estado. O sea, si te agredía alguien en base a tener pluma, se aprovechaban sexualmente de ti y lo denunciaba. ¿De quién es la culpa? Tuya. Vale. O sea, hay que entender lo que genera este contexto legal a la hora de no poder recurrir a nadie. ¿Vale, eso lo váis viendo, no? Todo esto por esta idea del contagio de que todo era contagioso. ¿Cómo se ha discutido esto a nivel de la investigación? O sea, cuando hablamos de cómo se perseguía al colectivo LGTB, hay que tener en cuenta cuál era el marco legal, sobre todo con vagos y maleantes. ¿Cuando decimos vagos y maleantes, a qué clase social se refería? Vagos y maleantes de clase obrera, sobre todo era clase obrera, O sea, el 95, 97% de las personas represaliadas son clase obrera y un sector muy específico de la clase obrera, muy propia del desarrollismo de los años del franquismo que eran los migra, la migración doméstica, el trabajo precario, la economía informal, es decir, camareros, vendedores ambulantes, personas que hacían manitas, etcétera Es decir, si tú, por ejemplo, tenías un trabajo en una fábrica con un empleo y seguridad social, nómina, etcétera, era más fácil que no te represalias. Pero una persona que había migrado de Castilla-La Mancha a Barcelona y se dedicaba a trabajar donde le salía si te podían reprimir por vagos y maleantes y era muy difícil que presentasen el tipo de evidencia documental que les permitía escapar de este marco represivo. Y ya si eras una persona de clase alta o aristócrata, era otra historia completamente diferente. ¿Y luego con el turismo, para que os fijáis con la hipocresía de este régimen? A veces hacían redadas en lugares donde acudían los guiris, por decirlo de alguna manera, y se separaban en grupos y solo se arrestaba a la gente que tenía ciudadanía española porque no interesaba reprimir a lo que suponía una fuente de ingreso que era el visitante extranjero, por mucho que fuese maricón. O sea, al final la ley se aplicaba sobre todo al sector más precario y desproporcionadamente se aplicaba a hombres. Vale. Por ejemplo, en el caso de estos hombres hay que matizarlo porque no eran todos hombres, o sea, había muchas mujeres trans. De hecho, un porcentaje muy alto, pero oficialmente se les clasificaba como hombres lesbianas. Por ejemplo, en el juzgado de Valencia hay 181 casos, vale 181 expedientes de los que se han conservado. ¿Cuántos casos pensáis que serían de lesbianas? De 181. Es un número muy redondo. 101 Efectivamente, es 180 de personas clasificadas como homosexuales, hombres y un caso de lesbianas. ¿Por qué se produce esta desproporción? Primeramente, porque el lesbianismo ni siquiera se quiere hablar. O sea, se considera que es algo que demuestra que la sexualidad femenina puede existir independientemente del falo. De la necesidad de recurrir al hombre y por lo tanto, la propia verbalización, la propia visibilidad del acto a través de la represión legal supone proyectar esa conducta antisocial. Siempre. La propia reina Victoria de Inglaterra, cuando le propusieron incluir en la Ley de homosexualidad al lesbianismo, dijo No, no, no, de esto nunca se hablará. Si no se habla, no existe. Es una de las paradojas de la aplicación de la ley. Las leyes represivas. Muchas veces, al identificar a un colectivo que entra dentro de esa categoría antisocial, acaba propiciando una movilización contestataria. Y en el caso del lesbianismo, se quería evitar ese tipo de potencialidad. Vale. Lesbianas aparte, solían caer sobre otros marcos de control, vigilancia y rehabilitación, como son el Patronato de Protección a la Mujer, que se aplicaba también a las llamadas mujeres caídas que eran trabajadoras sexuales, mujeres que tenían una una cierta sexualidad más liberada, que llevaban minifalda, que salían a los bailes, etcétera Vale, eso era el patronato. También existía la psiquiatría, el cura, la familia. Vale, pero dentro del aparato legal de peligrosidad social se aplicaba sobre todo a los varones. También porque la sexualidad de las maricas en este periodo tenía una clara dimensión pública espacial. Vale. ¿Cuál es la dimensión pública del sexo marica? ¿O sea que hacen las maricas en público que que propicia que caigan sobre el peso de la ley? El cruce también la pluma por un lado, y luego el cruising. El cruising. ¿O sea, el hecho de que los encuentros sexuales entre maricas se produzcan muy a menudo a través de ese circuito de invisibilidad o de visibilidad parcial, propicia ese tipo de represión? Vale. O sea, lo que ha establecido el corpus de investigación muy claramente es que el perfil de represaliado es varón legalmente varón, pero mujer trans también muy a menudo joven, de 16 a 20 años, soltero de clase obrera o lumpen, proletariado migrante interior, migrante del sur, de las zonas agrarias a los centros industriales y con una dimensión pública en su existencia, es decir, con pluma o que practica el cruising. Vale. Ese tipo de coordenadas, esa existencia interseccional, te sitúa en la precariedad absoluta ante la persecución del Estado. Porque hemos dicho porque eres contagioso, porque si te agreden no tienes derecho a la defensa y porque no puedes demostrar el tipo de integración social que en alguna medida sí que podría paliar esa represión. Vale. Y porque aunque presente, es un discurso de arrepentimiento, Si la policía te arresta cada semana por buscarte la vida no te va a servir de nada. Vale, también hay diferentes patrones territoriales. Escuela de Barcelona, Un cabrón, el de Sevilla, también Álvarez Abundancia, que estaba en Sevilla. Te arrestaba por tener pluma y aunque no hubiese ningún tipo de prueba a la cárcel, el de Barcelona. Pero Antonio Savater pensaba de los homosexuales que ni siquiera podían llegar a amar, que eran enfermos destinados a destruir a la sociedad. O sea, hay una serie de discursos que impiden cualquier tipo de compasión. Vale. ¿Cómo se llega a que este tipo de expedientes judiciales se integren en la investigación histórica? Antoni Ruiz, que es valenciano en los años 90, iba por la calle Caballeros de Valencia, le pidieron el DNI y un policía le dijo al otro Cuidado con este que es maricón, Estamos hablando en los 90. ¿Qué pasaba? Que los antecedentes por peligrosidad que se habían iniciado en los 70 seguían marcando tu identidad oficial ante el Estado a finales de los 90, porque no se habían tratado como fuente histórica, se trataban como parte de ese registro de cómo te relacionas como ciudadano ante el Estado. O sea, imaginarte, no sé la edad que tenéis la mayoría aquí, pero hace 30 años que tú fueses por la calle, que te pidiesen el DNI y que todo el mundo puede saber que tú eras maricón. Un peligro social que hizo Antonio Ruiz de mandar que esa documentación dejase de ser tratada como una fuente interna de la gestión policial, jurídica, forense de la ciudadanía y que se tratase como una muestra de lo que había sido un pasado violento. Activar esta documentación como parte de la investigación histórica es un acto performativo, un acto que genera realidad. Si entendemos que es histórica, quiere decir que deseamos que no sea nuestro presente, que deseamos estudiarla como algo que ya no nos afecta tanto. El presente no es la realidad porque seguimos sufriendo la homofobia del presente, pero ojalá algún día solo sea historia. Vale, Eso es lo que reclamo Antonio Ruiz. También a través de su testimonio podemos saber otras cosas, como el hecho de que aparte de lo que aparece en el expediente judicial, está el tipo de violencia que se inflige sin ningún tipo de registro. Era muy habitual que las personas del colectivo LGTB llevadas a comisaría, las violadas en los propios policías, por ejemplo adolescentes. O sea, Antonio Ruiz, tenía 16 años cuando lo arrestaron la primera vez. ¿Por qué? Porque si eres maricón, como has dicho, te lo están buscando. ¿Vale? Igual que una mujer que llevaba minifalda. Se entendía en ese periodo que una persona que estaba sexualizada de una forma que no era la convencional de machote o de mujer sumisa, se lo estaba buscando. Vale. O propiciaban o permitían que otros presos los volasen. Vale, eso solo lo sabemos a través de la historia oral. Obviamente en el documento judicial no aparece que tal policía permitió que pasase tal cosa, pero lo sabemos gracias a los supervivientes. En su caso, por ejemplo, no fue condenado. Pero todo, todo esto que pasaba de mandarte a la cárcel preventiva, dejar que te violadas en propiciar que denunciase a otra gente a lo llevaban en coche pasando por Valencia para que buscase a otros homosexuales. Todo eso pasaba incluso antes de la condena. Vale. Luego lo enviaron a la cárcel de Badajoz. Todo esto siendo menor de edad y luego al exilio. Cómo Intentamos recrear un tipo de narrativa, un tipo de historia que no se centre solo en esa vergüenza, en esa violencia, etcétera Todo lo que aparece también en el documento tiene que ver con esas vidas posibles que ocurrían antes de que tú, de que te detuviesen los lugares donde te arrestaban el tipo de códigos que permitían que las personas se reconociesen entre sí, que buscaban en esa mirada mutua. Vale. Por ejemplo, a través de los expedientes de Valencia podemos saber cómo se extendía esa cartografía del cruising cruising. Sabes todo el mundo. Lo que sí no el cruising es cruising, es sexo en público o semi público, lugares protegidos por un cierto código de invisibilidad. La noche, los parques, lugares abandonados. Vale, sexo anónimo. Tú no sabes necesariamente el nombre de la otra persona. Puede ser que no la vuelvas a ver. Sexo consensuado. El cruising es por consenso y de hecho es de noche, porque a veces se producen sitios que durante el día se dedican a cualquier tipo de actividad civil, comercial, etcétera pero por la noche están abandonados y se apropian por parte de la comunidad marica. Si pensamos en lugares propicios a este tipo de encuentros, parques, ríos, playas, centros comerciales, baños, no sé todo lo que tenga que ver con mucha frecuencia de actividad durante el día y durante la noche. Abandono o una visibilidad que se elige. El que va al lugar de cruising sabe que es un lugar de cruising y es algo consensuado. Vale. Ese tipo de espacios en Valencia, por ejemplo, por los parques de la Alameda, que era también porque estaban los militares, Los militares llegaremos, pero los que hacían la mili hay muchísimos represaliados. Vale, bueno, el cruising también tenía que ver con las arquitecturas del abandono. Los años 70, transformación económica industrial se ha dejado de producir. O sea, España ya no es una economía industrial, sino una economía consumidora. Muchas fábricas, puertos, muelles, depósitos, etcétera quedan abandonados y las marcas son como las mariposas, van a los sitios que se han quedado sin uso. Vale, se apropian y se incorporan a la comunidad también incluso ermitas. En Granada se ha estudiado iglesias que ya no iba, la gente que la Iglesia católica ya no las reclama y que se convierten en lugares de peregrinación para la cultura marica en el cruising. ¿Cómo te identificas? ¿Cómo sabes que eres un participante, que hay consenso, que puedes acercarte a esa persona? Porque estás allí, esto, estás allí, hombre. Pero, Pero aparte de eso, hay más cosas la mirada, el juego de la mirada, el gesto es esencial o sea, en cruising No, no se dice Hola, Juanito, soy Pepe. Es. Nos miramos, nos reconocemos, sabemos la intención, movemos nuestro cuerpo. Vale el lenguaje del cuerpo. El lenguaje del silencio es un lenguaje que no tiene palabras, pero que permite el consentimiento. ¿Qué hace a la policía? ¿A la policía? ¿Cómo va a pillar a esta gente si ni hablan y se van a sitios de noche apartados? Bueno, pues iban allí y los pillaban así como de sorpresa, y luego cuando les pillaban son tan voyerista que querían documentar algún tipo de prueba real de que había habido sexo o de que se dirigían al sexo. ¿Cómo se documenta esto? Ya mirando. Y no solo eso. Y luego cuando les separaban decían en los documentos, en los informes pone y estuvimos observando el pene en erección. O sea, imaginaros las escenas de separar a gente teniendo sexo o a punto de tener sexo e intentar acercarse lo suficiente. Documentar el estado de excitación corporal. Ese es el tipo de estado entre voyerista, no como inapropiado, como indecente que queda todo documentado. Vale. Luego el tipo de defensa que tenían los acusados una vez que les pillaban. ¿O sea, si te pillan haciendo cruising, que dices para justificarte Cómo he acabado aquí? Pasando por ahí. Pasaba por allí. Nos han pillado muchas haciendo, pero mucha gente borracha. O sea, he bebido tal. Y luego la más común era no lo sé. Vale, Esa es la más habitual en los expedientes. No sé qué hacía aquí. Estaba cenando con mi familia. Salía a cenar. O sea, salir a dar un paseo con mi cigarrillo. Y acabé aquí, en este parque que va todo el mundo, hacer cruising. Y me vi a un señor, me miró y me tocó el paquete. ¿Y qué hice yo? Se lo toqué. ¿Por qué? No lo sé. Vale. O sea, este tipo de documentación. Lo que intenta producir por parte de los acusados es cierta opacidad, cierta incapacidad del Estado para dejar por escrito tus motivaciones, que en sí mismo es un acto de resistencia. Si tú sabes que sentirte motivado, que tener el deseo de ir al lugar de cruising se equipara a un peligro social, no al potencial de contagio de la enfermedad. ¿Que vas a decir? No voy porque me encanta, voy todas las noches. No, lo que dices es pues justo esa noche no sé que me pasó. No te lo puedo explicar. Vale. Se reducen autómatas a un acto mecánico. Vale. O sea, el documento judicial, el documento estatal, El registro que tenemos hay que leerlo teniendo en cuenta ese sesgo de que el testimonio que se produce es un acto de defensa. Y en el acto de defensa la motivación principal es que el Estado, el régimen, no pueda tener acceso a tu interioridad, a la realidad de tu deseo. Vale. Otra cosa que aparece muy a menudo en esta documentación es relaciones de cotidianidad, de noviazgo. Podríamos decir casi que solo quedan interrumpidas por algún momento de conflicto ocasional que permite una visibilidad que a su vez lleva a la intervención del Estado. Es decir, si hubo personas que durante el franquismo tuvieron noviazgos y vivieron juntas y no generaron ningún tipo de conflicto o fricción, es posible incluso que no fueran represaliadas o que el Estado no lo supiese, No, sobre todo en lugares rurales. En esta documentación aparece, por ejemplo, una pareja que llevaba ocho años viviendo juntos en el campo, hasta que los pillaron. O sea que esa posibilidad existía. ¿La población en su conjunto es cuestionable hasta qué nivel estaban de acuerdo con esa política de persecución? Yo creo que la ley en gran medida, era una forma de fijar un modelo social de persecución que no se correspondía con cómo muchas familias, muchos vecindarios, trataban a las personas del sexo disidentes. Por parte de la gente que te conocía, había una comprensión mucho más cercana, más realista de lo que era. El deseo y la disidencia Vale. ¿Esas personas que vivían juntas, cómo salía el conflicto? ¿Por ejemplo, estos dos señores que vivían en el campo, que pasó que uno de ellos le puso los cuernos al otro dos veces el mismo día? Entonces, claro, bueno, ahí surgió el conflicto, vale, pero. Pero quiero decir que hay que distinguir entre lo que es la realidad que refleja el documento judicial, que es. Vamos a establecer que todas las parejas sexo disidentes solo pueden acabar en conflicto, violencia, celos, etcétera Y toda esa realidad que no ha quedado documentada de personas que consiguieron llevar a cabo una vida afectiva, funcional o placentera sin que hubiese algún tipo de intervención de la policía. ¿Otros dos señores, como no encontraban trabajo, a qué se dedicaban? A vender sangre, que era un ingreso muy común de los 70. Cuando no tenías otra forma de vida. Vivían entre cartones en un parque, se hicieron su casita con los cartones. Venía la mañana del jardinero y los echaba, pero por la noche se volvían sin ningún tipo de conflicto. Vale. O sea, hay parejas que no podemos imaginarnos desde el presente. Un modelo de gay normalizado, no de clase media, con su apartamento en las afueras. Pues si no tenías empleo, pues te conocías en la cárcel, el reformatorio, te ibas a vivir en un parque con tus cartones y así durante unos años. O sea, hay cosas que desafían que son más narrativas o más hermosas en cierta manera que incluso las representaciones cinematográficas, porque nos hablan de la creatividad y la capacidad de resiliencia de estas comunidades. Cuando pillaron estos dos chicos que llevaban tanto tiempo viviendo juntos que podían documentar para decir que que no eran peligrosos, sociales, que iban a buscar trabajo, que si iban a salir del parque, que van a ser ciudadanos hechos y derechos, que testificó a su favor la Fraternidad Cristiana de la Amistad, que no sé si la conocéis, la primera organización gay de España del 67. Antes de Stonewall, la Fraternidad Cristiana de la Amistad se fundó entre Andalucía y Valencia y eran antiguos curas gays que se salieron los expulsaron y fundaron una asociación de apoyo mutuo y de apoyo a sectores marginados, trabajadoras sexuales, consumidores de droga, etcétera. Y claro, no le iban a llamar maricas, drogadictos y prostitutas. La llamaron las fraternidades cristianas de la amistad. Amistad, si no lo sabéis, era un un término muy común en los 60 y 70 para referirse a la homosexualidad de una forma menos ofensiva, para pasar desapercibido. Entonces, claro, el juez veía adscribe aquí la fraternidad cristiana de la amistad que va a ayudar a esta gente. Y parece que este señor antes era cura. Vale, lo soltamos no siendo consciente de que esta asociación de los 60 eran curas expulsados por homosexuales que ofrecían apoyo. Vale, O sea que también hay esa creatividad, esa vida clandestina, incluso dentro de la Iglesia. En qué territorios Hay mucho chapero. Sabemos lo que es el chapero. ¿No? Los chaperos aparecen, sobre todo en el caso de Valencia. En las bases militares vale la mili, el sueldo era de miseria. ¿Entonces, qué pasaba? Jóvenes de 17 años salían por primera vez a casa. Se iban a Cartagena a la base de la Marina, que por cierto, esto pasa sobre todo en la Marina. Y buscaban de ingreso extra para acceder a los bienes de consumo y entretenimiento propios de la cultura quinqui del momento. O sea, los años 70 en la época de los futbolines del hoy, de la Iglesia, no de estas jóvenes como reacios a incorporarse al sistema que quieren fumar, estar con los amigos, comprarse una moto. Vale. Los jóvenes que hacían la mili muy a menudo lo que hacían también era prostituirse con maricas como forma de tener un ingreso habitual. Pero no se entendían a sí mismos como maricas. Acaban siendo represaliados, pero es muy habitual que acaben en la cárcel de Huelva, precisamente porque son capaces de defenderse como varoniles, como masculinos. ¿Cómo consigue un hombre joven proyectarse como varón y no como marica? Tiene que ver mucho con la arquitectura verbal del cuerpo. Cómo presentas, cómo haces una narrativa del tipo de actos que has cometido. En primer lugar, dar por culo, dicen mucho. Le di por culo, Nunca. Que te den por culo, Obviamente sí, obviamente no, Pero bueno, si hablamos de la masculinidad como un acto de dominación, de proyección hacia afuera, de penetración, no tiene mucho que ver con esa idea de dar de arte hacia afuera, pero al mismo tiempo también dejarse hacer. Un chapero se bajaba la bragueta y se dejaba chupar y masturbar, pero no lo hacía. El vale. Ese tipo de relato aparece muy a menudo en el documento judicial. Y sí que funcionaba porque el juez entendía que había una forma de arrepentimiento. Era la oveja descarriada, el chico que había cometido un acto de desliz por necesidad, pero que una vez aleccionado, llevado unos meses a la cárcel de Huelva, podía volver incluso a la mili, etcétera Ese tipo de discursos son los chaperos y aparece en todo el Estado una generación entera que ante la precariedad que producía el propio régimen, esa falta de sueldo suficiente, esa militarización de la sociedad, recurría al trabajo sexual. Vale. Aquí aparece, como cuentan los encuentros. ¿O sea, era este un joven que dice voy a iba a ir al cine, pero en vez de eso fui a prostituirme, vale? Porque se trataba de presentarlo como algo ocasional, algo complementario, o sea, que no fuese un elemento de tu identidad, sino algo que hacías de forma adicional. Vale normas del encuentro. Y luego lo que aparece muchísimo son las mujeres trans. Y es curioso que no aparecen solo en el mundo del espectáculo, el trabajo sexual, sino también tipo dos camareras en un barrio de Valencia que estaban limpiando, sirviendo copas y claro, estaban tan integradas y tan a gusto que eso era precisamente lo que preocupaba a las autoridades. El hecho de que hubiese a mujeres trans viviendo su vida cotidiana, mezclándose con todo el mundo y tal, sin ningún tipo de problemática. ¿Y bueno, si queréis lo dejamos en preguntas para ajustarnos al tiempo y podemos seguir hablando de las diferentes facetas el exilio, los lugares de encuentro, la ciencia forense, etcétera Vale? Muchas gracias. Creo que tenemos como tres minutos, o sea que vamos a hacer tipo de preguntas tipo test o algo. No sé si cuando se tercia. Al final de los 90 he visto la denuncia de Oye, quiero que esto se elimine. Se ha conseguido que todo esto deje de estar como antecedente, como antecedente es complicado porque por un lado está peligrosidad. La Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social incluía eso pornografía, estar sin trabajo, consumo de drogas, todo. O sea, todo lo que desafía la vida convencional del franquismo se despenalizó dentro de ese marco legal la homosexualidad. En el año 78, el 26 de diciembre. ¿Pero qué pasa? ¿Que el marco penal convencional seguía persiguiendo la visibilidad de la disidencia sexual por medio del escándalo público? ¿Escándalo público? Podía ser que tú te des la mano con tu novia en público. De hecho, uno de los últimos acontecimientos que hubo perseguidos bajo la Ley de Escándalo Público fue dos lesbianas que se besaron en la Plaza del Sol. Y creo que eso, si no me equivoco, fue a finales de los 80, principios de los 90. Y luego las mujeres trans. ¿El hecho de que una de sus principales vías de supervivencia fuese el trabajo sexual porque tú no podías presentarte a un trabajo si tu DNI no se correspondía con tu identidad, entonces qué les quedaba a ellas? El mundo del cabaret, el mundo del trabajo sexual. ¿Qué ocurría? Que el trabajo sexual era escándalo público, con lo cual las mujeres trans siguieron siendo perseguidas hasta los 2000. Y luego la ley de peligrosidad. Creo que en un momento concreto en en el primer gobierno de Zapatero con la Ley de Memoria Democrática, sí que se consideró que había un derecho a la reparación para estas personas que habían sido perseguidas con lo que pasa es que es una reparación relativa en comparación con el hecho de que fue eso de que fueron décadas de persecución, desempleo, aislamiento familiar, etcétera O sea, si te dan 3.000€, compensa eso por tres décadas de no poder tener empleo, domicilio, etcétera. Relativamente. Ahora se quiere revisar una de las problemáticas que plantea este marco legal es que no tenemos una base de datos centralizada de todas las personas represaliadas. Estamos trabajando en ello desde el proyecto y luego el hecho de que muchas personas no quieran identificarse o sea, el peso del estigma, sigue siendo sigue estando muy presente. De hecho, en todos estos documentos siempre tenemos que hablar de ello, sin referirnos a ningún tipo de nombre propio en ningún identificador localidad, edad, profesión, porque no sabemos si la persona ha conseguido salir del armario o no, si se identificado como marica o no. De hecho, la Ley de privacidad establece un apartado concreto solo para los represaliados por vagos y maleantes y peligrosidad. Es muy complicado ese tema de la Ley de Privacidad, pero sí. O sea, es un un proceso dinámico. Todavía se está trabajando en el tema, digamos. Muy buena pregunta. Y eso tener en cuenta que ley de escándalo si se aplica hasta finales de los 90 sin problema. ¿Alguna otra pregunta? ¿Cómo podemos identificar que vuelve esto que vuelve esto? Bueno. Viendo las noticias. O sea, ahora se hace sobre todo con la idea de la ideología de género y las mujeres trans, o sea, la idea del contagio social aparece continuamente en los medios cuando se dice no, esto antes no existía porque no se hablaba. Es el hecho de darle visibilidad lo que produce un contagio, una idea. O sea, la juventud. Ahora se piensa que son trans porque lo ven en los libros y a las noticias. Es la misma idea. No es una enfermedad, aunque sea de nacimiento. Incluso el hecho de visibilizarlo propicia que se pase de una persona a otra y hay que aislarlos, separarlos y que no se hable. No es el mismo principio de la ley de peligrosidad. ¿No se persigue tanto la condición en sí, sino el hecho de que se hable, porque se entiende que hay congénitos y viciosos y que si le das visibilidad a los congénitos habrá más viciosos, no? Es un poco el principio que está apareciendo ahora con el tema de los gais, el LGTB, etcétera Es bueno, habrá unos pocos que sean una minoría, que si los pobres enfermitos desgraciados. Pero si hablamos de ello se van a sumar una serie de viciosos. Ese principio sigue operando. Cuando se habla de esta comunidad y de su visibilidad. Hay que tener mucho cuidado con esta idea de vale, pero que no se visibilice, porque eso es precisamente el principio rector de este tipo de política. ¿Y cómo actuar ante eso, Visibilizando no? No seguir ahí dando un poco de trinchera. Yo qué sé. Sí, Y sobre todo, no aceptar un discurso que nos divide internamente en función de grados de respetabilidad. ¿No el discurso que te dicen tú sí puede ser un buen gay porque eres discreto y tal y no pasa nada, no? O sea, hay que pensar colectivamente que si nos quieren separar es precisamente para doble sea duplicar el grado de violencia que se ejerce sobre las personas más precarias inmigrantes, personas trans con situación laboral precaria, etcétera O sea, no caigamos en un discurso de fijarnos en taxonomías internas de grados de aceptabilidad, sino que pensemos que colectivamente, cuando se empieza a atacar a una, se ataca a todas muchas gracias a todas. Bueno, pues ahora, hace unos años de alumnos, creo que estáis preparados para para un poco. Bueno, para las personas que que habéis venido se nos habéis incorporado. Pues eh, antes de la de la charla estaría. Gracias Javier, por por plantearnos algunas cuestiones también desde una desde una perspectiva muy contextualizada y muchísimas gracias por por venir y por acompañarnos también aquí en en esta idea que tenemos en el en el Vicerrectorado de de Componer saberes que. Muchas gracias. Muchas gracias por incluir e impulsar esa esa idea que tenemos en este proceso. ¿Antes de la charla, pues los compañeros y compañeras, muchas personas además que se han pasado durante un ratito pero luego se han tenido que ir a otras a otras, a otros quehaceres, no? También a compañeros y compañeras del Centro Superior de Moda de Madrid y de la Escuela de Topografía, eh, Pues han estado, pues les hemos planteado que pensaran en su yo eh, el suyo de futuro, que pensar también la universidad en torno a la diversidad, pensar en la diversidad desde una perspectiva amplia y que pensaban en en esa área de futuros. Y antes de pensar también en esa idea de a destacar en esas parcelas, también a mejorar, no es una dinámica que hemos organizado con delegación de alumnos. Muchísimas gracias. Ya también os digo por por por anotarse ahora en el espacio, ese es vuestro para plantear precisamente esa, esa carta de ese yo futuro en torno a la a la diversidad de imaginarnos esa diversidad. ¿Pues muchas gracias Oscar, eh? Vais a permitir que vayamos el teléfono porque estamos haciendo una carta con todo lo que habéis aportado y no nos sabemos de memoria todavía, pero creemos que todo esto pues es un compromiso muy fuerte que tenemos que tener para mejorar la nuestra. La Universidad. Ah, bueno y muchas gracias. Por cierto, muchas gracias. Por cierto, al Vicerrectorado, a la Unidad de Igualdad y a todos los españoles y a todas nos habéis venido porque de verdad que es un orgullo ver un evento tan lleno de personas, tan tan bonito y tan. ¿Y después de muchos años en la universidad, en la UPM, hemos construido una comunidad donde la diversidad es una fortaleza, verdad? Contamos con protocolos, planes y estructuras que respaldan a cada persona. El impulso del Vicerrectorado tiene una Subdirección de Igualdad. Ha sido clave para llegar hasta aquí. Seguimos avanzando con el compromiso de quienes hacen de el respeto un principio cotidiano. Nos olvidamos de dónde venimos, porque esa memoria es la que nos permite seguir haciendo. Nuestra universidad es hoy un espacio más acogedor y seguro gracias al trabajo colectivo de las escuelas y equipos de igualdad. La visibilidad de la diversidad ha crecido de forma notable en los últimos años y eso es motivo de reconocimiento para toda la comunidad. Los encuentros periódicos entre grupos igual y diversidad reflejan una implicación cada vez mayor. Este camino lo hacemos persiguiendo juntos, con ilusión y con. La UPM han desarrollado campañas de sensibilización, jornadas específicas que reflejan su compromiso con la inclusión. Aún queda trabajo por hacer. Mejorar la promoción, la accesibilidad y la coordinación. Y creo que es fundamental contar con personas de referencia formadas en cada escuela y escuchar de cerca a quienes viven estas realidades. Combatir las micro agresiones, los prejuicios, también forma parte de esta tarea, porque cada paso cuenta y ninguna es pequeña y. Tenemos una universidad donde nadie tenga que esconder, tenemos donde la igualdad. Persisten situaciones de discriminación. Debemos enfrentarnos con determinación, especialmente hacia las personas del colectivo y en particular hacia las personas trans. Trabajamos para que la diversidad sexual, de género y funcional está claramente normalizada en la vida universitaria. Aspiramos a que el día a día. Aspiramos a al día en el que no sea necesario programas específicos para el respeto que programas específicos con respeto. Ya es una realidad y es una realidad cotidiana. Ese es nuestro horizonte y no cesaremos hasta alcanzarlo. La UPM aspira a ser un referente en buenas prácticas de diversidad y felicidad dentro y más allá de sus aulas. Para ello, escuchamos a las personas afectadas en la prevención de acoso humano integral de igualdad. Queremos crear más espacios de encuentro, participación y apoyo para toda la comunidad universitaria. Llevar esta formación también al entorno empresarial institucional es parte de nuestra responsabilidad social. El respeto es nuestro punto de partida y al mismo tiempo nuestro destino. Muchas gracias por prevenir la transfobia que no se gobierna aquí. Por esto hay sonido. Es muy bueno completar cuando yo lo siento mucho, pero en verdad. ¿Y ya para terminar, pues todo esta información sistematizada, pues os los mandaremos a todos y a todas para que? Para que lo tengáis y también nos sirva para para reflexionar como hemos hecho con con los compañeros y compañeras. Ahora, Borja. Un aplauso para Óscar. Gracias Oscar por la dirección del evento, al equipo rectoral por escucharnos, a Delegación de alumnos, me alegra mucho que podamos estar aquí en la Escuela de Sistemas Informáticos, celebrar este día que será el domingo, pero así tenemos más y mejor. Yo recuerdo ahora que nombre sentido y algunas otras cosas que poco a poco se van materializando la vía administrativa, siendo la primera vez que yo me enfrenté a esa situación, a Joaquín en la escuela y me alegra que los profesores me escuchan de manera tan natural la persona, pero no el sentido completamente diferente a esa persona. En su momento, a nivel administrativo tenía no hubo ningún problema, todo el mundo lo entendió y así se le ha seguido. Bueno, dirigiéndose a esa persona a lo largo de los años que ha estado con nosotros en esta escuela, que habrá contado de forma pionera. Me alegra muchísimo ver este tipo de eventos día a día. Jorge Con esto voy a terminar un pequeño acto biográfico de ayer. Es verdad que a pesar de que somos pioneros en este tipo de situaciones e intentamos este tipo de derechos, ayer hablando con la delegación de alumnos, en un momento dado se mete esta idea y le dice a un alumno si pasase cualquier cosa, no te enfrentes, no hagas nada, déjalo ante todo tú primero. Entonces luego en casa me di cuenta, ¿por qué va pasar nada? Es esa idea de todavía puede pasar algo de cuando estamos en esta rotonda, los muchos eventos, que no hace mucho hubo uno de la ELA y no se me pasó por la cabeza que fuese a pasar nada. Sin embargo, ayer hablando con esta alumna dice si pasase cualquier cosa, eso yo creo que me hace reflexionar y hacemos necesario este tipo de ventas con esta lucha. Os agradezco que estéis en ello. Por mi parte, nada más muchísimas gracias.