- Buenos días, bienvenidos a un nuevo Somos UPM, el podcast Random de la Universidad Politécnica de Madrid. Este verano, el de 2025, ha sido uno de los más virulentos que se recuerdan en lo que se refiere a incendios forestales. Han sido más de 400.000 las hectáreas que se han quemado en distintas zonas de nuestro país y además los fuegos se han concentrado. La mayoría de ellos en tan solo dos semanas de agosto, o al menos los que han quemado la mayor parte de las hectáreas. Unas 300.000 hectáreas se han quemado en tan solo esas dos semanas. Hoy, para analizar todo esto, vamos a tener con nosotros a un invitado que conoce muy bien el tema de los incendios forestales, no solamente cómo se gestiona un incendio, sino también para hablar del futuro, de qué pasa después con ese suelo, qué posibilidades hay de recuperación y cómo se tienen que gestionar y tratar todos estos aspectos. Él es profesor de nuestra Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes Forestal y del Medio Natural y también es profesor en un máster especializado en esta temática que también se imparte en la UPM. Tenemos con nosotros a Rubén Laina. Muy buenos días Rubén, Muchas gracias por estar aquí. - Muy buenos días y encantado de participar al debate público. - Muchísimas gracias. Pues lo primero que te tengo que preguntar es qué ha pasado este este verano para que haya habido tantos fuegos, desde tu punto de vista como experto, y sobre todo para que hayan sido tan virulentos. - Bueno, es un tema que en el máster lo abordamos y la verdad que tenemos mucho, dedicamos mucho, mucho tiempo... Yo creo que hay que hay que separar varias cosas, un poco las causas, es decir, el motivo de por qué hay una chispa, una ignición en el territorio... En ese sentido, pues hay que esperar un poquito, pero puede ser que estemos ante un año en ese sentido normal. Es decir, las personas usamos el territorio, usamos el fuego tanto para ocio como para temas laborales y también hay accidentes asociados a otro tipo de trabajos y veremos a ver las causas y probablemente estemos ante un año en ese sentido, probablemente alineado con con lo que se viene produciendo. De manera inusual, yo creo que la ola de calor, probablemente alineada con con el cambio climático, pues ha agudizado la intensidad de los incendios forestales. Y sobre todo, que es un poco lo que reivindicamos desde la Ingeniería Forestal, es la acumulación de vegetación en los paisajes en este caso León y Orense, pero también en otras zonas de España. Esta acumulación de biomasa se debe a los efectos de un abandono rural que empezó a mediados del siglo XX y que continúa ahora. El ser humano hacia un uso del territorio de una determinada forma, ese uso está en franco retroceso y eso da lugar a una acumulación de biomasa. Y luego también de manera concreta, esta primavera llovió un poco más, y por lo tanto los crecimientos vegetales han sido un poco más elevados. Yo creo que esa conjunción de cosas es lo que ha dado lugar a una campaña extraordinariamente grave. - Claro. Nosotros en España, ¿tenemos un clima especialmente complicado que puede hacer pensar que otros años se van a repetir este tipo de episodios? Porque es verdad que ha habido mucho calor, ha habido viento... No sé si eso es común en estas zonas y si puede llegar a dar otra situación similar. - Sí, de hecho ahí está el clima mediterráneo. El clima mediterráneo que afecta a la mayor parte de la península y también incluso a zonas con más influencia atlántica, pues en verano se dan unas condiciones de temperatura junto con una acumulación de días sin lluvia que predispone a la vegetación a propagar el fuego. Baja la humedad de los tejidos vegetales y eso da lugar a que el fuego corra más rápido y vamos, y más intensamente. De hecho, si uno hace una mirada global, pues California, Estados Unidos, Chile son zonas que tienen climatología muy parecida, con una marcada época de sequía. - Y que también han tenido incendios bastante graves, también recientemente. En una entrevista que he leído tuya, decías que el fuego se va a producir sí o sí, el incendio se va a producir sí o sí y que lo que había que buscar era estrategias, pues un poco para gestionarlo, para impedir que hubiera demasiado coste de vidas humanas, por supuesto, y también de recursos materiales. ¿Se gestionan bien los bosques en nuestro país, como esa gestión que se tiene que hacer de los incendios? - Nosotros vinculamos la gestión forestal a la prevención de incendios forestales. Para nosotros la gestión forestal es intervenir en las zonas forestales con todo tipo de intervenciones de desbroce, silvicultura, cambiando un poco la estructura de la masa, dando lugar a masas que propaguen de otra forma distinta los incendios forestales; mejorando la accesibilidad con con las pistas forestales y fomentando en general la economía forestal. Entonces nosotros vinculamos mucho la gestión forestal, a la prevención y desde luego se pueden hacer otras más cosas. Concienciación social, es decir, que la gente entienda los riesgos de sus actividades, es decir, los agricultores, ganaderos, gente que trabaja en el mundo forestal sacando madera, pues asegurarnos de que esas actividades hacen en condiciones de seguridad. Digamos que ese sería la prevención social: Gestionar territorio, vegetación... Trabajar con la gente sería otro elemento, por supuesto. También la vigilancia y la predisposición, digamos, de los medios de extinción. la actuación rápida en caso de incendios forestales. Hay un elemento que es el tema de autoprotección. Lo que hemos visto este año en León y Orense es que grandes incendios forestales se han propagado y una parte de la preocupación y de los recursos en extinción han ido a proteger los núcleos urbanos, lógicamente. Y hemos detectado y detectamos permanentemente y se va advirtiendo permanentemente que los núcleos urbanos deberían de tener ya una o dos franjas de autoprotección alrededor y un diseño de sus alrededores - que evite un poco que pueda llegar... - Materiales que se utilizan para para las casas que eviten que los incendios lleguen a las casas. Si eso estuviera controlado, pues habría más recursos para el combate directo del avance del frente del incendio forestal. - Claro, porque todo esto ahora mismo no está regulado.... - Sí, está regulado, pero bueno, hay una ley, hay una ley que obliga en primer lugar a las comunidades autónomas a hacer los mapas de riesgo, a invertir en bueno, a tener cuidado de la prevención... Luego el nivel de inversión, que es una de las cosas que nosotros denunciamos como escasa, porque la última cifra que disponemos habla de 175 millonesde euros dedicados a la prevención en 56 millones de hectáreas. Es decir, es ridículamente pequeño, se puede hacer muy poco, se puede hacer muy poco. Bueno, pues las comunidades autónomas tienen las competencias y deberían de hacer ese esfuerzo. Y luego también las entidades locales que están en zonas de alto riesgo de incendios, y León y Orense eran zonas de alto riesgo de incendios, pues digamos que adecúen a sus municipios a estar preparados ante un eventual incendio forestal. En ese sentido, el cuidado de los caminos, el desbroce de las zonas de alrededor y la colindancia entre zona urbana y zona forestal pues esté especialmente trabajada lo que es la vegetación. - Porque me imagino también especies que propagan más el fuego que otras, ¿puede ser? - Bueno, esto es un tema, es un tema de debate. Pero bueno, yo creo que más o menos ya se ha superado. Digamos desde el punto de vista de comportamiento del fuego, nosotros nos fijamos sobre todo en la estructura. Las estructuras más preocupantes son los matorrales y en España lo que ha pasado es que hemos pasado un paisaje de predominio de herbácea, de herbácea, dedicada al pasto, a la ganadería, herbácea. dedicada también una agricultura bueno, pues poco productiva. Todo eso se ha ido abandonando y ha sido colonizado por matorrales. Son los matorrales lo que más preocupa. Y luego las formaciones arboladas bien gestionadas sean de una especie de otra, contribuyen precisamente a bueno, pues no frenar porque no frenan el incendio, pero sí que contribuyen a comportamientos menos, menos intensos. -Ya se ha producido el fuego, tenemos una superficie ahora de hectáreas calcinadas muy importante. ¿Cómo se gestiona este suelo? Porque me imagino que es un suelo que ya tiene características especiales, que será, a lo mejor, pues más débil. No sé si se puede volver a reforestar inmediatamente después o si tienen que pasar unos años... ¿Cuál es la gestión que se tiene que hacer ahora de este suelo? - Bueno, es importantísimo. El suelo en caso de deterioro es lo que más tarda en regenerarse. Tiene unas velocidades de regeneración muy muy, muy lentas. Por lo tanto, después de un incendio forestal, el suelo queda, digamos, descubierto, queda desnudo y las lluvias pueden erosionar por un lado y con la escorrentía, pues arrastrar esa capa superficial del suelo, que es la que alberga la vida y la que permite la regeneración de la vegetación. Si tenemos lluvias intensas inmediatamente después de los incendios, pues bueno, pues eso va a ser catastrófico. Por lo tanto, los técnicos especializados y dedicados desde la administración pública, porque todo esto es por cierto, fundamentalmente sector público, ese gasto público, inversión pública. Bueno, pues los técnicos, las técnicas, ingenieros, ingenieras, forestales u otras profesiones, pues lo que hacen es un mapa, un mapa de zonas que han sido muy afectadas por los incendios forestales, que ha desaparecido la cubierta vegetal y que están en zonas de pendiente. Y ahí hay que hacer una intervención rápida, sobre todo para frenar esa escorrentía motivada por por las lluvias post incendios, -Para evitar que se pueda, que se puedan eliminar esos esos sustratos que decías tú. Eso sería como la primera fase y después... - Una vez que se consolida ese procedimiento de urgencia que debe darse ya ahora mismo. Y bueno, claro, la situación es muy complicada porque hay muchas hectáreas y todo esto tiene un coste... pues por apuntar algo, unos 3.000€ por hectárea. Después de eso de contener el incendio, lo adecuado es que la naturaleza actúe. Es decir, el clima mediterráneo, que es lo que comentábamos antes, es un clima que ha venido albergando incendios forestales antes de origen natural y ahora de origen antrópico, Pero las plantas están adaptadas a regenerar tras un incendio forestal. Hay un artículo científico de Yuli Pausa, es un investigador de primer nivel de Valencia, que inventario hasta 2.000 adaptaciones vegetales distribuidas en distintas especies para hacer frente ante un eventual incendio forestal. Entonces las plantas reaccionan, la naturaleza reacciona y la regenera. Entonces, en principio lo que se deja es hacer y esperar. Y después, después ya se intervienen en zonas donde esa regeneración no ha sido la esperada o no se alcanzan los objetivos esperados y deseables para la sociedad. La sociedad espera y desea especies arbóreas en determinadas zonas, pues habrá que intervenir y se puede intervenir desde luego con una reforestación. El problema que ahora tenemos una una sensibilidad en la administración pública y en la sociedad que probablemente movilice recursos económicos y a lo mejor dentro de cinco años, que es cuando habría que intervenir, pues digamos, cambian las sensibilidades, - Ya se ha olvidado... - Eso es... Entonces ahí, en ese sentido, pues hay que... Nos lo trasladan los profesionales que tienen que tomar estas decisiones, que a veces se hacen unas inversiones previas, dice bueno, "vamos a ver dónde va a funcionar más la regeneración. Pues bueno, yo intuyo que vaya aquí"... en vez de esperar que a lo mejor sería más eficiente, pues se interviene ya. Y efectivamente se pueden poner plantas y pueden hacer reforestación. - Todo esto es gestión que llevan a cabo ingenieros como los que están estudiando en nuestra Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes. Entonces desde aquí me gustaría que les lanzaras un mensaje de posibilidades de futuro a los chicos que ahora mismo te pueden estar escuchando y que quieran estudiar esta carrera. - Pues los incendios forestales desde luego es un destino, de los mayoritarios, de los egresados de la Ingeniería Forestal, de la Ingeniería de Montes y del Máster de Técnicas de Lucha contra Incendios Forestales. Los incendios forestales son muy transversales. Lo que más empleos genera es la extinción. Nosotros estamos reivindicando más inversión en prevención, es decir, lo que es la gestión de la selvicultura de las pistas de la extinción. Más planificación, consultoría, teledetección... Y luego el tema de restauración, pues también está captando empleos. Y en ese sentido es un es un trabajo apasionante porque yo creo que va enfocado a cuidar la naturaleza, a conocer mejor nuestros montes, nuestros bosques, nuestras especies y la fauna. Es una profesión que te permite ese contacto con la con la naturaleza, y con el mundo rural y con la historia de nuestro país. - Y tú que eres además profesor y que les tienes muy a mano a los chicos, a aquellos que les da un poco de miedo una ingeniería, por eso de que las ingenierías son difíciles. ¿Qué les dirías? -Bueno, que la motivación, la motivación es fundamental para vencer los miedos, para vencer los retos. Y nosotros hacemos un gran esfuerzo en motivar. En motivar con la parte yo creo que más interesante de la titulación, que es la parte en verde, la parte de la naturaleza de de conocimiento La ingeniería, pues en este caso hay que reconocerlo, nosotros frente a otras titulaciones, pues tenemos una carga de matemáticas, de física y de sistemas de información geográfica, que yo creo que puede ser un poco inferior a otras titulaciones que son más exigentes en esa parte. Y nosotros lo que sí que metemos pues esa parte de de ecología que acabo de enumerar y que yo creo que es fascinante. - Bueno, pues con este mensaje a los chicos nos vamos a ir despidiendo. Pero antes de terminar siempre tenemos una pequeña trampa, que ponemos a todos nuestros invitados y es que nominen a una persona, que ellos consideren que que podría venir a sentarse aquí a contarnos en qué está trabajando o si es un alumno que está estudiando. No sé si tienes un nominado nominada. - Bueno, es que déjame pensar porque hace poco entrevisté a... Nosotros tenemos alumnos excelentes y se me ocurren varios nombres de gente que está empleada y que tiene menos de un año o dos de experiencia laboral. Pero no, no puede decir de ningún nombre de ese perfil o de perfiles especialistas. Pues hombre, yo creo. Javier Madrigal es un investigador de primer nivel del CSIC, INIA, y que es profesor asociado de de la escuela de la UPM, pues es desde luego, uno de los grandes conocedores de los incendios forestales en toda su magnitud, en todo su ciclo. -Genial. Pues nada, con ese emplazamiento a Javier Madrigal y si luego nos chivas algún nombre de algún egresado, pues también lo tendremos en cuenta. Nos vamos a ir despidiendo. Muchísimas gracias Rubén por haber venido. Ha sido superinteresante todo lo que nos has contado. Y a todos vosotros os esperamos en un nuevo capítulo de este. Somos UPM, el Podcast Random de la Universidad Politécnica de Madrid.