Tenemos el gusto de tenerle aquí entre nosotros para dar esta charla. Y tenemos, pues, más que nada el gusto de que sea profesor de la UPM. Él es doctor desde el año 2011 de Telecomunicación y es una de las jóvenes no promesas, sino de las jóvenes realidades. Por todo lo que ha ido consiguiendo en su carrera o ha estado en el MIT, en el Massachusetts, el más prestigioso Instituto de Tecnología ha conseguido un Pathfinder, con todo lo que eso lleva detrás, súper competitivo. Es cofundador de la empresa Termo Fotón y nos va a estar. Nos va a contar cosas sobre, eh, baterías termo fotovoltaicas que no es ya presente sino futuro. Y esperemos que os guste. Desde luego que sí. Y dejo aquí a Alejandro para que nos cuente. Vale, la tengo ya. Bueno, pues gracias, José Eugenio. Eh, Buenos días a todos. Encantado de estar aquí. Eh, Me gustaría empezar con una pregunta. ¿Cuántos de vosotros sois UPM? O sea que entiendo que hay gente fuera de la UPM. Bueno, perfecto. Lo que lo que vengo a contaros hoy es un. Es un proyecto que lleva ya más de 20 años de evolución, eh, que empezó en 2005 con mi tesis doctoral y ahora mismo estamos en un punto en el cual le estamos transfiriendo la tecnología a a una empresa con la idea de intentar llegar a mercado a partir del año que viene. De acuerdo, entonces estructurado un poco la presentación para para contar esta historia. ¿1/1 voy a centrarme en la parte más casi de negocio, es decir, voy a hacer un casi un pitch de una empresa, eh? ¿Y después voy a contar un poco la evolución, eh? ¿Cómo esto ha ocurrido en el marco de una universidad? Porque creo que, eh, algo que caracteriza este proyecto es algo que nace de la universidad, un laboratorio y que aspira a ser algo que se utilice en la industria. ¿No? Eh, voy a hablar de baterías termo fotovoltaicas que espero que entendáis a continuación y para eso voy a 1/1. Voy a centrarme en en daros unos cuantos datos importantes. Y el primer dato es que quiero poner vuestra atención en la demanda térmica. La demanda de calor en Europa, la demanda de calor en Europa representa el 50% de toda la demanda energética. Y cuando digo el 50% prefiero que el otro 50% representa todo el transporte marítimo aéreo, terrestre y todo el consumo eléctrico. Es decir, ni siquiera el consumo eléctrico. Transporte. Juntos son capaces de superar la demanda de calor que tenemos en Europa. Bueno, la demanda de calor. ¿Pues yo me imagino que todos tenéis una idea más o menos de qué es la demanda térmica, no? Pero bueno, quizá no sabéis cómo está distribuida, por ejemplo, el agua caliente, es decir, el agua caliente que sale por el grifo para ducharnos, para fregar los platos. Eso representa solo el 4% del total de la demanda de calor. Vale, es una fracción muy pequeña. El resto, el gran monto de la demanda, está para lo que es calefacción de espacios y lo que es el calor de proceso industrial. Son los dos grandes bloques de demanda térmica de calor. El segundo dato que quiero daros es cómo se produce este calor en Europa. De acuerdo, resulta que la mayor parte de este calor, el 62% en particular, se produce quemando combustibles fósiles, en particular gas natural, que es entre ellos el que más más se consume. De acuerdo, esto es en Europa, es una región del mundo en en la cual, pues tenemos el orgullo de ser una región bastante renovable que tiene conciencia de de meter las energías renovables en todo, pues en otras regiones del mundo este porcentaje es incluso mayor. Es decir, el calor se produce principalmente quemando combustibles fósiles donde se queman estos combustibles fósiles, este gas por principalmente en calderas. Y todos tenéis, imagino, una idea de por las calderas que tenemos en casa pequeñas. Pero también existen las calderas industriales de mayor tamaño. Bueno, el siguiente dato que os quiero dar está relacionado con el precio de este gas, porque es el que se usa para, para, para producir el calor. Bueno, pues resulta que el precio del gas históricamente durante los 20 últimos años ha sido bastante estable y barato, es decir, que ha parecido bastante lógico que nadie se plantease muy en serio el tratar de sustituirlo, porque era algo que básicamente era muy barato y todo el mundo más o menos, pues las preocupaciones se centraban más en la demanda eléctrica. Digamos que es donde estaba la mayor parte de la factura que en la demanda de gas, pero a partir de 2020 21 empiezan a cambiar las cosas. Empieza a a atención hacia la relación geopolítica con Rusia, empieza a reducir, eh, La inyección de gas en Europa es un periodo post COVID en el cual se aumenta mucho la demanda y bueno, y además hay menos renovables. ¿En esas circunstancias el precio se dispara y especialmente ocurre pues la invasión rusa en Ucrania no? Que es ocurre precisamente en este momento de escalada de precios. Y entonces cambia el paradigma del mercado gasista. En Europa pasamos de una situación en la que principalmente consumimos gas ruso a una situación en que reducimos hasta el 70% toda esa importación de gas ruso. También ocurre la explosión del norte del gaseoducto de gas de Rusia por el norte de Europa y entonces pasamos a consumir gas licuado de estados de Estados Unidos. Suben las importaciones de gas de Estados Unidos un 320%. Ahora, esto cambia completamente el paradigma y resulta en un aumento de los precios del gas. Bueno, el siguiente dato que os quiero dar es algo que está ocurriendo al principio de forma silenciosa, luego no tanto en paralelo y totalmente independiente de esto que es el mercado eléctrico en Europa especialmente, pero en todo el mundo. Empezamos a meter renovables en la red, especialmente energía solar y eólica, y eso empieza a desplomar los precios de la electricidad. Y a día de hoy estamos en una situación histórica con los precios más bajos de electricidad que hemos tenido nunca en la historia de Europa, pero también otras regiones del mundo. Esto ocurre principalmente por, como he dicho por la inyección de renovables solar y eólica. Por ejemplo, en España en 2025, 533 horas de todo el año, que son 8670 horas al año, es decir, el 6% del tiempo, tuvimos precios de electricidad negativos, es decir, te pagaban por consumir, O sea, no pagas tú, te pagan por consumir electricidad. ¿De acuerdo? Esto como he dicho, se debe a que en España en particular tenemos muchísimas renovables. ¿El 46% de la energía eléctrica que consumimos proviene de solar o eólica, por supuesto, eh? Lo primero que uno puede pensar con esto es vamos a utilizar electricidad. ¿Pero podéis pensar esto es algo que solo ocurre en España? Para nada. Si miráis el resto de Europa, de acuerdo. El número de horas que hemos tenido precios negativos de la electricidad en el resto de Europa se ha disparado desde 2022. Y España, de hecho, no es uno de los países en los que hay más horas con precios negativos. De acuerdo. España, de hecho, está a la cola. Está solo por encima de Polonia, que es un país que no tiene realmente muchas renovables. De acuerdo. Por encima de España están Francia, Alemania, Países Bajos y especialmente Suecia y Finlandia, que tienen grandes, eh, canteras, conducción de energía eólica. Es decir, esto es una tendencia global. ¿Pero dónde está el truco? Bueno, os he dicho que la electricidad es muy barata. Bueno, eso en realidad no es del todo cierto. Es muy barata en determinadas horas del día, que es cuando hay excedentes de energía renovable. De acuerdo. Si miramos a un día concreto en España. Vale, Esto es, de hecho, en junio del 2025. Un día que fuimos, que había bastante generación solar en las horas centrales, los días que había generación solar, se desploman los precios a cero. De acuerdo, pero en las horas en las que no hay excedentes renovables pasa lo contrario. Son precios extremadamente altos por encima de los 100€ el megavatio hora. Es decir, hay una volatilidad brutal en los precios de electricidad. ¿Qué pasa? ¿Lo primero que hace cualquiera, Pues bueno, intentas consumir en las horas del sol, No? Eso es lo que intentamos hacer todos. ¿Depende de la tarifa que tengas cuando pones la lavadora durante el día, por ejemplo, no? Pero claro, esto es algo que no podemos hacer siempre, especialmente el sector industrial. El sector industrial tiene que producir, no puede parar la fábrica y tiene que producir 24 siete. ¿Básicamente no? Entonces, claro, eh, aquí está el la necesidad del almacenamiento. ¿No? ¿Qué hace el almacenamiento? Pues comprar barato en las. ¿En los momentos en los que hay excedente y entregar esa energía cuando la electricidad es cara? No y de una forma, pues homogeniza los precios. Os he hablado del y ahora quiero conectar con el principio. Os he hablado que el calor representa el 50% de la demanda energética y que el 62% que se produce combustibles fósiles. Pues una cosa lógica que podríamos hacer aquí es usar baterías térmicas, ya que vamos a tener que entregar calor, pues podemos almacenar esos excedentes de electricidad que valen cero o incluso negativos. Es decir, es gratis ponerlo en forma de calor y ese calor ya lo entregaremos a la industria a la demanda que haga falta, pues cuando lo necesiten, es decir, 24 siete. Ya que tenemos calor, seguimos en el supuesto de que hemos sido capaces de almacenar ese calor. También podemos convertir el calor en electricidad. Entonces no solo entregamos calor, sino que entregamos también electricidad. Bueno, pues en este punto, aquí en la Universidad Politécnica de Madrid hemos patentado y desarrollado una batería térmica que es capaz de hacer precisamente eso. De acuerdo, es capaz de absorber los excedentes de energía renovable de electricidad renovable y entregar tanto calor como electricidad cuando sea necesario. Vale. Entonces, a partir de ahora os voy a contar un poquito los detalles de la tecnología. Si es que avanza esto. Ahora voy a darle aquí el botón que a veces. Vale. Muy bien. Bueno, pues esta. Esta batería básicamente tiene tres grandes innovaciones. Vale. Y voy a empezar a hablar de lo que es el núcleo de la tecnología, que es donde se almacena el calor. El núcleo es una masa térmica a 1500 grados hasta 1500 grados. Ese calor es incandescente. Brilla como el sol. Esto voy a conectarlo por cómo convertimos luego ese calor en electricidad. Ese núcleo. Me parece que he perdido mi posibilidad de pasar slides. Así que voy a pedir a alguien que le dé al botón. Vale. Vale. Bueno, pues os iré indicando ese núcleo. Eh, Como digo, son materiales refractarios que tienen que aguantar esos 1500 grados. De acuerdo. Entonces ahí veis una imagen, por ejemplo, del ladrillo refractario que hemos desarrollado, que almacena energía y tiene una característica fundamental, y es que es capaz de almacenar tres megavatios hora por metro cúbico. Bueno, esto por ponerlo en contexto. Alguno de vosotros a lo mejor ha oído hablar de las centrales termosolares que se usan para almacenamiento de luz solar concentrada. Hay dos tanques de sales, uno de sal caliente, otro sal fría. De acuerdo, pues este sistema tendría 30 veces más densidad de energía que las sales fundidas. ¿Eso qué quiere decir? Pues que almacenamos 30 veces más energía en el mismo volumen. O que necesitamos 30 veces menos volumen para almacenar la misma energía. Bueno, eso permite hacer sistemas muy compactos. Es decir, en un sistema como el que aparece en la imagen, podemos almacenar entre diez y 20 megavatios hora de energía, que es mucho más de lo que podríamos almacenar con otros materiales. La clave de esta tecnología es que dentro de ese de ese ladrillo, eh, hay un metal Al Es un metal, un auténtico de ferro silicio que podemos jugar con el auténtico para variar los puntos de fusión. Entonces, cuando aplicamos energía en torno a 1200 o 1500 empieza a fundir y en ese cambio de fase de sólido líquido es cuando absorbe muchísima energía. Esa energía queda almacenada en la fase líquida del material. Entonces, cuando se solidifica, cuando descarga la energía va a ir soltando esa energía poco a poco y es la que luego vamos a aprovechar. Es un material de cambio de fase. Ah, no ha funcionado. Ha funcionado. Vale. El siguiente componente de la tecnología es el generador térmico. Hay que sacar el calor de ahí y además hay que sacarlo a una temperatura, a una presión o unas condiciones que se adapten a la aplicación concreto que tengamos. Y para eso hemos desarrollado un generador térmico, que son unos tubos cilíndricos de entre tres y cuatro metros que se introducen en la batería y son capaces de en la parte inferior absorber toda esa energía de 1500 grados y extraerla en la parte superior donde entregamos ese calor que puede ser desde agua caliente, vapor o incluso aire caliente por encima de 500 grados. De acuerdo. La tecnología que hay detrás de esto es el mecanismo de un termo sifón, es decir, que dentro de ese tubo se produce un proceso de depuración y condensación que hace que transmitamos la energía muy eficientemente, desde la parte baja hasta la parte alta. Bueno, pues hemos conseguido eficiencias por encima del 90% y aspiramos a generar en torno a 50 kilovatios por generador. De forma que integraremos varios de estos generadores en una batería para generar del orden de varios megavatios de potencia por módulo. Vale. El tercer elemento es el generador termo fotovoltaico. Es decir, podemos introducir en este horno no solamente generadores térmicos, sino generadores eléctricos. Un generador termo fotovoltaico básicamente funciona muy parecido a una célula solar. De acuerdo, pero conectando con lo que he dicho antes de que el calor a 1500 grados es incandescente, es como un sol. Vale, pues lo que hacemos es usar una instalación fotovoltaica en miniatura para producir electricidad a partir de esa incandescencia. Obviamente no podemos usar los mismos materiales que se usan en las células solares. Aquí usaremos materiales de infrarrojo, semiconductores, infrarrojo, como el germanio, por ejemplo, antimonio, galio, indio, etcétera. Eh, Esta tecnología tiene una característica y es que puede ser muy eficiente y es muy eficiente porque lo que podemos hacer es que toda la radiación que nos llega, aquella que no es capaz de producir electricidad, la podemos devolver de nuevo al calor, a los ladrillos. ¿De acuerdo? Y entonces aprovechamos todo el calor de forma eficiente y podemos calzar por encima del 35% de eficiencia cuando las células solares, pues pueden estar en torno al 20 25%. Y aparte de eso, también la densidad de potencia de esta tecnología es del orden de 400 veces la de una célula solar. Es decir, que un centímetro de célula produce como 400 centímetros cuadrados de células solares. ¿De acuerdo? ¿Es decir, que una instalación que puedes tener en tus manos generaría lo mismo que todo unos paneles que cubran, por ejemplo, toda toda la azotea de este edificio no? Pues estamos hablando de eso. Bueno, eh, hemos puesto todo esto junto y tenemos el primer demostrador de la tecnología. ¿Vale? Es un demostrador que está en la sede de Tecnos, Getafe de la Universidad Politécnica, que tiene una capacidad de 200 kilovatios hora de almacenamiento y está diseñado para descargarse en unas 20 horas a una potencia de unos diez kilovatios térmica. De acuerdo, esta tecnología, ya de paso decirlo, recibió el premio a Mejor Innovación Europea en 2022 de las financiadas por por proyectos europeos. ¿Bueno, pues la siguiente pregunta que habría que hacerse es bueno, por dónde usamos esto? ¿Cuál sería el primer mercado para estas baterías? Bueno, y después de pensarlo mucho, hemos identificado la generación de vapor industrial. ¿Por qué esta aplicación? Pues principalmente porque no hay alternativa. No hay alternativa para generar este vapor que no sea quemar gas. De acuerdo. Existen las bombas de calor, pero no llegan hasta estas temperaturas de 200 grados o superior que se necesitan en estas aplicaciones. La aerotermia se puede utilizar en aplicaciones domésticas, pero no en la descarbonización del calor industrial. Y no os podéis hacer idea de la cantidad de cosas que dependen del vapor. Casi absolutamente todo lo que tenéis a vuestro alrededor se. Se ha fabricado principalmente con calor y en particular con vapor. Por ejemplo, las camisetas. Las prendas que lleváis. El tinte se incorpora con procesos de vapor. Vale. Leche cerveza no existiría sin la generación de vapor. Todo los procesos de limpieza en procesos industriales, la farmacéuticas, industria química, la fabricación de neumáticos, el caucho, el papel. No existiría papel si no existiesen los procesos de secado con vapor. Vale. Es decir, el vapor se usa en infinidad de aplicaciones y de hecho representa la mitad de todo el consumo de calor industrial, que a su vez representa en torno al ocho 9% del consumo global de energía en Europa. Bueno, nuestra empresa ha hecho unas previsiones de lo que pretende hacer a partir de ahora. Bueno, ahora en 2026 estamos terminando el primer demostrador y en 2027 esperamos que ese demostrador ya esté entregando vapor para una industria, de forma que en 2028 ya podemos estar instalando el primer demostrador comercial y aumentar la producción para 2030. Tener al -10 unidades en operación comerciales que entreguen vapor. ¿Cuanto sería el vapor que estamos generando? ¿Cuánto calor estaríamos girando? Pues en torno a 60 gigavatios hora año. Y eso por poner una referencia que podamos entender, son 6000 viviendas. El equivalente al consumo energético de térmico de seis 6000 viviendas. ¿Es esto mucho? ¿Es esto poco? Pues 6000 viviendas puede ser mucho, pero si lo ponemos en el contexto del mercado potencial, al que podemos acceder, esto sería solo el 0,04% de todo el mercado de demanda térmica en España. De acuerdo, ni siquiera hemos arañado un poquito el mercado total de demanda térmica en España. Si vamos a Europa sería el 0,003% de todo el mercado de calor en Europa. Y si pensamos a nivel global, pues hay que añadir otro cero 0,0002% del mercado global. Esto es para dar una idea del alcance que podría tener esta esta tecnología. Bueno, pues hasta aquí es la parte de modo pitch. Me he puesto el gorro de empresa. Ahora me voy a poner el gorro de universidad y os voy a contar un poquito cómo ha sido la historia de llegar hasta aquí. Entonces. Nada. Voy a necesitar ayuda otra vez. Metemos. Vale. ¿Pues cómo hemos llegado hasta aquí? Pues bueno, todo esto empieza en el Instituto de Energía Solar, que es un laboratorio de la Universidad Politécnica de Madrid. De acuerdo. Es un instituto que se fundó a finales de los 70, principios de los 80, como como respuesta a la crisis energética en aquel momento, y empieza a desarrollar la tecnología fotovoltaica con un enfoque muy vertical, es decir, que empieza a desarrollar desde los semiconductores. Era un laboratorio que venía de hacer diodos, transistores de la microelectrónica, desde hacer materiales hasta hacer aplicaciones, sistemas, etcétera En el Instituto. Pues por hacer un repaso se hace, como digo, desde el material hasta aplicación. Estamos hablando de que se incluso se purifica el silicio, se hacen obleas, se crean materiales nuevos materiales con reactores de pitaya que está ahí. Van García, el que el experto de ataxia del Instituto. Estos materiales se pueden transformar en células solares. Esas células solares se pueden meter en aplicaciones de espacio, pues en sistemas de gran tamaño, integración en vehículos, Adri, Voltaico, etcétera Integramos toda la cadena de valor de la fotovoltaica. Bueno, pues en este contexto, allá por 2025, un señor con mucho más pelo que el que veis ahora mismo, pues se pone a empezar su tesis, su tesis doctoral, De acuerdo. Y entonces mi tesis doctoral básicamente consistía en concentrar la luz de sol sobre un material que que podía ser grafito, tungsteno, ciertos materiales, ese material se ponía incandescente. Entonces mi tesis doctoral consistía básicamente en decir Vamos a intentar aprovechar esa incandescencia para para producir electricidad con células fotovoltaicas de infrarrojo. Vale. Hay que poner en contexto que en 2005 todavía no era claro que la tecnología de panel plano que se usa hoy fuese a ser realmente viable económicamente. Entonces, todavía se investigaban alternativas, ideas un poco locas como esta para aumentar la eficiencia. Bueno, cuando terminó la tesis nos dimos cuenta de que esa no era la vía, de que no podíamos competir en precio ni en eficiencia con los paneles planos con esta tecnología. Pero a raíz de esto, claro, teníamos ya el calor. El siguiente paso que estábamos viendo es que el despliegue de energía solar iba a necesitar necesitar almacenamiento. Entonces el siguiente paso. Perdonad, es que no estaba la slide que a ver qué bueno, no sé que estáis viendo ahora mismo. Perdonad. Perdonadme. A ver. Vale. Bueno, sí, efectivamente. Aquí. Bueno, pues el siguiente paso era intentar meter esos, eh, ese calor que estábamos generando y que se disipaba rápidamente en empezar a meter masa térmica de acuerdo para almacenar ese calor. Entonces, el primer proyecto que tuvimos de la Unión Europea, el Pathfinder que que ha dicho antes José Eugenio, que nos permitió entre 2017 y 2019 desarrollar los primeros prototipos que combinaban almacenamiento térmico con generación termo fotovoltaica. Y después el siguiente paso, pues ha sido el del escalado y validación y esto ha sido el el proyecto Transición del ICE, un proyecto que se llama Termo Bat, en el cual pues hemos básicamente intentado escalar. Por ejemplo, hemos pasado de producir unos un kilo de material a producir varias toneladas de material, hemos pasado de fabricar células individuales y ahora estamos fabricando células a gran área y generando módulos también escalables de varios cientos de vatios de potencia. Bien, entonces ahora estamos en ese mundo, en ese momento en la transición entre lo que es un escalado preindustrial a un despliegue eh, industrial y comercial. Y para eso tenemos la la empresa, una startup que se ha fundado en esta universidad que se armó Photon, que hasta el momento ha captado en torno a 1 millónde euros en financiación pública, subvenciones básicamente está en vías de transferir al menos unas cinco patentes que tenemos en la universidad. Por el momento estamos negociando con la universidad el contrato de licencia de una de esas patentes y en estos momentos estamos en una ronda de inversión semilla. Vale. Lo digo por si alguien de aquí fuese fuese inversor. Bueno, pues podríamos hablar después. Bueno, pues esto es un poco todo lo que os quería contar. Una historia de transferencia de tecnología, desarrollo de IMAS de hasta hasta una fase de escalado más industrial. Y por último, pues nada más quería terminar pues agradeciendo a todo el personal del Instituto Energía Solar en. ¿No están todos los que son en la foto de acuerdo, en la foto estamos unos unos cuantos del grupo que se centra más en torno a la fotovoltaica, eh? ¿Pero bueno, quería agradecer porque sin ellos, por supuesto, nada de esto sería Sería posible el acuerdo? Pues nada, muchas gracias por vuestra atención y cualquier pregunta estaré encantado de resolverla. Bueno, muchas gracias Alejandro por esta charla tan interesante, no solamente de investigación, sino de innovación y transferencia. ¿Eh? ¿Tenéis alguna alguna pregunta que queráis hacerle? ¿Os paso el micro? ¡Hola! Bueno, muchas gracias. Eh, Julio Valor de la Unidad Politécnica, también de ámbito eléctrico fotovoltaico. Entonces me ha sorprendido el tema de aprovechar eh una luz incandescente a tanta temperatura, porque para los que somos de sistemas pues el calor es como un un gran enemigo de la fotovoltaica. Entonces Pues nada, era por saber cómo habíais manejado todo esto y tal, si es que lo puedo llegar a entender porque no soy de célula de fabricación. Muchas gracias. Vale. Eh, sí, no, normal. ¿Yo entiendo que la primera vez que hayas esta esta tecnología es normal que sorprenda, eh? Lo primero que tengo que aclarar, porque a veces no se entiende, es que la célula fotovoltaica está fría. De acuerdo, Lo que está caliente es la fuente incandescente que emite la radiación. ¿Es como nuestro sol, no? Pero la célula. Tú tienes que mantenerla fría. De acuerdo, entonces puede. Puede resultar sorprendente, pero. Pero. Pero realmente es posible. Y nosotros lo hemos hecho. Lo hemos demostrado de distintas formas que hemos mantenido la célula incluso por debajo de los 30 grados. Lo que pasa es que hay un compromiso en el en el coste que quieres asumir para refrigerar y la temperatura. Digamos que habrá un óptimo, que al final estará en torno a los 60 70 grados, que al final es la misma temperatura a la que se ponen las células fotovoltaicas en un panel. De acuerdo. Lo que pasa es que en este caso es verdad que tienes que incorporar sistemas de refrigeración más avanzados, activos, digamos. ¿No? Normalmente no vale con un sistema pasivo. ¿Y una cosa que quizá también es es hay que explicar porque es diferente, es que como la eficiencia es mayor, de acuerdo, el calor que disipa también es menor, O sea, la eficiencia al final se define como potencia eléctrica dividido por el calor que absorbes, no? ¿Entonces, si al final, como digo, esta tecnología lo que hace es seleccionar la radiación que absorbe, es capaz de seleccionarla porque es capaz de reflejar aquella parte que no le interesa, no? Entonces al final absorbe justo lo que necesita para producir electricidad. Entonces por eso la eficiencia sube y por eso hay que disipar menos calor. De hecho, en algunos laboratorios en Estados Unidos han demostrado que es posible, eh, operar las células sin refrigeración activa. De acuerdo. O sea, cuando consigues aumentar mucho la eficiencia, entonces al final. Bueno, nosotros hemos introducido estas células en hornos que están en torno a mil 200.300 grados, y las hemos medido. La potencia eléctrica. La célula está por debajo de en torno a 80 grados. Vamos a decir que hemos sido capaces de sacarla y la célula estaba allí perfectamente. Entonces, eh. Sí, entiendo que sorprende, pero al final no. Bueno, esto para los que hay más expertos en el tema de fotovoltaica, la concentración fotovoltaica no sé si has oído alguna vez. Bueno, pues las condiciones de irradiancia a las que sometemos a estas células son equivalentes a las que se sometía las células en concentración. De acuerdo entonces. Y en esos casos, pues no hacía falta ni siquiera un sistema activo de refrigeración. Es decir, que esto es un poco para disipar un poco los miedos, porque realmente esto ya se ha probado y esto funciona. Bien, gracias. Vale. ¿Alguien más quiere intervenir? Un pregunta. Buenos días. Ramiro García, de presa en Suiza de Materiales Sika. Me gustaría dos cuestiones. Primera, eh, en lo que sería un escenario de de ciclo de vida de producto. En concreto su escenario dos que toda la energía relacionada con el proceso si tenéis algún cálculo de ahorro de huella por emisiones de CO2 de. ¿En proceso operativo con sistemas clásicos de generación de calor vía gas o otra fuente por tener un poco la comparación Y luego cómo de modular sería este sistema para acoplar con otro pul de tecnologías que puedan también aportar calor pero de alguna manera puedan trabajar de manera conjunta? ¿Eh Sí, Respecto al ciclo de vida de yo creo que es un poco lo que creo que me estás preguntando es que se oye un poco más, pero creo que creo que entendido que es el ciclo de vida reducción de emisiones de CO2 no? ¿Sí, lo que quiero básicamente entender mejor, puesto que no tiene emisiones de CO2 embebida en su ciclo operativo, cuál sería el ahorro potencial para acoplar la al sistema mixto donde además de esta fuente pudiéramos utilizar otro pul de energía que ahorro potencial tendríamos en las emisiones de CO2 de la empresa? ¿Para qué? Ah, ya, ya. De acuerdo, a ver, en. Evidentemente esto consume electricidad que tendrá un un CO2 asociado. De acuerdo, entonces, dependiendo de la electricidad que compres en la empresa, pues puede ser que ese CO2 sea nulo. Entiendo si va certificado, etcétera Y después la tecnología en sí misma hombre tiene una huella de carbono en la fabricación de la tecnología. Entonces nosotros hemos hecho el análisis de ciclo de vida de la tecnología. No tengo los números, no los tengo en la cabeza y no está aquí la persona que ha hecho ese análisis. ¿De acuerdo, si te interesa lo podemos ver después, eh? ¿Sé que los resultados será que el impacto a lo largo de la vida útil de esta tecnología que se espera que sea superior a 15 años, es decir, un impacto pequeño, pequeño comparado con cualquier otra cosa, fundamentalmente gas, no? O sea que el que el fungible, digamos, los costes operativos, ya tienen mucho CO2 asociado en la reducción de de costes en CO2. Básicamente los podemos estimar con que cada kilovatio hora que produces con esto es un kilovatio hora que reduces en emisiones de CO2 cuando lo sustituyes por gas. ¿Vale? Y si no recuerdo más, son 70€ la toneladas de CO2. Por ese orden, pues se hace el cálculo, digamos. Entonces. Entonces, evidentemente es uno de los fuertes de nuestro plan de negocio. Es decir, las reducciones de costes que podemos dar se basan en precio, pero no solo precio, sino reducción de emisiones de CO2 asociadas. ¿Claro, he respondido la pregunta y la otra era modularidad, verdad? Sí, lo de modular podría ser para acoplar con otro pool de tecnología. Sí. Bueno, estos sistemas en principio tienen que ser relativamente grandes. Están pensados para para demandas grandes del sector industrial, principalmente. Podríamos pensar también en edificios grandes. ¿No? Un hospital, pero principalmente industrias. ¿Entonces estamos hablando de módulos que pueden oscilar entre los diez y 20 megavatios hora por módulo, verdad? Entonces, a partir de ahí, tú puedes ir apilando módulos. O sea, digamos que es un un enfoque que hemos visto que que por replicabilidad de fabricación, etcétera Entonces pues por poner un ejemplo, uno de los procesos del acero, ahora no recuerdo el nombre, pero es un una inyección de vapor en el acero para para eliminar impurezas. ¿Estamos hablando de unos ocho megavatios de de vapor, no? Pues eso podrían ser ocho módulos de este tipo. Si estamos hablando de que cada módulo entrega un megavatio para tener unas diez horas de acumulación, es Es un tema que hay que hay que modular. Hemos diseñado para diez megavatios, hora de capacidad y un megavatio de descarga. Entonces pues en ese sistema pues necesitarías pues ocho módulos en Asia. ¿Gracias al al alguna otra intervención? Muchas gracias. Hola Alejandro, Eh, bueno, yo soy Lucas García, soy ex alumno del máster de fotovoltaica ya de varios años. ¿Y esto? Pues lo primero de todo, enhorabuena porque ya por aquel entonces, hace seis años, algo me cayó entender que estabais desarrollando esto y es muy bonito ver hasta dónde habéis llegado. O sea que enhorabuena. Y te quería preguntar. Yo llevo ya cinco años en la industria de autoconsumo fotovoltaico y bueno, ya lo acabas de responder, que esto estaba un poco más orientado a industria, pero mi pregunta es si es escalable a nivel utility, o sea, todo el sector solar fotovoltaico por así decirlo. Sí, bueno, gracias por por detrás de tus palabras. Eh, sí, de hecho nuestro modelo de negocio, el anterior, eh, tenía en el centro más la generación eléctrica. ¿Es decir, nosotros somos un grupo de investigación que nace en la tecnología termo fotovoltaica, es decir, en la parte de generación eléctrica, y era, digamos, lo que nos gustaba hacer y nos gusta hacer, y entonces eso estaba en el centro del producto, no? Entonces, en ese modelo de negocio que hay otros en el mercado que se centran aún en ese modelo, eh La clave es la eficiencia y el coste del generador termo fotovoltaico. De acuerdo. Primero hay que resolver eso para poder ser competitivos en ese en ese sector. De acuerdo. Eh, pero. Pero sí que está en nuestro. ¿En nuestro, digamos, en nuestra trayectoria, en nuestra estrategia, pasa por primero generar un producto viable para la generación de vapor, que digamos que es lo más accesible y el compromiso entre lo accesible y el mercado no? Y en paralelo y desarrollando la tecnología tenemos fotovoltaica, que aún tiene la eficiencia, más o menos está resuelto. Bueno, más o menos todavía tenemos que mejorar. ¿Se han reportado eficiencias del 40%, incluso 40% se puede llegar al 50% y eso ya con eficiencia suficiente, no? O sea, no hace falta llegar a eficiencias mayores porque hay un hay. Aquí hay un estudio tecno económico complejo, pero es un tema de que es más importante el coste o la eficiencia. No son las dos, pero si, si eres muy barato te puedes permitir ser menos eficiente. ¿Es ese compromiso entonces con un 40? Bueno, de hecho, incluso con un 30 ya salen los números, pero hay que reducir el coste del generador. Con los costes actuales los números no salen y estamos en una situación similar a la de la fotovoltaica. Pues hace 30 años. ¿O sea que que estábamos usando materiales de una industria de los sensores de infrarrojos, etcétera, etcétera Entonces el coste es muy elevado, no? ¿Entonces hay que hay que traccionar mucho en en la curva de aprendizaje para conseguir bajar esos precios, no? Entonces eso es una cosa que es muy difícil hacer de forma individual. Entonces, en ese sentido, es verdad que en los últimos tres años han salido, pues yo diría del orden de al menos tres o cuatro, y me voy enterando de nuevas empresas que hacen tecnología, tenemos fotovoltaica y que van a demandar estos materiales. Entonces hay que ir viendo cómo evoluciona un poco este este panorama en la reducción de los costes, principalmente. Acceso. Nada, gracias. ¿Alguien más? Si no, que sepáis que podéis contactar directamente con con Alejandro. ¿A lo mejor ahora al finalizar esta charla, hay aquí un espacio para estar un poco más tranquilos eh? Pero podéis contactar con el con el Instituto de de Energía Solar con él mismo directamente para cualquier desarrollo que queráis proponer o profundizar. Vale. Pues nada, muchísimas gracias Alejandro. Le damos un aplauso muy agradecido. Pues muchas gracias. Gracias, gracias. Gracias a todos y todas a esta mesa redonda sobre tecnología y sociedad, la tecnología, la sociedad. ¿Dos temas fundamentales que tenemos que empezar a a ver conjuntamente, porque? Porque la tecnología no solo transforma los sectores, transforma las vidas y define la sociedad en la que queremos construir. EH Para nosotros es un privilegio contar con cuatro perfiles tan destacados, todos ellos referentes en sus respectivos ámbitos y protagonistas de la transformación de sectores claves como la salud, la energía, la innovación y la universidad. Yo como mujer que desarrollo mi carrera profesional en un ámbito que todavía es un poco equilibrado, a un poco equilibrado, me Me permitís por favor, comenzar con una pequeña reflexión. La sociedad es diversa y la tecnología que la transforma también debería construirse desde esa diversidad. Hoy esta mesa está llena de talento y estamos muy contentos. Este talento en esta ocasión es masculino y creo que esto nos recuerda que es importante que generemos espacios donde todas las voces puedan influir esta diversidad, no únicamente como una cuestión de equidad. Lo más importante es que es una condición de calidad para la innovación y la relevancia social de todo lo que impulsa la tecnología. Confío que en esta conversación, que va a ser sin duda de extremo interés, también habrá más espacio para ello. Y por supuesto, quiero agradecer muchísimo de todo corazón a los ponentes que han podido sacar un hueco en sus complicadísimas agendas para estar aquí con nosotros y a todas las personas que nos estáis acompañando. Gracias. ¿Los voy a presentar, eh? ¿Según están sentados, empezando por el extremo del otro lado, eh? Javier Uceda, catedrático de Tecnología de la Escuela de Industriales y rector de la UPM entre 2004 y 2012, referente académico en ingeniería, transferencia tecnológica, con una destacada trayectoria en gestión y política universitaria. A continuación tenemos Jesús Montes, Ingeniero Químico por la Universidad Complutense de Madrid y Director general de Innovación Colaborativa de MUEVE. Especialista en Innovación Abierta. Promueve modelos de colaboración para acelerar el desarrollo tecnológico y empresarial. Juan Luis Cruz, ingeniero de Telecomunicaciones por la UPM y director de Transformación Digital del Hospital 12 de Octubre, lidera la digitalización de uno de los hospitales más importantes de España, impulsando una gestión sanitaria más tecnológica e innovadora. A mi derecha, Eduardo Montes, ingeniero industrial por la UPM, con una larga trayectoria directiva en multinacionales como Siemens, por ejemplo, entre otras, donde llegó a ocupar cargos globales de máximo nivel. Posteriormente presidió la patronal eléctrica UNESA y ha participado en consejos y organismos empresariales de muy importante nivel, destacando liderazgo industrial y energético. Bueno, voy a iniciar el debate como está está después de esta primera presentación. Voy a plantearles una una primera pregunta. La idea es que las preguntas sirvan como excusa para empezar a hablar y que el debate pueda cobrar vida propia y que mi presencia sea totalmente superflua. Bueno, mi primera pregunta va para Juan Luis Cruz y nada. Pues que le quiero preguntar un poco sobre el trabajo que se está haciendo en en el hospital, en el sentido de que eh las posibilidades sabemos que ofrece la tecnología al mundo de la salud, son muchísimas. Hoy en día la IA generativa, el tratamiento de imágenes, la robotización quirúrgica, entre muchas otras. ¿Me gustaría preguntarte, Juan Luis, en qué áreas prevés una mayor expansión y cuáles son los principales retos tecnológicos que enfrenta un hospital de referencia como el tuyo en un proceso de transformación digital? Bueno, muchas gracias por la invitación. No sé cuánto tengo para responder a eso. Esto es una pincelada, un minuto, unos minutos y a ver, yo creo que por destacar alguna cuestión, yo creo que los hospitales, eh, son por una parte porque la mesa se llama tecnología y sociedad. Es uno de los sitios en los que más claramente ves cómo la tecnología impacta en la sociedad, impacta en nuestros, en nuestros pacientes, en sus familias. Y es verdad que tenemos quizás muy muy asociado la tecnología en un hospital. ¿Pues bueno, a los a los dispositivos médicos no? Los grandes equipamientos, resonancias magnéticas, los tags, quizás a las aplicaciones informáticas puede ser, pero es que hay un despliegue brutal de la ingeniería dentro de un hospital, en todas sus ramas. ¿O sea, las infraestructuras tecnológicas, eh? Los edificios, las instalaciones, el suministro eléctrico, suministro de gases. ¿Qué decir de toda la rama logística? La logística, por ejemplo, es muy potente toda la ingeniería de organización que hay detrás para llevar eso adelante es muy potente. O sea, quiere decir que es un campo en el que la ingeniería está totalmente presente y que lógicamente, claro, tratamos con pacientes que tienen unos requisitos muy específicos de seguridad, de calidad de lo que hacemos, con lo cual es un entorno muy crítico, un entorno que requiere inmediatez, que es un entorno muy crítico, con lo cual os podéis imaginar un poco así en general, cuáles son los retos tecnológicos que enfrenta un ¿hospital? Fundamentalmente lo primero, continuidad. Es decir, no se puede parar en ningún momento. ¿Hemos tenido recientemente un apagón? No, general, el hospital no paró en ningún momento. Entonces la continuidad para los pacientes que están siendo intervenidos, para los pacientes que están en una UCI, es crítica, es fundamental. Sobre esa continuidad, claro, tenemos una carga tecnológica muy grande. Tenemos que estar muy pendientes de renovar las tecnologías, con lo cual tenemos un capítulo, diríamos de deuda tecnológica que se nos genera muy grande. O sea que decir nosotros podemos informatizar un hospital como el nuestro, que tiene más de 7000 trabajadores y cuando hemos terminado por una punta del hospital tenemos que empezar a renovar. ¿Por dónde empezamos? Con lo cual ese capítulo de deuda, eh y de renovación tecnológica es fundamental. Y por último, claro, tenemos que tener uno o dos ojos puestos en la estrategia. El hospital, nuestro hospital tiene una estrategia que se llama transforma, porque lo que pretende es hacer las cosas de otra manera, hacer las cosas mejor. Y eso hoy en día solo se puede hacer con tecnología de todos los niveles, con lo cual el desarrollo de proyectos que vienen derivados de esa estrategia de transformación pues es brutal, con lo cual tenemos digamos, como esos tres grandes capítulos de retos y paro aquí porque si no, pues claro, me puedo tirar aquí hablando de de todo. Volveremos. Muchas gracias también por la capacidad de de de síntesis. Eh, Jesús, Jesús, Quería preguntarte sobre tu empresa que que al igual que el hospital, pero en otro sentido está protagonizando un cambio impulsado por la innovación, no un cambio de nombre, de objetivos de enfoque tecnológico. Realmente las empresas no aparte de de la vuestra, se están adaptando a este cambio de paradigma que pone en valor el compromiso social y la salud del planeta. Es algo pasajero porque está de moda o realmente estamos aprendiendo a hacerlo y nos hemos dado cuenta de la urgencia del cambio y nos hemos puesto las pilas. Tú cómo lo ves desde el sector empresarial, aparte de tu empresa, si puedes dar una idea de en general, hablando de todas las empresas del sector energético, estamos aprendiendo a hacerlo y sobre todo, yo creo que somos conscientes de que no nos queda otra solución que hacerlo. Al final ya no es un tema de elección, es un tema de necesidad. Tenemos sí o sí que recorrer este camino, cada uno igual, con un una definición del camino un poco distinta, pero con un objetivo común bastante claro, que es que todos tenemos que movernos en esa dirección, en esa dirección más sostenible y que nos permita a todos continuar evolucionando industrialmente de una manera lo más sostenible posible. Dentro de ese camino, nosotros como empresa en particular, hemos tomado una determinación muy clara de que queremos ser un referente en ese camino y que queremos ser unos de los impulsores y de los que vayan abriendo el camino que conoce, que sabemos que no va a ser fácil, pero que es necesario. Entonces, bueno, más allá de que nosotros como empresa estemos convencidos de que tenemos que ser pioneros, sabemos que es un camino de una dirección en el cual tenemos que ir todos y en el cual todos somos conscientes de que tenemos que avanzar hacia esa sostenibilidad. Vale, pues me alegra escuchar eso, porque a veces hay la impresión que vamos a vamos avanzando pero a una velocidad que todavía, eh, pues no, no, no es la adecuada. Pero bueno, cuando más despacio de lo que a todos nos gustaría, probablemente sí, pero sí, pero bueno, pero somos conscientes de que no nos queda otro remedio también yo creo que es un paso importante para que todos sepamos hacia dónde tenemos que ir y como tenemos que avanzar. Habrá acelerones, habrá frenazos, pero creo que no va a haber ya un cambio en esa dirección. Yo creo por por añadir algo y también, claro, eh, que somos todos organizaciones grandes. Y claro, esto es como un trasatlántico, no se mueve, no lo cambia de dirección tan pronto, pero por ejemplo un hospital grande como el nuestro, la sostenibilidad medioambiental es un capítulo clave que hace hace unos años, pues no estaba en nuestras agendas y ya llevamos años trabajando mucho en la parte de sostenibilidad ambiental, con lo cual creo que es algo que nos alcanza a todos. Empresa privada, hospital público un poco todos por y por igual. Y Javier sobre la universidad, tu tu gran experiencia como como gestora y también como como influyente en las políticas universitarias, percibimos desde la universidad como una paradoja. Por un lado, la empresa busca titulados universitarios, eso hace que se generen nuevas titulaciones, sobre todo de másteres para tener gente formada, Pero a veces parece que la universidad no ofrece lo que la empresa necesita que que somos como obsoletas o que vamos lentos, que nos vendemos mal, es porque no hay conocimiento mutuo o por qué realmente la universidad debería hacer un esfuerzo mayor para proporcionar profesionales que puedan integrarse en la. ¿En las empresas y muy bien, eh? Una pregunta también para Podría daros alguna conferencia sobre el tema y algún colega que está por aquí también tenía seguramente algún pero a mí me interesa antes, si me permites y dada mi condición, un poco de universitario y teniendo en cuenta el título de la mesa. Tecnología y Sociedad, Tecnología y Sociedad, hacer una primera reflexión sobre ese hecho esencial que es que la tecnología, aunque no solo la tecnología, tiene un impacto extraordinario sobre la sociedad, sobre lo que somos, cómo nos organizamos, cómo vivimos de una manera decisiva. ¿Ya hace cientos de miles de años el hecho de que pasáramos a domesticar algunas plantas y mis colegas de agrónomos que están por aquí entienden de eso mucho, y fuéramos capaces de empezar a cultivar aquello supuso un aumento de la capacidad de producción de alimentos por persona frente al modelo de de de recolector cazador no? Y aquello supuso una transformación social tan extraordinaria que primero permitió aumentar la población de la especie humana de una manera notable, gracias a ese cambio, a su vez, las comunidades pasaron a ser comunidades más amplias y por lo tanto, una transformación social de la que no me quiero alargar, extraordinaria por el mero hecho de de tener un conocimiento que permitiera que cierto producto o servicio se produjera. Del mismo modo que poco después, por ejemplo, ser capaces de desarrollar un arnés para un caballo de tiro, también relacionado con la agricultura, pues supuso poder sustituir los tiros de bueyes por caballos y teniendo un comportamiento mucho más eficiente en la producción de alimento y en consecuencia, ese aumento de productividad por un permitía o aumentos de población o permitía a la gente dedicarse o especializarse en otro tipo de actividades y por otro, una sociedad más rica, con más elementos, construir una sociedad más compleja y demás. Por tanto, tecnología y sociedad están ahí. Hay montones de ejemplos. La revolución industrial, la revolución del textil, internet. Ahora estamos hablando de la inteligencia artificial. Lo que quiero decir es que hay que ser consciente de que no es un elemento más que nos hace la vida simplemente más fácil o más difícil. Es verdad que yo cuando era pequeño y empezaron a aparecer las primeras lavadoras, yo recuerdo que mi madre y bueno, en mi familia aquello fue un hito de lavar de una manera un poquito más artesanal o más automática. Supone un cambio, pero no solo eso, es que eso transforma, libera tiempos, a veces permite y cambia la estructura social y por lo tanto ahí estamos. Pero ahora voy con la universidad. No me quiero olvidar de la pregunta, pero la pregunta es que en general es difícil dar la respuesta, porque primero, cuando uno dice la empresa como si fuera bueno, una cosa monolítica, súper eficiente, que sabe lo que necesita, elige los perfiles adecuados y todo lo hace bien. Hay algunas que lo hacen tan mal que cierran. Por lo tanto, bueno, ahí digamos las hay grandes y las hay pequeñas. Las hay más intensivas en tecnología, menos intensivas en tecnología y en consecuencia, en la, digamos, la el. No, no hay un planteamiento homogéneo, Pero lo que sí que debo decir que la Universidad tiene la obligación y desde luego la Universidad pública tiene la obligación de anticipar los cambios relacionados con la tecnología. Tiene que estar intuyendo lo que está pasando porque en última instancia es función de la evolución del conocimiento y la traslación de ese conocimiento en productos y servicios. Y algunos, aunque es verdad que a veces uno lo intuye, hay una anécdota muy simpática que cuando se inventó el teléfono, ahí empezaron los expertos en decir para qué iba a servir. Y uno decía no, esto va a ser una cosa extraordinaria. Vamos a poder retransmitir los partidos de béisbol por teléfono. Decían bueno, pues sí, tuvo una gran intuición. Ya se ve que ahora efectivamente usamos el teléfono con ese propósito, pero no importa. Es decir, es verdad que tenemos la obligación de intuir o anticipar los cambios y, en consecuencia, prepararnos. Y además con un esquema muy flexible, que la clave está en la flexibilidad y la articulación del esquema de Bolonia y la existencia del posgrado, los estudios de máster, los estudios de orientación profesional con título de experto y de especialista deben permitir adaptar con velocidad a los cambios. Y es verdad que hay que hacer un esfuerzo porque crear nuevos estudios, formar nuevos perfiles, no es un trabajo menor y en todo caso. Pero yo tengo la impresión de que, al menos con cierta lentitud, debo decir, el sistema responde y es posible que no vendría mal, que aceleramos el proceso mediante mecanismos que nos permitieran, mediante algún tipo de simplificación de los procedimientos de establecimiento de los perfiles de formación, acercarnos a ese cambio. Pero uno la universidad debe anticipar esos cambios en tecnología y debe prepararse a formar el conjunto de especialistas que permitan justamente hacer frente o hacer útil todo esa tecnología que en última instancia va a transformar de manera, en la medida de lo posible, positiva, frenando los impactos negativos que la tecnología pueda tener en la sociedad. Muchas gracias también por la reflexión inicial y Eduardo que que te tengo aquí al lado. Me gustaría preguntarle desde su gran experiencia en estas grandes corporaciones, liderando las y seguramente en las primeras fases de la carrera, también teniendo posiciones de que que han ido escalando, no dentro de las empresas realmente la industria la grande industria. ¿Qué espera de las universidades públicas? Bueno, vamos a ver. ¿Primero, yo quería hacer igual que has hecho tú una anotación, eh? Yo estoy casado con un ingeniero industrial y soy ingeniero industrial. ¿En aquel momento en la escuela había tres mujeres y mi máximo orgullo profesional es haber sido yo entre 4000 como este, casarme con ella, eh? A día de hoy, a día de hoy, en la Escuela de Ingenieros Industriales, que es la que conozco, el 38 y medio por 100 son mujeres y de los seis o siete especialidades, cuatro este año han sido las número uno. Entonces yo creo que el la mujer solo tiene un un problema profesional y es que ha llegado más tarde. Ahora mismo no hay absolutamente nada que impida que la mujer crezca en las empresas. Absolutamente nada. Respecto a lo que tú decías, yo he tenido la suerte de dedicar mi vida a la tecnología desde que tenía, eh, 20 años hasta hoy. No, eh. ¿He tenido la suerte de gestionar la mayor compañía industrial del mundo que tienes como primer ejecutivo, eh? Yo creo que tienes y digo tienes como cualquier gran empresa, tiene unos puntos de de competencia tremendas con la universidad. Es decir, tienes no podría vivir sin la universidad. De hecho la Universidad de Munich. La financiación es, eh. Ni la universidad podría vivir sin compañías como. Como la nuestra. Respecto a lo que decía mi buen amigo Javier, eso de la inflexibilidad de las compañías grandes. Yo he vivido las dos. Es decir, yo soy presidente de la Escuela de Industriales, la he vivido desde hace muchísimos años. Tienen la misma flexibilidad o inflexibilidad. Lo que es cierto es que la el binomio universidad Gran empresa o empresa en general es aquello que puede hacer avanzar la tecnología. ¿Yo simplemente para el otro día eh preparando algo, no lo mismo, pero la cosa parecida, eh? Se me ocurrió mirar qué es lo que había pasado desde que yo he tengo uso de razón tecnológico, no, yo no os quiero recordar a todos que en el año 75 eh no existían PCs. El primer ordenador personal es un Atari 80 80 que estuvo tuvo ocasión en tecnología de participar en el desarrollo y no había nada más. El 75 fue una disrupción absoluta en el 2002 mil y algo viene. La disrupción de Internet es que antes no existía y a partir de ahí viene el pues todo lo que tenemos en este momento y hasta el 2010 o 12 no llegan las redes sociales y la acumulación de datos, las nubes, etcétera Luego hemos vivido estos años con un nivel disruptivo, como probablemente no se haya producido jamás, y eso sí que ha cambiado absolutamente la vida. Yo ahora mismo yo le preguntaba a un amigo que se iba a Suiza y tú hablas francés y yo no, pero el chat GPT tres. Y ahora todavía nos queda una última disrupción que yo creo que va a ser la que de verdad cambie más todavía la sociedad, que es la inteligencia artificial, que yo creo poco en ella porque funciona de manera secuencial, mientras que el cerebro funciona de manera global. Pero sí creo en la inteligencia artificial apoyada por la computación cuántica y en áreas como la tuya, como la. La medicina, yo creo, va a dar un vuelco absoluto al desarrollo de nuevas moléculas, etcétera Luego estamos ahora y estáis los que sois jóvenes en un punto único en la historia del último siglo. Muchas gracias. Bueno, esta mesa es sobre tecnología y sociedad y. Y me parece bien también la reflexión que hace sobre el creciente número de de mujeres en las carreras. Es verdad, lo estamos observando y. Pero no podemos negar que todavía nos falta camino. Es decir, que me gustaría que eso que a ver, está muy bien y me alegra mucho saber que en la gran industria se no se percibe igual, no los dos perfiles. No quiero decir que ese camino lo podemos hacer sin tener muchos obstáculos, pero pero hay que hacerlo. Bueno, hablando de disrupción, que me parece muy interesante y quería preguntarle a Juan Luis Cruz que bueno, he leído cosas no escritas por ti, declaraciones y está disrupción de integrar el ingeniero en la como parte del hospital como residente en el hospital. ¿Eh? Tú dices que te apasiona y abogas por el reconocimiento también de las TI como motor de esta transformación de la salud. Pero desde fuera, la profesión médica en su conjunto traslada una imagen corporativa no tan abierta a otras titulaciones. ¿Por lo menos los que estamos fuera percibimos como este, este, este cierre, no? Entendemos la necesidad de que los ingenieros entre en los hospitales. Yo creo que eso es clarísimo. ¿Pero cuáles son cuál y cómo? ¿Qué retos identificas como primeros pasos a cumplir para que esto se pueda acelerar? ¿En la fija no estoy muy de acuerdo con esa visión del del colectivo médico como colectivo cerrado y demás, eh? Cuando hemos conseguido trabajar codo a codo con el profesional clínico, puede ser médico, enfermera y demás. Lo han agradecido muchísimo y están deseando que nos incorporemos como ingenieros a trabajar con ellos. Engancha un poco esto que me preguntas con lo que estaba comentando Javier del poder transformador de la tecnología, que es muy positivo, como como cambia la sociedad. Pero fijaros que nosotros desde el hospital defendemos un modelo un poco a la inversa, o sea, no llevarnos por el tecnológico, sino por la necesidad que sea la necesidad de negocio. O sea que decir qué queremos conseguir nosotros con nuestros pacientes, qué queremos hacer distinto, lo que nos lleve a buscar qué tecnología es la que tenemos que introducir. Entonces vivimos en un mundo, como decía Eduardo, muy cambiante en cuanto a tecnología, con tecnologías disruptivas, y estamos todos un poco navegando en esa fascinación tecnológica y en tener herramientas que no sabemos muy bien para qué usarlas. Entonces, cuando en el hospital nos sentamos juntos con los profesionales clínicos, entendemos verdaderamente cuál es su problemática, cuál es la problemática de los pacientes, de sus familiares. Cuando llegamos a ese punto de conocimiento es cuando nosotros queremos introducir la tecnología, no al revés. Lo que esa es la tecnología, la que empuje o que intente transformar el cambio desde fuera. Entonces, cuando hemos llegado a ese tipo de experiencias con nuestros profesionales, están encantados. O sea, ellos defienden, son los primeros. De hecho estamos, bueno, tenemos un grupo de reflexión, por ejemplo, que llamamos reunir Comité Estratégico de Ingenieros interno residente. En el grupo hay ingenieros, pero hay médicos y los principales defensores del modelo de incorporación de la ingeniería a los hospitales son los propios médicos. O sea que esa visión. Pero claro, lo que no vale o la experiencia a la que estamos acostumbrado, muchas veces desde la parte asistencial, esa que tecnólogos como nosotros, introducimos un poco con calzador determinadas tecnologías que luego el profesional dice oye, esta tecnología hombre tiene cosas buenas, pero me está haciendo perder el tiempo, tiempo de cara a cara con mi paciente o me está haciendo desviar mi foco, que tiene que ser otro. Pero eso es porque probablemente hemos introducido una tecnología sin entender bien qué, qué problema resuelve. ¿Muchas gastamos? Bueno, ojalá, ojalá fuera eso que comentas posible. Volvemos a elegir que nos conviene y que no, porque yo pienso que depende. Creo que hay ejemplos para todos. O sea que no quiero decir que todo sea completamente monolítico, pero. Pero hay veces que la tecnología te lleva por delante, o sea, no hay nada que decir, lo único que puedes hacer es adoptarla o lo haces un poco antes o un poco después, pero el tema te te adopta. Si tú estás en la época en que las armas eran de cobre y aparecen unos con capacidad de hacerlas de hierro, no vale decir bueno, vamos a ver si nos conviene el hierro tal no es que desapareces del mapa, pero probablemente esa tecnología su ventaja era clara. O sea, quiere decir claro, cuando no está claro. Lo veía clarísimo. No, en estos casos no. A veces introducimos tecnología cuyo uso cuyo caso de uso no está muy bien pensado. Claro. No, no, sí estoy de acuerdo que hay casos. Y luego una segunda cosa. Hay veces que como usuarios, en la medida en que tengamos capacidad para decir en nuestra organización salgamos al director de tecnología o apliquemos, pues muy bien, pero como usuarios el sistema nos arrasa porque vas a ir a tu banco a pedir un crédito, dice. Yo no quiero saber nada de la inteligencia artificial. Oigo a algunos compañeros míos. Yo le digo oye, pues cuando vayas a pedir un crédito que sepas que que te lo está decidiendo si te lo dan o no, y la inteligencia artificial, o si vas al médico, a lo mejor no hoy, pero a lo mejor mañana. El que va a decidir si te haces una prueba o no sobre la base de no va a ser. En fin. Bueno, con algún tipo de supervisión, quiero decir, no digo que no, pero que no es hoy a veces que la tecnología te te lleva por delante, otras veces no, pero en todo caso hay, bueno, hay tecnología. Y bueno, Application Drive ya sabemos que todo eso es posible, pero en fin, quizá un tema no es. No es raro que Javier y yo nos interrumpamos sistemáticamente porque llevamos 20 años haciéndolo 30, 40. ¿O sea que es normal, no? Yo es que a mí me interesa particularmente ahora el tema médico. Es una cosa muy impresionante, porque ahí la tecnología nos va a llevar de la mano y voy a dar un ejemplo el la inteligencia artificial y la computación cuántica va a dar origen a la generación de nuevas moléculas. Hasta que esas moléculas no hemos pensado que se podían generar, no hemos pensado en la necesidad del cliente porque hemos pensado que era imposible. Y te voy a dar el ejemplo que te di antes ahí, que es un poco confidencial. Fíjate aquí la quimioterapia, es decir, a día de hoy sacar un cáncer, lo hacen a decir con la gorra. Pero el problema es que luego el cáncer vuelve a crecer y para eso la quimioterapia es la solución que tiene la radio, la quimio. El problema de la quimioterapia es que mata todo lo que hay alrededor y te quita el cáncer, pero te deja ligeramente perjudicado. Imaginemos que podemos diseñar una molécula que sea específica para matar una célula cancerígena de una persona y ninguna otra es hoy en día. La tecnología lo hace. Y a mí me llamaron de un de otro hospital para decirme si eso se podría hacer. Porque la quimioterapia es cuántica. Es cuántica. Perdona que te interrumpa. Fíjate, has dado en la clave. Me llamaron del hospital para plantearme una necesidad. Y tú como tecnólogo, claro, dices Hombre, pues no, es imposible lo que planteas. ¿Hay opciones, no? Pero ahora, esta tarde voy a la Real Academia de Medicina a plantear yo posibilidades. Yo creo que es un podría decir qué va antes, pero estamos muy acostumbrados y yo soy ingeniero de teleco. O sea, quiere decir que mea culpa. Estoy muy acostumbrado a intentar resolver los problemas sin haber entendido bien cuál es la verdadera necesidad. Y esto, que parece obvio, no lo es. De lo más difícil que tenemos dentro del hospital es conseguir que nuestros profesionales clínicos nos digan la verdadera necesidad. O sea, que ellos reflexionen en cuál es el verdadero problema que quieren resolver. Porque es muy típico que nos pidan tecnología. Oye, necesito un programa que haga no sé qué necesito un cuadro de mandos que me dé indicadores, decir nosotros lo hablamos con ellos, nos sentamos juntos. Es decir, tú no necesitas una aplicación, tú no necesitas un cuadro de mando. ¿Tú qué quieres resolver? ¿Cuál es tu problema con los pacientes? Igual que te comentaron a ti. No es que mi problema con los pacientes es que estamos dando una quimioterapia que genera unos efectos adversos, pues a veces casi tan graves como la propia enfermedad. Ese es mi problema. Y ahora entra la tecnología. Entonces nosotros desde el sector sanitario lo que estamos viendo es que funcionamos muy bien ingenieros y clínicos. Cuando no trabajamos como mundos aislados, en los que unos predican en el desierto su necesidad y los otros lanzan soluciones tecnológicas sin estar muy cerca del del usuario. Por eso este modelo de integración del ingeniero en el hospital, bueno, lo habéis comentado antes, en las empresas en general es lo que va a hacer avanzar la creo, en mi opinión, la sociedad. Ingeniero interno y residente. Eso es una herramienta, no tiene por ser ese modelo, no tiene por qué ser ese modelo que la medida, digo por la mejor, por la de proximidad con los pacientes en un proceso de formación. No se yo, solo nosotros formación en ingeniería, lo que queremos es más ingenieros en los hospitales, lo que queremos es más ingenieros en los hospitales. Una posible herramienta que cubre un poco la curva de aprendizaje que se requiere desde que tú pues terminas tu máster, por ejemplo, hasta que te incorporas. ¿Pues puede ser una formación sanitaria especializada, no? Pero eso es una herramienta. Nosotros lo que queremos es ingenieros en los hospitales, pero no ingenieros aislados, que históricamente ha habido muchos ingenieros que han estado en distintos servicios de los hospitales o no ingenieros en un departamento de ingeniería en el que es como un castillo inexpugnable. No queremos ingenieros con fluidez para entender, o sea, un ingeniero que trabaje con un oncólogo, no te digo como si fuera oncólogo, pero pero casi que haga un poco de puente entre la necesidad y las posibles soluciones tecnológicas. Hoy en día la tecnología es tan compleja que no podemos pretender que un ingeniero sea la palabra ingeniero es un es un abstracto sepa de todo. O sea que habrá expertos en tecnologías de redes, habrá expertos en computación cuántica, habrá expertos súper expertos. ¿Pero cómo hacer que ese súper experto en tecnología cuántica al oncólogo que lo que tiene es un problema con su paciente? Necesitamos ingenieros ahí. Muchas gracias. Jesús quería intervenir. No, tengo una pregunta para ti. ¿Preparada? No, pero simplemente de lo que se ha estado comentando un poco, hacer esa diferenciación entre tecnologías y aplicaciones o tecnologías y soluciones. Al final las tecnologías son las que son. Están evolucionando y lo que tenemos que buscar es exactamente eso, las soluciones específicas que den respuesta a una necesidad, que es un poco lo que lo que está diciendo con la base tecnológica que estamos desarrollando, qué problemas podemos solventar, qué problemas necesitamos solventar y cómo tenemos que aplicar esas tecnologías que hemos desarrollado para poder solucionar esos problemas específicos. Y creo que eso es importante hacerlo de una manera conjunta desde el principio, porque al final partimos de un punto en común. Pero si yo voy buscando la solución en esta dirección y tú en paralelo, vas buscando la necesidad en esta. Cuando nos queremos juntar, hemos pasado de estar a tres metros de distancia a estar a 200 metros de distancia. Quizá. Un poco en el sentido que hemos venido hablando y tú también. Decir yo, yo es que no sé que es antes el huevo o la gallina no es antes. Es decir, en el tema de la oncología, que lo he vivido, eh, pues pues sentados en una mesa un oncólogo emérito fantástico y yo mismo en una reunión que no tenía nada que ver en el Banco de Santander, coincidimos. Él me contó que la quimioterapia era cuántica y yo le conté que yo conocía la computación cuántica. Claro, Es decir, es lo perfecto de esos espacios. O sea, hay que crear esas oportunidades, esos espacios en los que el usuario, en este caso, en nuestro caso, son médicos. ¿Pero podría ser un no sé, 111 técnico de campo, por ejemplo, o quien sea, se siente con otra persona que habla un lenguaje un poco distinto, porque a veces ya sabéis que también ingenieros, pues hablamos un lenguaje que no es el lenguaje del del negocio, No? Y creamos esos puntos de encuentro. Y cuando eso ocurre, nosotros decimos muchas veces ahí es donde ocurre la magia. Básicamente. Muchas gracias. Eso justo lo que se pretendía que que las preguntas sirvieran solo para para poder empezar a compartir opiniones. ¿Eh? No tenemos mucho más tiempo, pero quisiera una última. Vemos lo que nos cabe ahí y a Jesús le quería preguntar sobre un poco los datos, no que analizando y comparando España con otros países en términos de innovación, este índice que que todos los años nos da indicadores sobre cómo se posiciona España el índice europeo, me refiero al European Innovations Cardboard, donde España va mejorando, todavía se sitúa por debajo de la media europea, Pero hay indicadores que claves, como por ejemplo la introducción de innovaciones de proceso en la pymes o el empleo en empresas innovadoras donde estamos como eh muy en la cola de los países europeos. ¿Entonces, si la clave para acelerar la innovación es la colaboración, como promovemos desde desde tu empresa, qué tipos de modelos colaborativos crees que deberían impulsarse para transformar realmente ese tejido empresarial y situarnos más cerca de los países europeos? ¿Líder Está claro que hay una diferencia también económica, no? Los líderes, los primeros, son económicamente mucho más potentes, pero quizás tenemos margen de crecer en esa comparación. Si hay una diferencia económica, eso está claro. Pero la misma diferencia económica. ¿Si nos vamos un paso un poco más atrás, la parte más de investigación, eh? La situación de España con respecto a sus países no es la misma, Estamos bastante mejor situados, así que vemos que el el salto o el punto donde tenemos la mayor diferencia es en conseguir esa parte de la investigación, llevarla a cabo desde el pasar de la investigación de la innovación, el pasar de desarrollar cosas a implementarlas, utilizarlas y conseguir darles, darles ese valor. Y ahí lo que nosotros vemos es que es un poco históricamente culpa de todos. Cada uno hemos estado en nuestro lado y sí que es verdad que estamos cambiando, nos estamos acercando, nos estamos moviendo. Nosotros como empresa tratamos de estar lo más cerca posible de pequeñas empresas, también de startups, de universidades, centros tecnológicos. Hemos creado una organización ad hoc para tratar de gestionar todo eso y como nosotros hay muchas otras empresas están haciendo lo mismo ahora, en este momento, y lo que buscamos es el conocernos para poder hacer ese salto de una manera que ese salto sea más pequeño, que estemos más cerca de base. Una de las cosas que nosotros estamos haciendo y de hecho una de las cosas que estamos promoviendo con con la UPM, es un programa de mentoring inverso que queremos hacer juntar a directivos de nuestras empresas con investigadores, con jóvenes, con profesores jóvenes, con gente de la universidad. ¿Para qué? Para que conozcamos, sepamos que lo que tienen en la universidad puede ser realmente útil para nosotros, para que desde la universidad se sepa las necesidades que tiene la empresa y poder poco a poco entre todos, ir acercando esas dos mundos que estaban bastante bastante distanciados. Ahora mismo creo que hemos avanzado bastante y de hecho yo tengo un poco la sensación de que hemos juntado los extremos, porque la parte, digamos de la empresa que está cercana a la universidad, está mucho más cerca de lo que estaba la parte de la universidad que está cerca. La empresa está mucho más cerca de la que estaba, pero creo que esa distancia nos la hemos trasladado a la parte de la empresa que está cercana a la universidad, hacia el resto de la empresa y de la parte de la universidad que está cercana a la empresa hacia el resto de la universidad. Entonces tenemos que seguir poco a poco trabajando en unir esos dos extremos. No, no, no es nada, sino complementar un poco mi en esa reflexión respecto de por qué hacemos necesitamos también innovación. Bueno, tampoco estamos también en investigación. Es verdad que muchos indicadores relacionados con la investigación tiene que ver con el con el número de publicaciones o de citas, y ahí pues ha habido un incentivo extraordinario para los investigadores en España y para el personal universitario que nos ha hecho nuestra carrera profesional. Dependía de lo que publicábamos y de lo que necesitaba, pues miel sobre hojuelas. Si hubiera dependido de la cantidad de recursos que captamos de las empresas, a la mejor hubiéramos tenido una promoción por un mecanismo distinto. ¿Mucho más difícil de medir y seguramente también, pero menos complejo, no? Pero lo que vengo a lo que yo quería decir es que me parece que la dificultad general, aunque hay todos, hay muchos elementos a tocar para mejorarlo y en todo el, digamos, universo de instituciones que forman parte de lo que tiene que ver con la innovación. Creo que tenemos una debilidad estructural de carácter general en España, que tiene que ver con la estructura del tejido empresarial, en el que por un lado tenemos un número de empresas tractoras de de investigación e innovación relativamente modesto. No digo que no las hay. Algunas son excelentes, extraordinarias y lo hacen. Y luego tenemos un tejido en donde hay mucha, pequeña y mediana empresa que hace bien su trabajo y vende sus productos y sus servicios, pero donde el tema de la innovación está mucho más débil, con también un número relativamente modesto, aunque eso también está mejorando con start up en sectores de máxima, de máxima novedad o más digamos, modernos. Entonces, en ese conjunto. Es preciso modificar algo que es de fondo, que es la estructura de nuestras empresas en el tejido. Porque es verdad que luego la universidad, los centros de investigación, las políticas de las administraciones públicas, todo eso tiene elementos para mejorar. Pero si mejoramos todo lo demás, si no, mejoraremos. Esto a lo que me refiero, seguramente el sistema no mejoraría en términos de los resultados de la innovación y por lo tanto el punto está en mi opinión, en el tipo de en la estructura del tejido empresarial español. Muchas gracias. Mira, podemos propongo una, una, un minuto de cierre cada uno una reflexión. Hemos hablado de empleo, hemos hablado de propósito social y me gustaría que pudiéramos decir dos palabras sobre la tecnología y ética que no ha surgido en el debate. Pero es un tema muy, muy presente. ¿Qué ocurre? Que la digitalización avanza mucho más rápido de la regulación y abre dilemas éticos que a veces son difíciles de manejar. Privacidad. Gobernanza del dato, calidad del dato de que a veces no o no cuadra con la privacidad. Decisiones automatizadas. ¿Entonces, cuál diríais cada uno que hoy es el principal riesgo ético asociado a la tecnología? ¿Es su sector? Si lo hay. Y que estamos haciendo, Qué deberíamos hacer para afrontarlo con con, con responsabilidad para para defender este aspecto también en el avance de la innovación y de la tecnología. Eso así cumplimos con con el tiempo y con según el orden que queráis. Y si os parece un cierre y una reflexión mmm la que os surja totalmente abierto y muchas gracias. Ya para empezar, en el sentido. Vamos a ver, yo creo que lo primero que habría que que decir es que la tecnología ha influido tanto que ahora los niños por debajo de diez años son nativos digitales auténticos, o sea, no entenderían el mundo sin la tecnología. Y ese es un cambio cuantitativo. Eso es bueno, pero tiene su razón, que teóricamente tiene peligros. ¿Yo no creo en los peligros de la inteligencia artificial, sustituyendo todas esas cosas, eh? No las creo. Lo que sí creo es que la inteligencia artificial está dando ocasión de crear fakes de todo tipo. Ahora en la guerra de Irak, pues un 40% de las imágenes que vemos son creadas por inteligencia artificial. ¿Entonces ahí sí debería haber una regulación, pero el tema es que como dejemos eso a la regulación de la Unión Europea, dentro de 25 años estaremos 25 años más atrás que Estados Unidos o que es muy complicado de regular, eh? Poner puertas al campo siempre ha sido complejo. Gracias. Bueno, el tema de la ética y la tecnología y además en el entorno sanitario da para igual, para hablar muchísimo, pero así, por dar un titular, yo diría que para mí el riesgo ético mayor es la inequidad, o sea, el hecho de que incluso la propia innovación y el hecho de que distintos a distintos servicios, por ejemplo del hospital, avancen a ritmos tecnológicos distintos, puede generar inequidad en cómo tratamos a los pacientes de forma que haya pacientes que se beneficien de un determinado, un determinado desarrollo tecnológico, mientras que otros no. Entonces estamos siempre muy preocupados de que cuando introducimos una nueva capacidad seamos capaces de llegar a, digamos, al máximo posible de pacientes que no dejemos a nadie atrás simplemente porque las personas que están llevando ese área, por ejemplo, no estén tan cómodas en un entorno tecnológico, con lo cual la inequidad para mí sería lo fundamental y por dejar un un mensaje, yo creo que la tecnología es verdaderamente transformadora, tiene verdadero impacto cuando se aplica a casos de uso que aportan un verdadero valor. ¿Si no nos podemos ver en esta IA que lo que hace es generar memes todo el día en internet y cosas de estas no? Que bueno, que simpático, pero no, no, no me parece que sea o por lo menos transformador, en un buen sentido será transformador en cualquier caso en un mal sentido. ¿Con lo cual doy ese mensaje de entender muy bien la necesidad dentro de, sin menospreciar desde luego, la potencia y el avance de la tecnología, pero que tenemos que tener un ojo puesto en para qué queremos la tecnología? ¿Si tenemos que tener el ojo puesto en para qué? Pero tenemos que tener una regulación en para que no sea que yo creo que es un poco el problema. Por un lado la tecnología avanza y la ética podemos tenerla muy clara, pero al final la legalidad o la parte de la regulación va a pensar cuando no se actúe de esa manera tan ética. Entonces es un poco eso que queremos hacer y que queremos no hacer o tratar de que no se haga con estos avances, con estos avances tecnológicos. El problema de la regulación ha sido siempre la velocidad, la velocidad, la regulación siempre ha sido más lenta que la de los avances y hoy en día los avances son mucho más rápido de lo que han sido nunca, con lo cual la diferencia de velocidad es cada vez más alta y tenemos ese ese problema. Tenemos una velocidad de regulación que para nada se adapta a la velocidad de de adaptación o de de nuevas implementaciones tecnológicas. Ese es el problema. La solución nos la va a dar ahora. Yo no voy a dar la solución, sino voy a insistir un poco en el problema y discrepar de alguna cosa que se ha dicho. La transformación más importante que puede producirse en una sociedad es en la mente de las personas, porque construimos el relato y la interpretación del mundo que vivimos a través de bueno, de un conjunto de ideas que nos permiten, bueno, interpretar lo que vemos, lo que pasa y algunos de esos experimentos que no le has dado es verdad que no se traducen a lo mejor ni en productos y servicios si se traducen en que tenemos un mundo que puede ser moldeado por el luntad de los que tengan capacidad de filtrar ciertos relatos y ciertos mensajes de manera sistemática porque viven o beben del mundo a través de esas fuentes. Y por tanto, no me parece un tema tan, tan de segundo orden o más o menos vinculado al entretenimiento, sino que tiene un efecto directo sobre cómo después los ciudadanos nos comportamos en la sociedad en la que vivimos y entendemos el mundo de una cierta manera. Eso implica también llegar a a cambiar la moral de las cosas. Lo que es bueno y lo que es malo de repente se altera como consecuencia de este tipo de capacidad y por lo tanto, soy partidario de que haya una cierta equidad en el sesgo, en el en la igualdad de de los mensajes de los relatos, sino en de alguna manera ponerlos al servicio de ciertas voluntades. Eso me parece que es un algo extremadamente grave y peligroso y en consecuencia debe regularse, pero también en algunos otros aspectos. Pienso como mi colega Eduardo, como me pasa con otras cosas que es verdad que lo que mejor hace la Unión Europea es regular las cosas. Regulamos muy bien lo que observamos que otros hacen, ya que regulamos lo que pueden hacer otros con sus productos y servicios de fuera cuando los quieren usar en la Unión Europea. Pero adentro no tenemos nada que regular porque no tenemos ni productos y servicios que generar y en consecuencia, Pero no importa porque la ley de no sé qué, no sé cuánto de servicios digitales, de inteligencia artificial, de la europea. No, no estoy en contra. Simplemente digo que no nos debemos quedar tranquilos con la necesidad de frenar estos elementos transformadores en el sentido de proteger con carácter general los sesgos, la inequidad, etcétera, etcétera sino también debemos intentar ser actores, eh primeros actores, protagonistas de la transformación y los cambios en nuestro entorno, que es en este caso. En mi opinión, el contexto europeo es la única posibilidad que tenemos si no somos capaces de alcanzar en alguna de estas cosas el ponerle, eh digamos, las limitaciones desarrollar elementos reguladores que permitan o intenten atenuar algunos. Lo que me parece que va a ser claramente insuficiente, aunque entiendo, como he dicho al principio, que son muy necesarios y ya está. Sí, a la regulación, pero no eso. Muchísimas gracias. La verdad que que no pensaba que en un tiempo tan tan breve se pudieran llegar a a tocar tantos temas y de una forma profunda en este. En este diálogo se han puesto encima de la mesa reflexiones que, como bien habéis dicho más de una vez, darían para para más ocasiones y ojalá las haya para seguir debatiendo de estos temas tan, tan interesantes. De nuevo quiero, quiero agradeceros por vuestra generosidad, creo, puedo decirlo en nombre de de toda la institución y a todas las personas que que han estado aquí y que nos han acompañado. Y para mí ha sido un honor y un placer, eh, tener este pequeño papel de de moderación, lo cual me ha permitido aprender mucho y por eso también os agradezco de nuevo. Gracias a todos. Gracias a nuestra querida Patrulla de rescate por ayudarnos en este evento. Leo César. Gracias, compañero. Pues, buenas tardes. Buenas tardes. Es un auténtico placer presentar al siguiente ponente de UPM. Investiga. Es el doctor Rubén Pérez. Mañana. Es él. Es cirujano ortopédico oncológico en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón y además es subdirector científico del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón. Aparte de eso, es una persona increíblemente abierta hacia el empleo de tecnologías que no son propias en el ámbito de la UPM dentro de su trabajo diario. De hecho, él os contará alguna anécdota. Tiene, iba a decir una pequeña parte, tiene una gran parte de alma de ingeniero. Ahora os lo comentará y como es muchísimo más interesante escucharle a él que escucharme a mí, solo quiero de verdad darle un fuerte aplauso, agradecerle de verdad que haya aceptado a venir a UPM a investigar. Y bueno, que sepáis además que estamos trabajando con el Gregorio, con el Gregorio Marañón y en particular con Rubén, para que la integración entre la actividad que ellos realizan en el hospital y la actividad académica investigadora de la UPM se fortalezca mucho más de lo que ya está. Rubén Muchas gracias, Carlos. Muchas gracias. Buenas tardes. ¿Bueno, es un placer y un privilegio estar aquí con vosotros, eh? Realmente para mí es un sueño cumplido porque yo empecé medicina y teleco en la Politécnica y en la Autónoma. ¿Al final, por circunstancias tuve que elegir y me decanté por Medicina, pero siempre he tenido esa espinita clavada de haber podido ser ingeniero y para mí ahora estar aquí con vosotros se puede presentar este proyecto? Es una forma también de recuperar esa cultura ingenieril que siempre he llevado y que ahora puedo trasladar a los pacientes en el quirófano. Yo soy cirujano traumatólogo, pero también soy oncólogo. Trabajo con cirugía en el proceso de sarcoma y en el sarcoma es muy habitual tener que tratar a los pacientes con soluciones personalizadas, con productos, con implantes, con tecnología a medida para poder resolver patología oncológica compleja. El sarcoma es un tumor bastante desconocido, uno de cada 20.000 pacientes tienen sarcoma y puede afectar en cualquier parte del cuerpo y eso no supone tener que trabajar a nivel muy multidisciplinar, trabajar con mucha tecnología y es lo que a mí me permitió poder integrar la ingeniería y la medicina en un mismo proceso. Y además es que estamos en un momento de aceleración tecnológica tremendo. Este momento de transformación nos está obligando a entender y a sobrevivir como especie, porque os presento a los cinco mejores médicos de el examen MIR de este año. Este es un proyecto, Por cierto, que publica todos los años 1 profesor de la Politécnica en el cual pues analiza las diferentes vías generativas y como responden al examen MIR y al doctor GPT, al doctor Yasmina y el doctor Clotet han arrasado. ¿Entonces no estamos de verdad preparados para este cambio? Es un hecho. No sabemos los médicos cómo integrar la inteligencia artificial en los pacientes tampoco. Y tenemos que trabajar juntos porque la IA ahora mismo es un fármaco, un fármaco. Ya lo describió Platón cuando hablaba de que puede ser veneno y antídoto al mismo tiempo, según cómo se utilice. Y ojalá la inteligencia artificial sea un buen antídoto para poder tener un aliado. ¿Poder dejar de mirar la pantalla, poder trabajar con lenguaje natural, poder tener un aliado que nos ayude también en el día a día con los pacientes y aceptar que no vamos a poder superar el conocimiento de una IA, pero ya nunca nos va a superar en empatía ni en humanismo, no? Entonces, yo hablo mucho del proyecto de ingeniería humanista precisamente para integrar medicina y ingeniería en el mismo ecosistema. Los avances tecnológicos son increíbles y una muestra de ello es lo que estamos viendo hoy aquí. Pero al mismo tiempo estamos infoxicación es un hecho. Las personas, cuando recibimos muchos datos de salud, lo que genera esa ansiedad y no sabemos trabajar ese dato porque no tenemos información y conocimiento suficiente, información y conocimiento. No es lo mismo. Y además cada vez sacan más datos de nosotros. Hay herramientas y tecnología de forma muy subliminal. Sacan datos de salud y aquí empieza a entrar la medicina predictiva. ¿De qué forma? Con tus datos y con tus indicadores de salud vas a tener que tomar decisiones en tu día a día. Entonces, según se plantee la medicina predictiva, seremos todos sanos, crónicos o pacientes crónicos de nacimiento, porque todos tendremos indicadores de salud que de forma predictiva nos van a ir haciendo recomendaciones. Por eso necesitamos trabajar juntos ingenieros y médicos. Es fundamental trabajar en equipo. Y además tenemos que recuperar la empatía, la empatía, que a veces la tecnología nos ha generado una brecha. La habréis visto si habéis sido pacientes, vais a la consulta y el médico prácticamente nos mira la cara. Entonces, eso es muy triste reconocerlo. Y es verdad que hoy la tecnología nos ha separado. Ahora estamos intentando recuperar esa parte de empatía. La empatía tiene dos componentes el cognitivo y el afectivo. Y el cognitivo es donde tenemos que trabajar juntos también para poder entender y empatizar con los pacientes que pacientes, como os decía, somos todos. Entonces, esa medicina personalizada o cinco P incluye la parte predictiva, pero también incluye la parte participativa. Y es muy bonito cuando planteas una medicina en la cual el paciente socio activo trabaja y es corresponsable de su salud. Y podemos trabajar juntos en mejorar la atención de los cuidados para no trabajar en la enfermedad, sino trabajar en la salud. Y para eso la tecnología es una herramienta poderosísima. Pero necesitamos desarrollar y personalizar la atención a los pacientes, porque cada vez se habla más del paciente entre el siete y al final poner al paciente en el centro, empatizar y que sea también alguien que nos pueda trasladar soluciones e ideas. Si cogemos la experiencia del paciente, la inventiva de un ingeniero y el tratamiento terapéutico de un médico, lo tenemos todo para transformar la medicina y poder entrar en salud en una nueva, en una nueva fase de tecnología personalizada. Estamos trabajando mucho en el hospital, en el Marañón, en el concepto humano centrista, de hacer la innovación centrada en las personas, en necesidades reales del entorno y del mundo real. Y trabajar en la frontera, que es donde realmente se da la innovación en las intersecciones. Conectar diferentes áreas de conocimiento, diferentes disciplinas y trabajar en el point of Car dentro del propio hospital. Eso para mí es un ejemplo maravilloso de De Océano Azul, un espacio que está por explorar, un espacio nuevo donde podemos trabajar en cooperativo y donde podemos hacer mucha innovación. Y ahora veréis algunos ejemplos. Yo arranqué la unidad de Impresión 3D hace diez años. Un pequeño laboratorio donde pusimos una impresora 3D para empezar a fabricar bio modelos a partir de TAC y resonancia de los pacientes. Fue el primer hospital que puso en marcha una Unidad de Planificación Avanzada y Manufactura 3D. Empezando con impresoras domésticas, impresoras de oficina de escritorio y avanzando hacia impresoras de medio formato con diferentes materiales. Ahí lo primero que aprendimos es que no podíamos hacer esto solos y necesitábamos ingenieros. Y empezamos a recibir los primeros egresados del grado de Ingeniería Biomédica, en concreto de la Politécnica. Y empezamos a trabajar en un concepto de medicina personalizada, diseñando productos sanitarios para un paciente concreto. Creamos una cultura de comité multidisciplinar como comité oncológico, diferentes comités que están dentro de un hospital. Pues creamos el Comité de producto Sanitario a medida. Y empezamos a trabajar con los ingenieros, con los radiólogos, con diferentes especialidades médicas, para poder investigar y desarrollar productos a medida para pacientes concretos. Empezamos a explorar diferentes materiales. Cuando empezamos ni siquiera había reglamento europeo. No había biomateriales compatibles con impresión 3D. Y creamos un sandbox regulatorio donde empezamos a probar materiales y a validarlos nosotros. Gracias a eso pudimos certificarnos por la norma ISO 13 485, que es la norma internacional de Medical Device, primer hospital que lo hizo y pudimos tener licencia de fabricantes y ahí cambió todo. En el 2020 el Hospital Marañón se convirtió en hospital que fabrica, que tiene capacidad de desarrollar productos sanitarios a medida, tecnología específica, validarla y liberarla como producto sanitario. Y eso cambió completamente el paradigma. Y ahora os explicaré por qué. Empezó con un proyecto en una trastienda. Fue un proyecto de garaje con una impresora 3D. Tuvimos el apoyo institucional necesario para poder arrancar el primer Fab Lab dentro del hospital y en seguida empezamos a captar cantera de egresados que pasaban por ingeniería Biomédica. Y lo empezamos a aplicar en los procesos oncológicos, concretamente en cirugía de sarcoma. En aquel momento nos certificamos como centro europeo de referencia en patología de sarcoma, patología multidisciplinar, que tenemos que trabajar diferentes cirujanos, oncólogos, radiólogos, patólogos. Y conseguimos, como indico en esa diapositiva, empezar a fichar a los egresados en concreto de Ingeniería Biomédica, que empezaban a trabajar con nosotros. Después crecimos, nos convertimos en Centro Europeo de sarcoma y creamos un sistema de calidad centrado en el paciente. Empezamos de manera muy autodidacta. Yo, el primero que empecé a trastear con las impresoras 3D con una prusa, empecé a montarla, empecé a hacer pruebas y me di cuenta de que era imprescindible, como os decía, trabajar con ingenieros. Era totalmente natural el integrar esas capacidades y empezar a explorar la capacidad de la impresora, de los materiales y de los procesos que hay detrás. Entonces empezamos a utilizar la impresión 3D para todo. Fabricamos instrumental quirúrgico a medida, instrumental para navegación quirúrgica y luego ya fuimos creando el sistema de gobernanza, donde la ingeniería es una parte activa del modelo organizacional de la unidad, ya que está participado todo el hospital Medicina, ingeniería, farmacia, enfermería. Y empezamos a crear una cantera de talento de ingenieros de perfil sanitario que empezaban a formarse con nosotros, ingenieros de la especialidad del Grado de Ingeniería Biomédica, pero también que se han especializado en salud a través de diferentes másteres, algunos contratados con proyectos de investigación, otros contratados por las empresas que son proveedoras del propio hospital. Nosotros les formamos, pero les contrata la empresa y trabajan dentro del propio hospital. Y luego, finalmente, en ocasiones podemos contratar ingenieros clínicos propios dentro del hospital. Eso es muy disruptivo y es un modelo que estamos intentando exportar y trabajar ya a nivel ya corporativo, dentro de Madrid y dentro del sistema Nacional de Salud. El paciente está en el centro del proceso Medicina personalizada. El Marañón. En concreto, estamos integrando la capacidad docente, investigadora y asistencial. De hecho, ese es el auténtico 3D, donde podemos integrar las tres dimensiones y estamos trabajando en la fabricación de productos sanitarios a medida. No necesitamos meter tecnología certificada con marcado CE ni catálogo comercial como hospital, fabricante, hospital, prescriptor, fabricante e implantador. Tenemos la capacidad completa desde la idea hasta el paciente y eso es una capacidad que si sabemos aprovecharla, cambia el paradigma. Porque colaborando con vosotros, con la academia y con los centros de investigación, podemos llevar soluciones directamente al diagnóstico y el tratamiento de los pacientes. Y lo validamos nosotros porque el producto a medida no tiene marca. 12 Es un producto que se hace con receta. El médico prescriptor encuentra una ventaja terapéutica y prescribe la tecnología. Y con la academia y con las capacidades de ingeniería que tenemos podemos desarrollar para un paciente concreto. Eso es medicina personalizada y en lugar de trabajar a nivel poblacional con grandes poblaciones de pacientes, trabajamos con pacientes concretos y con gestión de valor. Nosotros no nos diferenciamos porque trabajemos con grandes poblaciones, sino con enfermedades complejas, enfermedades raras que nos obligan a investigar y a desarrollar soluciones para un paciente concreto. Y eso es una forma de trabajar muy diferente, muy disruptiva, porque siempre nos hemos acostumbrado a que el que investiga, investiga. Luego patenta la patente, va al mercado y el mercado nos lo vende. Y aquí no, aquí trabajamos, invertimos la dirección de la innovación. Aquí la idea y el desarrollo en el laboratorio puede llegar mañana a un paciente real. Esto es una oportunidad de cambio que realmente vale oro. Tenemos la capacidad de clasificar los productos en función del riesgo. Esto es MDR es reglamento de producto sanitario desde el bajo riesgo a la bio compatibilidad de máximo riesgo. Y además hemos sido los primeros en integrar el software y la inteligencia artificial como producto sanitario a medida. A nosotros nos venden a veces soluciones de software que están certificadas, pero nos dicen que lo que fabricamos o lo que hacemos con esa solución es bajo nuestra responsabilidad. Por lo tanto, hemos invertido los polos y hemos decidido centrarnos en el producto final y no tanto en el software o la herramienta que lo construye. Entonces desarrollamos bio modelos y gemelo digital para un paciente concreto y lo liberamos como producto sanitario. Bajo etiqueta del Hospital Gregorio Marañón. Eso nos permite utilizar todo lo que es el dato, el dato. De ahí con la imagen radiológica, el dato o Genómica Radiónica para investigar y llevarlo a un paciente concreto. Y podemos trabajar en soluciones digitales en entornos de realidad extendida y de gemelo digital o soluciones físicas con tecnología analógica tangible o con soluciones impresas en 3D. Además, nos hemos especializado en definir el riesgo de cada tipo de producto, cosa que habitualmente el mercado no hace. En el mercado suele vender un kit donde meten toda la solución con los diferentes productos dentro del mismo paquete. Y nosotros lo que hemos hecho es segmentar el riesgo de cada producto, analizar las las características de cada tipo de producto sanitario y liberarlo como parte de la licencia del hospital de tal forma que el bio modelo digital, el la guía quirúrgica o el implante se libera como un producto sanitario independiente y único para ese paciente. Eso puede aplicar para soluciones de software, para soluciones de robótica, de gemelo digital, de producto impreso en 3D. Realmente eso abre una una capacidad de de desarrollo increíble. Pero es que además hemos integrado a los ingenieros como parte del flujo asistencial. Fue el primer hospital que creó un perfil de ingeniero clínico dentro de la historia clínica de los pacientes, de tal forma que los ingenieros reciben los casos, trabajan en equipo con radiólogos y con cirujanos, emiten informes que sube a la historia del paciente y generan interconsultas. Y eso ha colocado a la ingeniería dentro del proceso asistencial. Además, aporta seguridad, aporta trazabilidad y aporta calidad. Hemos creado un mapa de procesos híbrido, que es una mezcla entre una industria, una fábrica y un hospital que está certificado por la ISO 13, 485 y un comité multidisciplinar donde los ingenieros están con nosotros en la toma de decisiones. Hemos empezado a formar cantera de ingenieros, como aprendí yo a través del MIR, y hemos creado una cultura de ingeniero interno residente que nos acompañan a la consulta, al quirófano, a la planta, que ponen cara al paciente y que hablan el mismo lenguaje que hablamos los clínicos. Y eso, de nuevo, es algo totalmente disruptivo, que nos permite hacer cosas maravillosas dentro del hospital fabricante. El hospital fabricante viene del concepto del Point of manufacturing, que al final es integrarlo en el flujo asistencial, control de calidad local y vigilancia. Cuando utilizamos una tecnología en un paciente, estamos obligados a hacer vigilancia activa para un hospital es muy fácil porque tenemos datos clínicos, hacemos seguimiento del paciente y al tiempo que hacemos seguimiento del paciente vigilamos el producto y eso de nuevo nos da unas capacidades tremendas para poder coger feedback, no house y con cada caso ir mejorando el siguiente producto. Entonces es mezclar un poco la cultura del laboratorio, la cultura de investigación, la académica y llevarlo todo al mismo ecosistema del hospital. Y lo que lo cambia todo es esto El hospital es fabricante. Asumimos la responsabilidad completa. De hecho, la asume el médico prescriptor que la tiene colegiada en el propio comité de producto. A medida hacemos riesgo compartido, la decisión es colegiada, se hace un acta y con eso podemos fabricar un producto a medida con prescripción médica y se libera con etiqueta del hospital. Si es un producto digital, la etiqueta es digital. Ese es un producto físico, va impresa y va colocada en el producto y además lo implantamos en el propio hospital. Lo externalizamos cuando es un implante y lo utilizamos en los propios pacientes. Es un proceso de extremo a extremo donde hemos ido metiendo esta cultura sandbox regulatorios dentro del propio hospital. En cuanto a volumetría, la unidad Urban 3D es la que tiene más casos a nivel europeo a nivel publicado y participan 38 servicios clínicos, no solamente quirúrgicos, también especialidades médico quirúrgicas y son más de 250 médicos que son prescriptores de producto a medida, 250 prescriptores de tecnología a medida. Entonces, esos servicios prescriptores de nuevo genera un ecosistema potentísimo para poder meter toda la tecnología que tenemos aquí en la atención de los pacientes, en el entorno clínico real. Y tenemos un ecosistema de proveedores donde cada empresa tiene un rol. Nosotros subcontratamos etapas concretas y además certificamos y validamos el proceso completo, de tal forma que hay muchas empresas que pueden participar en una etapa concreta, pero al final el responsable último es el propio hospital. Es un ecosistema y ahí cada vez más hay representación más académica, startups, spin offs, donde podemos hacer desarrollos para pacientes reales y esos pacientes en concreto. Se solicita el servicio a través del hospital y es una compra. Compramos tecnología caso a caso, paciente a paciente cuando hay que utilizar recursos externos y cuando tenemos recursos propios lo hacemos todo dentro del propio hospital. Para mí lo más bonito fue crear esta cantera de ingenieros que además no tenían residente mayor, no tenían tutor, que llegaban perdidos dentro del hospital y les tuvimos que mentorizado prácticamente que apadrinar y les fuimos formando durante estos años para que a su vez ellos vayan formando a los siguientes. Eso es lo bonito de la cultura MIR. El MIR lleva 50 años en España y lo bonito, la parte bonita del MIR, es esa cultura de transferencia de conocimiento y de ir asumiendo poco a poco responsabilidades. Entonces ese dinero lo hemos creado imitando el modelo MIR y como aprendemos los médicos dentro de un hospital. Estamos trabajando mucho en el concepto de Ingeniero interno Residente. De hecho lo habréis escuchado ya más de una vez, ese venir se está contando en los congresos, en los foros y en concreto hemos creado un grupo de trabajo, la Comisión, reunir para empujar, ir motivando la creación de esta cultura de ingeniero Interno Residente que recientemente hemos publicado. Un documento que os invito a que os descarguéis, porque aquí reflexionamos todo lo que estamos contando aquí, porque es necesario, porque la ingeniería transforma el Sistema Nacional de Salud y porque los ingenieros y los médicos trabajando juntos hacemos medicina exponencial. Para mí esa ingeniería humanista es un proceso de enseñanza aprendizaje. El R mayor forma de R pequeño y lo supervisa el tutor. Y lo estamos implementando en el hospital. De hecho, las ingenieras senior forman a las junior y hoy, por ejemplo, vemos a Elena una ingeniería biomédica, una R3 de ingeniería biomédica que está haciendo su primera guardia en el servicio de traumatología, una guardia real dentro de la urgencia. Entonces, no hay que explicarle cómo funciona. Una urgencia lo ha vivido y lo sabe De esa forma. Muchas ideas de ingeniería se pueden convertir en soluciones reales muy rápido. Tenemos también cultura de transmisión de conocimiento del senior al Junior. Hacemos comités porque somos Hospital Universitario y también integramos ingeniería en todo el tejido clínico, incluido el quirófano. En concreto, tenemos experiencias para capacitar a ingenieros clínicos que tienen competencias quirúrgicas básicas. Igual que se lava con nosotros un estudiante de medicina se puede lavar bajo nuestra supervisión. Un estudiante de ingeniería. ¿Y de hecho necesitamos que sea así para que entienda el lenguaje y para que viva la experiencia, para que a su vez entienda de qué va esto de un quirófano, cómo se mueve uno en un quirófano, qué tecnología hay? Pues lo mejor es que lo viva dentro del quirófano. Y en concreto, pues ahí tenemos dos ingenieros en el centro. Está haciendo un escáner de fotogrametría a un paciente que se le va a intervenir de una cirugía ocular y la ingeniería es la que le cuenta el procedimiento tecnológico al paciente en el propio quirófano. Y lo segundo es una ingeniera que está capacitada ya con, como os decía, con capacidades quirúrgicas básicas, para que nos ayude y aprendan el entorno quirúrgico real. Y eso está ocurriendo. No es ciencia ficción, está ocurriendo ya en el Hospital. Al mismo tiempo, hacemos trabajo colaborativo con radiólogos, con ingenieros. Este caso en concreto es muy bonito porque teníamos que intervenir a un paciente de un tumor maligno muy pequeño. Había que hacerle un estudio radiológico en una posición concreta y tuvimos que hacerle la prueba en la sala de resonancia y en la sala de TAC, pero queríamos hacerla en la misma posición en la que le íbamos a operar. Entonces se hizo una simulación en el propio quirófano utilizando desde una cinta métrica a un escáner y luego hicimos un soporte a medida para poder apoyar al paciente en esa posición quirúrgica durante la cirugía, que no sé si aparece en el vídeo. Se fabricó un soporte y se le operó en esa misma posición. Eso permitió un paciente sin alternativa terapéutica. No se le podía operar. Conseguimos hacerle un intervencionismo mínimamente invasivo, prácticamente ambulatorio. Nos supuso ingreso y ese tumor. Conseguimos hacer una ablación y conseguimos eliminar el tumor. Y se hizo gracias a poder hacer esta posición quirúrgica y ese estudio de imagen. Y eso es ingeniería pura y medicina fusionada. ¿No? Un caso que os quería traer y que lo presentamos muchas veces, es un caso de un osteosarcoma, de una paciente joven que teníamos que resecar la mitad de la pelvis y entonces hicimos toda la secuencia dentro del hospital, el bio modelo para poder planificar y para poder explicar al paciente qué tipo de cáncer tiene y poder explicarle la intervención quirúrgica, las guías quirúrgicas para poder resecar el tumor con márgenes libres, con márgenes de seguridad y el implante a medida. Y lo bonito es que cuando trabajamos en el mismo medio, al tiempo que yo estoy haciendo planificación quirúrgica, el radiólogo está haciendo el diagnóstico de imagen y el ingeniero está prototipo y diseñando el implante. Y en una misma iteración podemos sacar un producto ya un prototipo que facilita muchísimo. Luego la parte de fabricación, acorta los tiempos, reduce los precios y que además podemos luego aprovechar para llevarlo al entorno quirúrgico como sistema de guiado por imagen y utilizar tecnología de navegación comercial junto tecnología de navegación académica, gafas como las que tenemos aquí, gafas de realidad extendida que son que no son producto sanitario. Nosotros dentro del sandbox del quirófano lo podemos validar como tecnología sanitaria y eso es muy potente porque nos permite coger cualquier tipo de tecnología para escribirla, calificarla, verificarla y validarla y la metemos dentro del quirófano. Y es verdad que con esto tenemos métricas de impacto sanitario, impacto clínico y en este caso, pues tan evidente como esto, una cirugía de ocho horas se reduce a cuatro y en la misma cirugía, gracias a ese ahorro de tiempo podemos hacer las dos cirugías. En una podemos hacer la resección oncológica y la reconstrucción protésica y esto prácticamente no se hace ningún hospital del mundo en la misma cirugía. En cuatro horas puede resecar la mitad de la pelvis y protagonizarla. Poner un implante a medida es un hito y se puede hacer cuando trabajamos en ese mismo ecosistema, fusionando, insisto, ingeniería y medicina. Pero es que además lo hacemos rápido, pero lo hacemos mejor, no vamos de forma acelerada, sino que vamos de forma muy rápida porque hemos hecho gran parte de la cirugía en un entorno digital y ese es el tac tac preoperatorio y postoperatorio. Hacemos el match y vemos que la concordancia es plena. El implante se colocó en la posición en la que se había planificado y lo hicimos en la mitad de tiempo. Pero es que además, si pensamos en costes, un implante como ese cuando se encarga fuera, cuando se externaliza, aparte de tardar entre cuatro y ocho semanas, en el mejor de los casos cuesta del orden de magnitud. Pues lo que veis ahí entre 50 y 30.000€ cuando lo hacemos en el point offer con tecnología y capacidad propia, fijaros la reducción de precio que tiene. Normalmente solemos pedir diferentes propuestas a diferentes fabricantes porque la impresora en titanio no la tenemos dentro del hospital. Le mandamos nosotros el diseño y el fabricante la imprime en titanio y fijaros la reducción de costes bajó. Este implante en concreto nos costó 3.500€. Un hospital público no ahorra un hospital público. Lo que hace es destinar presupuesto a los pacientes. Si conseguimos que un paciente su precio baje de 30 a 3000, podemos tratar a diez pacientes y entonces vamos democratizando la medicina personalizada para que todos los pacientes puedan tener acceso a tecnología como esta. Entonces eso es lo bonito de poder ahorrar, que realmente nos permite escalar la aplicación y llegar a un mayor número de pacientes. Hemos creado un sandbox académico para que en las alianzas con la universidad podemos trabajar dentro de ese espacio, dentro del propio hospital. Es un sandbox académico. Hemos creado un sandbox quirúrgico, quirófano híbrido 3D para poder probar toda esa tecnología dentro del quirófano. En paciente real, con prescripción médica y con licencia de fabricante. Y eso nos ha permitido utilizar tecnología de consumo, gafas que no son producto sanitario para utilizarla en pacientes real. Este concepto híbrido es muy potente porque nos permite iterar con tecnología madura, pero también con tecnología TRL bajo y podemos ir probando, encontrando ventaja terapéutica y caso a caso vamos generando las evidencias. No es medicina experimental, no es un ensayo clínico. La medicina personalizada no funciona en clave de ensayo clínico, porque tú no vas a llevar esa solución a la población, no vas a hacer un catálogo comercial, tú vas tratando paciente a paciente y generas la evidencia en cada caso. El primer paciente que tratamos, el primer paciente que se beneficia. Pero si hacemos cultura académica y medimos el impacto y tenemos métricas, estamos construyendo la evidencia como si fuera un ensayo clínico. Pero no dejamos a nadie fuera. No hay un criterio de acceso al ensayo. El problema, los ensayos clínicos, es que dependiendo de dónde caigas, te ponen placebo o te ponen medicamento. No, el medicamento necesita funcionar así cuando lo vas a aplicar a nivel poblacional, pero cuando haces un medicamento a medida no aplica el ensayo clínico como tal. Aplica la investigación para un paciente concreto. La industria generalmente no puede trabajar así. Un hospital sí puede y por eso estamos trayendo la capacidad de la industria al propio hospital para que desarrolle con nosotros. Entonces fuimos el primer hospital en tener quirófano híbrido 3D, en incorporar tecnología de consumo como tecnología médica en el en implementar simulación para hacer planificación paciente específica, gemelo digital, hacer simulación traslacional en lugar de practicar con maniquíes estándar. Practicamos con un paciente real. Hacemos un visor, un bio modelo, una bio réplica. Entrenamos el procedimiento quirúrgico, pero planificamos la intervención para ese paciente. Y por eso el día que vamos a quirófano ya tenemos hecha esa parte previa y planificación preoperatoria. Se convierte en planificación intra operatoria. Y esto realmente no es la medicina del futuro, es lo que se puede hacer. Hay hospitales como el Marañón, insisto, que tiene esta capacidad para poder trabajar juntos e integrar tecnología académica, tecnología comercial y darla y trabajarla en el mismo ecosistema al mismo tiempo, como Hospital universitario que somos y como centro de investigación, como instituto de investigación. Cada cosa que tenemos que validar como fabricante la tenemos que estudiar y verificar y lo hacemos en clave científica. Hacemos producción científica y pedimos proyectos y financiación competitiva para poder medir la precisión de cada tecnología que utilizamos dentro del quirófano. Entonces, al tiempo que encontramos la ventaja clínica real, vamos midiendo la seguridad de cada tecnología. Y esto insisto que es el día a día del hospital, el poder fusionar tecnología comercial y académica nos permite salirnos de la ficha técnica. Nosotros aplicamos soluciones y tecnología comercial fuera de ficha off laboral, fuera de indicación, bajo responsabilidad del hospital, del prescriptor y del comité. Y lo hacemos porque identificamos una ventaja terapéutica concreta y no podemos esperar cinco, diez o 20 años a que esa tecnología nos vuelva a través del mercado. Lo que hacemos es probarla en el Point of Ker y eso insisto que es un cambio de paradigma en el guiado de imagen intra operatorio. Aporta valor inmediato porque reduce el tiempo quirúrgico, mejora la precisión, pero además estamos obligados como centro de alta complejidad, a tener que buscar soluciones terapéuticas concretas para los pacientes. Aquí estamos utilizando un neuro navegador para operar un pie. Entonces hemos adaptado la tecnología comercial, le hemos añadido la capa académica, hemos adaptado el instrumental quirúrgico para poder utilizar navegación quirúrgica en la recepción de un sarcoma en el pie. Y eso lo hacemos porque tenemos la obligación como centro de referencia para poder hacerlo y eso nos faculta para poder utilizar tecnología nueva. No, de hecho tenemos suficientes casos clínicos 2500 como para demostrar que esto es seguro y que esto aporta valor y ventaja terapéutica. En este caso, además, a este paciente le implantamos un hueso de un donante. Muchas veces hablamos del trasplante de corazón, del riñón. También se trasplanta hueso. Cuando un paciente, una persona, dona sus órganos, también donan sus tejidos. ¿Y el marañón? Tenemos banco de tejidos, tenemos hueso completo y en este paciente en concreto hicimos la simulación y la planificación para resecar el tumor del tobillo y para poder seleccionar el mejor tipo de injerto de hueso para el paciente, de tal forma que conseguimos hacer algo que hace unos años era imposible reconstruir. La articulación completa del tobillo. La imagen que veis en la radiografía, esa parte del tobillo es de un donante. Es un trasplante de hueso completo restituyendo la anatomía completa gracias a haber utilizado un navegador comercial de neuro en una cirugía del pie. Y eso lo hicimos porque tenemos ingeniería propia, tenemos cultura académica y tenemos el Samos creado para poder desarrollar tecnología como esta. Evidentemente para que la industria evidentemente no persiga lo que es el salirte de la ficha de la indicación. No hay ánimo lucrativo, no estamos vendiendo o copiando tecnología para llevarla fuera, estamos comprando tecnología y la estamos mejorando. La estamos desarrollando para un paciente concreto y eso se hace para ese paciente. La ventaja de un hospital grande con una alta complejidad es que nos llegan muchos casos parecidos y lo que aprendemos a partir de este caso, una vez resuelto el caso, nos permite ir a por el siguiente reto A por el A por el siguiente paciente. Insisto en que podemos hacer una simulación traslacional muy potente. Ahí nos permite validar la tecnología. No vamos al paciente real sin haber demostrado antes que la tecnología es segura y una vez hecho lo podemos implementar. Tenemos capacidad de acelerar la tecnología y llevarla directamente al paciente. Eso es un hito. Y es verdad que estamos ahora mismo en esa fase de alianzas, trabajando en concreto con CSIC, con la UPM en diferentes estructuras, por ejemplo el UV, el el Tec, el CTB, las infraestructuras de la universidad para poder hacer esa parte académica que también insisto que trabajamos en la cultura científica, formamos parte de la plataforma del Instituto Carlos Tercero. Insisto en esas partes porque es importante que vean que trabajamos en el uso compasivo, fuera de ficha, en un entorno regulado, seguro, académico y científico, porque si no, no podríamos hacer todo esto. Hemos ayudado a 42 hospitales a constituir unidades 3D en toda España. Para mí una auténtica revolución son los materiales y estoy deseando poder implementar materiales bio absorbible cerámicos, polímeros técnicos bio compatibles y dejar de implantar prótesis de acero o de titanio, porque son un tremendo problema cuando tenemos que recambiar esa prótesis, porque se infecta, porque el tumor vuelve a crecer o porque se desgasta con los años y entonces nos frustra mucho a los cirujanos saber que hay materiales que ya se podrían estar utilizando en clínica, pero para que llegue a nosotros van a pasar décadas y de esta forma encontrando la ventaja terapéutica la podemos desarrollar, validar e implementar ya en el propio hospital hay una revolución en materiales, Como sabes esto es un nicho tremendo, la silicona, por ejemplo, poder fabricar implantes de silicona a medida. Hace unos años no existían impresoras de silicona y ahora ya las hay y están deseando poder validarlas como tecnología electro médica en el entorno de los hospitales, el ecosistema multi académico es muy potente. Insisto que para mí trabajar con la UPM es la que nos potencia y hacemos medicina exponencial porque podemos meter todo lo que conocéis y hacéis en el día a día y que para nosotros es ciencia ficción, igual que para vosotros puede ser lo que hacemos dentro de un quirófano. Y entonces, para terminar, pues tenemos por ahí creo que lo tenía. Muchas gracias. Este caso, que lo utilizamos como un caso de éxito precioso para poder explicar lo que hacemos en el hospital teníamos un paciente, un paciente, nuestro paciente Pier, que está encantado con el resultado y que está también hablando mucho de esto. Él mismo habla como paciente experto que le operamos hace dos años de un osteosarcoma, un tumor maligno de la tibia, y tuvimos que resecar, pues prácticamente la mitad de la tibia, con la suerte de que pudimos conservar la articulación de la rodilla de tal forma que solamente le pudimos, la tuvimos que resecar el eje, pero no sacrificamos la articulación. Este paciente después de resecar el tumor, pasó por un año de quimioterapia, de complicaciones infecciosas y hizo una prótesis tremenda. Prácticamente no le quedaba hueso por toda la quimioterapia y todo el tiempo que estuvo sin apoyar la pierna. Una vez que se recuperó y ya estaba libre de enfermedad, le pudimos plantear reconstruir la tibia porque lo que él tenía durante ese tiempo era un espaciador. Lo que veis hoy a la izquierda es cemento y un clavo que se pone durante un tiempo hasta que podamos hacer la prótesis para el paciente. Cuando llegó el momento de hacer la prótesis, vimos que una prótesis estándar pesaba más de un kilo, kilo y medio y habría roto el hueso. Y pedimos ayuda en concreto a la Escuela de Aeronáutica para que nos ayudaran a aligerar el implante, lo que para nosotros era de nuevo ciencia ficción, pues para el equipo del profesor Luis Acedo de la Escuela de Aeronáutica, en su día a día hicieron el modelo de simulación, trabajaron in silico, hicieron elementos finitos y conseguimos hacer un diseño con meta material que pesaba 300 gramos y soporta 500 kilos. Una vez ya validado el diseño a través del comité del hospital, tenemos fabricantes que fabrican en titanio de grado médico. Mandamos el diseño, tuvimos un implante, no un implante. Que hayamos ahorrado costes. Es que este implante no existe en el mercado. Nadie nos habría fabricado esto y conseguimos hacerlo a precio prácticamente de coste 3.000€ implementarlo y además funciona alisarlo de tal forma que al ser ligero y estar hueco pudimos injertar hueso y conseguimos que se integre, que se fusione con el hueso de la tibia. De esta forma el paciente mantiene su rodilla, puede caminar y en el último control, ya crecido hueso por dentro. Y eso lo hemos hecho fusionando la tecnología aeronáutica, la impresión 3D en titanio, el diseño académico y la capacidad como fabricante del hospital. Eso es lo que llamamos I más D más P Entonces investigamos y desarrollamos para un paciente concreto. Hemos creado una cultura 3D y una familia de ingeniería dentro del hospital que estamos haciendo crecer y nos sentimos realmente muy orgullosos de haber empezado a sembrar ese talento que está empezando a crecer dentro y fuera del hospital. Trabajamos mucho en divulgación y en transferencia, en la capacitación del personal para crear perfiles profesionales nuevos. Eso es un nicho también muy interesante el poder formarles técnicos de impresión 3D, ingenieros de quirófano híbrido, todo eso. Hará falta formar y crear esa cantera. Colaboración radical. Aquí ganamos todos cuando trabajamos en cooperativo, eso sin duda. Y cuando me preguntan por el médico del futuro, este tipo de distopías a mí me ponen enfermo. O sea, la medicina del futuro es esto, es trabajar en cooperativo, es trabajar en equipo, ser incluyendo al paciente como un socio activo, como corresponsable de su salud, hablando juntos, trabajando en el mismo idioma y co-creando. Y para mí este es el futuro donde la IA nos puede ayudar. El otro, esa especie de híbrido sintético. Yo no me dejaría operar ni quiero tratar como paciente con un médico así. Lo que yo quiero es esto, el trabajo cooperativo y hibridar y trabajar en alianza. ¿No? Si tenéis curiosidad, yo publiqué hace poco en la revista del Colegio de Médicos un ensayo hablando de ingeniería y medicina. Aquí insisto mucho en la etimología, no en la definición de las palabras. Ingeniería y medicina tienen mucho más en común de lo que creemos. Ingenios, ingenieros y medicina. Viene de la raíz med, que es pensar. Entonces medicina, ingeniería. Co-creamos y pensamos juntos. Y es verdad que ese híbrido es híbrido médico, ingeniero. Yo lo veo así, trabajando en equipo e integrando cultura en el point of ker. Nada. Os invito a visitar la página web que hay un montón de casos en nuestras redes sociales. Síguenos, dale like. Y como decía Pablo Picasso, lo mejor que puedes hacer es probar y hacer cosas que no sabes hacer para aprender a hacerlas. No tener miedo al fallo, seguir probando y seguir creando y construyendo conocimiento compartido. ¿No? Muchas gracias. ¿Muchas gracias Rubén, No crees, eh? O si queríais ver, bueno, lo primero, voy a dar también la bienvenida a nuestro rector que acaba de llegar y voy a aprovechar, ya que lo ha citado Rubén, todo el trabajo que estáis haciendo desde la sanidad pública para también, bueno, informar a todos, algunos ya lo saben, el trabajo que estamos haciendo también desde la universidad pública, en intentar hacer un un binomio y las alianzas que sean necesario para que esto sea una realidad, o sea, para lo que podamos ayudar, apostar e integrarnos en esta perspectiva que tenéis, la podamos hacer en una curva de aprendizaje compartida lo más pronto, lo más pronto posible. Voy a abusar del tiempo de Rubén, que no es precisamente lo que le sobra y voy a pedir. Si alguien quiere preguntar tres preguntas, tres preguntas. ¿Tenéis alguna curiosidad, algo? Es una oportunidad única. Vale, yo digo si tenéis alguna, alguna curiosidad, algo que queráis preguntar a Rubén. Nada. No hay, no hay nadie. Nuestro vicerrector de Investigación. Por aquí, Por aquí tenemos. Voy a pedir como esto es. Voy a pasar. Voy a pasar. Eh, Muchas gracias por la charla. Yo no tengo nada de esto. Soy ingeniero informático, pero no tengo nada. Pero sí que soy paciente de espina bífida y sí que me interesaría si podrías contar brevemente dónde está el estado del arte de tema neurológico con implantes. Nos pasa lo mismo con los wearables, con la sensórica, con todo lo que es la electrónica que puede haber dentro de un paciente, en un dispositivo implantado. Ahí entramos en producto clase tres y nosotros tenemos ahora estamos yendo a por la licencia clase tres. Entonces podremos empezar a desarrollar producto implantable electrónico que trabaja en sistema nervioso central y cardio circulatorio y desarrollarlo en el sandbox. Medir la seguridad y la capacidad científico técnica y poder acelerar la implantación en paciente real. Si esperamos de nuevo a que eso llegue a través del mercado, probablemente ni tú ni yo lo veamos. Y sin embargo, en el Sandbox, en el modelo Point lo podemos acelerar rapidísimo. Eh, tenemos otra pregunta. Director de la Escuela de Telecomunicación, Manolo Sierra. Gracias. Eh, Dos preguntas breves. ¿Una, qué podemos hacer desde la universidad para apoyar el que sea una realidad? ¿Y dos cuánto de extrapolable es este modelo a otros hospitales por aquí Entiendo que tenéis una cultura ya creada que habéis hecho a lo largo de muchos años y eso y cómo se puede mover a otros hospitales? Empezando por el final. El Marañón, como hospital, tiene sus propias idiosincrasia, su propia cultura, pero es un hospital público universitario de alta complejidad. Hay más de 60 hospitales como el Marañón en España, en todas las comunidades autónomas. Y lo que estamos ahora es intentando que no nos vean como una rareza o una anomalía del sistema, sino como un modelo a imitar. Y no hay nada más bonito en innovación que te imiten. Significa que los que te regañen es bueno, significa que estás haciendo bien y que te imiten. ¿Mejor todavía no? Entonces yo encantado de que en Madrid empecemos a colaborar. Estamos hablando con el 12 de octubre porque compartimos estructura académica y alumnos y a partir de ahí permear y llevarlo a todo el Sistema Nacional de Salud y poder exportar el modelo, porque igual que el MIR es un modelo muy identitario de España y muy bien posicionado, tiene luces y sombras. Y es verdad que a nivel salarial se podría debatir en clave más laboral, pero en clave de conocimiento y de aprendizaje. Es una cultura que lleva 50 años y yo creo mucho en ella y por eso cuando propongo formar a los ingenieros como médicos internos residentes dentro del INIR es porque yo aprendí así. Yo fui tutor de residentes MIR y ahora soy tutor de residentes y inir. Entonces la ventaja mía es que me ha permitido crear una nueva cultura dentro del hospital. Pero lo que yo estoy deseando es que esos residentes de primera cantera, primera promoción en IR, vayan formando a los siguientes. Y ahí necesitamos que desde la academia, desde el grado y Máster, algunos ingenieros ya tengan el foco y la visión puesta en trabajar dentro del hospital y que hagan su oposición nacional en función de su nota elijan especialidad y centro. Para que eso ocurra habrá que tener centros acreditados y unidades docentes acreditadas. Y ese es el primer paso, crear hospitales que tengan capacidad docente real para formar inir y luego cantera de ingenieros que se quieran formar con nosotros dentro del hospital. A partir de ahí, como pasa en medicina, nosotros no podemos quedarnos con el 100% de la cantera MIR. En el Marañón tenemos 600 residentes. Todos los años intentamos quedarnos con los mejores, pero formamos MIR para exportarlos a la empresas, a las empresas, a la sanidad privada, a nivel nacional o internacional. Entonces, realmente ese sistema MIR no te garantiza plaza, pero te da una formación de verdad que no hay otra forma de conseguirla y a partir de ahí llevas un título del Ministerio de Sanidad y conseguimos llegar a crear un inir de verdad oficial. ¿Y eso ya yo creo que vale oro que te hayas formado dentro del propio hospital, no? Y la idea nuestra es quedarnos con los mejores y para seguir trabajando juntos y en la propia fase de formación ya estamos haciendo cosas. En cuanto haya promociones de inir tendremos ingeniería dentro de los hospitales, trabajando con nosotros. Muy bien, última oportunidad. Nuestro vicerrector de Investigación espera valor de más. Una pregunta muy rápida, Rubén. Yo creo que todos queremos llegar a ese modelo de aquí, a ese modelo, a su implantación. Seguro que tienes identificados varios cuellos de botella. ¿Cuál crees que va a ser el más difícil de todos esos cuellos de botella de pasar por ahí? Yo me quedaría con dos. La parte regulatoria es lenta, la parte de administración. Por eso creo que tenemos que ir ya probando, iterando. Hacer un título propio y empezar a demostrar que el modelo funciona con solvencia y rigor académico, pero todavía siendo conscientes de que ir en concreto no es una realidad. Lo será, pero hoy por hoy no existe. ¿No? Pero sobre todo ahora mismo, el cuello de botella es la financiación. Entonces yo creo que muchas veces no se sabe. Hay MIR público y privado, hay mutuas y empresas y hospitales privados que también tienen unidades docentes. Ellos pagan la nómina del MIR se forma con el mismo rigor que un hospital público, pero lo financia, lo paga la empresa privada. Un poco la visión que yo tengo, que a lo mejor es un poco transgresora, pero yo creo que va calando. Es que el ecosistema empresarial, la industria y las empresas puedan contratar a ese INER que ya empieza a tener nómina que le formamos nosotros dentro del ecosistema del hospital, le capacitamos durante 234 años y finalmente completado su periodo. Inir ese candidato ya formado aplica y elige si hay oportunidades, como pasa en medicina, de quedarte en ese hospital perfecto, y si no, pues tendrás que buscar un hospital o una empresa donde trabajar. Si eso funciona, probablemente haya ya presupuesto específico, como pasa en el MIR, empezando con pocas plazas y poco a poco ir creciendo en capacidades de plazas y de centros acreditados. Pero hay que hay que desarrollarlo, hay que hacerlo. Rubén, muchísimas gracias de nuevo. Ha sido un placer. Creo que le podemos dar un aplauso a Rubén y agradecerle esta fantástica ponencia. Muchísimas gracias, Gracias, gracias. Bueno. Bienvenidos todos a este acto inaugural de UPM. Investiga la primera Feria de Investigación de la Universidad Politécnica de Madrid. Es un placer y un honor que estén compartiendo estos momentos tan especiales con nosotros. Si me piden hoy me lo han pedido muchas veces los medios de comunicación que resuma la feria. En pocas palabras, lo voy a resumir en una es gracias. Gracias a muchas personas que han trabajado denodadamente durante muchos días. No puedo nombrar a todas alargaría este acto innecesariamente, pero sí quiero nombrar a muy pocas los que no nombre. Que me perdonen, pero sí quiero mencionar a Manuel Blanco, donde están Manolo, Manuel Blanco, Manolo y Héctor Navarro, los comisarios de la feria y también quiero nombrar a Francesca Olivieri, a Carlos es y a José Eugenio Ortiz, los tres adjuntos del Vicerrectorado de Investigación, que han hecho una labor incansable por el éxito de esta feria. Igual que Héctor y Manolo. ¿Hoy le contaba yo a Manolo una frase de yo la tengo en un disco muy antiguo, la he buscado en internet, quién es el autor? Y no, ya no hay acuerdo. Uno Se la atribuyen a Joan, otros se le atribuyen a Einstein. La frase se la dedico a todas esas personas que saben quiénes son. Cuando yo digo gracias, la frase lo hicieron porque no sabían que era imposible. ¿Vamos a tener tres intervenciones institucionales muy breves, eh? Una continuación de otra para no alargar este acto. En primer lugar va a hablar Juan Pedro Moreno, el presidente del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid. A continuación, María Ángeles Fernández Sevilla, la directora general de Universidades de la Comunidad de Madrid. Le agradecemos especialmente que haya podido venir a este acto y finalmente cerrará el rector magnífico de la Universidad Politécnica, Óscar García Suárez. Muchas gracias. En Facebook. Bueno, buenas tardes a todos. Si un consejo social sirve para algo, en realidad es para asegurar que la universidad está conectada con la sociedad y yo creo que un evento como el de hoy, una jornadas como las de hoy mañana son la mejor muestra que podemos dar de la intención de la UPM de conectar realmente con la sociedad, mostrando, mostrando lo que hace, lo que sabe, lo que promueve y todo lo que va dentro de muchas cosas que utilizamos a diario y que vamos a utilizar y que proviene de la UPM. Yo creo que visto desde un Consejo Social, uno de los grandes retos que tienen las universidades públicas españolas y madrileñas y la UPM también es reforzar su comunicación, hacerle entender y ver a la sociedad las cosas que son capaces de hacer y el motor que llevan dentro. Yo creo que esta es una muestra magnífica de la que sentirse muy orgulloso. Y mi otro mensaje es casi para la parroquia. Yo creo que esta, esta exposición o esta feria nos muestra las grandísimas cosas que nuestras escuelas son capaces de hacer y las semillas que cada una de nuestras escuelas mete dentro de los avances que en la sociedad, en las empresas tenemos. Pero también esta feria de hoy muestra una cosa que cuando las pones todas juntas y creas algo que se llama UPM, esto ya es imparable, es muchísimo más grande que cualquiera de nosotros por nosotros mismos. Así que yo creo que es para estar orgulloso de cada una de estas escuelas y sobre todo para estar muy orgullosos de la UPM que se pone al frente de la carrera por el liderazgo de las universidades españolas. Y para mí es un orgullo y nada, acabar, sobre todo dando las gracias a todos los que habéis hecho esto posible. Sé que no ha sido fácil, muchas carreras, mucha emoción, mucho interés y con mucha ilusión también. Y lo único que puedo esperar es que el año que viene estemos y que dure incluso más días, porque esto da para mucho. Muchísimas gracias. Buenas tardes, excelentísimo señor rector de la Universidad Politécnica de Madrid. Eh, don Oscar García García, señor vicerrector de Investigación, don Luis Gómez. Autoridades académicas, investigadores, Profesorado, personal técnico de gestión y administración y servicios. Señores y señoras, es una honor acompañarles hoy en nombre de la Comunidad de Madrid. Hoy intervengo por primera vez como Directora General de Universidades y no puedo imaginar un mejor escenario. Un espacio que representa talento, compromiso y futuro. Gracias a la Universidad Politécnica de Madrid por su invitación y por su acogida. Este encuentro nos recuerda algo esencial la investigación es trabajo diario, es rigor, es constancia y es una enorme capacidad de colaboración. Y ese espíritu se vive con especial intensidad en la Universidad Politécnica de Madrid, una institución que combina tradición y vanguardia y que impulsa proyectos que contribuyen a que Madrid sea una región más innovadora, más abierta y más próspera. UPM investiga es una demostración clara de ese potencial. Aquí vemos lo mejor de nuestra ingeniería, de nuestra capacidad tecnológica y de la vocación investigadora de esta universidad. Los proyectos que se presentan hoy y los que se presentarán mañana muestran una mirada ambiciosa sobre los grandes desafíos sociales, económicos y científicos de nuestro tiempo. Permítanme ahora destacar algo importante. En las últimas semanas el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha impulsado dos decisiones que serán determinantes para el futuro de nuestro sistema universitario y científico. En primer lugar, el acuerdo para dotar de un modelo de financiación plurianual a las universidades públicas madrileñas. Un acuerdo histórico firmado por todos los rectores y por la presidenta Isabel Díaz Ayuso. Un acuerdo que supone una inversión sin precedentes de casi 14.800.000.000de euros hasta 2031, fondos adaptados a las necesidades y particularidades de cada universidad. Y reforzados con mecanismos de supervisión y evaluación en línea con la política de este Gobierno. Gestionar los recursos públicos con rigor, responsabilidad y transparencia. En segundo lugar, el visto bueno al 7.º Plan Regional de Investigación Científica e Innovadora Tecnológica. Un país que crece un 34% y que movilizará 752 millonesde euros hasta 2029 con nuevas ayudas para atraer talento, con incentivos para la internacionalización y con una apuesta decidida por la inteligencia artificial y por la investigación biomédica. Ambas decisiones fortalecen el camino que celebramos, un camino donde la investigación y la universidad ocupan un lugar central, porque, como recuerda la presidenta Isabel Díaz Ayuso, la educación y la investigación son la base del progreso y de la libertad. Este mensaje resume muy bien el sentido de este acto. Aquí vemos cómo la ciencia transforma ideas en soluciones, cómo el talento se convierte en innovación. Y cómo Madrid sigue avanzando con una mirada abierta, ambiciosa y responsable. Quiero agradecer a la Universidad Politécnica de Madrid el trabajo que realiza cada día a sus investigadores por su pasión y su rigor, a los equipos que han preparado esta feria. Por su esfuerzo y su visión. Y a todos ustedes por creer en la fuerza transformadora del conocimiento. Les deseo una magnífica feria y estoy segura de que lo que hoy vemos aquí seguirá construyendo una Comunidad de Madrid más libre y preparada para el futuro. Muchas gracias. Bueno, buenas tardes a todos. La verdad es que bueno, me abruman muchas cosas hoy. Desde luego, el sentimiento que predomina es la emoción. Estoy tremendamente emocionado de lo que he visto esta tarde aquí por la mañana no podía estar, pero sí está por la tarde. Y sí, estaré el día de mañana completo aquí. Y aparte, emocionado. Estoy muy orgulloso, muy orgulloso de la universidad que tenemos y de lo que somos capaces de hacer. Aunque casi sea difícil saber todo lo que hacemos porque. Porque no tenemos ni el tiempo ni la forma de conseguirlo. Y esta feria es un medio. Director General Universidades. Gracias por acompañarnos hoy y yo estoy encantado que el primer acto público como directora general sea con nosotros. Espero que sea una buena experiencia. Autoridades académicas, investigadores, empresas que habéis venido ya a acompañarnos, amigos y pues lo que digo predomina la emoción y y el orgullo. No teníamos desde el primer momento, claro que teníamos que hacer una feria de investigación con un objetivo y era enseñar a la sociedad las cosas que hacemos en la universidad. Ha costado muchísimo, muchísimo. Ha sido un esfuerzo gigantesco, no exento de miles de problemas, algunos externos y otros internos, pero lo hemos conseguido. Seguramente haya cosas que haya que mejorar, pero lo hemos conseguido. Y si uno se da una vuelta por los siete stands que se han diseñado, pues me parece que es para estar muy contento de lo que somos capaces de hacer y tiene todavía mucho más mérito el ser capaces de resumir en siete puestos, vamos a decir o en posiciones todo lo que hacemos en la universidad y somos una universidad tremendamente grande y con 3000 profesores investigadores, tenía que algunos datos. Por ejemplo, cada año defendemos 200. El año pasado defendimos 270 tesis doctorales. Ya solo con eso sería es prácticamente imposible hacer una feria. En 187 proyectos de investigación. Captamos 37 millonesde euros y sobre todo de proyectos europeos. Y por supuesto también en el sector privado también, y creo que es una característica nuestra Universidad, 300 más de 300 proyectos con 19 millonesde euros. Eso dice mucho de la buena relación que tenemos con el sector productivo, con el resto de institutos e instituciones de investigación con Europa y desde luego nuestra vocación investigadora. Y yo creo que hay que estar muy orgullosos de haber llegado este punto. Y bueno, pues pues eso. Yo cuando entraba por aquí esta tarde me ha cambiado. Venía, no venía con demasiado buena cara, lo reconozco, pero me ha cambiado totalmente y ha sido un esfuerzo muy grande, como he dicho, y es adicional al trabajo diario que ya de por sí es complejo y difícil, con lo cual todavía creo que tiene mucho más mérito. Yo quiero darles las gracias a todos por venir a acercarse aquí, a esta, a esta feria. Estamos hoy, estamos mañana. Hay muchísimas personas aquí. Ni siquiera me esperaba que fuésemos tantos en la inauguración. También yo quiero dar las gracias. Quiero dar las gracias a algunas de las personas que ha nombrado Luis, por supuesto a nuestros comisarios de la exposición. Eh, Luis Vigo, perdón, Manolo y Héctor, sois unos cracks, la verdad. El diseño me ha encantado, el espacio me ha encantado y habéis plasmado mucho mejor que cualquiera lo haríamos la idea que teníamos en la cabeza. Así que enhorabuena y muchísimas gracias. Y por supuesto te quiero felicitar a Luis, el vicerrector de Investigación. Él no se iba a felicitar a sí mismo. Claro, estaría fatal, pero lo ha hecho muy bien. Él y sus adjuntos han hecho un trabajo impresionante y bueno, la verdad es que creo que estáis satisfechos de lo que habéis conseguido. Y bueno, yo creo que todos os debemos dar un aplauso muy fuerte de nuestra parte. Por favor. Por si alguien no los conoce a Luis, porque ha salido a de momento, pero tenemos a Carlos Moll ahí tenemos a Francesca, Oliver y Olivieri. Perdón, y a José Eugenio Ortiz, que se han quedado ahí en un discreto segundo plano, pero seguro que cuidando que todo salga bien. Quiero agradecer también a todo el equipo de la Universidad de Comunicación, vicerrectora, tu equipo y protocolo también. ¿María, donde estás? Estarás también ahí en 5.ª fila, por supuesto, cuidando de todo a las siete personas que han sido coordinadores de área, porque no es nada fácil hacer ese esfuerzo de condensar toda una universidad desde la perspectiva investigación en siete pequeños puestos y creo que es una muestra muy, muy significativa. Así que hay muchas gracias a ellos. Y por supuesto, no me quiero olvidar de los patrocinadores. Es verdad que para hacer esto necesitamos algo de fondos y bueno, pues también se ha hecho un esfuerzo desde la universidad por intentar captar algo de ayuda de de capital privado y quiero agradecer a las cinco empresas que han aportado algo para para esta feria que son GMV, IBM, Huawei, Ineco e Indra. Muchísimas gracias a todos ellos. Sé que algunos estáis, no sé si estáis todos, pero bueno, si sin vuestra ayuda no habría podido hacerse esta feria también y nada más, lo que me queda es daros las gracias, que disfrutéis y que disfrutéis visitando la exposición en lo que podamos ver ahora. Y el que se quede con ganas que venga mañana, que esto está abierto. Muchas gracias. Los.