Buenos días a todos, a todas y muchas gracias por venir a este acto tan entrañable en el que vamos a entregar la medida de la Universidad Politécnica de Madrid a todos aquellos personas de nuestra comunidad que han sido merecedoras de la misma. Le vamos a dar la palabra a la Secretaria General que dará lectura al acuerdo de la Comisión de Distinciones. Gracias, señor Rector. La UPM quiere distinguir al personal que lleva 25 años con especial dedicación y entrega a la misma y en reconocimiento de ello. De ello, de acuerdo a la normativa vigente para la concesión de distinciones de la Universidad, aprobada el 1 de julio de 2005, se hará entrega de la medalla de la UPM. Yo, Berta Mejía, certifico que en la sesión ordinaria de la Comisión Permanente del Consejo de Gobierno de la Universidad Politécnica de Madrid, celebrada previa convocatoria el día 28 de marzo de 2026, se aprueba la propuesta de concesión de la Medalla de la UPM por servicios prestados a la Universidad, al personal docente, investigador y al personal técnico de gestión y de administración y servicios. Muchas gracias, Secretaria General y a continuación, la vice gerente de Personal, doña María Boyer Lagos, procederá a dar lectura a la relación de personal. Por favor. Gracias. Señor rector. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales. David Camba Sánchez. Francisco Javier González Nieto. Don José Antonio Muñoz Cubillo. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía. Doña María Covadonga Alarcón Reyero. Doña María Pilar Esteban Sánchez. Don Luis Iglesias Martínez. Don Alfonso Javier Moreno Rodríguez. Don Ramón Rodríguez Pons Spark. Ver. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Don Jesús María Alonso Trigueros. Don Rafael Bolaños Morcillo. Don Alberto Camarero Orive. Don Alberto Valdez Olmos. Don Jaime Antonio Fernández Gómez. Don Francisco Rafael Gálvez Díaz Rubio. Don Jaime Carlos Gálvez Ruiz. Doña Nieves Herrero Martínez. Don José Santos López Gutiérrez. Don Jesús Martínez Pérez. Don Luis Francisco Mateo Rodríguez. Don Ángel Eugenio Moya. Hernán Gómez. Por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Don José María Álvaro Chirbes. Don Francisco Jesús Burgos Ruiz. Doña Soledad García Morales. Don Juan Antonio. Don Juan Antonio Juárez Chicote. Don José Alfonso Martín Boya. Don Ángel Martínez Díaz. Doña María Esther Patiño Rodríguez. Doña María Lourdes Tello del Castillo. Don Javier Francisco Raposo Grau. Por la Escuela Técnica Superior de Edificación. Doña Silvia ARBA iza Blanco Soler. Doña Gema Alonso. Don Francisco de Borja Chávarri. Caro. Doña María de las Nieves González García. Doña Sofía Herrero, del cura. Doña Pilar Cristina Izquierdo Gracia. Doña Cristina Luengo García. Luego Fernández no pasa por ir rápido. Don Álvaro. Don Álvaro Picazo Iranzo. Don Antonio Nogales Blanco. Don Víctor Sardá Martín. Doña Josefa Suárez Fernández. Don Antonio Ros Serrano. Por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Montes. Forestal y del Medio Natural. Don Fernando García Robredo. Doña Susana Martín Fernández. Don José Luis Peces Peña. Doña Ana Serrano Fernández. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. Doña María del Carmen Aguilar Romero. Don Francisco Blázquez García. Don Oscar Luis Cabellos de Francisco. Don Juan Carlos Hernández. Matías. Doña María Yolanda Martín Álvarez. Doña María del Mar. Martín Martín. Don Pedro Ortego García. Don Roberto Prieto López. Don Carlos Sánchez Calderón. Por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial. Don Pedro Luis Castedo Cepeda. Don Luis Dávila Gómez. Doña Sonia Dorado Martín. Doña Sonia Rua Lastra. Por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Sistemas. Donde Metro González Rodríguez. Don Gonzalo Ladero Montalvo. Doña Nuria. Nicodemus Martín. Doña María Luisa Tapia Arcas. Doña Cristina Velilla. Lucina. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación. Don Luis Bellido Triana. Don Luis Castejón Martín. Don Juan Cires Martínez. Don Álvaro de Guzmán Fernández González. Don Miguel Ángel García Izquierdo. Don Juan Ignacio Godino Llorente. Don Jesús de la Fuente. Doña María Elena Hernando Pérez. Don Juan Antonio López Martín. Don Juan Manuel Montero Martínez. Don Francisco Morán Burgos. Don Manuel Moreira Alfaya. Don Sergio Pousada, capitán. Don Xavier Quintana Arregui. Don Valentín Ruiz Moreno. Don Santiago Bello. Don Marcelo Zurdo Monedero. Don Luis Álvarez de Sotomayor. Perdón. Perdón, le vuelvo a decir. Don Luis Salgado Álvarez, de mayor. Don Manuel Sierra Castanyer. Por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Sistemas de Telecomunicación. Doña Inmaculada Almodóvar. Martín. Don José Antonio Herrera Camacho. Don David Jesús Melcher Camino. Don Luis Narvarte Fernández. Don Neftalí Núñez Mendoza. Don Oscar Ortiz Ortiz. Don Iván Pau de la Cruz. Doña Juana María Gutiérrez Arriola. Por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería, Ingeniería Aeronáutica y del Espacio. Doña Nuria Martín Píriz. Don Efrén Moreno Benavides. Doña Antonia Pacios Álvarez. Don Rodolfo José Sanz Palma. Por la Escuela de. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros en Topografía, Geodesia y Cartografía. Don Julián Aguirre de la Mata. Don Juan Alfonso Hernández Andreu. Doña María José Melle Sánchez. Doña Alejandra Styler Vázquez. Don José Juan Arranz. Por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. INEF. Doña María José Gómez Ortiz. Don Manuel Sillero Quintana. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Informáticos. Don Juan Antonio Fernández del Pozo de Salamanca. Don José Hernández Diego. Doña María Pilar Herrero Martín. Don Luis Magdalena. Labios y. Doña Ana María Moreno Sánchez. Capuchino. Doña Susana Muñoz Hernández. Don Miguel Sánchez Sánchez. Don Francisco Javier Soriano Camino. Don Oscar Valle Fuentes. Doña Cira Vegas Hernández. Don Ricardo Imbert Paredes. Por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Sistemas Informáticos. Don Francisco Javier Alcalá Casado. Don Enrique Becerra Acedo. Don Vicente Ángel García Alcántara. Don Fernando de Mingo López. Por el Instituto Universitario del Automóvil Incia. Don Mariano Álvaro Alegre Zuluaga. Personal del Rectorado. Doña María Esther Alonso Casado. Don Rafael Ávila Alonso. Doña Carmen Bravo Sanz. Don César Díaz Durán. Don Juan Luis Esteban Uceda. Doña María Fernández Guisado. Doña María García Alfonso. Doña María Carmen Gómez Alonso. Don José Ignacio González González. Doña Isabel López Romera. Doña Antonia Nuevo Rosado. Doña Susana Sáez Gómez. Doña Eva Nieves Salvador Martínez. Doña Carmen Santos Blanca. Don José Antonio Vilar Sánchez. Doña María Boyer Lagos. Y don Víctor Robles Forcada. Bueno, enhorabuena a todos los Y vamos a pasar la última parte del acto. Vamos a dar la palabra a un representante del colectivo, del personal técnico de Gestión Administrativa y servicios, a doña Esther Alonso Casado. Por favor. Rector, miembros del. Equipo. Rectoral, compañeros familiares y amigos que nos acompañan. Es un honor dirigirme a ustedes un día tan importante como hoy y agradezco al Rector, al Vicerrectorado de Comunicación y a sus equipos que hayan contado conmigo en este acto tan entrañable. Hace 27 años, junto con alguno de vosotros, nos estábamos examinando para aprobar una de las pocas plazas que nos habrían la puerta de entrada a esta universidad. He de reconocer que estaba tranquila y emocionada. A la mayoría os conocía porque os había dado clase en una academia de oposiciones. Fueron muchos los días que pasamos juntos tratando de conocer qué era un acto administrativo o cuáles eran las fases de ejecución del gasto, las modificaciones presupuestarias y entre transferencias de crédito, créditos extraordinarios, A2 y demás. Pasé de estar en la pizarra a ser vuestra compañera. Yo quería ser inspectora de Hacienda, pero afortunadamente leí en el BOE la convocatoria de cuatro plazas para acceder a la Universidad Politécnica de Madrid. Y dije una va a ser para mí. Por supuesto que influirte con vuestro espíritu afable, vuestras ganas de aprender, de hacer bien vuestro trabajo. No me olvidaré cuando Palomas al azar o Mariluz Pérez me decían Está muy bien la teoría, Esther, pero la práctica es otra cosa. Y yo os decía vosotros en el examen pones la teoría, por favor. Siempre agradeceré a la madre de Belén Caballero cuando me decía Niña. Vente con nosotros a la Politécnica, que tú vales mucho. Esa fue la voz que escuché mientras leía el BOE y me dije Me voy a la Politécnica y aquí estoy. Mi primer destino fue el Servicio de Retribuciones y pagos. Fuisteis mis maestros, mi guía. El paso de la teoría a la práctica, del BOE, al Sorolla, siempre con buen ambiente y con muchas horas de trabajo. Pasamos de las 166 386 pesetas al euro, con algún que otro susto, pero con mucha dignidad y muy buen humor. Manolillo me decía que tuviera cuidado porque si me sentaba en una de las sillas me quedaría embarazada. Yo me reía porque me quedé embarazada justo antes de entrar, pero no sería yo quien rompiera el encanto de aquella famosa silla. Aquí he tenido a mi hijo Víctor y a mi hija Julia, que también ha pasado a ser uno más, porque entre compañeros los temas personales están siempre presentes. Al fin y al cabo pasamos muchas horas juntos y la amistad aflora. Me siguen preguntando por Mariano, Conchi, Carmen Pérez, Pilar, Manoli, Goyo, Antonio, las Palomas, Juanma, Sagrario, Jesús y tantos de vosotros que seguís aquí con nosotros. Luego pasé al Servicio de Gestión Económica. Más responsabilidad, más trabajo. Pero otra gran familia que me recibió con los brazos abiertos. ¿Desde este servicio pudimos experimentar el trabajo en común con las habilitaciones de las escuelas y facultades, compañeros y muchos de ellos amigos que cuando me vieron la primera vez dijeron dónde va esta pipiolo a contarnos la ejecución presupuestaria? Pero enseguida nos pusimos manos a la obra cuanto nos aportaste y nos aportan el resto de compañeros que han tenido que pasar de manejar facturas y documentos contables en papel a la administración electrónica en plena pandemia. A muchos os pilló a medias la implantación y cuando nos dejaban unas horas de paseo, vosotros los dedicaste a llevar los documentos contables a la firma. Lo cierto es que todos cobramos la nómina, se pagaron impuestos, seguridad social y facturas a los proveedores. Nadie tuvo que quejarse porque todo funcionó desde vuestras casas en las facetas de jefa de área, vice gerente y directora del área económica. He tenido jefes estupendos y una maravillosa jefa y además amiga. Cada uno de ellos me ha aportado algo. El rigor en el trabajo, la constancia, el uso de la palabra como medio de acercamiento, nunca de separación, la empatía, la firmeza desde la amabilidad, la prudencia, el control y perfección de los datos. Ahora estoy con Julián Chaparro, un excelente profesional que, como buen teleco, está empeñado en la simplificación de los procedimientos, así como en la reducción y modernización de trámites y de la carga administrativa. Muchas gracias por confiar en mí, por formar un equipo con nuevas ideas y personas que se están incorporando a un nuevo proyecto. Has apoyado a las compañeras que gestionamos impuestos, no sin riesgo en defender posturas que finalmente han tenido éxito. Sin tu respaldo no habría sido posible durante estos años, gracias al esfuerzo de profesionales como las chicas de Presupuestos, mis compañeras de fatigas, de cafés a veces picantes y cómplices de confidencias. Hemos podido aprobar los presupuestos antes del día uno de cada año y sin necesidad de prórroga, algo que hace unos años atrás era mera teoría. Hemos sobrevivido al control del inventario de bienes muebles y de espacios gracias a patrimonio, que lograron poner orden con nuevos procedimientos a una nueva ley de contratos que casi acaba con todos nosotros. Pero gracias al equilibrio, la serenidad, el trabajo y el buen ambiente del servicio de contratación, aquí seguimos. Muchas gracias. Los contratos menores no han sido menos y gracias a un equipo de personas que lo revisan minuciosamente, hemos logrado reducirlos y lograr reconducirlo hacia acuerdos. Marco y ese Deas. Gracias a todos los usuarios en los que incluyo a vosotros, PDI y PT Gas. Día a día seguís los procedimientos para permitir que en la UPM se gaste de modo correcto. Aquí ayudan bastante desde la OTT. En Tesorería lo pasamos realmente mal. Había proveedores que nos amenazaban con mandar una cuadrilla de sicarios a rompernos las piernas. Y no os creáis que era una broma. Pero aguantamos. Y con un plan de pagos a proveedores se alivió temporalmente la situación. Compañeras estupendas que siempre están cuadrando para pagar en el menor tiempo posible y adaptándose a las nuevas tecnologías, siempre prudentes, atentas y dispuestas a pagar cualquier día del año. ¿Qué os creéis que da el botón para que cobremos a tiempo? Después del estupendo y laborioso trabajo que hacen desde retribuciones y pagos, desde gestión económica y desde auditoría, no me quiero olvidar de las personas que han estado conmigo ayudándome directamente en el área y en contabilidad de costes. Personas discretas, siempre deseando hacer bien su trabajo, cambiando de tarea constantemente y ayudando a todos. Jamás una mala cara, Jamás. Un esto no es tarea mía. Muchas gracias. Todo este trabajo no había sido posible sin la ayuda de informática. Se informáticos, algunos de los cuales estáis hoy aquí celebrando esos 25 años de pertenencia a esta gran institución. Hace muchos años me di cuenta de que si quería que el trabajo saliera bien, necesitaba un informático a mi lado. Y así ha sido. Gracias por acompañarme todos estos años, por facilitarnos el trabajo, por conseguir que los datos sean perfectos y por permitirme bajar a vuestra planta y ponerme a vuestro lado. Esta agradecimiento lo extiendo al resto de los vicerrectorado, con los que comparto muchos proyectos. El HRC cuatro, La justificación de fondos, las auditorías alumnos, los conductores que me acompañaron, esa terrible inspección de IVA que sufrimos durante varios años a los de la y resto del personal de Asuntos Generales que siempre estáis detrás para que todo salga bien y estemos cómodos. Por supuesto, a los de seguridad y limpieza, que son testigos de mis horarios y me soportan con gran amabilidad. De todos estos años quiero compartir que la UPM me aportó el aula que me faltaba para lograr la libertad, para dar gracias todos los días por mi trabajo, ese que me ilusiona cada día, que no es un castigo sino un juego que permite desarrollarme como persona y como profesional. En la UPM he podido conciliar mi vida familiar y laboral. Por supuesto, también se lo tengo que agradecer a mis padres y mis suegros que me decían tú trabaja. Nosotros nos encargamos de los niños, no nos quites la oportunidad de estar con ellos. También a mi marido, a Víctor y Julia, que han aguantado todas las mañanas los programas de noticias que les ponían el coche cuando les traía al cole y las largas jornadas de trabajo. Muchas gracias chicas. No tengáis miedo a conciliar el trabajo con el cuidado de vuestra familia. Permitid a vuestras parejas que lo hagan. Somos necesarias, no insustituibles. Muchas gracias a la UPM por permitirnos, por formar parte de una gran familia, por aportarnos libertad y el orgullo de pertenecer a una gran universidad. A mis compañeras y compañeros a vuestro lado he forja, me he forjado como profesional y como persona. En mi corazón y en mi cabeza estaréis siempre. Y quiero terminar con una frase del Principito que me acompaño, que me acompaña a todos los días y quiero compartir con vosotros. Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos. Muchas gracias. Muchas gracias. Esther por tus intervención y le vamos a dar de la misma manera unas palabras. Vamos a dejar que nos dirija unas palabras al representante del personal docente e investigador, don Víctor Sardá Martín, por favor. ¿El pasado viernes le dije a mi madre que tenía un evento reconocimiento aquí en la Politécnica y me dijo Y por qué es? Y digo porque llevo 25 años y me dice mi madre que muy de Zamora dice eso no tiene mérito, eso es cumplir años. Hombre, hombre y trabajo, ilusión y pasión por ello. Es muy del Atleti y y Y me van a dar una medalla. ¿Voy a hablar y digo Cuánto tienes para hablar? Digo tres minutos y dice Tú nunca has hecho nada en esta vida que dure menos de tres minutos. Y digo pues sí, lo voy a hacer, porque una persona que tengo aquí enfrente, Marta, me ha pedido que fueran tres minutos y tengo mucha ilusión por cumplir. Lo cumpliré. Mil gracias al rector, Gracias al equipo rectoral por permitirnos en un acto que considero emocionante y se lo decía María, que me está resultando emocionante. Incluso a mi madre le gustaría. Es decir, mi madre tiene una fuerza interna que le impide decir cosas bonitas, pero no porque sea maleducada, que no lo es, sino porque nació en Zamora. Y cuando uno nace en Castilla y León eso imprime carácter. ¿Mi madre estaría completamente entusiasmada de verme aquí y mire la ilusión porque seguimos y dice y qué vas a hablar? Y digo el titular es los docentes somos unos suertudos, ese es el titular. Y le interesó el tema, digo, y siempre los profesores decimos que tienen que ser tres cosas. Tres. Dos que dan poco, un poquito más tres, cuatro. Se olvidan tres porque somos unos dos. Lo primero, porque aunque haya pasado mucho tiempo entre que dimos la primera clase y la de la semana pasada, lo que no ha cambiado es la cara de nuestros alumnos, el cambio de la cara de los alumnos cuando dicen no puedo, no lo entiendo. A cuando le empiezan a abrir los ojos y lo han pillado, eso no ha cambiado y eso es un momento mágico que solo los profesores podemos ser testigo de ellos. Y eso porque somos primero. Segundo porque nosotros tenemos una profesión que aparte de ser docentes, somos influencer, es decir, nosotros creamos contenido, creamos contenido que tiene influencia en sus vidas personales y profesionales. Tenemos cientos de seguidores. Esa plataforma fantástica se llama Moodle, pero y pagan suscripción a través de la matrícula universitaria. No se puede ser mejor influencer y aquí estamos. Muy sorprendente de ello. Y tercero y más importante es me quedaba el tercero es, me dijo Marta. ¿Qué ha supuesto para ti 25 años en la Politécnica? Lo primero, y es la única cosa personal que voy a decir aquí las demás son todos docentes. Es por qué estoy aquí. Yo estoy aquí por una tía mía a la que le debo todo, todo y supongo, la docencia, que mi tía Hortensia no podía estar aquí y es por la que estoy aquí. Si no lo digo, explotó. ¿Entonces, la tercera es qué te ha supuesto a ti los 35, 95 años en la Politécnica? Pues yo creo que con el paso del tiempo no vamos a. No vamos a acordar, No nos vamos a acordar de nuestras clases, no vamos a acordar nuestros apuntes, no vas a acordar de las personas. Lo realmente importante van a ser las personas, es decir, todos los docentes que aquí se han encontrado a alguien en un teatro, a alguien. Cuando digo alguien me refiero un titulado, un teatro, un cine, he querido preguntando teatro, cine, concierto, bar, hotel, boda, gran viado de la mañana y spa es lo que me han dicho todos. ¿Y aparece el titulado y pregunta Usted se acuerda de mí? ¿En lo del fue mío? Entonces yo no me acordaba. En ese momento no estaba yo para acordarme de estaba, estaban para intentar taparme. ¿Entonces usted se acuerda de mí? Y digo pues ahora no caigo, ahora no caigo así estamos tan desnudos que no, no caigo, no caigo, no caigo. Entonces te cuentan algo que tú no te acuerdas de ello. Pero para ello fue importante. De hecho, influyó en su vida y para ello es importante. Y ese don solo lo tenemos los profesores. Por eso los profesores somos unos suertudos. Al final, al final, la gente no se acordará de vuestras clases aunque fuera la mejor de las clases. Lo que se acordará es de la manera que le hiciste sentir. Y si te dices de sentir bien, te harán amor eterno. Y eso es muy importante porque lo que nos une a todos los aquí presentes de la Politécnica es que somos seres humanos y los seres humanos desean tres cosas que le reconozcan, que les quieran y que le recuerden. Y a nosotros, la del spa, la del hotel, la de la boda, la del concierto, la del teatro, no va a recordar. Y eso es una suerte grandísima. Más y menos de tres minutos. Esta mañana me levanté con una canción que me encanta, que es bonita, la vida de Dani Martín, la vida de los entes preciosa y sí, de la Universidad Politécnica mucho mayor. Disfruten del día y disfruten de la semana. Buenos días a todos otra vez Y empiezo saludando. Queridos compañeros, queridas compañeras, queridos compañeros, hoy es un día especial, es un día para detenernos dentro de la locura de vida en la que vivimos, de la constante actividad que tiene la Universidad para mirar con reconocimiento y gratitud a quienes habéis dedicado 25 años o más de vuestra vida profesional a esta institución. 25 años que dicho así puede parecer solo un mero número. Pero todos sabemos que detrás de ese número hay mucho más. Hay esfuerzo diario, hay compromiso, hay momentos difíciles y también satisfacciones. Y quizás coincides conmigo que la mayor de ellas es cumplir nuestra labor social. Comunidad sea pública, devolviendo a la sociedad la apuesta que hace siempre con nosotros. Hoy celebramos una manera de servir a la sociedad a través de la universidad pública, porque la universidad no son aulas, laboratorios o despachos. La Universidad es, ante todo un proyecto colectivo al servicio de los demás y una experiencia de vida para todos los que pasan por aquí con nosotros. Porque detrás de cada clase, de cada expediente tramitado, de cada proyecto gestionado o de cada investigación, hay horas de dedicación, de responsabilidad, de cuidado por lo público. Un cuidado que en muchas ocasiones pasa desapercibido, pero que constituye el verdadero motor de nuestras instituciones, en este caso nuestra universidad. Y aquí es donde se forman personas, donde se generan ideas y donde se construye el futuro. Y todo eso es posible gracias al trabajo de quienes hacen funcionar cada día esta institución. Yo como responsable máximo de nuestra querida UPM, pues evidentemente estoy orgullosísimo de todos vosotros. Hemos reunido en este acto a varias generaciones que cumplen esos 25 años, ya que la tradición es hacer este acto, que ya que la tradición de hacer este acto se había perdido desde el año 2022, que no recuerdo más, fue el último año que se hizo. Es por eso que alguno de los presentes que habéis recibido medalla no habéis cumplido 25, sino que cumplió 26, 27 o incluso 28. Prometo que restablecer la periodicidad anual de este bonito acto, porque merece mucho la pena. Pero sea como fuere, a lo largo de estos veintitantos años habéis sido testigos de una transformación profunda en la universidad que conocisteis. Al empezar no es la misma que tenemos hoy. Han cambiado las tecnologías, los procedimientos, la forma de investigar, la relación con la sociedad. Han cambiado incluso, y en gran medida, diría yo, las expectativas de quienes llegan a nuestras aulas. Y seguramente en estos años habéis tenido que enfrentaros a cambios que no siempre han sido fáciles Nuevos sistemas informáticos, nuevas normas, nuevas exigencias, momento de incertidumbre, de sobrecarga, por supuesto, de ajustes continuos. Y aún así habéis estado ahí sosteniendo a la institución y garantizando que todo siguiese funcionando, que el servicio público no se detuviera. Yo diría que hemos sabido adaptarnos a los tiempos, a veces con lentitud y con limitaciones, pero aquí seguimos ofreciendo este servicio de gran calidad, pero ahora no nos podemos quedar parados disfrutando del trabajo hecho. Ahora los cambios son cada vez más rápidos y más profundos. La irrupción de la inteligencia artificial en la vida cotidiana está transformando algunas bases que pensábamos que serían perennes. Y por supuesto, esto ya nos está afectando a la universidad, a la actividad universitaria. La inteligencia artificial forma parte de las herramientas habituales a disposición de los estudiantes. Hace unos pocos años, en cualquiera de nuestras bibliotecas o en salas de estudio, era habitual ver un grupo de estudiantes alrededor de un problema discutiendo sobre un problema con apuntes y libros. Ahora, si vamos a esas mismas salas de estudio, lo que vamos a encontrar seguramente es a esos mismos estudiantes, cada uno con su portátil y casi casi sin comunicarse entre ellos, porque es la IA el interlocutor para la resolución de problemas. No digo que esto esté mal, es la evolución de los tiempos y el avance de la tecnología, pero evidentemente tiene sus riesgos. La IA debe servir también como potente herramienta para los profesores, de manera que agilice su trabajo y personalice el aprendizaje de sus estudiantes que nunca somos. Y también debe servir para todos los trabajos de gestión y administración, de manera que seamos más eficientes, más precisos y podamos ofrecer ese servicio público con mucha más calidad. ¿Debemos cambiar? Sí, yo creo que está claro. La UPM ha sido pionera muchas veces en decisiones difíciles y creo que ahora mismo estamos delante de una de ellas. Os voy a pedir ayuda a todos vosotros para ir tomando las decisiones correctas. Por supuesto que hay cosas que tenemos que conservar en nuestra universidad, como la solidez educativa, el rigor, el alto nivel de investigación, la internacionalización, etcétera Pero sí es verdad que hay cosas que debemos cambiar, como la disponibilidad para el alumno, la gestión de los tiempos, el formato de la docencia, la mejora de los procesos, entre otros. Quedarse cruzado de brazos parando a que los estudiantes llenen las aulas. Creo que todos entendemos que ya no es una opción. Pasaría justo lo contrario. Veríamos cómo vamos perdiendo estudiantes. Tampoco lo vamos a arreglar escribiendo reglas estrictas en un papel que todos debemos cumplir. No olvidemos que tienen que vienen tiempos. Ya estamos en tiempos de gran caída demográfica y tenemos una competencia feroz y fuera con casi 100 universidades públicas y privadas solo en España y múltiples opciones para estudiar. Solo las mejores universidades van a sobrevivir. Nuestra universidad debe reinventarse, ser más atractiva y ágil y conseguir los mejores profesores, investigadores y administrativos y personas, como decía Esther en sus palabras que amen a la universidad, porque creo que eso es muy importante. Tenemos que conseguir esto. Va a los docentes, pero en el fondo es la misión de la universidad que cada clase que impartimos sea una oportunidad única, que los estudiantes no se quieran perder, no estén dispuestos a perderse. Os invito a todos a participar en este proyecto mediante nuestro plan estratégico que está en formato embrión, pero con una buena base construida a partir de reuniones con equipos de dirección, administradores, Centro de investigación, Estudiantes y Vicerrectorado. Falta el paso más grande y más importante que son vuestras aportaciones, que darán concreción al plan y el toque realista y de oportunidad que necesita. Imaginemos cómo queremos que sea la UPM dentro de unos años y dirijamos nuestros esfuerzos hacia allá. Está claro que todos los procesos de cambio asustan, sobre todo al principio, pero que si acometemos esta transformación en nuestra universidad, seremos una, no seremos una universidad más y no perderemos el liderazgo que tenemos. Bueno, quiero agradecer también a las personas que han intervenido, tanto Esther como Víctor por sus palabras. Es un buen reflejo de los profesionales que tenemos en la casa. Estoy muy de acuerdo con lo que decía Víctor. Somos unos suertudos los profesores. Yo también lo siento así y es una profesión tan bonita que a veces no comprendo cómo no esté mejor valorada. Y por supuesto, quiero agradecer a las personas que habéis organizado este acto que por la dificultad de juntar cuatro generaciones de medallistas, ha aumentado de volumen y de complejidad, pero que será más fácil a partir de ahora y a muchas horas, incluso en la semana de San Isidro por la tarde, que ya sabemos que que es un poco complicado de casar con la parte personal. Bueno, voy voy terminando mi intervención para felicitar de nuevo a los que habéis recibido esta medalla y dando las gracias de parte de todos los que por esta universidad han pasado. No olvidemos que son nuestros y nuestras alumnos estudiantes para los que trabajamos cada día y que contribuyen a tener un país mejor. Es un orgullo pertenecer a la Universidad Politécnica de Madrid y teneros como compañeros a todos vosotros en nombre de toda la comunidad universitaria. Recibid más sincera felicitación y reconocimiento. Muchísimas gracias. Bueno, gracias a todos por estar aquí. Y a continuación tenemos un café en el hall del Rectorado. Muchísimas gracias.